martes, 3 de febrero de 2026

POEMAS DE BARBARA GUEST - DESDE NEW YORK, ES BUENO REFRESCAR LA MEMORIA Y LA POESÍA -

Toldos verdes

Leander llegó con una cesta llena de peonías.

Se llevaba a la boca uvas recién recolectadas en la vieja

cabaña donde se quedaba entonces, sobre cuya puerta

colgaban los viñedos. Vivía a base de uvas, como entrenando

sus músculos para una escalada solitaria. Algunos días la torre

parecía más alta y él sentía una pequeña punzada azul

en su brazo.

 

Ella cosía una garza blanca en su vestido.

Cada día llegaban mensajes de su padre, pero

decidía ignorarlos, prefería pensar en las pálidas

patas de su pájaro otoñal.

 

Colocaba agua en una jarra y anhelaba las flores.

 

Eran las tres y media, el sol mediterráneo

se sostenía en la habitación. Cuánto había deseado

bañarse en el río. Qué ridículo ser prisionera

cuando se es tan joven como ella se sabía al contemplarse

en el espejo. Era tan formal como sus padres

y cada noche preparaba su cuerpo. Conservaba la esperanza

y rezaba a las estrellas, quienes la estimaban.

Se aproximó a la ventana.

 

Para jugar se precisa compañía, decidió él, y se sentó en la hierba.

Había fingido que el árbol era el escudo de su amigo, Catylus,

y agotó sobre él sus flechas. El murmullo del río lo instaba

a perfeccionar su estilo. Flotando después de espaldas,

mirando arriba hacia la torre, advirtió un brazo que tiraba

de la correa de un toldo. La sorpresa llegó cuando

la verde lona, al descorrerse, anunció el pelo de una chica.

 

 

UN ÉNFASIS INCIDE EN LA REALIDAD

Campos de nubes se tornan mobiliario

mobiliario metamorfiza en campos

un énfasis incide en la realidad.

 

“Nevó hacia el amanecer”, una barcarola

que las palabras estiraron con rigor

 

siluetas que alcanzaron por su nítido perfil

el rostro de lirios…

 

Ansiaba un realismo limpio.

 

Anhelaba que la salida del sol se revisara

como aparición, mayestático su poder evocativo,

dos fuentes dibujábanse cercanas en un prado…

 

Recuerdas tratamientos

de “ser” y “nada”

iluminaciones capaces

de surgir de cambiantes direcciones–

son disciplinadas como motoras

flotando en el canal,

pues el silencio es pictórico

cuando el silencio es real.

 

La pared es más real que la sombra

o esa letra compuesta de caligrafía

cada vocal equivale a una pared

 

un vestido que el espacio otorga

un regalo de las paredes…

 

Estas metáforas pueden asimilarse una vez

hayan producido sus perros y gatos

nacidos en caminos junto a sauces,

 

los sauces no son árboles reales

nos enredan en su vaguedad

el mundo natural se despliega en verdor.

 

Una columna escogida a lo lejos

se alza al cielo mientras la fuente

es clásica…

 

destruirán la fuente turbada

en cuanto penetra en la modernidad y es rara…

 

La idealización necesaria de tu realidad

forma parte de la búsqueda, el viaje

en que dos figuras se abrazan

 

Esta casa diseñada para ellos

parece una casa real

quizá se trasladen hoy

 

hasta alcanzar un atardecer efímero y

salgan y vuelvan a entrar a la noche

una noche selectiva de árboles,

 

Las oscurecidas copias de todos los árboles.

Tomado de:

https://www.isliada.org/poetas/barbara-guest/

 

 

Palabras

 

El simple contacto con una cuchara de palo y la palabra

se recupera, empieza a propagarse como el pasto, forzada

mientras permanecía expandiéndose hasta llegar al monumento donde

la paciencia ve al dolor, donde el conflicto armado cesó

ojos crespos afuera de los temas para buscar el diario

que ahora reluce potente, sabio y resiliente, la palabra

entró en su continente ansiosa de encontrar otra tan

capaz como una espina. La posesión más cercana sería

albergar a ambos, siendo entonces dos podrían deslizarse

dentro de esta casa y de inmediato hacer una mansión

más grande llena de cucharas y aliños, con la gracia

de una mesa recién puesta donde los objetos cercanos pueden reunirse

a disfrutar de la interacción de la gravedad con guiños de jolgorio,

el plato de chocolate presume un talento, el cucharón

de ritmo galáctico como un plato de primera, cuchillos

curvos, tazón, carrozas de bocados las palabras pueden

elegir y saborear antes de tragar tanto era la

suntuosidad y la sustancia de una casa arrendada donde las palabras

colocaron sus batas cuando el romero hizo entrar su aroma

perspicaz como las ramas mayores en la noche donde las palabras

se juntan, deformadas, luego enderezadas, nuevas varitas testeadas.

 

 

CASAS DE LA PRADERA.

 

(Prairie Houses).

 

Las lentes refractan lo irrazonable

los agujeros sensibles del conejo, las moradas del topo y la serpiente

los climas donde cavan la madriguera y estornuda

la especie nativa

 

en las casas

 

correspondiente a las solicitudes hemisféricas

de lo llano

 

eufemísticamente, sentimentalmente

denominada pradera.

 

En la tierra ejerciendo una presión deliberada

 

algo así como un estetoscopio contra el pecho

 

único permanente.

Sumisión selectiva a la ingeniería arquitectónica

y la representación de la necesidad en lo que se refiere a la altura,

el acto de renunciar a la exposición climática, a los acuerdos elementales,

a los ajustes constructivos del valle y la tormenta

 

reconstrucción histórica de movimientos de tierra iniciales

 

y la admiración

 

incluso más tarde para el modelado oriental

 

para tener una idea de carga para barones

lo vemos en las vigas y la pesadez de la escalera

una sorpresa sin embargo, actuando como lastre seguramente

 

los cielos golpean duro en las praderas.

 

Respecto a sus casas con sus duras bocas

pezones robustos el cabello de telaraña.

 

20.

El sueño es 20

recordando el

insignificante bailarín flamenco

en Granada

que se convirtió en

importante a medida que observaba

el caballón de la montaña

en las colinas secas

 

¡Qué número idiota!

 

El sueño es veinte

 

desde luego, no es de veinte ovejas

lo que había por mucho en la manada

bajo la cresta fría de la Sierra Nevada

 

Es más, como autobuses para 20 Madison Avenue.

mientras yo voy zumbando lejos en mi vida de ensueño

Cada episodio es importante

¡eso es lo que es! secuencias -

Tengo que ir a un drama de veinte actos

el teatro del activo

los críticos allí estarán, sin duda

incluso los actores

incluso las flores se presentan en el escenario

hasta las flores silvestres

elegido por la esposa del pastor

Cada mañana temprano (mientras duermo)

bajo el cono de nieve

de la Sierra Nevada

 

tapas amarillas como castañuelas

Meto la mano en mi ramo

medio-soñando

y cuento veinte

rematadas en cabezas amarillas

 

las flores hacen un chasquido veinte veces

porque les gusta repetir

 

como yo al igual que la mañana

o el drama de una espera

se actuará muchas veces

 

Como incluso estos sueños en similares

cabezas de la gente

 

castañuelas.

 

BARRILES.

 

(Barrels).

 

Y otras pasan; y viéndome tan triste,

toman un poquito de ti

en la abrupta arruga de mi hondo dolor.

                                   Cesar Vallejo

 

No voy a dejar a nadie

tomar una copa

fuera de este barril de lágrimas

Las he recogido de tí.

 

Y mucho menos a otra mujer.

 

La veo venir cerca.

Conozco el tipo.

Les puedo decir que ella

estará cansada.

 

Conozco el tipo

No le va a gustar.

 

Ella mirara ese barril

que han tenido unas cuantas en su día.

 

No es que ella esté siempre llena.

 

Ella comentará por casualidad,

"En agua dulce,

es bueno lavarme el pelo. "

 

Y quién no sabe

las lágrimas son más puras

que el agua de lluvia

y más suave en el cabello.

 

Así como ella camina hacia él

y lo convierte en el vaso,

Te veré como un fantasma

y lo que eras

se lo llevó el mar.

 

Y los trozos de papel

de esta zanja de mi cerebro

flotará en el agua

y la asfixiara.

Tomado de:

http://centaurocabalgante.blogspot.com/2013/04/poemas-de-barbara-guest.html

 

 

La pantalla de la distancia

 

1

 

En un muro sombreado por luces a la distancia

está la pantalla. Los íconos vienen a ella vestidos en capas

y en sus ojos se reflejan los viajes sus ojos

nómades alcanzan el nivel de la tierra. Las narrativas están

en la sala donde la pantalla espera suspendida como

el marco de una viga que el trabajador pondrá

en un eje y así hará un marco que llenará con

una trama o un cuarto de pulgada de poesía para alentar

la naturaleza hacia su edificio y el árbol inclinado

en su contra, el árbol proyectando el lenguaje en la pantalla.

 

 

 

2

 

El teléfono es el loro de Flaubert y revolotea

de rama en rama cruzando la ciudad. O alguien

sostiene en sus manos la cosa muerta en un hotel

remoto. Una persona sensible con una discapacidad

habla a lo inanimado. Ella incluso puede parecerse

a Louise Colet o a la sobrina servicial. No ha mandado

su mensaje y yo desaparezco en estas evocaciones

suyas. El teléfono es el títere de los

mensajes.

Puede haber hecho frío al bajar de los techos,

un viento continental atrapado entre edificios.

Hojas y polen soplados por las escaleras de emergencia.

Perniles de Windstruck tirados en una canaleta. Cambios

equinocciales que el cuerpo reconoce, la mano siente, el

camión pasa sin previo aviso y los edificios siguen

con sus compromisosnerviosos. Puede que la tierra

haya gemido debajo de esta basura. Yo estoy

atrapada en la corriente de viento.

 

 

 

3

 

De noche viendo la pantalla de la distancia

con íconos sombreados enmarcados por la luz

entendí que el áspero interior

estaba criando otros íconos,

 

Ya no suaves, destellaban cláusulas maduras

o imágenes levantaron formidables proyecciones de hielo,

la pared fue puesta en una posición temporal

donde las palabras brillaban desde una cubierta oscura,

 

el Narcisismo vivía en una cabaña de plata.

 

 

 

4

 

En la época más luminosa del año llegaron las palabras

fondeadas entre ramas. Flaubert se cambió

así mismo por palabras, la noche se volvió una noche de

palabras y el viaje un viaje de palabras y

así.

Las palabras se volvieron “una broma superior”, yo temblaba

bajo un peso revolucionario, una huida cobarde

desde una nube. El ego de las palabras se estiró hasta

los bordes de la pieza asumiendo el sonoro

movimiento de un poema.

 

 

 

5

 

Seduzco a este poema novato con un mineral, el Berilo.

El diccionario otorga al Berilo una caprichosa descripción,

 

como en una secuencia donde un auto

se mueve sobre caminos con grietas y cortes

en las venas fantasmas del color

—una cámara sigue cada turno,

examina las salidas donde la roca protege

una herramienta visionaria que la impulsa—:

 

“Un azul verdoso claro que es más azul

y más profundo que el agua promedio,

más verde que los huevos azules de una loica,

más azul y pálido que el turquesa

azul y más verde y profundo que el berilo

azul — un azul verdoso claro que es más azul

y pálido que el berilo o el azul turquesa promedio —

más azul y ligeramente más pálido que el agua».

 

El uso especulativo de los minerales evita el

apego de las palabras por rebalsarse, inserta

una vena de jazz, emblemas del color y supera

el tramo de persecución de la pista donde las palabras

compiten con sus monturas. . ..

 

 

 

6

 

El Berilo se volvió una distracción cuando uno habla del campo

de color o alguien como un colorista o de color pre-

dominante, entonces el papel sobre el cual el poema podía

descansar era granulado con luces intermitentes de color

y la intensidad, el intenso camino rural

donde las sombras encontraron descanso era una naturaleza de

color, zanjas y árboles perdieron sus contornos. Yo

inventé un azar planificado donde el color

se comporta como una estrella.

 

 

 

7

 

Para introducir el color a la forma

debo oscurecer la ventana donde los arbustos

raspan palabras delicadas

la pieza se comportaría

como todo lo demás en la naturaleza,

 

Experiencia y emoción representadas

como lo hicieron dentro de la zona de distancia

palabras que terminan en pasajes fluidos

crearon un rubor fenomenal

dispersando la ilusión. . ..

 

 

 

8

 

Un poema difícil se entromete como herramientas

que decoran un edificio silencioso, un tic tomándose

la fachada, un encogerse de hombros exagerado por una

columna –

Shelley navegando en una racha de viento

la tormenta de neurosis entorpece el plan formal,

con matas de arbustos que indican histeria o

 

La luz del día brilla en la calle hostil donde

suspira una carrera sin culpa, el pico del poeta se hunde

en el aire, sus pequeñas alas causan un ligero revuelo,

mientras alguien baja las escaleras

él suplica infantil,

 

Una mujer habla con un plato, tenedoresviejos, sonríe

entre sus preparaciones, tocada por la historia.

Astillas, diversas evidencias de la vida temporal

escondidas en un arbusto. En trajes formales los comentarios

domésticos rielan hacia un corpus conocido como estrofas.

 

 

 

9

 

La novia levantó la nube posada sobre su

cabeza de álamo y alejándose de los solteros

agarró como varita el poema que le entregué:

 

«Una vida brilla debajo de las hojas

amontonadas para el anonimato. . . «

 

Ella nos llevaría a través del espejo para ver el

enigmático cerro donde un castillo cuelga una sombra.

 

 

 

10

 

Había un sueño dentro de un sueño y adentro

del sueño exterior yacía una redonda pieza de mármol

blanco de una perfecta dimensión circular.

El soñador llamó «Eva Knachte» a esta bola

parecida a un grano de mármol griego,

a quien la inmensa rabia de la noche sopló

dentro del sueño.

 

Su nombre que evocaba la noche se hizo piedra de mármol,

la tierra en la que descansaba era la orilla

del mar que la bañó y cambió

sus lineamientos en mármol clásico, una miniatura

de ser, aunque perfecto en este sueño, su tamaño

determinado por la tormenta de verano con la que

luché para tomar el mármol.

 

El mármol era una reliquia, como eran los movimientos

de la naturaleza en el poema. El mar prestaba

un fresco, las olas un hombro cuando las investiduras

de una vida simbólica se peleaban. En esa bruma

de púas, paja, coraza de plata, sucios

Alejandrinos parecían una ficción móvil. . ..

 

 

 

11

 

Un hombre se llama a sí mismo Barón pero se desvía de

su estado en el cadmio amarillo

de un atardecer revuelto por el miedo

donde un amplio acceso a un túnel estrecho

es animado por hojas se enfrenta a una decisión ——

en la estilizada entrada ominosa se pregunta

si la realidad lo mantendrá o la nieve empática

someterá su búsqueda. . ..

 

 

 

12

 

Repasé estas ambigüedades ficticias

hasta que hubo un momento simple

algo así como una mesa negra donde

el Diálogo en acción motivó una búsqueda

en recuerdo de esa luz tonal

iluminando la pantalla,

 

El barón se desvaneció al resplandecer la distancia

un frasco transparente multiplicado por la escarcha.

Tomado de:

https://elipsisliteratura.wordpress.com/2020/08/10/muestra-poetica-de-barbara-guest/

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