lunes, 3 de junio de 2019

POEMAS DE JULIO HERRERA Y REISSIG


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(9 de enero de 1875, Uruguay - 18 de marzo de 1910, Montevideo, Uruguay)


Plenilunio




En la célica alcoba reinaba
un silencio de rosas dormidas,
de tímidas ansias, de ruegos callados,
de nidos sin aves, de iglesias en ruinas;
mas de pronto se siente que salta,
que salta agitado, que llama o palpita,
el vital corazón de una virgen:
campana de fuego que al goce convida.

En su lecho de escarchas de seda,
cual cisne entre espumas, la virgen dormía:
¡eran alas de su ángel custodio
los leves encajes de la alba cortina!
En su boca entreabierta mostraba
una hermosa y extraña sonrisa
que la noche anterior en sus labios,
pensando en un rezo, quedóse dormida.

Miréla y de pronto quédeme extasiado,
admirando sus formas benditas,
y sus senos: ¡las cúpulas blancas
del templo de carne de Santa Afrodita!
—¡Besadla, Poeta —me dijo mi Musa—,
panal es su boca, bebed ambrosía
y sea la lengua de ardientes rubíes
la hostia de fuego de su eucaristía!

Su frente tan blanca, tan pálida y tersa,
semejaba la página nívea
en que Psiquis pintaba sus sueños
con sangre nevada de rosas lascivas…
Yo miraba en sus curvas ojeras
las sendas que atraen, las sendas prohibidas,
las manchas sensuales, los arcos de gloria
¡que adoran la eterna ciudad de la Vida!

Mi Musa me dijo: Pedidle a Cupido
su flecha de fuego, su flecha divina:
¡en el cuerpo sensual de la virgen
hay dos aves muy blancas, dormidas!
Oh Poeta, la virgen os llama;
que sea su cuerpo la lúbrica lira:
los ritmos más dulces los tiene su boca.
¡Su aliento es un verso de blanda armonía!

¡Oh luna de amores! Fogoso y brillante
radiaba en la noche de sedas bruñidas,
en el bosque de sombra, aromado,
que el negro cabello tendido esparcía,
semejando la Venus de fuego,
esa reina de crencha encendida,
que es fúlgido faro en el mar de las noches,
¡y blanca azucena en la frente del día!

Acerquéme temblando: la virgen
ostentaba la misma sonrisa
que es novia del beso y hermana del llanto,
que es pena y reproche, palabra y caricia;
ostentaba las mismas ojeras:
las sendas que atraen, las sendas prohibidas,
las manchas sensuales, los arcos de gloria,
que adornan la eterna ciudad de la Vida.

¡Gran Dios! Ya eran ríos de vino mis venas,
serpientes mis brazos, serpientes mordidas.
¡Mi fatal corazón se agitaba
cual fiera convulsa sintiéndose herida!
¡Y, oh solemne momento, oh milagro;
apenas la virgen despierta y me mira,
la fiera y las sierpes quedaron exánimes…
y sólo un arcángel sus alas batía!

Neurastenia




Le spectre de la réalité traverse ma pensée.
Víctor Hugo



Huraño el bosque muge su rezongo
y los ecos, llevando algún reproche,
hacen rodar su carrasqueño coche
y hablan la lengua de un extraño Congo.

Con la expresión estúpida de un hongo,
clavado en la ignorancia de la noche,
muere la Luna. El humo hace un fantoche
de pies de sátiro y sombrero oblongo.

¡Híncate! Voy a celebrar la misa.
Bajo la azul genuflexión de Urano
adoraré cual hostia tu camisa:
“¡Oh, tus botas, los guantes, el corpiño…!”
Tu seno expresará sobre mi mano
la metempsícosis de un astro niño.

Wagnerianas




¡Oh!, llévame con tus ansias; en las nevadas uvas de tus
                                                                   [senos,
fermenta el vino sublime de los placeres azules.
Quiero libar en tu boca la satánica miel de los venenos;
con el haschisch de tus besos me hará ver mil Estambules.

Las románticas palomas se besan blandamente con el pico;
y se abraza con las nubes —ogro de piedras— el cerro.
Une tu boca a la mía, mientras me embrujan con su
                                                     [ideal chamico,
tus ojos, cafres ardientes, que se vengan de su encierro.

Pasaron las golondrinas: ideas de un espíritu iracundo;
las nubes negras pasaron como viudas lacrimosas;
y el iris, risa de Flora, cayó cual serpentina sobre el
                                                            [mundo,
y de él nacieron los sueños y las regias mariposas.

Las flores de porcelana son jarrones artísticos de Etruria;
canta el crepúsculo herido, su yambo de cisne griego.
Como un silfo ruboroso que se esconde en su lecho de
                                                               [lujuria,
entra el Sol en occidente bajo sábanas de fuego.

¡Vamos a pasear, querida! Plutón fecunda la dormida
                                                              [tierra
y teje Dios en el cielo su luminoso arabesco.
Por entre las verdes cejas que embellecen el rostro de la
                                                                    [sierra
baja el río a la llanura como un sudor gigantesco.

Una loca pincelada, del Miguel Ángel soñador de arriba,
flota en la cúpula inmensa del etéreo Vaticano;
sobre el triste campanario la aguja de metal se yergue
                                                                 [altiva
como el dedo de Dios mismo señalando un gran arcano.

¡Vamos a pasear, querida, florecen las dormidas amapolas
como blasfemias sangrientas que Richepin cincelara,
como bocas de odaliscas, como ardientes mejillas de
                                                           [manolas,
como lenguas que Swinburne con su gran cincel tallara!

Como hipérbole de duda, nace la “noche blanca” de la
                                                                [bruma
y su ramazón de nieve forma un incienso de tules,
cadavéricos jazmines va deshojando la nevada espuma,
¡y los cardales nos miran con sus pupilas azules!

Como en el alma de Rubens, hay en el lago llamas y
                                                          [mirajes.
Dios sopla en la inmensa fragua y el cielo florece chispas;
y celebran sus idilios sobre el gracial balcón de los ramajes,
bayaderas de oro y plata, las armónicas avispas.

Las uvas negras esplenden, cual pupilas de reinas de
                                                            [Etiopía;
un gran harem hay arriba que para Venus fue hecho,
entre sábanas de raso duerme la reina en su lujosa
                                                           [umbría,
y los astros son gacelas que reposan en su lecho.

Como Poe yo amo el negro: los negros novilunios de tus
                                                                   [cejas
que en el cielo de tu rostro fueron hechos de relieve;
la escandinávica noche de tu cabello, que flotar dejas
para que forme un misterio sobre tu cuerpo de nieve…

Los tristes gajos del sauce lloran temblando su inmortal
                                                                  [rocío;
el alma azul de Lucía, trémula, en ellos se arropa:
como estrofas de Prudhomme lloran ondas, cíngaras del
                                                                     [río;
¡Y el zorzal ebrio de cantos es Verlaine frente a una copa!
de Mallarmé dicen versos los neuróticos batracios,
y las luciérnagas de oro semejan, al formar extraños giros,
una elegante gavota de hermosísimos topacios.

¡Vamos a pasear, querida; tus ojos son de luz cristalizada,
como el ardiente veneno que hizo cantar a Anacreonte;
es tu boca el rojo Infierno donde Dante labró sus
                                                   [llamaradas
y tus senos son dos versos cincelados por Leconte!

Berceuse blanca




A ti, Julieta, a ti

I

Adorad a la Virgen en su amable santuario,
junto al lecho en que velan devociones azules;
una forma imprecisa bate el sordo incensario,
y es el humo de encajes de cortina y los tules.

¡Cómo va y viene el rítmico pleamar de tu seno!
Es la luna que ondea en un lago que expira.
Loreley tañe el alma y la Muerte conspira
en el círculo de ópalo de ese abismo sereno.

II

¡Silencio, oh Luz, silencio! ¡Pliega tu faz, mi Lirio!
No has menester de Venus filtros para vencerme.
Mi pensamiento vela como un dragón asirio.
Duerme, no temas nada. ¡Duerme, mi vida, duerme!...

¡Duerme, que cuando duermas sin fin, bajo la fosa,
mi alma irá en los beatos crepúsculos a verte,
y con sus dedos frágiles de marfil y de rosa
desflorará tus ojos sonámbulos de muerte!

III

Su mano blasonada de esmalte y de jacinto,
su ilusa mano de agua sedante que apacigua
como un Leteo, mano muerta que sueña un plinto,
mano de santa y mano de una deidad ambigua...

Sus manos en un gesto gótico de cansancio
duermen no sé qué sueño de candores ilesos,
y como en las suntuosas vitrinas de Bizancio
desgranan distraídas un rosario de besos...

IV

¡Silencio, oh Luz, silencio! ¡Duerme, mi vida, duerme!
No has menester que Venus sus legiones embosque.
Duerme, no temas nada. ¡Heme a tus pies inerme,
pálido como un pobre niño a mitad de un bosque!

V

Alguien riza las alas. Alguien vuelca los ojos.
Su mirada es de luna y de sol es su veste.
Miradla: es la divina Poesía celeste,
con los brazos en cruz y plegada de hinojos.

Duerme, que mientras duermes, mi alma en incandescente
escala de Jacob hacia los astros sube...
Y que tu rizo negro sea la sola nube
que turbe el ilusorio menguante de tu frente

VI

Entre irreales tules, gaseosamente anida,
el lecho, un espejismo de Primavera inerte,
y es como una magnolia narcótica de vida,
que se abre bajo un blanco crepúsculo de muerte.

—En el tapiz de Oriente, a la sombra de un dátil,
una pastora sueña con el alma inclinada,
sin mirar que a su vera, desde amable emboscada,
le insinúa una flecha el Arquero versátil.

Y suspira su canto: “¡Ven y rige la sonda
en el mar de mis penas; pon tu beso en mi herida,
húndeme tus desdenes, y mi muerte tan honda,
te dirá, sin decírtelo, hasta dónde eres vida!...”

¡Reposa, oh Luz, reposa! ¡Pliega tu faz, mi Lirio!
Nos has menester de Venus filtros para vencerme.
Mi amor vela a tu lado, como un dragón asirio.
¡Duerme, no temas nada! Duerme, mi vida, duerme...

VII

¡Cómo sueña la Virgen! ¿Soñará en cosas vanas,
en su hermana la rosa desmayada en un vaso,
en el mago Aladino o en las otras hermanas
que hartarán de bombones su zapato de raso?

En su seno hay rielares de luz blanca y de seda
y palpita dormido sobre olímpica cuna,
en un ritmo celeste, como el huevo de Leda
fecundado por una apoteosis de luna.

La expresión distraída de su claro aderezo
y su risa entreabierta son tan ebrias de encanto,
que esa noche —sin duda— se olvidó de algún rezo
¡o pensando en su amante, se durmió con un canto!

¡Oh levedad de líneas! ¡Oh esbeltez de contorno!...
Algo ruega, algo late en la oscura armonía...
Es tan bella, que el Ángel azul que vela en torno,
se interroga temblando si es su amante o su guía...

¡Duerme, que cuando duermas sin fin, bajo la fosa,
mi alma irá en los beatos crepúsculos a verte,
y con sus dedos frágiles de marfil y de rosa,
desflorará tus ojos sonámbulos de muerte!...

VIII

Su tenue mano de agua sedante que amortigua,
ópalo del olvido para morir soñando,
su mano cincopétala de una fragancia antigua,
duerme sobre su pecho, como en un plinto blando.

En sus sienes añilan transparencias de copo.
¡Oh mi exangüe Nirvana! ¡Oh mi etérea Latzuna!
Y arden en un halo espectral de heliotropo
sus clementes ojeras otoñales de luna.

¡Cómo su cabellera de azul negro trasciende
sobre el busto que es todo joven luz y armonía!
Es tan vivo el contraste de ilusión, que sorprende
como si anocheciera en la mitad del día.

Sus joyas —un zodíaco de luz cristalizada—
titilan en su gala de ingenuo paraíso:
como a los astros para rielar les es preciso.
que el día de sus ojos se duerma en la almohada.

¿Quién al verla en su hipnosis, bajo el ciego misterio,
recelara el prodigio de su rayo iracundo?
¡Oh Judith de la gracia, en su mano de imperio
sustentara inaudita la cabeza del mundo!

Alguien riza las alas. Alguien postra los ojos.
Abre el velo de Maya y unge el beso de Alceste
Recogida en su cuello y plegada de hinojos,
se parece a la ingenua Poesía celeste.

¡Silencio, oh Luz, silencio! ¡Duerme, mi vida, duerme!
No has menester que Venus sus legiones embosque.
Duerme, no temas nada. Heme a tus pies inerme
¡temblando como un pobre niño a mitad de un bosque!...

IX

(Afuera es un motivo de Brahms sobre un exótico
panteísmo, que enuncia descriptivos efectos;
es todo un retornelo de columpio narcótico
para oboes de ranas y marimbas de insectos...)

—En el tapiz de Oriente, a la sombra de un dátil,
una pastora sueña con el alma inclinada,
sin mirar que a su vera el Arquero versátil
le insinúa una flecha, desde amable emboscada—.

¡Qué vaguedad de euritmia! ¡Qué esbeltez de contorno!
Auscultad el silencio de la abstrusa armonía.
Es tan bella que el Ángel azul que vela en torno
se arrodilla temblando... y es su amante y su guía.

¡Ave que en el harmonium de su carne salmodia;
hostia de gracia inmune! ¡Todo se exhala en Ella,
desde sus eucarísticos éxtasis de Custodia
hasta sus inefables desnudeces de Estrella!

Yerra en su labio, al ritmo de una celeste brisa,
la violeta cautiva, péndulo perfumado...
¡Cuántas veces mi alma pendió, muda a su lado,
de la dilatación perla de una sonrisa!

¡Aspirad su incorpórea levedad de Ulaluma!
En sus sienes rutilan transparencias de copo;
y vuelan sus orejas otoñales de bruma,
como vagas libélulas de una tarde heliotropo.

¡Qué “nonchalance” de Reina! ¡Qué ebriedad de
                                                    [eufonía!
En su gracia inclinada convalece una estrella;
en sus líneas herméticas canta la Geometría;
¡y en su actitud beata reza un Enigma en ella!

Ramos de Serafines etéreos de alabastros
deshojan primaveras líricas en su pecho:
las noches inauditas se abren sobre su lecho,
¡y tras de la cortina velan todos los astros!

¡Pliega tu faz, mi Lirio! ¡Duerme, mi vida, duerme!
No has menester que Venus sus legiones embosque.
Duerme, no temas nada. Heme a tus pies inerme,
temblando como un pobre niño a mitad de un bosque...

¡Qué efluvio de Epopeyas! ¡Qué anunciación de rosas!
¡Qué frémito de mundos! ¡Qué beatitud de ritos!
¡Qué alumbramiento en éxtasis de azules infinitos!
¡Qué aleluya inspirado late en todas las cosas!

Sauce abstraído y arpa muda, vaso de Ciencia,
mística sensitiva que sus gracias restringe,
noche estrellada y urna blanca de quintaesencia,
¡eres toda la Lira y eres toda la Esfinge!

¡Oh Plegaria del verbo, Iris de dulcedumbre,
interjección de un sabio vértigo sibilino,
cáliz evaporado en fragancia y en lumbre,
eres todo el pentagrama y eres todo el Destino!

La pompa de tu frente reclama una diadema,
por santa y por augusta, de Emperatriz de Hungría
y tu escote, Laponia de blancura suprema,
el collar de una Aurora boreal de pedrería.

¡Síntesis de Gliceras, Diotimas y Atalantas,
eres toda la Esfinge y eres la Lira toda:
por ti se alzan las treinta cúpulas de mi Oda,
y todos mis imperios se duermen a tus plantas!

¡Oh Cristalización de luna! ¡Oh fausta gema!
De todas las Estéticas filosofía y norma,
ánfora pitagórica de idealidad suprema,
¡Carne inspirada en éxtasis y Éxtasis de la forma!

¡Oh Ifigenia que en sueños crece hacia lo Invisible!
¡Diana de luminoso mármol que nada turba,
Astra de Cien Poemas ebrios de Incognoscible,
Catedral de la Vida y Orquestrión de la Curva...!

¡Silencio, oh Luz, silencio! ¡Pliega tu faz, mi Lirio!
No has menester de Venus filtros para vencerme.
Mi amor vela a tu lado, como un dragón asirio.
¡Duerme, no temas nada! ¡Duerme, mi vida, duerme!

¡Duerme! ¡Cuando durmamos la eterna y la macabra,
la insensible y la única embriaguez que no alegra,
y sea tu himeneo la Esfinge sin palabra,
y el ataúd el tálamo de nuestra boda negra,

con llantos y suspiros mi alma entre la fosa
dará calor y vida para tu carne yerta,
y con sus dedos frágiles de marfil y de rosa
desflorará tus ojos sonámbulos de muerta!...

domingo, 2 de junio de 2019

POEMAS DE JĀNIS PLIEKŠĀNS


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(11 de septiembre de 1865, parroquia de Dunava, Letonia. - 12 de septiembre de 1929, Majori.)

En la silla de sol






                                                                            Tranquilamente helando el mar.

                   

                                                                                                            Pasos del sol vistiendo lobos más pesados ​​-







Los pasos del sol se
acumularon con más fuerza, subiendo en el Día del Espíritu: -
Directamente en el aire, en el cielo en el cielo
.



*



Las capas de aire opuestas se compactan:
vapores, llamas, vapores y humo,
polvo del camino y
peligros de pantanos, fuerzas pequeñas, respiración diaria,
todas las respiraciones de tierra negra en las
que se derrama el sol.

El sol se pone en la lucha de un día:
escalando de arriba hacia abajo a la orilla del mar:
la Gran Llama en el Flujo Infinito, el
Gran Alma en la Misa Infinita, los
Tvers, donde se alzó.

Pero la niebla ya está en la niebla,
ocultando la cara en mantas grises;
Lazas en el cielo y en la llanura de inundación;
En la oscuridad, la oscuridad con los ojos negros.

El sol se está hundiendo en la niebla en la niebla
Junto con la bola roja esparcida, el
humo alrededor del cual se ha reunido.
Bola a través de tramos longitudinales de
franjas rojas y azules:
- Nubes nubladas en Versa.

Ya hay un sol a través del marginado,
Brilla en el cristal del mar, que brilla de
un amarillo brillante gris a la niebla.

Pero cuanto más espesa se espesa la niebla;
A medida que la piedra de grava se compacta en
un pan plano,
y con poder, me hundí en el mar de diamantes.

Tranquilamente helando el mar;
Escalofríos detallados sobre el vidrio;
Las finas astillas de diamante se
deslizan alrededor.

El cielo está soplando por un momento;
Se ruboriza las nubes rosadas;
El aire se vuelve amarillo, zalgo, bala, amigos,
opaco: en medio de la
noche , - Fade mañana azul.

Hermosas escenas cautivadas, relojes mudos de
Género - estrella de la mañana de cofre.

SOL EN EL HOSPITAL




Como cinco niños retrasaron su tiempo en diez días de enfermedad







Primer dia








El más viejo, el más viejo, conocía la mayor parte de la historia y la poesía de la cabeza y comenzó a contarlos.
El brillo comenzó primero.





                                                                            M en:



Ver y amar



Las ventanas están decoradas con
hermosas y brillantes flores de hielo en las islas . -
Porque el damasco de lino,
como el satén de seda blanco -

Fino rasgaduras y moros,
trabajos de hilo de seda fina -
Bruselas y
valenciano , con revestimiento de plata.

Cuando sale el sol, todo está pintado en
rojo, azul baya,
colores de moda moderna , ¡ la
escena mágica cuando llega el sol!

Cuando llega el sol, todos se borran,
desagradables de los paneles,
hermosas flores. . . ¡Hazlos hermosos!
Ven, ven, ama el sol!







                                                       Q:



DULCE Y OVEJAS




El gorrión se sienta en el árbol y gorjea, gordo
, alimentado y feliz.
Pasando lentamente el zorro,
no comió durante tres días.

El gorrión comienza a zorro:
«¿Cómo vas, el ladrón de aves?
¡El vientre se cae del hambre,
así que caes aquí en el lugar! »

El zorro está en silencio, el gorrión se está ahogando:
«¡No dices qué decir!
He aquí, me siento segura en el árbol;
Cuando salgas, escápate.

Al final del zorro se niega: «Corte,
¿Cómo puedo acceder a los niños del aire
Mi terremoto?
Pronto tendrás que comerte la tierra.

Riendo zvirbuls: «Hola, hola! "
Fox dice:" Uno tan malvado,
que hago que los pájaros escapen,
cuando sopla el viento y llega la isla ".

Riendo gorrión es impresionante:
«¡Chi! ¿Qué me duele el viento y la isla?
Cuando el viento sopla por un lado, la
cabeza de la base en el segundo ala. »

Fox goteaba, chupaba:
«Cabeza mareada, no oigo -
¡Acércate! hablar mas fuerte
Muéstrame cómo lo haces?

El gorrión ve que el zorro está cayendo,
Más cerca de acercarse,
Fox pregunta: "Pero, ¿cómo,
cuando el viento te sopla desde el frente?"

Zvirbuls ríe: «¡El zorro del necio!
La
base luego entre tus pies, ¡Ven aquí! »Se dirige en. -
¡Gorras para niños! - Y el gorrión está muerto.







                                                    Nota:



LAMPARAS Y COLORES




La madre instruye a los niños:
«Escucha, Ati, Annie,
cuando estás sola en casa,
debes vigilar la lámpara.

Huye del horno, el
otoño puede despertarte,
vestirte, quemarte el pelo, ¡
y entonces el peligro será, ya sabes!

Solo cierra la puerta, la
pequeña Anna va directamente a
Lamp y piensa:
¡Mira el cilindro incluso!
Oh, ¿cómo se fue? ¡
Ambos ojos cambiaron!

El pobre lleva ya sea una
correa delante del frente.
Pero, ¿fue Atis más sabia
y, como se enseñó, obedeció?
No! va al horno:
«¡Oh, qué carbón tan brillante!»

Y con la mano, atrapa -
lo flamea inmediatamente -
Cómo corre y grita, y llora,
y casi se quema.
Así que por su desobediencia
mantiene su pie cojo.







                                           Tiempo M:



¿QUÉ ES YO?




Dime
que soy
Eres una alumna,
hija de un roble, sentada en una
silla escrita en
Dobhouse, una
niña pequeña en el aire.
Criada obstinadamente:
dime,
¿qué soy?



sábado, 1 de junio de 2019

POEMAS DE KENNETH KOCH


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(27 de febrero de 1925, Cincinnati, Ohio, Estados Unidos - 6 de julio de 2002, Manhattan, Nueva York, Estados Unidos)

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Mar 8, 2018

Vous êtes plus beaux ne pensiez


2

Safo vivía
En una casita
Hecha de piedra
En la isla
Griega de Lesbos
Y vivía
para amar a otras mujeres
Ella amaba a las chicas
Salió
Y fue torturada por amar a alguien
Y después fue
Torturada por
Amar a alguien más
Escribió grandes
Poemas
Sobre esos amores
Poemas tan grandes
Que en realidad parecen
Una tortura también
Tortura de saber
Que tanta dulzura
Puede ofrecerse
Y se puede quitar

4

San Francisco de Asís vivía
En una casita
Llena de cosas
Finas y caras
Su padre
Fue un millonario
(SIR Francisco de Asís)
Y su madre una dama
Extremadamente elevada y excepcional
El pequeño Francisco estuvo ahí
Y después salió
Encontró a Dios
Vio a Dios
Dio todo
Sus ropas
Lo que enloqueció a
Su padre
Lo enloqueció muchísimo
San Francisco les dio
A los pobres
Y a los animales
Todo lo que tenía
Ahora tiene una iglesia grande
Dedicada a él en Asís
Su padre no tiene nada
Ni siquiera
Un puñado de tierra
Con su nombre
SIR
FRANCISCO DE ASÍS
Arriba
Grabado en la piedra

5

Borges vivía
En una casita
En Buenos Aires
Salió
Y escribió
Cuentos, y
Cuando se quedó ciego
Fue director
De la Biblioteca Nacional
De la National Library.
Nadie en la Biblioteca
Sabía que era un hombre famoso.
Estaban fascinados
Con las mujeres elegantes
Que iban a buscarlo –
¡Como a un libro! –
¡Al final del día a la Biblioteca!

9

Frank O’Hara vivía
En una casita
En Grafton, Massachusetts
Con su hermana
Y su hermano.
Se llevó objetos
Del baño de su casa
Y se llevó
Velas y libros
Y se llevó
Música y fotos y piedras
Y se dijo a sí mismo
Ahora estás afuera
De la casa ¡Hacé algo
Grande! Y Vino
A Nueva York
Escribió “Segunda Avenida”, “Biotherm”
Y “Odio”.
Tocó el piano.
Se despertó
En una obra en construcción
A las cinco a.m., asombrado.

El circo

Recuerdo cuando escribí The Circus.
Vivía en París, o más bien vivíamos en París
Janice, Frank estaba vivo, el Museo Whitney
¿Todavía estaba en la calle 8, o era algo más?
Fernand Léger vivió en nuestro edificio.
Bueno, en realidad no era nuestro edificio, era el edificio en el que vivíamos.
Junto a un grupo de Grand Guignol que hizo mucho ruido.
Así que un día grité a través de un agujero en la pared.
De nuestro apartamento no sé por qué había un agujero allí
¡Cállate! Y la voz volvió a decirme algo.
No se que Una vez vi a Léger salir del edificio.
Yo creo que. Stanley Kunitz vino a cenar. Escribí el circo
En dos intentos, el primero obtiene la mayor parte de la primera estrofa;
Ese otoño también escribí un libreto de ópera llamado Louisa o Matilda.
Jean-Claude vino a cenar. Dijo (sobre "salsa de cóctel")
Debe ser bueno en algo, pero no en estas (ostras).
Para entonces creo que ya había escrito The Circus.
Cuando volví, me había molestado en tener que irme.
Me olvido de lo que fui alli
Estabas de vuelta en el apartamento que basura realmente nos gustó
Creo que con tu pelo y tu escritura y las sartenes.
Moviéndome por la cocina y escribí The Circus.
Era una noche de verano, no era otoño, un verano cuando
Lo recuerdo, pero en realidad no hay otoño que el atardecer negro hacia la oficina de correos
Y entonces escribí muchos otros poemas, pero The Circus fue el mejor.
Quizás no sea, con mucho, la mejor geografía también fue maravillosa.
Y los poemas de Avión Betty (inspirados por ti) pero El circo fue el mejor.

A veces siento que realmente soy la persona
Quién hizo esto, quién escribió eso, incluido ese poema El circo
Pero a veces por otro lado no lo hago.
¡Hay tantos factores que atraen nuestra atención!
¡En todo momento la felicidad de los demás, la salud de quienes conocemos y la nuestra!
Y los millones y millones de personas que no conocemos y su bienestar en que pensar
Parece extraño que encontré tiempo para escribir El circo.
E incluso pasé dos tardes en eso, y también tengo tiempo.
Para recordar que lo hice, y luego nos acordamos de ti y de mí, y escribes este poema al respecto.
Al comienzo del circo.
Las chicas del circo corren por la noche.
En el circo se recogerán carros y tulipanes y otras flores.
Desde hace mucho tiempo, este poema quiere salir por su cuenta.
En algún lugar, como una pintura que no se parece a la composición de The Circus.

Noel Lee estaba en París entonces, pero generalmente fuera de él.
En Alemania o Dinamarca dando un concierto.
Como parte de una actividad sin fin.
¿Cuál fue su carrera o su felicidad o una combinación de ambos?
O tampoco recuerdo sus ojos oscuros mirando que estaba nervioso.
Conmigo tal vez por nuestros días en Harvard.

¡Es lo suficientemente comprensible como para estar nervioso con alguien!

Qué suave y fácilmente se siente uno cuando está solo.
Amor a los amigos cuando uno está al mando del síndrome del tiempo y el espacio.
Si esa es la palabra correcta que dudo, pero juntos, ¿por qué uno está tan nervioso?
Uno no es siempre, pero ¿qué era yo entonces y qué intento crear ahora?
Si crear es la palabra correcta.
Fuera de esta combinación de experiencia y soledad.
¿Y quién me está diciendo que es o no es un poema (¿no es usted?) Aunque vuelva conmigo
A esas noches estuve escribiendo El circo.
¿Te gusta ese poema? Lo has leído? Está en mi libro Gracias.
Que Grove acaba de reimprimir. Me pregunto cuanto tiempo voy a vivir
Y como será el resto me refiero al resto de mi vida.

John Cage me dijo la otra noche, ¿cuántos años tienes? Y le dije a los cuarenta y seis.
(Desde entonces me he convertido en cuarenta y siete) dijo.
Oh, eso es una gran edad que recuerdo.
John Cage me dijo una vez que no cobraba mucho por su curso de identificación de hongos (en la New School)
Porque no quería sacar provecho de la naturaleza.

Él estaba adelantado a su tiempo, yo estaba detrás de mi tiempo, ambos estábamos a tiempo.
Brillante ir a la cabeza de la clase y "el tiempo es un río"
No me parece un río, parece un plan no formado.
Pasan los días y todavía no se decide nada.
Qué hacer hasta que sepas que nunca lo será y luego dices "tiempo"
Pero realmente ya no te importa mucho.
El tiempo significa algo cuando tienes la mayor parte del tuyo por delante.
Como lo hice en Aix-en-Provence, tres años antes de que escribiera The Circus
Ese año escribí Bricks y The Great Atlantic Rainway.
Sentí que el tiempo me rodeaba como una manta sin fin y suave.
Podía irme a dormir sin parar y despertarme y aún estar en ella.
Pero atesoré secretamente la parte de mí que estaba cambiando individualmente
Como Noel Lee estaba interesado en mi carrera.
Y todavía estoy, pero ahora es como una ciudad que no quiero dejar.
No es una torre que estoy escalando, opuesta por feroces enemigos.

Nunca mencioné a mis amigos en mis poemas cuando escribí The Circus
Aunque significaban casi más que nada para mí.
De esto desde hace algún tiempo he sentido una atenuación.
Así que los menciono, tal vez esto me los traerá de vuelta.
Tal vez no ellos, sino lo que sentí por ellos.
John Ashbery Jane Freilicher Larry Rivers Frank O'Hara
Sólo sus nombres traen lágrimas a mis ojos.
Como ví a Polly anoche
Es hermoso en cualquier momento pero la paradoja lo está dejando.
Para sentirlo cuando has vuelto, el sol ha declinado.
Y la gente es más alegre o se han ido a casa por completo.
Y te quedas solo y soportas que tu seguridad es como el sol.
Mientras lo tengas, pero cuando no te falta, es una noche negra y helada. Llegué a casa
Y escribió El circo esa noche, Janice. No vine a hablar contigo
Y pongo mi brazo a tu alrededor y te pregunto si te gustaría dar un paseo.
O vaya al Cirque Medrano, aunque eso es lo que escribí sobre poemas.
Y estoy escribiendo sobre eso ahora, y ahora estoy solo.

Y este poema no es tan bueno como El circo.
Y me pregunto si de todos ellos saldrá algo bueno.


Enamorado de ti


                                           I

¡Oh, qué efecto físico tiene sobre mí!
Bucear para siempre en el mar azul claro.
De tu conocido! Ah, pero queridos amigos,
Como las formas, se acaban, como la vida tiene fin! Todavía,
Es hermoso, cuando octubre.
Se acabó, y febrero se terminó,
Sentarme en el almidón de mi camisa y soñar con tu dulce.
¡Formas! Como si el mundo fuera un taxi, entras en él, entonces
Responder (a nadie), "Vamos cinco o seis cuadras".
¿No es la corriente azul que corre más allá de ti una traducción del ruso?
¿No son mis ojos más grandes que el amor?
¿No es esta historia, y no somos un par de ruinas?
¿Es Cartago Pompeya? es la almohada la cama es el sol
¿Qué une nuestras cabezas? Oh medianoche Oh medianoche
Es el amor lo que somos.
¿O me viene la felicidad en un coche privado?
Eso es tan pequeño que me sorprende verlo allí.


                                           2

Caminamos por el parque al sol, y usted dice: "Hay una araña
De la sombra tocando el banco, cuando comienza la mañana. "Te amo.
Te amo fama Te amo lloviendo sol Te amo cigarrillos Te amo amor
Te amo dagas, amo las sonrisas, dagas y simbolismo.


                                           3

Dentro del simposio de tus miradas más dulces.
Toldo girasol de la infancia de crisantemos con cara de enfermera.
Una vez más representa un verano dedicado a clavar cuchillos en las frambuesas de porcelana, cuando China
¡Todavía un país! Oh, el rey Eduardo abdicó años después, eso es
Exactamente cuando. Si tuvieras setenta mil años y yo fuera una pastilla,
Sé que podría curar tu dolor de cabeza, como jugar al béisbol en agua potable, como canastas
¡De toallas tocan dulcemente el suelo del baño! Oh bancos de nada
Aparece y reaparece, ¡electricidad! Me encantaría ser como
Tu eres como si
El mundo era nuevo y el ser azul.
Que nosotros no
Hasta que amanezca,
Hasta la tarde se pone
El gris con capucha y el marrón claro de. . .
¡Agua! tu esmalte de uñas de color lagrima
¡Bésame! y el almacén de madera parece nuevo
Como una calma
En el mar, donde, como las palomas,
Me siento tan mutada, triste, tan brisa, tan revivificada, y aún tan abortada.
¡No como un borde de tierra sobre el mar!
Kenneth Koch, "In Love with You" de The Collected Poems of Kenneth Koch , publicado por Alfred A. Knopf, Inc. Copyright © 2006 por Kenneth Koch. Reimpreso con permiso del patrimonio literario Kenneth Koch.