SALDO
Entren amigos tomen asiento entre mis pertenencias
las que no me pertenecen más que a ustedes
sus melenas copiosas no tengo nada que brindarles
como en otro tiempo leche pan viejo o alguna que otra
tibia palabra que roer como ven
las cosas han cambiado mucho
ustedes están muertos hace unos cuantos calendarios
yo tuve un poco más digamos de destreza
con las enfermedades de los primeros años
pero créanme no es ninguna ventaja
estar aún del lado de los vivos
gozando de sus escasos privilegios
(estar de nuevo con ustedes
en el portal imaginario de la casa donde convivíamos
donde aún aguardamos el café de cada tarde
no sin cierta amargura reciente y viva como un muerto)
viejos amigos cómo lamento esta falta de todo que
ofrecerles
mi ignorancia y un poco de impotencia
por las cosas que ocurren por ahí (se ha hablado
mucho de la guerra del genocidio y de cierta
probabilidad
de exterminio parcial o total de la especie humana) pero
hablen
cómo les va sin nadie cómo les va en la nada
sin tener que pulirla para ligar un hueso
cuando ya no hace falta romper la noche
con un tremendo aullido.
NO VUELVAS A LOS LUGARES DONDE FUISTE FELIZ
No vuelvas a los lugares donde fuiste feliz.
Ese mar de las arenas negras
donde sus ojos se abrieron al asombro
fue sólo una invención de tu nostalgia.
Extraviado en medio de la noche
no puedes recordar;
has perdido los senderos del sueño
y despiertas buscándola en el ocio
y el juego de los soldados y su lengua,
extraña a tus oídos, había sido para ella
un descubrimiento en este día hecho
para crecer en la memoria de ambos
como las montañas que entonces los rodearon.
Di adiós a los paisajes donde fuiste feliz.
Vive la plenitud de la soledad
en el primer instante
en que asumes la separación,
como si ya su estatua
en ti elevada por el amor,
para la eternidad fuera esculpida
contra el cielo de aquella isla,
contra sus ojos, más grandes
y más pavorosos que el silencio.
Tomado de:
https://ciudadsiglocero.wordpress.com/2025/12/17/poemas-de-delfin-prats/
Islas Gilbert
I
Islas Gilbert: el
descreer
O mejor: el no surgir el deseo de amamantar
Ídolo además del pueril silencio
Y el labio está yendo por los dos frutos maduros en
sazón
Estupefacto ante la maravilla del bosque rotundo que ya
se adentra en la
noche anclada
Y eros acecha desde las trampas suyas y busca pieles que
sean
Tambores en el éxtasis —tahitianas o maoríes—
eros jazz eros cópula —garito—
Ah que escapes círculo de fuego a tu condición de gruta
Ah que rehúyas el delicado tacto de un dígito hambriento
Ah el discurrir de las horas que reconocemos como días
La hora del luto al revés cuando aparentamos abrirnos al
jubileo
Cuando en el interior las cosas lloran convenciones pleonasmos
Y la fenomenología del espíritu equivale a la miseria de
lo material
Y la cosa en sí vergonzosa se aleja de su condición de
árbol cortado
Qué cerca y descubierto el olor si las aletas de la
nariz lo buscan
Para prorrumpir en un ay que es sofocado por músicas
De unísonas selvas ardiendo quemándose preñando de humo
el planeta
Ah exaltar una vida desastrosa y llevarla a la condición
de epos
Sólo cuando alejamos el objeto del deseo es que punza
En el momento del goce no está la frustración por haber
perdido la lotería
Ni la fatiga por el bolero ya interpretado
ni los ruinosos pormenores que usamos para describir los
sistemas
abstrusos bañados por la duda rebanados y poco afines a
una discrepancia.
II
Sustracción del círculo de fuego
A la embestida oral
Endurecimiento del tronco de ébano
—alzado sobre frutos maduros en sazón
Al roce de labios en desembocaduras de ríos
Si se quiere—
O de ecos suaves de voz por la eclosión de géiseres
Que dan paso en las cavidades al canto órfico
Y al esplendor del Tao
Nada como un cuerpo que resguarda sus olores
Para una madrugada donde se adormecería el asaltante
De llegada calma hasta la puerta que guarda hiena o
viejo buitre hembra
Prohibición de tocar el círculo de fuego
Perro de llamas y maldito el ejecutante del rito
De enviar la carta en porcelana que ya debe ser
desterrada
Pero la miseria, caballo, cabildo de la noche cuando
apetece
El águila por poseer archipiélagos en los mares del sur.
III
Cruzarse de brazos
Y saber que la mañana va subiendo
Pulen los maderos que piden una tregua
Para solucionar ese otro dilema grandioso
Y que voy cayendo en la apatía
Cruzarse de brazos y oler la infame conjura
Que anidó en los garitos y guetos, en las cremalleras
de sicarios
Y cuarteles sombríos pusieron la metáfora de Armagedón
A pedirse la boca de los presuntos sabios
Dejarle el tiempo la eternidad a Diego y sus lectores
Mientras la anécdota escarcha en bares de sospechosa
estirpe
Y uno respira lúbricas reminiscencias de Platón
Y toca sombrías visiones de Miguel Ángel
Pude haber sido Abraham para una humanidad de pacotilla
Creerse eso es una sega mental y veo las tuyas como una
refutación
del porvenir
Todos esos corpúsculos que pierdes diariamente
Generarían la gran selva y fecundarían a mujeres
estrellas.
Ni griego ni judío: añoro los abedules de mi juventud
Y me vuelvo de espaldas ante las razias y los guetos.
No soy hijo de oshun, dios lo hubiera querido
Y cuando digo dios lo que intento es clamar por el
corazón
de las multitudes
exaltadas
en plazas de fantasía:
Lo que late bajo la escarcha, justo el gas metano
Seduce la belleza pero hay que saber trasmutar el cieno
Si de una filosofía cualquiera esperamos respuesta.
Te cito: echo una carta al correo sobre la filosofía
Te acompaño siempre mientras echas una carta al correo
Hacia la metafísica y se rompe en el espejo la imagen de
Platón.
IV
Duermes y yo escribo, se dijo
Pero qué duerme en ti ¿qué eres?: huésped
De un doble ruin pero hermoso en demasía
Que me sale al paso cuando robo la contemplación
Tallado en la madera más oscura
Con rasgos más duros y viriles
Y no transige la solventada esfinge
El ventarrón en el círculo cerrado al dígito central
Cuando va a amanecer en un todos los días
Carajo la pipa ardió y el cañaveral afín a sicarios
Ola bruñida al gran tacto corta duración: un no
Otro no cerca la ardiente selva y las astillas
Bueno es el jazz para estos menesteres
De contemplarte embutido en mañanas y en esta mañana
actual que de alguna manera
se reconforta en las persianas de madera de baja calidad
Si pudiera aventajarte: pero ¡qué va!
solo puedo desde aquí ver incendiarse una y otra vez
la selva y acallo el recelo mudo porque un pez precipita
Un pez esculpe
Un pez dormita
Un pez nutre
Rumiante y jovencito, castrador:
los frutos gemelos del verraco ya están afuera
Lo he presenciado: estaba allí cuando esa operación se
produjo
Se jodió el animal: ya no tendrá oportunidad de una
comunión con la Luz esencial
Y el castrador levanta el brazo con cuchillo chorreando
sangre
Si se lo hicieran a él, pensaba en mi convalecencia
Y arden los alrededores: no, conforme los minutos se
alargan
Larvada la noche cómplice pudiera exasperarse
En el indetenible viaje al no ser durante largas
jornadas de sueño
Los rasgos de una bestia fina emergen al exterior de una
cara obviamente
Satisfactoria para ser lo que eres: émulo de un doncel
de baratijas
Pero afuera lo real está esplendiendo o degradándose.
Mejor si se degrada, ¿no?
He estado respirando árboles de la noche que subastan su
verde en lo que fuera río,
Y hombres oscuros sin canoa bogando cuando ya ha
amanecido
Qué me ofrecen si todavía hay una oportunidad muchachos
de ancestros oscuros
Y la náusea va como paloma como torbellino
Yo quise que la mañana se festejara por sí misma
Bolero-son nunca el cántico que en las despedidas
iglesias
va a no ser más que una tertulia de sonámbulos
Hubiera sido lindo conocerse en la infancia
Un abedul dándonos sombra qué nombre te hubieran dado
Allí estaba el camino de todo
Anfiteatro hacia la sequedad o mejor hacia el no decir
Hay un sintagma aberrante que te revierte al lodo de las
primeras especies
Y yo amo islas: los atolones Gilbert
Mi pecho ha sido proa hacia las islas náufragas
Y a través de mi mano los que las evocaron
Cómo me hubiera gustado sorber de niño el amanecer en
Kiribati
Ahora vamos hacia este menú del mediodía en día nublado
Qué lejos de ti y el Doble la idea de un país y sus
diásporas
La perfectibilidad de tu vecino en Fiji o en Samoa
Qué lejos de mis preocupaciones de la mañana la cosa en
sí y la fenomenología del espíritu
Sería entonces el buscador de cayajabos, pero pesa mucho
la paloma de vida trunca.
Y pesa mucho el pan recortado, la suciedad que mancilla
la idea
Quisiera un rompeolas: todo en este universo vale poco
Es la legitimación de una catástrofe intentar la poesía
Y el poema no puede nacer del hecho de que estés
desnudo.
El poema se escribirá por sí solo, mientras te exilias
en el sueño.
Tomado de:
https://www.revistaaltazor.cl/delfin-prats-3/
ABRIRSE LAS CONSTELACIONES
No los reduzcas al espacio
demasiado estrecho de tu verso
(tu árbol es un árbol
alzado en mitad de la sabana
contra la el que se cierne
la apretada soledad de la noche)
No los encierres en tu casa
(tu casa es un refugio
y sólido
pero en su hondura
persistentes resuenan
ecos de pasos y voces ancestrales)
No los reduzcas tampoco a la ciudad
(el verso la casa la ciudad son límites
muros que será preciso violentar
para escapar al aire más vasto de la Isla)
La Isla es el compendio en fin
de tu verso tu casa y tu ciudad
pero no los restrinjas a la Isla
ellos se asomaron mucho más allá
ellos vieron del otro lado del horizonte
abrirse las constelaciones
TODA LA LUZ DE ABRIL ENTRE TUS OJOS
Edifiqué sobre tu cuerpo
torres levanté desde allí bajo la luz de abril
fue nuestro mes: el más alto premio para mí
que había extraviado los senderos de la dicha
y la encontraba ahora
entre la gente tu cabeza era más bella
que mi más bello sueño
te había buscado a través del asedio de los otros
y te encontré contra mi cuerpo
mi piel se sobrecogió junto a la tuya
pero los espléndidos días se han apagado entre nosotros
la plenitud de un momento está llena de dolorosa sombra
no hablaré ahora de esa plenitud
nunca existieron los lechos los cuerpos desnudos
el vino la música desesperada
Amigo mío qué difícil olvidar ese gozo
y dejar que se extinga
toda la luz de abril entre tus ojos
PERO EN EL VIENTO SU RUMOR LLEGABA
Ámalo, pero ámalo
como si todo hubiese concluido y pasado
como si desde el futuro más remoto
recordaras el vino de tus mejores años
el verano de mil novecientos ochenta
el catorce de abril
cuando fue tuyo
en un hotel cercano al mar
cuyas ventanas no daban al mar
pero en el viento su rumor llegaba
y él venía a ti como una ola
muriendo a las orillas de tu cuerpo
Tomado de:
https://aldeacotidiana.blogspot.com/2009/11/poemas-de-delfin-prats.html
ENTREGA
Se pregunta qué hacer
que echar en esta hoguera sino lo más amado
que ardan entre las manos años de madera
que alguien cante otra vez la rajadura
de su propia guitarra
que alguien sople el extinto sabor de su ceniza
se propone qué hacer
para que el aire soberbiamente puro no nos mate
se pregunta qué noche
no hemos tañido alguna vez bajo otra carne
entre ruidosos argumentos que nunca trascendieron
nuestra materia cerrada por el tiempo
qué bosque no anduvimos tomados de los sueños
por hongos y por fresas silvestres
mientras la noche tiende su exilio transitorio
sobre la hoguera altísima ardiendo de los cuerpos
PALABRAS HARTO CONOCIDAS
Pon el amor a compartir tu casa
siéntalo a tu mesa “que coma que beba
que hable de cuanta cosa se le ocurra”
ofrécele tus ropas tus planes inmediatos
prométele consejos almuerzos
artículos sobre el tercer mundo
pero el amor rehúsa tus ofertas
mueve negativamente la cabeza
se tapa los oídos los ojos
no manifiesta el menor interés por tus asuntos
el tiempo de disparo de un relay no le preocupa
las cápsulas trasmisoras receptoras el polvo de carbón
los electroimanes
no lograrían entusiasmarlo
la espeleología los clásicos los problemas del
estructuralismo
y la cibernética
no figuran entre sus planes
la manipulación de frecuencia no ocupa lugar en sus
meditaciones
pero si tienes una camisa azul
si tienes un caracol donde se escucha el mar
con peces ciegos grabados con aves de colores
revoloteando
bajo el cielo
si tienes el mapa de una isla
un tatuaje en el pecho
cualquier leyenda que conozcas
si notas que te llaman
si grupos de muchachos
desde los malecones
o desde los muros de los grandes edificios
te llaman con amplias señas en la tarde
no temas
acude a su llamada
sal a la calle
confúndete entre los que pasen
trafica con sonrisas con signos con saludos
di tu amor a las gentes a los afiches en los cines
llégate por las ferias por las exposiciones
por las improvisadas orquestas de música moderna
comparte el baile de los adolescentes
intenta con las chicas
tómales las manos la cintura la nuca
que te enseñen los bailes
pero si tienes la certeza
de que la realidad es mucho más intolerable más absurda
si tienes un aullido entre los dientes
un grito a medio pecho
si te persiguen
si constantemente te asedian
si a cada paso te exigen credenciales
si apalean tus canciones delante de tus ojos
si escupen sobre las canciones de tu adolescencia
si te han puesto un hierro duro sobre el corazón
ofrécelo al amor
ofrécele también algunas cosas simples
cigarros
jaiboles
dos maracas
una gran rosa de papel
dale a leer las cartas de tu madre
pero no pierdas tiempo
porque el amor ya se ha vestido
se alisa los cabellos
porque el amor se ha puesto los zapatos
y echa una ojeada entre tus cosas
y da unos pasos todavía
sin avanzar hacia la puerta
sin abrirla
antes de que se cierre pesadamente a tus espaldas
y te sorprendas en la calle
a solas.
Tomado de:
https://www.isliada.org/poetas/delfin-prats/
Litografía
Un animal extraño me visita
sin anunciar su inesperado arribo
abre la puerta callado se desliza
por entre los objetos oscuros de mi cuarto
hasta alcanzar su sitio en el armario
entonces vuelve hacia mí su rostro
y se establece nuestro impasible juego
este animal conoce mis secretos ha visto
bajo mi piel segregaciones semejantes a su orina
ha sentido mi aliento abominable y en mis masturbaciones
se ha estremecido un tanto también poseso del deseo
él está hecho para andar por mí aun donde yo mismo me
ignoro
evidenciando mis temores y mis aspiraciones
este animal era temible antes era un niño
malcriado una criatura hostil que despertaba
mi sueño en altas horas y en el cuarto contiguo
como para un concierto indeseable
el amor afinaba sus sordos instrumentos
ahora es distinto este animal es todo para mí
es el amor el trago la costumbre que nos amamanta
el sitio predilecto un viejo amigo
que sabe su deber: un animal extraño
que siempre me visita y me sorprende
Tomado de:
https://cronicasaldeanas.blogspot.com/2012/08/un-animal-extrano-me-visita-la-poesia.html