lunes, 9 de febrero de 2026

POEMAS DE THOMAS ERNEST HULME -DESDE LA GUERRA ESCRIBE UN POETA -


SOBRE EL MUELLE

Sobre el silencioso muelle a medianoche,

enredada entre los altos cabos del mástil,

cuelga la luna. Lo que parecía estar tan lejos

no es más que un globo, olvidado por un niño después del juego.

 

 

EL DIQUE

(Fantasía de un caballero rendido en una fría, amarga noche)

 

 

 

Hace tiempo, en finuras de violín hallaba el éxtasis,

en un brillo de tacones dorados sobre el duro pavimento.

Ahora veo

que la calidez es la materia misma de la poesía.

Oh, Dios, empequeñece

la vieja manta del cielo, carcomida por estrellas,

para poder arroparme con ella y descansar en paz.

 

 

EL POETA

Sobre una mesa amplia, lisa, se recostaba extático,

en un sueño.

 

Había vivido en los bosques, y hablado y caminado con los árboles.

Había dejado el mundo

y de regreso trajo esferas y pétreas imágenes

de coloridas gemas, duras y definidas.

Con ellas jugaba, en un sueño,

sobre la mesa lisa.

Tomado de:

https://www.fronterad.com/wp-content/uploads/img/nro206/lanube/nube.html

 

 

IMÁGENES

 

Viejas casas que fueron andamios

con obreros que silban.

 

*

 

Su falda se elevaba como una bruma oscura

de las columnas de amatista.

 

*

 

Ruidos revoloteaban

como murciélagos en el crepúsculo.

 

*

 

Los vuelos de su falda se retiran

como el oleaje en los acantilados.

Tomado de:

https://materialdelectura.unam.mx/images/stories/pdf5/los-imaginistas-68.pdf

 

 

El malecón

Hubo un tiempo en que, en la finura de los violines, hallé el éxtasis,

en el destello de tacones dorados sobre el duro pavimento.

Ahora veo

que el calor es la sustancia misma de la poesía.

Oh Dios, haz pequeño

el viejo manto del cielo, roído por las estrellas,

para que pueda envolverme en él y yacer al abrigo.

 

 

Una mujer alta

Sólida y apacible es la ciudad de Horton,

conocida es toda amistad y constante.

Por caminos fijos camina cada hombre.

 

Ha llegado una mujer alta a la ciudad de Horton…

En medio de todos, en secreto, aprieta mi mano.

Cuando todos miran, parece prometer.

Hay un jardín secreto

y un arroyo fresco…

Así mira a todos los hombres.

La misma promesa a muchos ojos.

Pero cuando se inclina hacia delante, en una habitación,

y por aparente accidente sus pechos rozan los míos,

entonces el eje del mundo se retuerce.

 

 

Horizonte urbano

En un día de verano, en la ciudad,

donde las chimeneas inquietan a los cúmulos,

Flora pasa desdeñosa

y alza su falda azul con volantes: el cielo.

Así veo su enagua blanca de nubes,

claro encaje de Valenciennes, tramado por capuchas retorcidas,

rasgado por chimeneas, encaje roto, deshilachado y hendido.

 

 

¡De noche!

¡De noche!

Todo el terror está ahí.

Ramas del árbol muerto

recortadas en el filo de la colina.

Venas oscuras, enfermas,

sobre el cuerpo blanco y muerto del cielo.

El gancho de hierro desgarrador

de la despiadada Mara.

Manoseando nubes suaves en rebelión.

Marca de los dioses obscenos

sobre su ganado en vuelo,

que vaga por la pradera del cielo.

 

 

El hombre en la cofa (vigía)

Extraño me suena el viento que sopla

junto al mástil, en la noche solitaria.

Tal vez sea el mar silbando — fingiendo alegría

para ocultar su miedo,

como un muchacho del pueblo

que pasa temblando junto al cementerio.

 

En la tierra silenciosa

En la tierra silenciosa

hay un fuego secreto y desconocido.

De pronto las rocas se fundirán

y los viejos caminos engañarán.

 

A través del camino familiar

hay una hendidura profunda. Debo detenerme y retroceder.

En la tierra fresca

hay un fuego secreto.

 

 

Susan Ann y la inmortalidad

Con la cabeza inclinada,

miraba la tierra, fija y alerta,

como el conejo al armiño,

hasta que la tierra fue cielo,

cielo que era verde,

y pasaban nubes pardas,

como hojas de castaño arqueando el suelo.

Tomado de:

https://www.isliada.org/poetas/t-e-hulme/

domingo, 8 de febrero de 2026

POEMAS DE TITO BALESTRA - LA MAGIA DE LO SENCILLO DESDE ITALIA -


En una ciudad de damas

 

En una ciudad de damas

de sirvientes ceremoniosos,

hacer y deshacer da paz

y la sensación de existir.

 

Un perro ladra y la radio,

la luz de junio nos ahoga

una carcasa de estaño

sigue otro cadáver.

 

La vida parece una cuerda

siempre dispuesta a estrangularte,

mira a tu alrededor y verás

gente tropezando y saludando.

 

 

El tiempo una vorágine

y caminamos al borde

bailando, distraídos

de cien pensamientos mezquinos.

 

 

Amor, puedes también reír.

muchas veces nos reímos por nada

alguien que conocía

se reía para bajar de peso.

 

Y se hinchó durante años

de risas abundantes

pesándose cada día

con las lágrimas en los ojos.

 

 

Como un árbol sabio

que ni muere ni vive

eres un estorbo para cualquiera

tu sombra no le gusta a nadie.

 

Delicadas en boca

grandes orugas te descarnan,

es el placer de los sabios

sentirse devorado.

 

 

Tu universo es un ojo

hipermétrope y muy curioso

no puede quedarse quieto

a menos que esté dormido.

Y tu vida arde

maliciosa en los ojos

mientras el mundo consume

años y maldiciones.

 

 

Mirábamos la nieve en el patio.

los pajares incrustados de carámbanos

un gorrión picoteando el poco o la nada

de un alféizar desnudo

mientras unas manos celosas sentían

trampas oxidadas, guantes viejos

restos de muérdago.

Era nieve y hollín, la vida en sus primeros pasos…

 

 

Anna, compré un terreno,

tengo un caballo, un látigo y levanto polvo.

y llamo al vecino y le toco el hombro.

O tal vez otro, un sueño más pequeño,

Tú y yo juntos vivimos en una habitación

y tenemos cristales contra el viento y la lluvia

y una almohada un poco grande que basta para dos,

mira mi cara tengo los ojos marrones.

Tomado de:

https://www.vallejoandcompany.com/2024/11/21/9-poemas-de-si-tienes-una-montana-de-nieve-mantenla-en-la-sombra-1979-de-tito-balestra/

 

 

Hablamos diferentes idiomas.

Hablamos diferentes idiomas.

usando el mismo idioma,

tu con la furia del místico

yo lleno de dudas y prudencia.

Y a veces nos parece lógico

hacer un poco de teatro,

tú tocando el bombo

yo con los oídos tapados.

 

 

El siguiente, es decir, el que pasa

El siguiente, es decir, el que pasa.

hermoso feo, ese tipo

que tiene los pies planos y un perro

que ladra como una vieja

 

un tranvía que carga y descarga

toneladas de cabezas y piernas

—dar un centavo por cada pensamiento

sería abrir un banco—

 

una nariz que huele negocios

y se queja por un resfriado

—a suerte esta estreñida— refunfuña

un bebedor lunático

 

un ojo que parece abrirse

en las nalgas de un cartel

e indignado desciende y encuentra

pies que apenas pueden sostenerlo

 

mientras que según las estadísticas

el aire que respiramos

acorta nuestras vidas y nuestra inteligencia

incluso cuando reímos.

Tomado de:

https://lectambulos.com/poemas-de-tito-balestra/

sábado, 7 de febrero de 2026

POEMAS DE DELFÍN PRATS -DESDE CUBA SIEMPRE POESÍA -


SALDO

 

Entren amigos tomen asiento entre mis pertenencias

las que no me pertenecen más que a ustedes

sus melenas copiosas no tengo nada que brindarles

como en otro tiempo leche pan viejo o alguna que otra

tibia palabra que roer como ven

las cosas han cambiado mucho

ustedes están muertos hace unos cuantos calendarios

yo tuve un poco más digamos de destreza

con las enfermedades de los primeros años

pero créanme no es ninguna ventaja

estar aún del lado de los vivos

gozando de sus escasos privilegios

(estar de nuevo con ustedes

en el portal imaginario de la casa donde convivíamos

donde aún aguardamos el café de cada tarde

no sin cierta amargura reciente y viva como un muerto)

viejos amigos cómo lamento esta falta de todo que

ofrecerles

mi ignorancia y un poco de impotencia

por las cosas que ocurren por ahí (se ha hablado

mucho de la guerra del genocidio y de cierta probabilidad

de exterminio parcial o total de la especie humana) pero

hablen

cómo les va sin nadie cómo les va en la nada

sin tener que pulirla para ligar un hueso

cuando ya no hace falta romper la noche

con un tremendo aullido.

 

 

NO VUELVAS A LOS LUGARES DONDE FUISTE FELIZ

 

No vuelvas a los lugares donde fuiste feliz.

 

Ese mar de las arenas negras

donde sus ojos se abrieron al asombro

fue sólo una invención de tu nostalgia.

 

Extraviado en medio de la noche

no puedes recordar;

has perdido los senderos del sueño

y despiertas buscándola en el ocio

y el juego de los soldados y su lengua,

extraña a tus oídos, había sido para ella

un descubrimiento en este día hecho

para crecer en la memoria de ambos

como las montañas que entonces los rodearon.

 

Di adiós a los paisajes donde fuiste feliz.

Vive la plenitud de la soledad

en el primer instante

en que asumes la separación,

como si ya su estatua

en ti elevada por el amor,

para la eternidad fuera esculpida

contra el cielo de aquella isla,

contra sus ojos, más grandes

y más pavorosos que el silencio.

Tomado de:

https://ciudadsiglocero.wordpress.com/2025/12/17/poemas-de-delfin-prats/

 

 

Islas Gilbert

 

 

 

I

 

Islas Gilbert: el descreer

O mejor: el no surgir el deseo de amamantar

Ídolo además del pueril silencio

Y el labio está yendo por los dos frutos maduros en sazón

Estupefacto ante la maravilla del bosque rotundo que ya se adentra en la

noche anclada

Y eros acecha desde las trampas suyas y busca pieles que sean

Tambores en el éxtasis —tahitianas o maoríes—

eros jazz eros cópula —garito—

Ah que escapes círculo de fuego a tu condición de gruta

Ah que rehúyas el delicado tacto de un dígito hambriento

Ah el discurrir de las horas que reconocemos como días

La hora del luto al revés cuando aparentamos abrirnos al jubileo

Cuando en el interior las cosas lloran convenciones   pleonasmos

Y la fenomenología del espíritu equivale a la miseria de lo material

Y la cosa en sí vergonzosa se aleja de su condición de árbol cortado

Qué cerca y descubierto el olor si las aletas de la nariz lo buscan

Para prorrumpir en un ay que es sofocado por músicas

De unísonas selvas ardiendo quemándose preñando de humo el planeta

Ah exaltar una vida desastrosa y llevarla a la condición de epos

Sólo cuando alejamos el objeto del deseo es que punza

En el momento del goce no está la frustración por haber perdido la lotería

Ni la fatiga por el bolero ya interpretado

ni los ruinosos pormenores que usamos para describir los sistemas

abstrusos bañados por la duda rebanados y poco afines a una discrepancia.

 

 

 

II

 

Sustracción del círculo de fuego

A la embestida oral

Endurecimiento del tronco de ébano

—alzado sobre frutos maduros en sazón

Al roce de labios en desembocaduras de ríos

Si se quiere—

O de ecos suaves de voz por la eclosión de géiseres

Que dan paso en las cavidades al canto órfico

Y al esplendor del Tao

Nada como un cuerpo que resguarda sus olores

Para una madrugada donde se adormecería el asaltante

De llegada calma hasta la puerta que guarda hiena o viejo buitre hembra

Prohibición de tocar el círculo de fuego

Perro de llamas y maldito el ejecutante del rito

De enviar la carta en porcelana que ya debe ser desterrada

Pero la miseria, caballo, cabildo de la noche cuando apetece

El águila por poseer archipiélagos en los mares del sur.

 

 

 

III

 

Cruzarse de brazos

Y saber que la mañana va subiendo

Pulen los maderos que piden una tregua

Para solucionar ese otro dilema grandioso

Y que voy cayendo en la apatía

Cruzarse de brazos y oler la infame conjura

Que anidó en los garitos y guetos, en las cremalleras

de sicarios

Y cuarteles sombríos pusieron la metáfora de Armagedón

A pedirse la boca de los presuntos sabios

Dejarle el tiempo la eternidad a Diego y sus lectores

Mientras la anécdota escarcha en bares de sospechosa estirpe

Y uno respira lúbricas reminiscencias de Platón

Y toca sombrías visiones de Miguel Ángel

Pude haber sido Abraham para una humanidad de pacotilla

Creerse eso es una sega mental y veo las tuyas como una refutación

del porvenir

Todos esos corpúsculos que pierdes diariamente

Generarían la gran selva y fecundarían a mujeres estrellas.

Ni griego ni judío: añoro los abedules de mi juventud

Y me vuelvo de espaldas ante las razias y los guetos.

No soy hijo de oshun, dios lo hubiera querido

Y cuando digo dios lo que intento es clamar por el corazón

de las multitudes     exaltadas

en plazas de fantasía:

Lo que late bajo la escarcha, justo el gas metano

Seduce la belleza pero hay que saber trasmutar el cieno

Si de una filosofía cualquiera esperamos respuesta.

Te cito: echo una carta al correo sobre la filosofía

Te acompaño siempre mientras echas una carta al correo

Hacia la metafísica y se rompe en el espejo la imagen de Platón.

 

 

 

IV

 

Duermes y yo escribo, se dijo

Pero qué duerme en ti ¿qué eres?: huésped

De un doble ruin pero hermoso en demasía

Que me sale al paso cuando robo la contemplación

Tallado en la madera más oscura

Con rasgos más duros y viriles

Y no transige la solventada esfinge

El ventarrón en el círculo cerrado al dígito central

Cuando va a amanecer en un todos los días

Carajo la pipa ardió y el cañaveral afín a sicarios

Ola bruñida al gran tacto corta duración: un no

Otro no cerca la ardiente selva y las astillas

Bueno es el jazz para estos menesteres

De contemplarte embutido en mañanas y en esta mañana

actual que de alguna manera

se reconforta en las persianas de madera de baja calidad

Si pudiera aventajarte: pero ¡qué va!

solo puedo desde aquí ver incendiarse una y otra vez

la selva y acallo el recelo mudo porque un pez precipita

Un pez esculpe

Un pez dormita

Un pez nutre

Rumiante y jovencito, castrador:

los frutos gemelos del verraco ya están afuera

Lo he presenciado: estaba allí cuando esa operación se produjo

Se jodió el animal: ya no tendrá oportunidad de una comunión con la Luz esencial

Y el castrador levanta el brazo con cuchillo chorreando sangre

Si se lo hicieran a él, pensaba en mi convalecencia

Y arden los alrededores: no, conforme los minutos se alargan

Larvada la noche cómplice pudiera exasperarse

En el indetenible viaje al no ser durante largas jornadas de sueño

Los rasgos de una bestia fina emergen al exterior de una cara obviamente

Satisfactoria para ser lo que eres: émulo de un doncel de baratijas

Pero afuera lo real está esplendiendo o degradándose. Mejor si se degrada, ¿no?

He estado respirando árboles de la noche que subastan su verde en lo que fuera río,

Y hombres oscuros sin canoa bogando cuando ya ha amanecido

Qué me ofrecen si todavía hay una oportunidad muchachos de ancestros oscuros

Y la náusea va como paloma como torbellino

Yo quise que la mañana se festejara por sí misma

Bolero-son nunca el cántico que en las despedidas iglesias

va a no ser más que una tertulia de sonámbulos

Hubiera sido lindo conocerse en la infancia

Un abedul dándonos sombra qué nombre te hubieran dado

Allí estaba el camino de todo

Anfiteatro hacia la sequedad o mejor hacia el no decir

Hay un sintagma aberrante que te revierte al lodo de las primeras especies

Y yo amo islas: los atolones Gilbert

Mi pecho ha sido proa hacia las islas náufragas

Y a través de mi mano los que las evocaron

Cómo me hubiera gustado sorber de niño el amanecer en Kiribati

Ahora vamos hacia este menú del mediodía en día nublado

Qué lejos de ti y el Doble la idea de un país y sus diásporas

La perfectibilidad de tu vecino en Fiji o en Samoa

Qué lejos de mis preocupaciones de la mañana la cosa en sí y la fenomenología del espíritu

Sería entonces el buscador de cayajabos, pero pesa mucho la paloma de vida trunca.

Y pesa mucho el pan recortado, la suciedad que mancilla la idea

Quisiera un rompeolas: todo en este universo vale poco

Es la legitimación de una catástrofe intentar la poesía

Y el poema no puede nacer del hecho de que estés desnudo.

El poema se escribirá por sí solo, mientras te exilias en el sueño.

Tomado de:

https://www.revistaaltazor.cl/delfin-prats-3/

 

 

ABRIRSE LAS CONSTELACIONES

 

No los reduzcas al espacio

demasiado estrecho de tu verso

(tu árbol es un árbol

alzado en mitad de la sabana

contra la el que se cierne

la apretada soledad de la noche)

 

No los encierres en tu casa

(tu casa es un refugio

y sólido

pero en su hondura

persistentes resuenan

ecos de pasos y voces ancestrales)

 

No los reduzcas tampoco a la ciudad

(el verso la casa la ciudad son límites

muros que será preciso violentar

para escapar al aire más vasto de la Isla)

 

La Isla es el compendio en fin

de tu verso tu casa y tu ciudad

pero no los restrinjas a la Isla

ellos se asomaron mucho más allá

ellos vieron del otro lado del horizonte

abrirse las constelaciones

 

 

TODA LA LUZ DE ABRIL ENTRE TUS OJOS

 

Edifiqué sobre tu cuerpo

torres levanté desde allí bajo la luz de abril

fue nuestro mes: el más alto premio para mí

que había extraviado los senderos de la dicha

y la encontraba ahora

entre la gente tu cabeza era más bella

que mi más bello sueño

te había buscado a través del asedio de los otros

y te encontré contra mi cuerpo

mi piel se sobrecogió junto a la tuya

pero los espléndidos días se han apagado entre nosotros

la plenitud de un momento está llena de dolorosa sombra

no hablaré ahora de esa plenitud

nunca existieron los lechos los cuerpos desnudos

el vino la música desesperada

 

Amigo mío qué difícil olvidar ese gozo

y dejar que se extinga

toda la luz de abril entre tus ojos

 

 

PERO EN EL VIENTO SU RUMOR LLEGABA

 

Ámalo, pero ámalo

como si todo hubiese concluido y pasado

como si desde el futuro más remoto

recordaras el vino de tus mejores años

el verano de mil novecientos ochenta

el catorce de abril

cuando fue tuyo

en un hotel cercano al mar

cuyas ventanas no daban al mar

pero en el viento su rumor llegaba

y él venía a ti como una ola

muriendo a las orillas de tu cuerpo

Tomado de:

https://aldeacotidiana.blogspot.com/2009/11/poemas-de-delfin-prats.html

 

 

ENTREGA

Se pregunta qué hacer

que echar en esta hoguera sino lo más amado

que ardan entre las manos años de madera

que alguien cante otra vez la rajadura

de su propia guitarra

que alguien sople el extinto sabor de su ceniza

 

se propone qué hacer

para que el aire soberbiamente puro no nos mate

se pregunta qué noche

no hemos tañido alguna vez bajo otra carne

entre ruidosos argumentos que nunca trascendieron

nuestra materia cerrada por el tiempo

 

qué bosque no anduvimos tomados de los sueños

por hongos y por fresas silvestres

mientras la noche tiende su exilio transitorio

sobre la hoguera altísima ardiendo de los cuerpos

 

 

PALABRAS HARTO CONOCIDAS

Pon el amor a compartir tu casa

siéntalo a tu mesa “que coma que beba

que hable de cuanta cosa se le ocurra”

ofrécele tus ropas tus planes inmediatos

prométele consejos almuerzos

artículos sobre el tercer mundo

pero el amor rehúsa tus ofertas

mueve negativamente la cabeza

se tapa los oídos los ojos

no manifiesta el menor interés por tus asuntos

el tiempo de disparo de un relay no le preocupa

las cápsulas trasmisoras receptoras el polvo de carbón

los electroimanes

no lograrían entusiasmarlo

la espeleología los clásicos los problemas del estructuralismo

y la cibernética

no figuran entre sus planes

la manipulación de frecuencia no ocupa lugar en sus meditaciones

pero si tienes una camisa azul

si tienes un caracol donde se escucha el mar

con peces ciegos grabados con aves de colores revoloteando

bajo el cielo

si tienes el mapa de una isla

un tatuaje en el pecho

cualquier leyenda que conozcas

si notas que te llaman

si grupos de muchachos

desde los malecones

o desde los muros de los grandes edificios

te llaman con amplias señas en la tarde

no temas

acude a su llamada

sal a la calle

confúndete entre los que pasen

trafica con sonrisas con signos con saludos

di tu amor a las gentes a los afiches en los cines

llégate por las ferias por las exposiciones

por las improvisadas orquestas de música moderna

comparte el baile de los adolescentes

intenta con las chicas

tómales las manos la cintura la nuca

que te enseñen los bailes

pero si tienes la certeza

de que la realidad es mucho más intolerable más absurda

si tienes un aullido entre los dientes

un grito a medio pecho

si te persiguen

si constantemente te asedian

si a cada paso te exigen credenciales

si apalean tus canciones delante de tus ojos

si escupen sobre las canciones de tu adolescencia

si te han puesto un hierro duro sobre el corazón

ofrécelo al amor

ofrécele también algunas cosas simples

cigarros

jaiboles

dos maracas

una gran rosa de papel

dale a leer las cartas de tu madre

 

pero no pierdas tiempo

porque el amor ya se ha vestido

se alisa los cabellos

porque el amor se ha puesto los zapatos

y echa una ojeada entre tus cosas

y da unos pasos todavía

sin avanzar hacia la puerta

sin abrirla

antes de que se cierre pesadamente a tus espaldas

y te sorprendas en la calle

a solas.

Tomado de:

https://www.isliada.org/poetas/delfin-prats/

 

 

Litografía

Un animal extraño me visita

sin anunciar su inesperado arribo

abre la puerta callado se desliza

por entre los objetos oscuros de mi cuarto

hasta alcanzar su sitio en el armario

entonces vuelve hacia mí su rostro

y se establece nuestro impasible juego

este animal conoce mis secretos ha visto

bajo mi piel segregaciones semejantes a su orina

ha sentido mi aliento abominable y en mis masturbaciones

se ha estremecido un tanto también poseso del deseo

él está hecho para andar por mí aun donde yo mismo me ignoro

evidenciando mis temores y mis aspiraciones

este animal era temible antes era un niño

malcriado una criatura hostil que despertaba

mi sueño en altas horas y en el cuarto contiguo

como para un concierto indeseable

el amor afinaba sus sordos instrumentos

ahora es distinto este animal es todo para mí

es el amor el trago la costumbre que nos amamanta

el sitio predilecto un viejo amigo

que sabe su deber: un animal extraño

que siempre me visita y me sorprende

Tomado de:

https://cronicasaldeanas.blogspot.com/2012/08/un-animal-extrano-me-visita-la-poesia.html