miércoles, 18 de febrero de 2026

POEMAS DE JEROME ROTHENBERG -DESDE U.S.A. LA ETNOPOESÍA -


LA NOCHE EN QUE LA LUNA FUE UNA ARAÑA

 

La noche en que la luna fue una araña

todos corrimos.

Nadie se quedó.

El cielo se puso tan negro como tus ojos.

Empezaba a llover.

Se desataron

las velas en el aire.

Velas rojas.

Te reíste.

La luna era una araña.

Una cinta de sangre bajó

del cielo

hasta el techo de la casa.

Roja y negra.

Tratábamos de cantar.

Hacía frío.

En la red del cielo

donde colgaban los huesos

vi

lo que me pareció tu cara.

Las ruedas arañaban las piedras

bajo la oscuridad de la luna.

Comienza:

La noche que pasaron los soldados

me levanté de la cama

y con las manos a la espalda

me puse a mirar.

Tú tratabas de soñar.

Un carámbano se desprendió del cielo

y caló en mi corazón.

La luna era una araña.

 

 

PALABRAS

 

Terror a las palabras

posiciones &

disposiciones

alrededor de un centro

en llamas

Palabras en el papel

en la luz herida

de los árboles

y las corrientes

palabras en el pan sin cortar

en las curvas del

pan sin cortar                voy

 

hacia ti

en la curva de las palabras

del espacio sin cortar

el repentino

movimiento

de los labios

con

el aliento mismo

una lengua

Una lengua también

que se alza de la tierra

nuestras huellas

que hablan

como una danza

las palabras                   una danza

de aliento de

imágenes la sola

imagen de un sol

ardiendo dentro

de nosotros

cuando hablamos

 

Las palabras se abren paso

a través de nosotros

en la curva del tiempo

las corrientes

cuando despertamos juntos

al alba

un verdadero dolor

las palabras también son

dolor

Las palabras se llenan

de saliva & las formas

de los árboles las palabras

se forman alrededor de

una curva de luz            Te traigo

las pocas palabras que conozco

Palabras en el papel en las

hogazas que cortamos

las palabras al sol

esperan

& caen contra nosotros

traición de las palabras

de cenizas

cayendo hacia el centro

silencio que nace del habla

del silencio

tomamos aliento

espacio sin cortar

el silencio

huellas que respiran

suavemente

donde aprendemos a morir

 

 

El trabajo del sueño (Uno)

 

 

 

                                                                                    a Barbara Einzig

 

soñar que pasa por una ventana

soñar que la ventana se mueve y que alrededor el aire se hace de piedra

soñar que es apedreado                                                          

soñar con una ventana que refleja una piedra

soñar que cae por un agujero dentro de una piedra  

soñar con piedras & cajas

soñar que se está parado encima de una caja negra como un féretro

soñar que sueña con una piedra

soñar que las ventanas estallan a su paso en la calle

soñar con cables atados alrededor de una piedra

soñar con hombres con las manos atadas con cables al pie de su ventana

soñar con manos que se cierran sobre sus ojos              

con otras manos que se cierran sobre sus manos & su vientre

soñar que se está en un país asolado hace años por la guerra

soñar con banderas & balcones

soñar que uno se para frente a la ventana a mirar los hombres con yelmos que acechan su casa

soñar que uno se para en su casa y mira por la ventana a los hombres con yelmos que están en su calle

soñar con hombres con yelmos esperando en la puerta de su casa

soñar que la puerta de su casa es de piedra

soñar que está parado en la puerta de su casa gritando

que los hombres con cables en las manos lo han oído gritar

que los hombres con yelmos gritan un nombre que él no entiende

soñar que olvida su propio nombre                                                        

soñar que en el sueño encontrará otro nombre

soñar que sueña su nuevo nombre

soñar otra vez que sueña

soñar su nombre en sílaba por sílaba

empezando con un nombre desaforadamente

en sílabas

soñar con sílabas & colores

decir que su nombre es blanco & verde

soñar dónde está el blanco y dónde el verde

hay una piedra blanca y una verde

pero no hay ninguna piedra blanca en su casa

sólo un reflejo blanco

un agujero blanco en una piedra

un obstáculo verde que refleja una piedra blanca

soñando que sostiene una piedra blanca

que aprende a soñar el nombre de la piedra blanca

soñar desaforadamente

él aprende a soñar desaforadamente con manos

a soñar con manos blancas & verdes

con manos que reflejan los colores que salen de una piedra

soñar que está parado en un círculo en un edificio en un sueño

soñar que hay gente con él en el círculo

soñar que es gente que él no conoce

soñar que hablan una lengua que él no sabe

soñar que no hablan su idioma

soñar un alfabeto con el cual escribir su idioma

cambiar el alfabeto cada día

soñar un alfabeto tal vez un calendario del sueño

soñar que guarda el calendario en la boca

soñar el domingo que la boca se le llena de calendarios

soñar el lunes que una mano le cubre la boca

soñar el martes que en la mano duerme una novia

soñar el miércoles que a la mano le han salido cien pezones

soñar con manos & calendarios el jueves

soñar el viernes que a una mano se le ha caído la piel que su nombre ha perdido las sílabas

soñar el sábado con el vacío

soñar que está parado sobre una caja vacía y que la está martillando

soñar que está martillando un silencio

soñar que el silencio se abre como un huevo

soñar que dentro del huevo está labrador

alguien en el sueño dice "labrador"

alguien en el sueño dice "tiza"

soñar que alguien en el sueño dice "solitario"

soñar que camina con alguien en el sueño

soñar una cara soñar que la cara está en una persona

soñar que la cara está en una pared

soñar una cara de piedra

soñar una cara de piedra dentro muy dentro del espejo

soñar que ha soñado con esa cara antes

soñar que era niño y soñaba una cara

la cara era azul con rayas

la cara era como la cara de un mandril una cara azul & roja

soñar que las rayas de la cara desaparecían

soñar que la cara había perdido las rayas que su nombre había perdido sus sílabas

soñar una lengua sin sílabas

soñar que él entiende esa lengua

soñar que toda la lengua es una sola palabra

soñar que él sabe esa palabra

soñar que él la olvida

soñar que él explica la ausencia de esa palabra

soñar que nadie en el círculo lo comprende

soñar que él les grita que les dice que están soñando

soñar que siempre ha soñado

soñar que nunca ha despertado del sueño

traducción al español de Mercedes Roffé

Tomado de:

https://respiro.org/Issue16/Poetry/poetry_rothenberg.htm

 

 

Dos geshray (el grito)

 

          Erd, zolst nit tsudekn mayn blut

          un zol nit kayn ort zayn far mayn geshray

                                                         (Job 16:18)

 

–practica el grito –dije

(¿por qué habré dicho eso?)

porque era su grito & no el mío

se cernía entre nosotros       nítido

a los sentidos siempre nítido ocupaba

el lugar central

luego vino otro y lo miró fijo

a los ojos y allí en el fondo encontró un recuerdo

de caballos galopando más rápido las ruedas teñidas de rojo

tras ellos      los polacos habían reservado

un día de fiesta pero el judío

encerrado en el armario gritaba

para sus adentros un grito

sin sonido       tan mudo que

se arremolinaba alrededor del mundo

tan feroz que quebraba las piedras

que hacía saltar los clavos de los zapatos

apilados a la entrada    los objetos dan fe

–la ley lo dice–

los zapatos & aquellos otros objetos más queridos

como el cabello & los dientes dan fe

con su sola presencia

No es que compartan –diría– el dolor

o que lo muestren ni siquiera las fotos desde donde

las expresiones de los muertos proyectan su lumbre

las montañas de muletas las montañas de prótesis

dan fe los anteojos dan fe

las maletas los zapatos de los niños los turistas alemanes

en ese tinglado en que oshvientsim se había transformado

la inscripción todavía brillando en los portones

toda en mayúsculas

ARBEIT MACHT FREI

& a un costado    HOTEL

y BAR - COMIDAS

el espíritu del lugar disolviéndose

indiferente a su presencia

allí junto a los otros fantasmas

el tío lamentándose

los párpados cada vez más marrones un ojo

saliéndole de la nalga

este hombre con cuerpo

de cangrejo

las tripas para afuera

las rosadas carnes de sus hijos

colgándole

con las rodillas subidas hasta el pecho

no hay holocausto

para ellos     solo khurbn

la palabra que aún dicen los muertos

que dicen       mi khurbn

& el khurbn de mis hijos

la única palabra que admite el poema

porque es la que decían ellos

la palabra como preludio del grito

entra

por el culo

sube por las tripas

hasta la garganta

& estalla

en un llanto    un grito

es ese grito de él lo que me asalta

llorando en      oshvientsim

& convoca al poema

 

Khurbn (yiddish, del hebreo khurban): destrucción, ruina, devastación, estrago, holocausto; palabra usada tradicionalmente para referirse al destino sufrido por el templo o templos de Jerusalén, y de allí a cualquier tragedia humana de grandes proporciones. (N. de la T.)

Tomado de:

https://campodemaniobras.blogspot.com/2021/08/jerome-rothenberg-de-khurbn-otros-poemas.html

 

 

una nota de los cuadernos

 

Nunca supe que el cielo

pudiera ser tan terrible como el infierno

o tan brillante

 

siglo veinte ilimitado

 

mientras el siglo veinte se esfuma

el diecinueve comienza

otra vez

como si nada hubiera sucedido

aunque aquellos que lo vivieron pensaron

que todo estaba sucediendo

lo suficiente como para nombrar un mundo y un tiempo

para tenerlos en tu mano

ilimitados el último engaño

como la perfecta máscara de la muerte

 

una ley de los cuerpos

 

hielo contra tu mano,

la palma en alto,

se siente caliente

y no deja un momento

ningún punto en el tiempo

para la reminiscencia

cuando tomo tu mano

en la mía es la sombra

no la luz

lo que quema

 

las piedras de delfi (1)

 

1

las piedras hablan

 

2

las piedras ríen

 

3

a nosotros —como todos los poetas—

nos gustan las piedras

 

el muerto

 

parado en su cofre

arroja

un pájaro blanco de su boca

un anciano

en la ventana

lo avienta de regreso

 

un paraíso de poetas

 

1

Baja un libro de su estante y garabatea a través de una página el texto: Yo soy aquel, el final. Esto significa que el mundo se termina cuando a él le ocurra.

 

2

En el Infierno, Dante concibe un Paraíso de Poetas y lo llama Limbo.

Tontamente piensa que su sitio está en otra parte.

 

3

Ahora ha llegado el tiempo para escribir acerca de un Paraíso de Poetas

Tomado de:

https://writing.upenn.edu/epc/authors/rothenberg/esp/

 

 

Un poema para el clima

 

Desde el ojo de una aguja

todo surgió a la vida:

un perro, un poblado

y un océano.

Tigres nacen de rosas

alguien derrama lluvia sobre mi bufanda.

Sobre la luna podíamos oír

la voz del presidente,

clara como campanada de iglesia,

ligera como éter:

bajo las naranjas,

el verano entraba en las polillas.

 

 

España de Lorca: un homenaje

 

Conspirando entre árboles de olivos.

Sombras.

Conspirando entre gallos.

Cristal.

Conspirando entre castañuelas y almendras.

Peces.

Este es un homenaje a España:

Estos perros de niebla,

Estos silencios borrados.

Este es Saturno.

Conspirando entre el amarillo.

Eclipse.

Conspirando entre agujas.

Insomnio.

Conspirando en medio de canastas.

La Luna.

¿Quién está desnudo? La imaginación

(escribió Lorca) se quemó.

Este es un homenaje al agua.

Conspirando, siempre conspirando.

 

 

Evento con basura

 

                                               Dayak, Borneo

 

1. Los chanchos y los pollos se alimentan sobre la hierba en una zona poblada hasta que la limpian de hierba.

2. La basura se añade a dicha zona.

3. Los participantes protegen la "belleza perdida" y la "calidad de la ciudad" del medio ambiente de todo crítico.

 

EJEMPLO DE DEFENSA

Crítica. Este lugar está sucio.

Respuesta. Es asqueroso.

Crítica. ¿Por qué no lo limpian?

Respuesta. Nos gusta de este modo.

Crítica. La basura es poco saludable.

Respuesta. Los chanchos se alimentan de ella.

Crítica. Genera mosquitos.

Respuesta. Hay más mosquitos en la selva.

Tomado de:

https://sol-negro.blogspot.com/2014/03/jerome-rothenberg-poeta-intercultural.html

lunes, 16 de febrero de 2026

POEMAS DE PABLO MORA - LAMENTANDO SU PARTIDA -


Regreso

Hoy entreabrí la puerta de la infancia

con la nostalgia vuelta hacia la cuna

y no encontré ni un rastro de la luna

que ayer nomás iluminó mi estancia.

 

Hoy me inundó la mar de la distancia

al evocar mi vegetal laguna

y en la vieja resaca una por una

fue anclando sus pisadas mi inconstancia.

 

Hoy me perdí en las ruinas de mi ayer

en busca de un alero, de un cimiento,

de un mango, un cafetal o mi nacer

 

y al verme en los umbrales de mi aliento

honda desolación cruzó mi ser:

oí que sollozaba mi lamento.

 

 

De Almácigo 2 (1980)

La mano

Salve, mano, alfarera de mis versos,

por quien recobran mis sonetos vida

en el cuarto anular de la partida

y en el sexto pulgar de sus reversos.

 

Salve, meñique, y sus acentos tersos

y tú esdrújulo índice en salida,

donde cabalga siempre en embestida

la furia de mis ritmos circunversos.

 

Mis dedos, mis cordiales camaradas,

silenciosos orfebres de mis rimas,

se saben de memoria mi universo.

 

Tal vez cuando se escuchen las palmadas

con que llame la muerte allá en sus simas

esté mi mano componiendo un verso.

 

De Almácigo 6 En tiempo de Paz (1993)



Empezamos

Empezamos midiendo con la mano

el patio, el cielo de la antigua escuela;

ahora solamente sopesamos

el llanto de la muerte en pie de guerra.

 

 

Cuando niños jugamos al castillo,

los sueños se mecían en las sienes,

diciembre -lumbre en colosal niñura-,

algo mejor para el mañana ignoto.

 

 

De nuevo niños -el reloj del tiempo-.

¡Que nunca se nos nuble el horizonte!

¡Que nunca más la nieve se enrojezca!

 

 

Ante el niño fundido en la trinchera:

¡Menos fuerza, Señor, para la guerra

y más valor para fraguar la paz!

 

 

Nada te detenga

ermitaño augusto

 

vigoroso camarada

 

esquiva naufragios y centellas

 

vuele libre tu alma centinela

 

 

 

Armémonos de nuevo contra la injusticia

 

Demos por sagrado el desorden de nuestro espíritu

 

por ineludible el insomnio y la noche que nos cruzan

 

 

 

Indispensable llegar a lo desconocido

 

Porque en el tiempo no fuiste un pájaro

 

sino un rayo en la noche de la especie

 

una persecución sin tregua de la vida

 

una raza que canta en la tormenta

 

relumbra vela brilla resplandece

 

para que el canto siempre permanezca

 

 

Penumbra

De un tiempo acá las noches no son mías,

las aspas del insomnio se han varado,

porque un lúgubre viento huracanado

me dejó solamente con mis días.

 

De tarde en tarde van mis rebeldías

tras el antiguo puño alucinado,

donde siempre sus furias han anclado,

y en alto empuñan nuevas acedías.

 

Del brazo del amor que la convida,

por calzadas de gritos en penumbra,

huérfana de la noche va mi vida

 

tras un amanecer que al fin alumbra

un día con la noche esclarecida

de azul mañana que la fe vislumbra.

De Almácigo 2 (1980)

Tomado de:

https://www.poemas-del-alma.com/pablo-mora.htm

 

 

Palermo

 

De regreso del campo, del Amparo

-fresco follaje que tocaba el cielo-

antes, mucho antes de llegar a casa,

pasábamos, silentes, por Palermo.

Para mí, Palermo era pura luna

-mansa finca dormida en la floresta-.

Desde Los Alpes nunca fui a Palermo

mientras Palermo me llevó a la luna.

Perfectamente yo podría decir

que, niño, Pablo visitó la Luna,

que de Palermo viene su locura.

 

Si no, de aquellos duendes que una tarde

-me dijeron- saldrían de la huerta

sin que nunca en la huerta aparecieran.

 

 

 

Hicimos la mochila

 

y nos volvimos vagabundos

Apoyamos las palabras sobre la sangre

Cargamos los dados en la apuesta

Arrestamos al viento al sol las mariposas

Supimos del alma del silencio

de la piedra que alguna vez fue estrella

del sagrado terror de la locura

Fuimos un retrato del alma de la tierra

Dejamos pasar la noche por encima de nosotros

mientras las islas no se cansaban de bañarse

Nos hicimos a la lluvia

Matamos la tristumbre

Rompimos alfileres paraguas y repisas

Inventamos ratos penas alegrías y tardanzas

Echamos un vistazo al mundo

Nos provocó quedarnos solos en la tierra

Faltó ponerle trampas a la muerte.

 

De Asombro al descubierto (1996)

 

 

 

Travesía

 

Amplio solar de pena y amargura,

recinto para el llanto y la alegría,

larga tonada, larga travesía.

Viejo estribillo en clave de ternura.

Duro aguijón para la suerte dura,

ardua vereda la de cada día,

ancho portón para la misma vía,

hondo estallido en tiempo de premura.

Ruta sin fondo en la lejana infancia,

donde el azul peregrinaba un día

sin darnos cuenta de su gris fragancia.

Lanza en ristre, con firme rebeldía

va nuestra vida en fúlgida arrogancia

componiendo su propia sinfonía.

 

De Almácigo 6 En tiempo de paz (1993)

 

 

Insomne lumbre

 

Que cada palabra lleve lo que dice. Rafael Cadenas. Expresar asombros y nochuras. Enterrar la muerte. Inventar la vida. Abrirle los postigos a la noche. Cerrar los ojos a la luna. Dar con el árbol del primer camino. Con la vereda que nos vio salir. Tomarle el pulso al hambre. Saber del diapasón del pobre. De las creencias de Dios y sus costumbres. De los rituales del viento y sus cofrades. De la imagen horrenda del futuro. De la luciérnaga y su antiguo enigma. Saber de la escritura de las piedras. De la alta transparencia de los mudos. Del colosal silencio de los grillos. Tantearle a los sueños sus luceros. Conocer las entrañas de las hojas. El corazón del bosque y sus vitrales. El páramo, sus cuitas y plegarias. Desenterrar el misterio de la rosa. Ahuyentar la sombra y sus reveses. Escapar del ladrido de la calle. Del hosco muñón del peregrino. Del puñal que en la acera nos espera. O del barco que acecha nuestras costas. Dar con el ámbar del primer arroyo. Traspapelar la terquedad del lunes. Aullar juntos delante de los cielos. Escucharle al pobre su alarido. Compartir esperanzas con el árbol. Esperar a que baile el arco iris. Sabernos vivos todavía bajo el granado trigal de la noche insomne. Registrar ventoleras, arrebatos y miserias. Expulsar el despojo mutilado. Ser libres así el fuego nos cercene. Quitar algunas comas al crepúsculo. Ver la noche sin que nadie contradiga. Morir de pie a pesar de los milagros. Eludir la risa ensangrentada. Salvar la luz, sin la cual la tierra gemiría de espanto. Dar con una migaja de soledad marina. Con el grano de arena que a las costas de la divina antigüedad nos ata. Atravesar, siempre a la intemperie, incertidumbres, agonías, interrogantes y tragedias. Dar forma al vacío de modo que éste sea posible; ojos al poema para que pueda cruzar la calle; alas a Dios para que pueda llegar al hombre. Robarle sin que sepa una sonrisa al sol en la arboleda. Mirar el cielo solamente en el momento necesario. Cruzar, no la aurora, sino el alma en que ampara su soñar. Ventilar, aupar, asolear la eternidad cada día. Verse en el cielo gris, en la trémula víspera del júbilo. Escuchar a la soledad y dirigirle la palabra. Llegar con los ojos abiertos a la mirada final. A punta de hombre, tempestad y grito. Por obra y gracia del asombro a secas. Por el relámpago final del hambre. Por la luciérnaga y su insomne lumbre. Contar con la vigilia para el día. Con porvenir para fraguar enigmas. Defender el milagro de la vida. La fogata que lleve al alumbraje. A tiro limpio, la bondad del hombre.

Tomado de:

https://www.lainsignia.org/2002/febrero/cul_010.htm

 

 

El luto

El luto humano anuncia grandes cementerios bajo la Luna. O bajo los soles de arena y viento, donde los seres de este mundo asistimos a un nuevo Apocalipsis.

 

Sombrío señorío sobre la vida y la ilusoria paz, el exterminio de todo lo que suspira y palpita, en soledad, en multitud, por mar, aire y polvo, en cita atroz.

 

Ya no somos lo que somos. Ya no hablamos por nosotros mismos. Ya piensas como ellos. Tienes la libertad que ellos te permiten o te dan. En sus manos está el salvoconducto. Está la muerte, la bola negra. Tu palabra la detendrá la maquinaria de los imperios.

 

Ya no somos lo que somos. Somos lo que ellos quieren que seamos. Desde las orillas del mundo, nuestra palabra corre el riesgo de no ser. El gran dilema, ser.

 

 

al alimón

Pedro Salinas – Pablo Mora

Mientras haya

en el mundo alguna puerta,

una gota en el alambre

o una lágrima en la estrella.

Mientras haya

alguna ventana abierta,

ojos que vuelven del sueño,

otra mañana que empieza.

Mientras haya

mar con olas trajineras,

trajinando en alegrías,

llevándolas o trayéndolas.

Mientras haya

un hombre asomado al tiempo,

en orfandad encendido,

alejándose y viniendo.

Mientras haya

lino para la hilandera,

árboles que se aventuren

y vientos para la vela.

Mientras haya

bosques que sueñen en árboles,

cielos en sueño hombrecitos

y amores en los amores.

Mientras haya

tanta fronda en la alameda,

tanto pájaro en las ramas,

tanto canto en la oropéndola.

Mientras haya

un colibrí mañanero,

un suspiro, un alarido,

un relámpago, un acecho.

Mientras haya

un mediodía que acepta

alegremente su sino

de ser la tarde que llega.

Mientras haya

un par de versos descalzos

tras una luna desnuda

al pie de un sol de venados.

Mientras haya

jazmines, claveles, rosas,

que se marchen al ocaso

y regresen a la aurora.

Mientras haya

polvo, barricada, fuego,

turpiales de medio luto

y soldados por el suelo.

Mientras haya

una mirada serena,

un día que se va yendo

y un recuerdo que se queda.

Mientras haya

celadas contra la muerte,

delfines surcando el mar

o un niño que el hambre lleve.

Mientras haya

lances, clarines, laureles,

timbales y clarinadas,

monteras sorteando muertes.

Mientras haya

pasos y pasos que dejan

tan seguros como en mármol

en la memoria sus huellas.

Mientras haya

trajes de luces, de seda,

jardines en las vocales

y gritos entre las piedras.

Mientras haya

amor, y amor que le quiera,

vida que pide más vida

o algún poema que vela.

Mientras haya

esperanzas y recuerdos,

alguien buscando imposibles,

enigmas bajo el misterio.

Mientras haya

en el mundo primavera,

una nube que se va

y un arrebol que se encienda.

Mientras haya

soles que al mundo lo alienten,

trajines para el ensueño

y amores para quien quiere.

Mientras haya

la querencia del poema,

unos versos que amanecen,

muchas palabras que esperan.

Mientras haya

un camino, una faena,

un mugido, una luciérnaga,

una palabra, una espera.

Mientras haya

memoria que le convenza

a esta tarde que se muere

de que nunca estará muerta.

Mientras haya

trasluces en las tinieblas,

claridades en secreto,

noches que lo son apenas.

Mientras haya

susurros por las estrellas,

atardecer que pregunta,

anochecer que contesta.

Mientras haya

tantas palabras que esperan,

invenciones, clareando,

amanecer de poema.

Mientras haya

alguien por la noche insomne,

siendo el insomne el delirio,

siendo la noche la insomne.

Mientras haya

alguien, diestro, toro, ruedo,

una capa, una muleta,

un capote, un burladero.

Mientras haya

un bramido, un rejoneo,

lidia, muletazo, vara,

algo nada más que siendo.

Mientras haya

ángeles que lleven cuernos,

volcanes, rayos, tormentas,

soles que afilen destellos.

Mientras haya

un camino para el tiempo,

una lumbre para el hombre,

una cuna para el viento.

Mientras haya

una brizna a todo ruedo,

una arena a sol y sombra,

un indulto en el pañuelo.

Mientras haya

sombras, sombras inventoras,

penumbras en las barreras

que hacen y deshacen formas.

Mientras haya

un Camborio, bien gitano,

juego de sombra y arena,

bajo una luna soñando.

Mientras haya

dos hacia el final a tientas,

dos de frente hacia la tumba,

dos hacia la muerte a ciegas.

Mientras haya

pena limpia, negra y sola,

hermana de sueño ajeno,

bajo el piafar de las horas.

Mientras haya

embestidas de la guerra,

lirio crecido en castigo,

madrugadas nazarenas.

Mientras haya

Albricias, Aldebaranes

y Arturos para elevar

Altaíres en los mares.

Mientras haya

al alimón en corridas,

al alimón con la noche,

al alimón con la vida.

Mientras haya

alguien nada más que yendo

al alimón, al quiebro, al cuarteo.

Mientras haya

lo que hubo ayer, lo que hay hoy

lo que venga.

Tomado de:

https://ciudadpoema.com/texto/pablo-mora/al-alimon.html