jueves, 19 de febrero de 2026

POEMAS DE RENÉ CHAR - LO RELEEMOS Y RECORDAMOS EN SU PARTIDA -


Desherencia

 

Antigua era la noche

Cuando la entreabrió el fuego.

Igualmente, mi casa.

 

No se mata a la rosa

En las guerras del cielo.

Destierran a una lira.

 

Mi pena persistente

De una nube de nieve

Gana un lago de sangre.

La crueldad ama vivir.

 

Oh fuente que mentiste

A nuestros destinos gemelos,

Del lobo trazaré

Este único retrato pensativo.

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

Dyne

 

Dejando atrás al hombre extensible y al hombre traspasado

llegué ante la puerta de todos los júbilos, la del Verbo desellado

de sus restos mortales, formando lo nuevo, creando fuego

a partir de la verdad, y fortalecido por mi verde fe llamé.

     Así llegarás tú al país lavado y desierto de tu desafío. Hasta

entonces, sin fechas fijas, lo irás edificando. ¡Severa vanidad!

¿Pero quién hubiera apostado y optado por ti, desde los parajes

inmemoriales hasta la lira fugitiva del padre?

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

El beso

 

Maciza lentitud, lentitud martillada;

Humana lentitud, lentitud forcejeada;

Desierta lentitud, desanda tus ardores;

Sublime lentitud, sube desde el amor;

Que la lechuza ha vuelto.

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

El desnudo perdido

 

Llevarán ramos aquellos cuyo aguante pueda desgastar la

noche nudosa que precede y sigue al relámpago. Su palabra

recibe existencia del fruto intermitente que la propaga

dilacerándose. Son los hijos incestuosos de la cortadura y del signo,

que alzaron hasta los brocales el círculo florido de la tinaja

de la adhesión. La furia de los vientos los mantiene aún desvestidos.

Contra ellos vuela una pelusa de noche negra.

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

El juicio de octubre

 

Mejilla contra mejilla dos pordioseras en su desamparo rígido;

La helada y el viento no las han instruido, las han ignorado;

Niñas de intrahistoria

Caídas de las estaciones que dejan atrás, y allí apretadas de pie.

No hay labios que las traspongan, la hora pasa.

No habrá ni rapto ni rencor.

Y el caminante pasa sin mirada ante ellas, ante nosotros.

Dos rosas perforadas por un anillo profundo

Ponen en su extrañeza algo de desafío.

¿Se pierde la vida de otro modo que por las espinas?

Claro que sí: por la flor, los largos días lo supieron.

Y el sol ha dejado de ser inicial.

Una noche, el día bajo, todo el riesgo, dos rosas,

Como la llama a cubierto, mejilla contra mejilla con quien

la mato.

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

El molino

 

Un ruido largo sale por el techo

golondrinas siempre blancas

agua que salta, agua que brilla

el grano salta, el agua muele

y el recinto donde el amor se arriesga

centellea y marca el paso.

 

Versión de Jorge Teillier

 

 

El refugio maltratado

 

Siempre me ha gustado la proximidad, sobre un camino de tierra,

de un hilillo de agua caída del cielo que viene y va persiguiéndose

así mismo, y la tierna torpeza de la hierba mediana a la que una carga

de piedras detiene -igual que un revés oscuro pone fin al pensamiento.

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

En las alturas

 

Espera aún a que yo venga

A romper el frío que nos retiene.

 

Nube, en tu vida tan amenazada como la mía.

 

(Había un precipicio en nuestra casa.

Por eso hemos partido y nos hemos establecido aquí).

 

 

Gozo

 

¡Con cuánta ternura ríe la tierra cuando la nieve se despierta encima de ella! Día tras día, yacente besada, llora y ríe.

El fuego que la evitaba se casa con ella apenas desaparece la nieve.

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

Hambre roja

 

Estabas loca.

 

¡Qué lejos queda!

 

Moriste, con un dedo delante de los labios,

En noble movimiento,

Para atajar la efusión;

En el sol frío de un reparto verde.

 

Estabas tan hermosa que nadie se dio cuenta de tu muerte.

Más tarde, era de noche, te pusiste en camino conmigo.

 

Desnudez sin desconfianza.

Pechos podridos por tu corazón.

 

A sus anchas en este mundo circunstancial,

 

Un hombre, que te había estrechado entre sus brazos,

Se sentó a la mesa.

 

Estate bien, no existes.

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

Juego mudo

 

Con los dientes

Apresé a la vida

Sobre el cuchillo de mi juventud.

Con los labios hoy,

Con mis labios solamente...

 

Corta advenediza,

La flor de los taludes,

El dardo de Orión

Ha vuelto a aparecer.

 

 

La compañera del cestero

 

Yo te amaba.

Amaba tu rostro de manantial abarrancado por la tormenta y la cifra de tu dominio que cercaba mi beso.

Hay quien se confía a una imaginación redonda. A mí me basta ir.

He traído de la desesperación un cestillo tan pequeño, amor mío,

que ha sido posible trenzarlo con mimbre.

Tomado de:

http://amediavoz.com/char.htm

 

 

IGUALMENTE

 

El suelo que recoge no es el único que se resquebraja durante las labores de la lluvia y el viento. Lo que se derrumba se mantiene casi silencioso en los bordes del cataclismo, con nuestras secas palabras de predicción, penetrantes como el tridente de la noche en el iris de la mirada.

 

 

MI HOJA VINOSA

 

Las palabras que han de surgir saben de nosotros lo que nosotros ignoramos de ellas. En un instante seremos el equipaje de una flota integrada por unidades indóciles, y su almirante, en el vendaval. Luego el altamar la tomará nuevamente, dejándonos con nuestros torrentes y nuestros alambres cubiertos de escarcha.

 

 

 

A PESAR DEL FRÍO GLACIAL

 

A pesar del frío glacial que te atravesó desde tus comienzos, y mucho antes de lo que sobrevino, tú no eras sino un fuego que el fuego inventa, atracado por el tiempo y quien, en el mejor de los casos, moriría por falta de fuego renovado, o de fiebre por haber respirado cenizas.

Tomado de:

https://vomiteunconejito.wordpress.com/2020/04/05/seis-poemas-de-rene-char/

 

 

Cuatro edades

 

I

El otoño para la hoja

El agua hirviendo para el cangrejo

Y el favorito el zorro

Ebrio sobre los hombros luminosos de la Actriz

 

 

Adherido al balcón naranja

Un ventisquero de rizos

Acampa en la ansiedad de mi corazón.

 

 

II

He estrangulado a mi hermano

Porque no gustaba de dormir

Con la ventana abierta

Hermana mía

Dijo antes de morir

Pasé noches enteras

Mirándote dormir

Inclinado sobre tu brillo en el cristal.

 

 

III

Apretados los puños

Rotos los dientes

Con lágrimas en los ojos

La vida

Apostrofándome empujándome y riendo a medias

Yo espiga anticipada de las siegas de agosto

Distingo en la corola del Sol

Una yegua

Me abrevo en su orina.

 

 

IV

Mi amor es triste

Porque es fiel

No interpela el olvido de los demás

No cae de la boca como un diario del bolsillo

No es flexible en la angustia que en común se arremolina

No se aísla en las rompientes de la península simulando

pesimismo

Mi amor es triste

Pues está en la naturaleza turbada del amor ser triste

Como la luz es triste

La dicha triste

No has pasado libertad tus correas de arena.

 

 

Versión de Jorge Onfray

 

 

La lujuria

 

El águila ve como se borran gradualmente las huellas de la memoria helada

La extensión de la soledad hace apenas visible la presa que huye

A través de cada una de las regiones

Donde uno mata donde a uno lo matan libremente

Presa insensible

Proyectada indistintamente

Más acá del deseo y más allá de la muerte

 

 

El soñador embalsamado en su camisa de fuerza

Rodeado de utensilios efímeros

Figuras que se desvanecen apenas formadas

Su revolución celebra la apoteosis de la vida que declina

La desaparición progresiva de las partes lamidas

La caída de los torrentes en la opacidad de las tumbas

Los sudores y malestares que anuncian el fuego central

Y finalmente el universo con todo su pecho atlético

Necrópolis fluvial

Después del diluvio de los rabdomantes

 

 

Ese fanático de las nubes

Tiene el poder sobrenatural

De desplazar a considerables distancias

Los paisajes habituales

De romper la armonía acumulada

De tomar irreconocibles los lugares fúnebres

Al día siguiente de los homicidios provechosos

Sin que la conciencia originaria

Se cubra con el deslizamiento purificador del suelo.

 

Versión de Aldo Pellegrini

 

 

La libertad

Vino por esta línea blanca que puede significar la salida del alba

o la palmatoria del crepúsculo.

 

 

Pasó los arenales maquinales; pasó las cimas destripadas.

 

 

Fin de la renunciación de rostro cobarde, la santidad de la mentira,

el alcohol del verdugo.

 

 

Su verbo no fue un ciego ariete sino la tela donde se inscribió mi aliento.

 

 

Detrás de la ausencia, con pasos que no la extraviaron, cisne sobre la

herida, vino por esta línea blanca.

 

Versión de Jorge Riechmann

 

 

Ni eterno ni temporal

¡El trigo verde en una tierra que todavía no ha sudado, que no ha

hecho más que tiritar! A distancia feliz de los soles precipitados

de los fines de la vida. Rasante bajo la larga noche. Saciado de agua

encima de su luminoso color. Como guardia y viático dos puñales

de cabecera: la alondra, el pájaro que se posa, el cuervo, el espíritu

que se graba.

 

Versión de Jorge Riechmann

Tomado de:

https://blogpoemas.com/rene-char/

miércoles, 18 de febrero de 2026

POEMAS DE JEROME ROTHENBERG -DESDE U.S.A. LA ETNOPOESÍA -


LA NOCHE EN QUE LA LUNA FUE UNA ARAÑA

 

La noche en que la luna fue una araña

todos corrimos.

Nadie se quedó.

El cielo se puso tan negro como tus ojos.

Empezaba a llover.

Se desataron

las velas en el aire.

Velas rojas.

Te reíste.

La luna era una araña.

Una cinta de sangre bajó

del cielo

hasta el techo de la casa.

Roja y negra.

Tratábamos de cantar.

Hacía frío.

En la red del cielo

donde colgaban los huesos

vi

lo que me pareció tu cara.

Las ruedas arañaban las piedras

bajo la oscuridad de la luna.

Comienza:

La noche que pasaron los soldados

me levanté de la cama

y con las manos a la espalda

me puse a mirar.

Tú tratabas de soñar.

Un carámbano se desprendió del cielo

y caló en mi corazón.

La luna era una araña.

 

 

PALABRAS

 

Terror a las palabras

posiciones &

disposiciones

alrededor de un centro

en llamas

Palabras en el papel

en la luz herida

de los árboles

y las corrientes

palabras en el pan sin cortar

en las curvas del

pan sin cortar                voy

 

hacia ti

en la curva de las palabras

del espacio sin cortar

el repentino

movimiento

de los labios

con

el aliento mismo

una lengua

Una lengua también

que se alza de la tierra

nuestras huellas

que hablan

como una danza

las palabras                   una danza

de aliento de

imágenes la sola

imagen de un sol

ardiendo dentro

de nosotros

cuando hablamos

 

Las palabras se abren paso

a través de nosotros

en la curva del tiempo

las corrientes

cuando despertamos juntos

al alba

un verdadero dolor

las palabras también son

dolor

Las palabras se llenan

de saliva & las formas

de los árboles las palabras

se forman alrededor de

una curva de luz            Te traigo

las pocas palabras que conozco

Palabras en el papel en las

hogazas que cortamos

las palabras al sol

esperan

& caen contra nosotros

traición de las palabras

de cenizas

cayendo hacia el centro

silencio que nace del habla

del silencio

tomamos aliento

espacio sin cortar

el silencio

huellas que respiran

suavemente

donde aprendemos a morir

 

 

El trabajo del sueño (Uno)

 

 

 

                                                                                    a Barbara Einzig

 

soñar que pasa por una ventana

soñar que la ventana se mueve y que alrededor el aire se hace de piedra

soñar que es apedreado                                                          

soñar con una ventana que refleja una piedra

soñar que cae por un agujero dentro de una piedra  

soñar con piedras & cajas

soñar que se está parado encima de una caja negra como un féretro

soñar que sueña con una piedra

soñar que las ventanas estallan a su paso en la calle

soñar con cables atados alrededor de una piedra

soñar con hombres con las manos atadas con cables al pie de su ventana

soñar con manos que se cierran sobre sus ojos              

con otras manos que se cierran sobre sus manos & su vientre

soñar que se está en un país asolado hace años por la guerra

soñar con banderas & balcones

soñar que uno se para frente a la ventana a mirar los hombres con yelmos que acechan su casa

soñar que uno se para en su casa y mira por la ventana a los hombres con yelmos que están en su calle

soñar con hombres con yelmos esperando en la puerta de su casa

soñar que la puerta de su casa es de piedra

soñar que está parado en la puerta de su casa gritando

que los hombres con cables en las manos lo han oído gritar

que los hombres con yelmos gritan un nombre que él no entiende

soñar que olvida su propio nombre                                                        

soñar que en el sueño encontrará otro nombre

soñar que sueña su nuevo nombre

soñar otra vez que sueña

soñar su nombre en sílaba por sílaba

empezando con un nombre desaforadamente

en sílabas

soñar con sílabas & colores

decir que su nombre es blanco & verde

soñar dónde está el blanco y dónde el verde

hay una piedra blanca y una verde

pero no hay ninguna piedra blanca en su casa

sólo un reflejo blanco

un agujero blanco en una piedra

un obstáculo verde que refleja una piedra blanca

soñando que sostiene una piedra blanca

que aprende a soñar el nombre de la piedra blanca

soñar desaforadamente

él aprende a soñar desaforadamente con manos

a soñar con manos blancas & verdes

con manos que reflejan los colores que salen de una piedra

soñar que está parado en un círculo en un edificio en un sueño

soñar que hay gente con él en el círculo

soñar que es gente que él no conoce

soñar que hablan una lengua que él no sabe

soñar que no hablan su idioma

soñar un alfabeto con el cual escribir su idioma

cambiar el alfabeto cada día

soñar un alfabeto tal vez un calendario del sueño

soñar que guarda el calendario en la boca

soñar el domingo que la boca se le llena de calendarios

soñar el lunes que una mano le cubre la boca

soñar el martes que en la mano duerme una novia

soñar el miércoles que a la mano le han salido cien pezones

soñar con manos & calendarios el jueves

soñar el viernes que a una mano se le ha caído la piel que su nombre ha perdido las sílabas

soñar el sábado con el vacío

soñar que está parado sobre una caja vacía y que la está martillando

soñar que está martillando un silencio

soñar que el silencio se abre como un huevo

soñar que dentro del huevo está labrador

alguien en el sueño dice "labrador"

alguien en el sueño dice "tiza"

soñar que alguien en el sueño dice "solitario"

soñar que camina con alguien en el sueño

soñar una cara soñar que la cara está en una persona

soñar que la cara está en una pared

soñar una cara de piedra

soñar una cara de piedra dentro muy dentro del espejo

soñar que ha soñado con esa cara antes

soñar que era niño y soñaba una cara

la cara era azul con rayas

la cara era como la cara de un mandril una cara azul & roja

soñar que las rayas de la cara desaparecían

soñar que la cara había perdido las rayas que su nombre había perdido sus sílabas

soñar una lengua sin sílabas

soñar que él entiende esa lengua

soñar que toda la lengua es una sola palabra

soñar que él sabe esa palabra

soñar que él la olvida

soñar que él explica la ausencia de esa palabra

soñar que nadie en el círculo lo comprende

soñar que él les grita que les dice que están soñando

soñar que siempre ha soñado

soñar que nunca ha despertado del sueño

traducción al español de Mercedes Roffé

Tomado de:

https://respiro.org/Issue16/Poetry/poetry_rothenberg.htm

 

 

Dos geshray (el grito)

 

          Erd, zolst nit tsudekn mayn blut

          un zol nit kayn ort zayn far mayn geshray

                                                         (Job 16:18)

 

–practica el grito –dije

(¿por qué habré dicho eso?)

porque era su grito & no el mío

se cernía entre nosotros       nítido

a los sentidos siempre nítido ocupaba

el lugar central

luego vino otro y lo miró fijo

a los ojos y allí en el fondo encontró un recuerdo

de caballos galopando más rápido las ruedas teñidas de rojo

tras ellos      los polacos habían reservado

un día de fiesta pero el judío

encerrado en el armario gritaba

para sus adentros un grito

sin sonido       tan mudo que

se arremolinaba alrededor del mundo

tan feroz que quebraba las piedras

que hacía saltar los clavos de los zapatos

apilados a la entrada    los objetos dan fe

–la ley lo dice–

los zapatos & aquellos otros objetos más queridos

como el cabello & los dientes dan fe

con su sola presencia

No es que compartan –diría– el dolor

o que lo muestren ni siquiera las fotos desde donde

las expresiones de los muertos proyectan su lumbre

las montañas de muletas las montañas de prótesis

dan fe los anteojos dan fe

las maletas los zapatos de los niños los turistas alemanes

en ese tinglado en que oshvientsim se había transformado

la inscripción todavía brillando en los portones

toda en mayúsculas

ARBEIT MACHT FREI

& a un costado    HOTEL

y BAR - COMIDAS

el espíritu del lugar disolviéndose

indiferente a su presencia

allí junto a los otros fantasmas

el tío lamentándose

los párpados cada vez más marrones un ojo

saliéndole de la nalga

este hombre con cuerpo

de cangrejo

las tripas para afuera

las rosadas carnes de sus hijos

colgándole

con las rodillas subidas hasta el pecho

no hay holocausto

para ellos     solo khurbn

la palabra que aún dicen los muertos

que dicen       mi khurbn

& el khurbn de mis hijos

la única palabra que admite el poema

porque es la que decían ellos

la palabra como preludio del grito

entra

por el culo

sube por las tripas

hasta la garganta

& estalla

en un llanto    un grito

es ese grito de él lo que me asalta

llorando en      oshvientsim

& convoca al poema

 

Khurbn (yiddish, del hebreo khurban): destrucción, ruina, devastación, estrago, holocausto; palabra usada tradicionalmente para referirse al destino sufrido por el templo o templos de Jerusalén, y de allí a cualquier tragedia humana de grandes proporciones. (N. de la T.)

Tomado de:

https://campodemaniobras.blogspot.com/2021/08/jerome-rothenberg-de-khurbn-otros-poemas.html

 

 

una nota de los cuadernos

 

Nunca supe que el cielo

pudiera ser tan terrible como el infierno

o tan brillante

 

siglo veinte ilimitado

 

mientras el siglo veinte se esfuma

el diecinueve comienza

otra vez

como si nada hubiera sucedido

aunque aquellos que lo vivieron pensaron

que todo estaba sucediendo

lo suficiente como para nombrar un mundo y un tiempo

para tenerlos en tu mano

ilimitados el último engaño

como la perfecta máscara de la muerte

 

una ley de los cuerpos

 

hielo contra tu mano,

la palma en alto,

se siente caliente

y no deja un momento

ningún punto en el tiempo

para la reminiscencia

cuando tomo tu mano

en la mía es la sombra

no la luz

lo que quema

 

las piedras de delfi (1)

 

1

las piedras hablan

 

2

las piedras ríen

 

3

a nosotros —como todos los poetas—

nos gustan las piedras

 

el muerto

 

parado en su cofre

arroja

un pájaro blanco de su boca

un anciano

en la ventana

lo avienta de regreso

 

un paraíso de poetas

 

1

Baja un libro de su estante y garabatea a través de una página el texto: Yo soy aquel, el final. Esto significa que el mundo se termina cuando a él le ocurra.

 

2

En el Infierno, Dante concibe un Paraíso de Poetas y lo llama Limbo.

Tontamente piensa que su sitio está en otra parte.

 

3

Ahora ha llegado el tiempo para escribir acerca de un Paraíso de Poetas

Tomado de:

https://writing.upenn.edu/epc/authors/rothenberg/esp/

 

 

Un poema para el clima

 

Desde el ojo de una aguja

todo surgió a la vida:

un perro, un poblado

y un océano.

Tigres nacen de rosas

alguien derrama lluvia sobre mi bufanda.

Sobre la luna podíamos oír

la voz del presidente,

clara como campanada de iglesia,

ligera como éter:

bajo las naranjas,

el verano entraba en las polillas.

 

 

España de Lorca: un homenaje

 

Conspirando entre árboles de olivos.

Sombras.

Conspirando entre gallos.

Cristal.

Conspirando entre castañuelas y almendras.

Peces.

Este es un homenaje a España:

Estos perros de niebla,

Estos silencios borrados.

Este es Saturno.

Conspirando entre el amarillo.

Eclipse.

Conspirando entre agujas.

Insomnio.

Conspirando en medio de canastas.

La Luna.

¿Quién está desnudo? La imaginación

(escribió Lorca) se quemó.

Este es un homenaje al agua.

Conspirando, siempre conspirando.

 

 

Evento con basura

 

                                               Dayak, Borneo

 

1. Los chanchos y los pollos se alimentan sobre la hierba en una zona poblada hasta que la limpian de hierba.

2. La basura se añade a dicha zona.

3. Los participantes protegen la "belleza perdida" y la "calidad de la ciudad" del medio ambiente de todo crítico.

 

EJEMPLO DE DEFENSA

Crítica. Este lugar está sucio.

Respuesta. Es asqueroso.

Crítica. ¿Por qué no lo limpian?

Respuesta. Nos gusta de este modo.

Crítica. La basura es poco saludable.

Respuesta. Los chanchos se alimentan de ella.

Crítica. Genera mosquitos.

Respuesta. Hay más mosquitos en la selva.

Tomado de:

https://sol-negro.blogspot.com/2014/03/jerome-rothenberg-poeta-intercultural.html