martes, 17 de marzo de 2026

POEMAS DE CIARAN CARSON - EN SAN PATRICIO -


PAPEL PICADO EN BELFAST

 

De pronto, mientras el escuadrón antimotines entraba, empezaron a llover

signos de exclamación,

tuercas, clavos, llaves de auto. Tipos de imprenta rotos. Y la explosión

misma – un asterisco en el mapa. Esta línea con guiones, una rápida

descarga de fuego. . .

Yo trataba de completar una oración en mi cabeza, pero no dejaba de

tartamudear,

todos los callejones y bocacalles bloqueados por puntos y dos

puntos.

 

Conozco este laberinto tan bien – Balaclava, Raglan, Inkerman,

Odessa –

¿Por qué no puedo escapar? Cada movimiento está puntuado. Crimea.

Calle sin salida otra vez.

Un vehículo blindado, malla metálica antiataque, cascos antidisturbios.

Walkie-talkies. ¿Cómo me llamo?

¿De dónde vengo? ¿A dónde estoy yendo?

Una ráfaga de signos de pregunta.

 

 

HOGAR

 

A toda velocidad desde

el aeropuerto bajo

el camino de montaña

 

más allá del alambre de púa

con bolsas de plástico                                                                                                                                                    enganchadas

 

campos de chatarra

y granjas

de cardos

 

desde el borde

de la planicie

mis ojos se enfocan

 

en la claridad

de las calles

de Belfast

 

astilleros

cúpulas

teatros

 

un helicóptero

del Ejército Británico

posicionado

 

inmóvil

por fin

 

veo todo

 

 

VAMOS ENTONCES

 

por la vuelta al alambrado

del campo minado

 

de la mano

con ojos para nada

 

más que nosotros mismos

solos

 

sin inmutarnos por

las trampas y pozos

 

de la tierra baldía

hasta que

 

te agachás

y arrancás

 

un capullo

de eufrasia

 

(Versiones Patricia Ogan Rivadavia)

Tomado de:

https://alpialdelapalabra.blogspot.com/2025/11/ciaran-carson-poemas.html

 

 

MANO ENSANGRENTADA[1]

 

Tu hombre, dice el Hombre, caminará dentro del bar de esta manera, sus dedos

imitan un par de piernas, una cojea, tu sabes muy bien

qué hacer. Hunde los dedos en su cabeza. Pretende que es un juego de niños.

La mano podría ser la boca de un caballo, un conejo o un perro. Cinco palmas.

Las paredes oyen: las sombras que tú proyectas son las sombras que intentas sacudirte.

 

Extingo la luz de la vela entre mi índice y mi pulgar ¿Fue cortada la mano izquierda

desde la muñeca y arrojada a las orillas de Ulster? ¿Existió

Ulster? ¿O la Mano Derecha de Dios diciendo Alto a esto y No a aquello?

Mi pulgar es el percutor de una pistola. El pulgar hacia arriba. El pulgar hacia abajo.

 

 

[1] El título del poema hace referencia a la mitología irlandesa (el ciclo Fenian), a la mano roja que figura en las banderas y escudos que representan Ulster, y también a los grupos paramilitares (Red Hand Defenders).

Traducción de Mijail Lamas

Tomado de:

https://circulodepoesia.com/2017/01/poesia-irlandesa-ciaran-carson/

 

 

Una noche fuera

 

Cada jueves al apretar el botón de latón de la alambrada galvanizada

Una figura aparece un momento al final del iluminado pasaje de hormigón,

Luego desaparece. La puerta chirría al abrirse y da un portazo

     /justo detrás de nosotros.

Entonces atravesamos la robusta puerta giratoria de polietileno

     /semi-opaca que deben haber traído

De un hospital. En el bar, de nuevo la mirada inquisitiva.

Siete whiskys después, la banda entonaba el Four Green Fields.

Desde algún sitio más allá de los muros de ladrillo

     /nos llegaba el ritmo roto

De una ametralladora. Un coro rasgado. Así la frase de la noche

Está puntuada completamente por rondas de bebidas, de balas, de aplausos.

Tomado de:

https://campodemaniobras.blogspot.com/2010/06/ciaran-carson-dos-poemas.html

 

 

MIEDO

 

Temo las vastas dimensiones de la eternidad.

Temo el espacio entre el andén y el tren.

Temo el inicio de una campaña asesina.

Temo las palpitaciones que produce el exceso de té.

 

Temo la pistola desenfundada de un rapparee.

Temo que los libros no sobrevivan a la lluvia ácida.

Temo a la regla, a la pizarra y al bastón.

Temo al Jabberwock, sea lo que sea.

 

Temo las malas decisiones de un árbitro.

Temo que el único recurso sea alegar locura.

Temo las implicaciones de los honorarios de un abogado.

 

Temo a los gremlins que han colonizado mi cerebro.

Tengo miedo de leer la letra pequeña de la garantía.

¿Y qué más temo? Déjame empezar de nuevo.

Tomado de:

https://ciudadsiglocero.wordpress.com/2025/09/27/poemas-de-ciaran-carson/

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