Alassio, marzo
Salías a la calle en los días de viento
arrebujada en el abrigo rústico,
el rostro envuelto en el pañuelo,
como las viejas alasinas.
Todavía a la vuelta de los años
el ojo aún se empeña en engañarse,
en descubrir en otros la figura
sabida, por la cual el corazón
con el dolor antiguo se estremece.
La ráfaga del viento tramontano
fuerza estériles olas, y trastorna
la primavera incierta. Por tan leve,
por tan ínfimo error en el espacio
y en el tiempo, y aún estarías aquí.
(1958)
Tomado de:
http://eltrabajodelashoras.blogspot.com/2018/01/sergio-solmi-alassio-marzo-alassio.html
Arte poética
Suspirada palabra que al final
me alcanzas, atrapándome
en un momento de descuido,
te pretendes imprevista, no buscada,
renuente al gesto raro, a la medida
exorbitante. De mar te orlas
en una línea, henchida nube, te debates
como sisella, surges encima del simple
soplo de la voz, indolente mano
que escande y urge –trémula
cosa entre cosas- a instalarte
en esta cálida, irisada, precisa existencia.
Alta marea
El luminoso asedio del delirio
disolvió las apariencias, abolió
perfiles nubiformes
de muebles, sumergió
el jardín tras los vidrios, rescató
un día turinés
de milnovecientosdiez,
atemperó, esfumó primavera, mañana,
plantas de la calle Valentino, escuela
elemental Rajneri, precisó
hora y momento hasta el parpadeo
de las hojas recortadas
en limpias sombras en el derramado
resplandor
sobre el pavimento.
Tomado de:
https://diariodesvejk.blogspot.com/2021/07/sergio-solmi-tres-poemas.html
Canto de mujer
Voz de mujer que se sabe no vista
tras cerrados postigos, canto ronco
agitado por lánguidos desmayos
y escalofríos bruscos, hecho
de vacías palabras que yo no comprendo.
Oh voz absorta, tempestuosa y dulce,
llena de sueños,
la que un tiempo raptaba navegantes
sobre los mares, canto de sirena.
Voz del deseo que no sabe si
quiere o teme, y jamás dice otra cosa
sino su oscuridad, su tembloroso
amor. Acaso la encendida carne
habla como tú, y, asombrada,
se escucha existir.
Tomado de:
https://campodemaniobras.blogspot.com/2012/10/sergio-solmi-canto-de-mujer.html
Abril en San Vittore
Gracias sean dadas a los ciegos dioses
rientes, que trajeron al poeta
de la muerte y el negro pelotón
al día alegre de la celda donde
cantan los jovencitos partisanos.
Abril,
dulce dormir, aunque áspera se empoce
en las bocas de lobo la sirena,
se haga el recuento, o sobre las murallas
los alemanes abran fuego.
El ruezno virgen de la cabellera
sobre el pliegue del codo reclinado,
dentro del sueño confiado hundidos
como en el vientre de la madre, allá
en el lejano tiempo
de la otra vida, hoy los contemplo,
casi hijos míos, vueltos mis hermanos
por esta antigua juventud que ha henchido
mi corazón de pronto, cuando el rayo
de miel primaveral se filtra
entre las rejas, sobre el piso estampa
recuadros luminosos, y a las frágiles
vidas nuestras, tendidas a un oscuro
destino, mide ahora,
con lento paso, el día igualitario.
Tomado de:
https://eltrabajodelashoras.blogspot.com/2017/12/sergio-solmi-abril-en-san-vittore.html

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