jueves, 12 de marzo de 2026

POEMAS DE HANEN MAROUANI - DESDE TÚNEZ LA FUERZA FEMENINA -


Las murallas del yo

 

Me quemo en un impulso ardiente,

ya no por aquello que me encadena,

sino por lo que me abre —amplio, luminoso—

como un fuego claro en el corazón del silencio.

 

Me fundí en la embriaguez del espacio,

donde cada soplo se convierte en impulso,

y mis venas fluyen de cielo y luz,

en el vértigo de una libertad sin fin.

 

Allí donde se derrumban las murallas del yo,

se eleva un canto puro, una fuerza desplegada,

la de los seres que se atreven a ser íntegros,

llevados por la tranquila ola del infinito posible.

 

Saboreo el aire, la claridad, la travesía,

pues no hay nada más vivo que aquello que se eleva,

y en el fuego que libera, me convierto en pluma,

lista para volar, por fin, hacia la inmensidad del día.

 

Estrasburgo, 24.07.2025

 

(Inédito)

 

 

No nací fuerte

 

No nací fuerte,

me construí con el sudor de los silencios,

en los intersticios de los gritos.

 

Avancé sin mapa,

me forjé en el yunque de los días

y las noches sin espejo.

 

Albas lúgubres,

censuras llenas de sentido,

cadenas en las muñecas del alma,

herencias anudadas a las constelaciones familiares.

 

Arrastrada

por los vientos cortantes de tu olvido.

 

Ya no quiero contar las horas,

ni seguir las cifras que me imponen.

 

Sin fuerza mayor,

sin visibilidad,

solo fondos rotos,

apoyos que ceden.

No nací fuerte

trabajé hasta olvidarme de mí,

respondí al llamado cuando me agotaba,

 

me detuve para preguntar, por fin:

 

¿Dónde estoy cuando ya no soy útil?

¿Quién me escucha cuando ya no doy más?

 

y, sin embargo, aquí estoy, de pie,

no nací fuerte,

pero sí libre.

(Inédito)

Traducción al español por Mariela Cordero.

Tomado de:

https://www.enlamasmedula.com/2026/03/alli-donde-se-derrumban-las-murallas.html

 

Entre los pliegues de la norma

 

No he escapado a la norma.

Para ellos,

el tiempo es un ala.

Los lleva.

Los eleva.

 

Los absuelve.

 

Para mí,

el tiempo es un cinturón.

Aprieta.

Mide.

Molesta.

 

Es un primer paso,

pero el túnel es largo,

y la sombra es más obstinada que la luz.

 

Avanzamos.

Nos estiramos.

Nos agotamos.

Persistimos.

 

Concuerda con «el hombre»,

como un nombre mayúsculo,

un mito imbatible.

 

La mujer, por su parte,

debe​​ plegarse.

Alisarse.

Disculparse por existir

más allá de cierta edad.

 

Él envejece

y se convierte en leyenda.

 

Ella envejece

y se convierte en silencio.

 

La historia continúa,

pero sin ella.

El homenaje resuena,

pero no para ella.

El reloj​​ avanza,

pero la aguja la olvida.

 

 

Estrasburgo, 18 de junio de 2025.

 

 

No me aliso

 

No me aliso

ni siquiera en la clara mañana

soy así​​

a veces áspera, pero sincera.

 

No me ajusto

me mantengo como soy.

 

Tengo la piel de los días grises,

silencios colgados al hombro,

esquirlas sin barnizar

y caídas necesarias.

 

No me ajusto

me mantengo como soy.

 

No finjo,

dejo las esquinas en bruto

el corazón adelante,

incluso cuando teme.

 

No me ajusto

me mantengo como soy.

 

No estoy para ser rehecha

ni para pulir, ni para complacer

soy esa voz

que no puede ser imitada.

 

Y si hay que guardarme...

prevean la extrañeza.

12/07/2025

 

 

Donde ya no hay sufrimiento

 

Soñar con ese lugar

esa orilla sin gritos

esa zona de paz

ese tiempo suspendido

ese punto de referencia enterrado.

 

Sentir en uno mismo

esa necesidad de otro lugar

ese deseo de partir​​

incansablemente

como un suspiro

un llamado al dilema.

 

Partir

de un punto

de una gota

de una migaja

de un instante.

 

No llevarse nada

salvo la ausencia​​

de dolor

de desgracia

de carga.

 

Buscar

una felicidad desnuda

silenciosa

sin espejos

sin retorno

una felicidad unilateral.

 

Y quizá alcanzarla

allí

al otro lado del mundo.

 

Estrasburgo, 21 de julio de 2025

Tomado de:

https://circulodepoesia.com/2025/08/dossier-de-poesia-africana-hanen-marouani-tunez/


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