«Diario de enigmas», de
Fernando Cuestas, publicado por la editorial Toska, parece, a primera vista,
una obra de arte extraordinaria. La edición, que destaca por su exquisito
diseño, cuenta con una atractiva portada que complementa magistralmente el
contenido: el cuadro de Klee, «El espíritu del genio», nos invita a sumergirnos
en ese mundo poético, a veces sombrío, pero siempre fascinante.
El primer enigma: el tiempo
Durante la lectura, nos
topamos con un enigma estructural: el diario no comienza el primer día, sino
arbitrariamente el 87.º, justo con el inicio del invierno. Este recurso
narrativo no es solo una curiosidad; ejerce una atracción irresistible sobre el
lector. ¿Por qué precisamente ese día y no otro? Aunque la respuesta queda a
criterio del autor, ese punto de partida no entorpece la lectura; al contrario,
nos sumerge inmediatamente en un fascinante viaje por la experiencia humana.
Vivir consigo mismo
El libro capta la esencia de
la rutina cotidiana y la importancia de convivir con «los otros» que habitan en
nuestro interior. Cuesta nos recuerda que vivir consigo mismo no es una
actividad pasiva, sino una lucha constante. Es un viaje lleno de giros inesperados,
en el que la rutina diaria se compone de nuestros propios fragmentos. Fernando
tiene el don de embellecer estos fragmentos y hacerlos más fáciles de percibir,
sin restarles dolor.
A diferencia de las fobias
sociales más extendidas, como la agorafobia, el poeta nos conduce hacia una
perspectiva más profunda y reflexiva: ¿qué ocurre cuando la incomodidad se
vuelve contra el propio ser humano? El texto pone en tela de juicio la aceptación
del «yo» y presenta la responsabilidad personal como una situación crítica. A
lo largo de unos 500 días, somos testigos de la evolución de las preguntas:
desde las más simples hasta las complejas, sombrías y profundamente
conflictivas.
El valor estético y el lenguaje
Además del tema, la concisión
del texto esconde un valor estético extraordinario. Quienes están acostumbrados
a un lenguaje coloquial e inaccesible encontrarán una profunda tranquilidad. Es
una poesía profunda, sin igual; una obra creada con maestría, que ofrece placer
y alegría.
Las principales cualidades de esta obra:
La capacidad de estimular la
reflexión: el libro desafía constantemente al lector, llevándole a reflexionar
y a replantearse sus propias convicciones.
Simplicidad profunda: en él se
abordan cuestiones existenciales sin recurrir a artificios innecesarios.
El libro como objeto: la
edición impresa de «Tosca» es impecable; los materiales utilizados dan fe de
los logros intelectuales del autor.
Sin duda, se trata de una obra
poética que trasciende la mera autoexpresión y abre el camino hacia una
profunda autorreflexión. Una obra indispensable para quienes se atreven a
mirarse en el espejo a través de las palabras.
PEQUEÑA MUESTRA DE POESÍA
Día 550
La muerte del Tiempo
Y llegado el día, bajo el abrigo del sol
y la mesura de Dios
con más conciencia que dolor, con más serenidad que
angustia y la felicidad que da
el no saber las cosas malas
ni el aciago destino
de la humanidad callosa y lejana.
Efectivamente son los tiempos de la muerte de Dios.
La última batalla,
el último encuentro,
el último momento.
Gemir bajo el instinto de la noche.
Es la ocurrencia de todos.
Día 532
«No tengo miedo a la muerte sino a la vida»
-Emil Cioran
Saltar hacia el vacío:
nación última,
dolor o conciencia,
ustedes o yo.
Otra virtud del tedio.
Si no es, será,
porque aquí estuvo...
¿Si no es de ellos el ayer, entonces, de quién?
Si tan solo se conocieran...
Cruzamos el mar
el sol, las estrellas,
y después de un largo silencio
nos adentramos en la sombra.
Es el día más soportable.
Día 321
El tiempo
Silenciosa y vaporosa va mi vida como este tiempo
que nos despierta calladamente
y por cada aurora
nos recuerda
su paso efímero vestido de luna.
El valle ha quedado atrás recostado sobre la montaña.
El día se ha hecho más corto
en el meandro del río.
La noche sinuosa sobre el agua se pierde bajo el peso de la
luna.
Tengo, por fin
un sueño que ya he soñado:
una sensación de soledad
que nunca olvido.
El tiempo es la espera
que la muerte reclama.
Dia 322
Crepita el corazón
Y desaparece la poesía:
tímida bailarina del bosque
puerto donde arracan las palabras,
anillo de nieve
en medio de la noche,
silencio que habita los espejos
eco del tambor multiplicado,
la historia de no ser nadie.

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