viernes, 3 de abril de 2026

«DIARIO DE ENIGMAS», DE FERNANDO CUESTAS - POEMAS COMO DÍAS -



 POR FAUSTO ÁVILA 

ALGUNAS NOTAS

«Diario de enigmas», de Fernando Cuestas, publicado por la editorial Toska, parece, a primera vista, una obra de arte extraordinaria. La edición, que destaca por su exquisito diseño, cuenta con una atractiva portada que complementa magistralmente el contenido: el cuadro de Klee, «El espíritu del genio», nos invita a sumergirnos en ese mundo poético, a veces sombrío, pero siempre fascinante.

 

El primer enigma: el tiempo

 

Durante la lectura, nos topamos con un enigma estructural: el diario no comienza el primer día, sino arbitrariamente el 87.º, justo con el inicio del invierno. Este recurso narrativo no es solo una curiosidad; ejerce una atracción irresistible sobre el lector. ¿Por qué precisamente ese día y no otro? Aunque la respuesta queda a criterio del autor, ese punto de partida no entorpece la lectura; al contrario, nos sumerge inmediatamente en un fascinante viaje por la experiencia humana.

 

Vivir consigo mismo

 

El libro capta la esencia de la rutina cotidiana y la importancia de convivir con «los otros» que habitan en nuestro interior. Cuesta nos recuerda que vivir consigo mismo no es una actividad pasiva, sino una lucha constante. Es un viaje lleno de giros inesperados, en el que la rutina diaria se compone de nuestros propios fragmentos. Fernando tiene el don de embellecer estos fragmentos y hacerlos más fáciles de percibir, sin restarles dolor.

 

A diferencia de las fobias sociales más extendidas, como la agorafobia, el poeta nos conduce hacia una perspectiva más profunda y reflexiva: ¿qué ocurre cuando la incomodidad se vuelve contra el propio ser humano? El texto pone en tela de juicio la aceptación del «yo» y presenta la responsabilidad personal como una situación crítica. A lo largo de unos 500 días, somos testigos de la evolución de las preguntas: desde las más simples hasta las complejas, sombrías y profundamente conflictivas.

 

El valor estético y el lenguaje

 

Además del tema, la concisión del texto esconde un valor estético extraordinario. Quienes están acostumbrados a un lenguaje coloquial e inaccesible encontrarán una profunda tranquilidad. Es una poesía profunda, sin igual; una obra creada con maestría, que ofrece placer y alegría.

 

Las principales cualidades de esta obra:

 

La capacidad de estimular la reflexión: el libro desafía constantemente al lector, llevándole a reflexionar y a replantearse sus propias convicciones.

 

Simplicidad profunda: en él se abordan cuestiones existenciales sin recurrir a artificios innecesarios.

 

El libro como objeto: la edición impresa de «Tosca» es impecable; los materiales utilizados dan fe de los logros intelectuales del autor.

 

Sin duda, se trata de una obra poética que trasciende la mera autoexpresión y abre el camino hacia una profunda autorreflexión. Una obra indispensable para quienes se atreven a mirarse en el espejo a través de las palabras.


 

PEQUEÑA MUESTRA DE POESÍA

 

Día 550

La muerte del Tiempo

Y llegado el día, bajo el abrigo del sol

y la mesura de Dios

con más conciencia que dolor, con más serenidad que angustia y la felicidad que da

el no saber las cosas malas

ni el aciago destino

de la humanidad callosa y lejana.

Efectivamente son los tiempos de la muerte de Dios.

La última batalla,

el último encuentro,

el último momento.

Gemir bajo el instinto de la noche.

Es la ocurrencia de todos.

 

 

Día 532

«No tengo miedo a la muerte sino a la vida»

                                                          -Emil Cioran

Saltar hacia el vacío:

nación última,

dolor o conciencia,

ustedes o yo.

Otra virtud del tedio.

Si no es, será,

porque aquí estuvo...

¿Si no es de ellos el ayer, entonces, de quién?

Si tan solo se conocieran...

Cruzamos el mar

el sol, las estrellas,

y después de un largo silencio

nos adentramos en la sombra.

Es el día más soportable.

 

 

Día 321

El tiempo

Silenciosa y vaporosa va mi vida como este tiempo

que nos despierta calladamente

y por cada aurora

nos recuerda

su paso efímero vestido de luna.

El valle ha quedado atrás recostado sobre la montaña.

El día se ha hecho más corto

en el meandro del río.

La noche sinuosa sobre el agua se pierde bajo el peso de la luna.

Tengo, por fin

un sueño que ya he soñado:

una sensación de soledad

que nunca olvido.

El tiempo es la espera

que la muerte reclama.

 

 

Dia 322

Crepita el corazón

Y desaparece la poesía:

tímida bailarina del bosque

puerto donde arracan las palabras,

anillo de nieve

en medio de la noche,

silencio que habita los espejos

eco del tambor multiplicado,

la historia de no ser nadie.

 

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