Utopía de barrio
“Agua, arena
arena y tierra
barro y quilla
quilla-arcilla”.
Los niños en la playa,
en la playa de un río,
jugaban en el barro.
“Arcilla en ladrillos
ladrillos en pilas.
Los niños apilan
en torres y torres.
Las niñas apilan
en voces y voces”.
Sin proyecto ni plan
apilado, inventan
“¡una gran torre!”
E inventando, suspiran:
“¡Una sola para todos!”
“¡Una sola, hasta el cielo!”
Aquello era infancia
de razón que aspira:
en sus manos, arcilla
en su voz, Babel.
Palabra extranjera
Entre las palabras y las cosas,
hay siempre una distancia:
en la palabra, la cosa es otra,
en la cosa, la palabra no es.
Pero esa cosa sonora,
que la palabra es también,
es un tipo de artimaña
para adueñarse de otra cosa.
Presa en la palabra extranjera,
una cosa es aún más otra
menos diversa de sí
que mi propio silencio.
Pero la palabra extranjera
que tardíamente aprendí
en previa palabra extranjera
se torna alguna aún más diversa
agarrándome así,
de buenas a primeras.
Cosa aprendida en el tiempo,
toda palabra es artimaña
donde yo, ella o esto
(la cosa pensante = X)
capturada, se captura:
toda palabra es extranjera.
Tomado de:
Hilos
enmarañados
Filomela era la hija más jovial del rey de Atenas, su voz
de miel y de lira era célebre en toda Grecia. Ella vivía en la corte del padre
entre versos y telares, cuando Tereo, el bronco rey de los tracios, vino a
buscarla a pedido de su hermana, Procne, con quien estaba casado. Pero en en
vez de conducir a la cuñada hasta su casa para una visita, como había sido
prometido, este la violó en el camino. Y para impedirla de gritar, tal vez por
recelo de ver su crimen denunciado, o quién sabe apenas para robarle lo que no
podía tener
le
cortó la lengua
Filomela hizo entonces con hilos otra voz
Ariadne hizo de su hilo, confiado a Teseo, la salida del
laberinto.
Hiló así el fin del Minotauro, pero erró
al
confiar en Teseo
quien después la abandonó en una isla porque temía
quedarse enredado
en la tela de sus tramas.
Penélope deshizo del hilo
fidelidad
y tejió en vida su propia mortaja.
Su ardid de espera y renuncia fue entonces muchas veces
alabado.
Filomela (I)
A-melódica, música
que me falta
y hace
allá y acullá de la lengua
el corte:
canto que retumba mudo
flujo e hilo.
Mi voz es esa falta
que trans
borda:
imágenes cosidas
en la fina piel
del pensamiento
Filomela (II)
Con hilo de navaja
en urdimbre de silencio
lo que tramo es
casi
un grito
casi un canto
traducción Jesús Montoya
Tomado de:
https://circulodepoesia.com/2024/10/poesia-brasilena-patricia-lavelle/
Lengua materna
para Gabriel
Oye, hijo mío, en un tiempo:
la lengua era una sola
melodía
en redondillas ingenuas
rimas minúsculas
y naturales
como pajarito en lata
de leche en polvo
La lengua, pura como agua
en leche maternizada,
era
una
única
inmensa infancia
Pero en la leche viva de mi pecho
enriquecido
con variados nutrientes
ese ritmo
ya vino entremezclado
con otro más lento, más largo, susurrada
monotonía, en doce dosis, uniformes
Por eso el sabor de tu lengua
siempre fue doble,
maternelles, fueron sus primeras
letras,
pero el múltiple nacimiento, es tu infancia.
Loba marina
Entre les vagues, il vogue:
viene, va, vuela
se sumerge y flota.
Híbrido animal,
pez-fiera, madre-sirena
quimera.
Tan contraria de sí,
entre mar y tierra
híbrida palabra.
Traducción
Red preñada de peces
que trae consigo el mar
medio vivo medio muerto.
Lenguas múltiples
entre escamas y aristas
se comunican en silencio.
Tomado de:

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