martes, 6 de diciembre de 2022

POEMAS DE ANNE BRONTË.



VERSOS COMPUESTOS EN EL BOSQUE EN UN DÍA TEMPESTUOSO.

(Lines Composed in a Wood on a Windy Day)

Mi alma está despierta, mi espíritu se yergue

Y es llevado a lo alto en las alas de la brisa;

Por encima y alrededor de mí, el viento salvaje está rugiendo,

Despertando para arrebatar la tierra y los mares.

 

La hierba alta se marchitó bajo la mirada del sol,

Los árboles desnudos lanzan sus ramas a lo alto;

Las hojas muertas, debajo de ellos, están bailando alegremente,

Las nubes blancas se deslizan por el cielo azul.

 

Me gustaría ver cómo el océano está azotando

La espuma de sus olas en torbellinos de espuma;

Me gustaría ver cómo las olas orgullosas están corriendo,

Y ¡oír el rugido salvaje de su trueno hoy!

 

LA PALOMA EN CAUTIVERIO.

(The Captive Dove).

Pobre paloma inquieta, te compadezco;

Y cuando oigo tu gemido lastimero,

Lloro por tu cautividad,

Y en tus aflicciones olvidar la mía propia.

 

Para verte estar preparada para volar,

Y batir aquellas alas tuyas inútiles,

Y la mirada distante en el cielo,

Derretiría el corazón más duro que el mío.

 

En vano ¡en vano! No puedes ascender:

El techo de tu prisión te confina allí;

Sus hilos delgados engañan tus ojos,

Y apaga tus ansias de desesperación.

 

Oh, tú fuiste hecha para vagar libre

En el soleado prado y por el umbroso bosque,

Y más allá del mar agitado,

En climas más lejanos, ¡para errar a voluntad!

 

Sin embargo, has tenido al menos un compañero amable

Tu corazón un poco desanimado para alentar,

Y compartir contigo tu estado cautivo,

Para que pudieras ser feliz ahí.

 

Sí, hasta ahí, si, escuchando al lado,

Una querida compañera fiel de pie,

Mientras miraba en su ojo completamente brillante,

Tú podrías olvidar tu bosque nativo

 

Pero tú, pobre paloma solitaria,

Debes realizar, desatendiendo, tu gemido sin alegría;

El corazón que la naturaleza formó para amar

Debes sufrir, abandonada y sola.

 

EL PENITENTE.

(The Penitent)

Lloro contigo, y aún me regocijo

Que te deba doler tanto;

Con un coro de ángeles acompaño mi voz

Para bendecir la aflicción del pecador.

 

Aunque te hayas alejado de amigos y familiares,

Y rías con desdén de tu profundo dolor;

Oigo al gran Redentor decir;

“Te bendeciré, aunque llores”.

 

Mantén tu curso, no consideres extraño

Que los hilos terrenales estén divididos:

El hombre puede lamentar el cambio maravilloso,

Pero “¡hay alegría en el cielo!”

 

SI ESTO ES TODO.

(If This Be All)

¡Oh Dios! Si esto es verdaderamente todo

Lo que la vida puede enseñarme;

Si en mi frente adolorida no cae

Rocío fresco de Ti,

 

Si con una luz no más brillante que esta

La lámpara de la esperanza puede brillar,

Y puedo solo soñar de felicidad absoluta,

Y despertar cansada de la congoja;

 

Si el consuelo de la amistad declina,

Cuando otras alegrías se van,

Y el amor se mantiene tan alejado,

Mientras voy errante,

 

Deambulando y trabajando duro sin hacerme,

Esclava de la voluntad de otros,

Con cuidado constante, aún con dolor frecuente,

Despreciada, olvidada;

 

Entristecida de mirar el vicio y el pecado,

Todavía impotente de acallar

El silencio habitual desde dentro,

Crece del torrente exterior:

 

Mientras que todo lo bueno lo impartiría,

Los sentidos los compartiría,

Y los pondría atrás de mi corazón,

Y allí los volví a la amargura;

 

Si las nubes deben siempre mantener a la vista

Las glorias del sol,

Y debo padecer el ensombrecimiento invernal,

Antes del inicio del verano;

 

Si la vida debe estar tan llena de cuidados,

Entonces llámame cerca de Ti;

O dame suficiente fuerza para soportar

El peso de mi miseria.

Tomado de:

http://centaurocabalgante.blogspot.com/2013/02/poemas-de-anne-bronte.html

 

 

"Últimas líneas"

Último poema de Anne Brontë;

escrito un año después de la muerte de su hermana Emily;

seis años antes de la muerte de su hermana Charlotte

época en la que Anne enfermó gravemente de tuberculosis pulmonar.

http://creyentesintelectuales.blogspot.com/2015/03/ultimas-lineas-poema-de-anne-bronte.html

lunes, 5 de diciembre de 2022

POEMAS DE FABIO ARIAS (FARÍAS)


UNA LÁGRIMA EDIFICÓ LA LLUVIA

 

Y      decimos

que anoche soñamos

en colocar las heridas aisladas de los nervios

o que éramos pulpos

que algún sol les traicionó su mar­

para dejamos mutilados hasta los poros.

Y      al poco tiempo

una lágrima edificó la lluvia

y nos quedamos solos

mirando desteñir los cuerpos caminantes

y les vimos los ojos, las manos, los pies

y nos parecía que estábamos amarrados

a sus esquinas serpientes

para luego darnos cuenta

que no teníamos nada.

Todo le pertenecía a la temperatura de ser.

Porque debimos comprender

que hay un espejo en cada palabra

y a veces en una palabra

miles de espejos se miran.

Tomado de:

http://ntcpoesia.blogspot.com/2014/06/una-lagrima-edifico-la-lluvia-farias-el_7.html

 

 

Aves de confianza

Me he reconciliado

con la sencilla astucia de los pájaros.

Me he dado a su vuelo

que me avisa el desangre del verano.

He comido de su pesca milagrosa

en la misma playa

donde el aceite y los niños se confunden.

He conversado contigo

como anfitriona de palmeras

que apuntan el atardecer

de los bienes terrenales.

 

No me he cansado de entender

a estas discretas

aves de confianza

que nos permiten hablar

de las cosas imposibles.

 


La tumba se hizo a imagen y semejanza del sueño

I

 

Morir al cuadrado

y restarle los suicidios

es impacientar la colgada del vacío

y trabajar en la fábrica de cáscaras.

 

Se ofrecieron matemáticos

para contarle los resbalones al plátano.

 

Calcularon

que morir al cuadrado

y dividirlos por ‘yo’

da una impotencia a millones.

(Y trataron de encontrar la fórmula

de restarle las mentiras).

Mas

los primeros árboles dijeron

que ellos dieron la idea

de que se hiciera la tumba

a imagen y semejanza del sueño.

 

II

 

Se escapa la llegada a la cocina.

Sólo alcancé a ver un lado de la estufa.

La muchacha hablaba de riñones

al subir a su barrio

y yo pensaba todavía

en la impotencia de cuatro ojos para adentro

y terminar saludando a mi vecina.

Después de todo

temí por eso de que mi madre grita:

no digan nada

los que dicen algo.

Mi hijo prefirió a los vegetales

luchó junto con ellos.

 

Yo os pido un favor por esta tierra:

hay que incrementar la producción de cáscaras.

 

El pez y la red

Si bajamos

a la orilla

pleamar que me viene

a tantas otras orillas

de mis labios

desterraríamos el olvido

del anzuelo hechizado

que nos trajo

para siempre la palabra.

 

Rito del recuerdo

¿Acaso

las propias ilusiones

deben desgarrar

el corazón más lejano?

Me pregunto

cuando asomo

al rito del recuerdo.

Respondo:

Somos obsequiados a los ríos

para ser más sutiles a la muerte.

 

Torre de murciélagos

De ser así

sólo la torre de murciélagos

nos hizo la vida a sustos.

Tan solo ella

nos regaló

la memoria de los ríos

como párpados sin nombre

a los manglares.

 

Ahora devuelvo

la sombra de los cuartos

para subir la escalera sin mi sombra.

Allí nadie espera

—como antes—

que alguien

solloce amargura.

Tomado de:

https://www.elpais.com.co/cultura/gaceta/desde-el-otro-lado-del-rio-poemas-de-fabio-arias-farias.html

domingo, 4 de diciembre de 2022

POEMAS DE THOMAS BERNHARD


Tu muerte no es mi muerte

 

1

… contemplar cómo cava el topo…

 

3

antes que la rosa la espina,

antes que la luz la sombra,

antes que la vejez la muerte…

 

5

Entonces comparecí ante ti y entré en tu sufrimiento

como si fueras una basura

y pudieras soportarme…

 

8

Mi zapato prueba la tristeza de las canciones

y pocos cantan conmigo, hoy ninguno,

ya no sé por qué todos

callan…

 

9

Director de mi oración, te exprimo

los ojos incapaces,

con lengua abierta hablo a los jornaleros,

en tu nombre

refreno la discordia

con el sueño… con la copa del árbol…

 

11

La muerte bajó por fin a la vida,

mató a muchos mientras despertaban,

y se puso al trabajo, cansada, impasible.

 

Octubre

 

En el montón de escombros nada significa

el lamento de la madre,

nada la intercesión del padre borracho

nada el parte de bajas del teniente

la rebelión de los cardenales nada,

nada el reproche del futuro,

el llanto de pueblos enteros nada,

nada el aire muerto,

el fin de los océanos…

 

Desenterré la mandíbula enterrada,

las humillaciones,

llevo mi debilidad

 

ante mi boca degenerada,

ante mi cráneo reseco

a mi miseria de la mañana…

 

En la noche

compensas los incendios del mundo

con mi imbecilidad fraterna…

 

Coral:

Qué quiere el día de mí

y me hace preguntas, cientos de miles de preguntas

y me presenta nombres

y revuelve mi estupidez con su

llanto…

 

Qué quiere el día de mí

y me clava en árboles gruesos,

se limpian su sangre en mi rabillo del ojo,

y la sangre no me deja ver la tierra, nada…

 

Qué quiere el día de mí,

me clava estaquillas en la carne y me hace

cantar

 

Traducción de Gabriel Ferrater

Tomado de:

https://www.zendalibros.com/5-poemas-thomas-bernhard/

 

 

Poderoso tabernáculo del viento

 

Poderoso tabernáculo del viento,

 

escritura no para morir y no para ser leída,

 

escritura sobre hierba y sobre lechos mortuorios,

 

escritura sobre mí y escritura sobre ti,

 

escritura de mi frialdad inescrutable,

 

poderoso tabernáculo del viento.

 

 * * * * *

 

 Salzburgo

 

Ah claras torres en el alba diáfana,

 

tú viento tibio, tú árbol centenario.

 

La cúpula va en busca del espacio;

 

serena, sin fatiga, sombras lanza

 

sobre las calles y los capiteles.

 

Abunda el vino nuevo en quietas plazas;

 

la luz del sol mil veces se arrebata

 

en leve resonar de clara fuente.

 

Mana la luz sobre las azoteas,

 

destella fuego, en piedra se transforma.

 

Bebe el cáliz del sol la ciudad entera,

 

se regocija allá, en las verdes frondas

 

y, solitaria, va ascendiendo al cielo,

 

música en el fragor de las palomas.

 

 De Poemas, 1999

 

En una alfombra de agua

 

En una alfombra de agua

 

bordo mis días

 

mis dioses y mis enfermedades.

 

En una alfombra de verde

 

bordo mi sufrimiento rojo,

 

mis mañanas azules

 

mis aldeas y panes de miel amarillos.

 

En una alfombra de tierra

 

bordo mi transitoriedad.

 

Bordo en ella mi noche

 

y mi hambre,

 

mi luto

 

y el barco de guerra de mis desesperaciones,

 

que se desliza por mil aguas,

 

hacia las aguas de la inquietud,

 

hacia las aguas de la inmortalidad.

 

 * * * * *

 

Los que hoy están muertos

 

Los que hoy están muertos vienen a banquetes

 

te harían echar espuma del paladar y te parecería despreciable

 

la tierra que no te deja sentir el vino

 

y el verano y la dulce carne,

 

ni los maravillosos sótanos de los podridos

 

que dan sombra enteros a sus tumbas,

 

como si no aullaran junto al bosque los perros guardianes.

 

Surgidos de refugios podridos, como de los infiernos

 

de los padres, enterrados e inertes por la tristeza,

 

gritan en la noche los miembros muertos

 

de los hombres, aunque sus cuerpos

 

se pudrieron hace tiempo de la felicidad de morir y

 

sin brillo, porque fueron cubiertos

 

por sus tratantes y apenas se llenaron de  mar y de infamias.

 

Cómo cayeron las piedras sobre sus brazos,

 

que vivían por el júbilo y la alegría y querían

 

jarras llenas en los banquetes de los difuntos… Música de los esqueletos radiantes

 

y hambre de lo efímero los empujó por los oscuros pasillos como un ejército

 

de veranos desmoronados y en los valles se oían ruidos

 

de guerreros mudos, muertos por una piedra, un pene o una puta.

 

Los pasillos son tan profundos que no puedes atravesarlos

 

ni destruirlos con las carcajadas

 

de los príncipes y parturientas de la tierra,

 

y sus muslos resuenan como música en los establos miserables,

 

que llevan al encuentro de tu tormento la cólera sorda de los animales.

 

Traición, traición, o transitoriedad amarga

 

de la primavera tras los cascos grises y gastados

 

y ningún retoño de las tinieblas te lleva sobre las montañas.

 

Los he visto en invierno, y todavía hoy los veo,

 

llevando en sus pies impregnados de melancolía y negras preocupaciones,

 

bajar a las ciudades, los lugares desgarrados sobre los que

 

pasa un viento de verano con su pureza, hacia valles enfermos, que extienden

 

al cielo su césped húmedo, hacia el mundo, hacia puertos, tinieblas, campos cuyas semillas

 

apestan por los cielos vomitados del hombre; instantes

 

como musgo que, bajo la luna, vuelve al olvido, a la jornada de algún albañil o alfarero.

 

De islas no hablaba nadie en la noche y nadie pagaba

 

cuando los posaderos imponían su tocino, las poesías

 

de la restauración, acumuladas sobre el río y oliendo

 

por la mucha miel y la mucha hambre de la tierra soñada, en un mundo que

 

sólo se asemejaba al tuyo en las entrañas; no hablaban

 

de cientos de casas, tumbas, colinas, puentes que eran

 

tu tristeza, ni de la belleza… pero todos se jactaban,

 

y sus sienes se hundían sin cesar y sin paz

 

en el olvido, en excrementos, y un agua, negra, que a nadie gustaba.

 

De Así en la tierra como en el infierno, 1957

 

Traducción: Miguel Sáenz

Tomado de:

https://thesolipsta.wordpress.com/2014/09/30/8-poemas-thomas-bernhard/

sábado, 3 de diciembre de 2022

POEMAS DE FRIEDRICH VON LOGAU


Lo mejor del mundo

 

 

 

¿Sabes qué es lo más agradable

 

para mí en este mundo?

 

Que el tiempo se consume

 

y el mundo no durará para siempre.

 

(Traducción libre)

 

***

La amistad que produjo el vino,

 

parece que sólo vino por una noche.

 

 

Los abogados son como el zapatero. Tiran del cuero

 

con los dientes, los derechos que deben estirarse.

 

 

Sobre Clito

 

 

 

Clito desposó a una mujer vieja. ¡Oh, quiere construir una mina,

 

extrayendo el oro y la plata del monedero de su mujer!

 

 

Estado civil del corazón y la lengua

 

 

 

El corazón y la lengua como casados,

 

engendran numerosos hijos.

 

Si ambos no son uno,

 

cada palabra nace hija de puta.

 

Vencerse a sí mismo

 

 Dominarse a sí mismo es la guerra más difícil:

 

Vencerse a sí mismo es la victoria más bella.

Tomado de:

https://circulodepoesia.com/2012/06/alemania-en-su-epigrama-breve-antologia/

 

 

OBRAS DE LA PAZ Y DE LA GUERRA

 

Traducción: Jose Carlos Contreras Azaña. Karlsruhe.

 

La guerra produce de campesinos, amos:

ey! ¿No fue eso un gran negocio?

De amos hace campesinos la paz: ¡ey!

ey! eso es una transformación infernal.

Tomado de:

http://literatambo.blogspot.com/2017/04/poeta-aleman-friedrich-von-logau-y-sus.html

 

 

La copa de estribo

  La noche ansiosa se ha ido por fin,

  Silenciosos y mudos pasamos al galope

    Y cabalgamos hacia nuestro destino.

  ¡Qué vivas soplan las brisas de la mañana!

  Anfitriona, una copa más antes de irnos,

    ¡nos vamos a morir!

 

  Tú, suave hierba joven, ¿por qué ahora tan verde?

  Pronto como la rosa será tu brillo,

    Mi sangre te tiñerá de rojo.

  El primer sorbo rápido con la espada en la mano

  que bebo, un brindis por nuestra tierra natal,

    Para que nuestra tierra natal muera.

 

  Ahora, para el próximo, el tiempo es corto,

  El próximo a la Libertad, la reina que cortejamos, -

    ¡La copa ardiente se seca!

  Estos pozos, ¿a quién dedicaremos?

  A ti, Estado Imperial Alemán,

    ¡Que muera el Estado alemán!

 

  ¡Amor mío! --Pero ya no hay vino--

  Las balas silban, las puntas de las lanzas brillan-- ¡

    ¡A ella el vaso donde yacen los fragmentos!

  ¡Arriba! ¡Como un torbellino en la refriega!

  ¡Oh alegría del jinete, al romper el día,

    al romper el día para morir!

© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

 

 

La muerte del soldado

  ¡La cansada noche ha terminado por fin!

  Cabalgamos tan quietos, ¡montamos tan rápido!

    Cabalgamos donde yace la Muerte.

  ¡El viento de la mañana pasa frío,

  propietario! tomaremos otro vaso,

        antes de morir.

 

  ¡Tú, hierba que brota, que eres tan verde,

  que pronto serás rojo rosado, yo envejezco,

    mi sangre el color que proporciona!

  ¡Bebo el primer vaso, espada en mano,

  al que por la Patria

        yace agonizante!

 

  ¡Ahora viene rápidamente el segundo trago,

  y será para la libertad bebido

    mientras los enemigos de la libertad vuelan!

  ¡El resto, oh tierra, esperanza y fe nuestra!

  Beberíamos por ti con nuestro último aliento,

        ¡aunque muramos!

 

  ¡Querida mía! ¡Ah, el vaso está fuera!

  Las balas resuenan, los jinetes gritan... ¡

    ¡No hay tiempo para el vino ni para los suspiros!

  ¡Ahí! trae mi amor el vidrio roto--

  ¡Carga! ¡Sobre el enemigo! ¡Ninguna alegría supera a

        ¡Tal muerte!

© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

Traducido por Rossiter W. Raymond

Tomado de:

https://allpoetry.com/Georg-Friedrich-Rudolph-Theodor-Herwegh

 

Versiones libres