jueves, 29 de febrero de 2024

POEMAS DE FREDDY ÑÁÑEZ

 

Al escribir sobre las palabras

 

 

Si el destino de tu palabra

era no quedarse en ti

 

ahora que se ha ido

la posees para siempre

 

En un libro

antiguo,

en una conversación ajena,

la verás volver

 

Y si tu oficio es perderla

Tuya es la gramática del abandono

 

(La carencia que

es su forma de quedarse)

 

Al escribir sobre las palabras

olvida todo lo que has dicho

Ten en cuenta nada más

su frágil transparencia.

 

(Del diario hastío, 2013)

 

 

Lo que no sabemos del verso

 

¿Y quién sopla

por fin estos versos?

 

¿Dime

qué luz itinerante los lleva?

 

¿Quién teje las

sílabas del mundo?

 

¿A estos versos,

qué fulgor invisible

los hace palabra,

qué brisa los predica

en la voz?

 

¿Qué sombra los sostiene

en el vacío de la hoja

y quién –en la oscura caligrafía

del asombro-

los hace constelación?

¿Quién

sopla estos versos

dime, escuchante

quién murmura sobre éste

y se borra enseguida?

 

Como una canción que recibe a otra

Como un instante dibujando eternidades

 

Dime quién sopla en estos versos

el mismo verso.

 

 

 

I

 

 

 

[Quién pudiera decir: pasó por aquí el desierto…]

 

 

QUIÉN pudiera decir:

 pasó por aquí el desierto.

                     Bienvenido!

(servir la mesa, ofrecer asiento)

 

Quién pudiera fingir esta piedra donde sentarme cada día

Este siempre en el que voy ¡Esta vida!

Y desmentir al afligido

su contumaz videncia

 

(Sanar el titubeo)

 

Quién pudiera simplemente

no sangrar cada mañana

(izar el  verso, bajar la fiebre)

 

decir:

pasó por aquí el desierto (pero mentira)

algo de beber habrá quedado (pero nada!)

Cómo no preguntar a cada rato:

Tierra

De cuánta sed te naciste hombre

De qué estoraque tu alma

Dónde tu otra mejilla

 

(O saludar simplemente)

 

Quién pudiera doblar la esquina

y mentir dos veces

 

Bienvenido al hombre!

Bienvenido amigo!

 

 

(Postal de Sequía, 2010)

 

 

[Tierra si me hablas…]

 

 

Tierra, si me hablas yo te escucho

 

La zanja en la roca

El color sepia

La sed en el polvo

la temperatura injusta

 

Tierra, si no te callas

 

La mala cosecha

Los hombres dormidos

La casa en ruinas

El olor a hembra

La arruga, la sordera

y la luz escombro

 

 

 

Tierra, si tu sonido es puro

 

La huella del río

La llaga en la pierna

El perfil de la sombra

El surco en la garganta

El hueco en el camino

 

(tembló y colmose todo en tu pisada)

 

Yo te creo

 

La pluma huérfana

La palabra destino

El fósil, la mueca

cicatriz

El golpe en la mirada

El epitafio

en fin

lo que no está

esto que sobra

 

Tierra si me hablas

te escucho.

 

(Postal de Sequía, 2010)

 

 

Fuego por tierra

Para Argelia García

 

ANCESTRO ÚNICO

quién sembró de roca todo

y nos prohibió la lágrima

y quitó la sal también

 

Quién vino

y decretó

“el Fuego por tierra”

dejando al descubierto

cada pedazo tuyo

 

Padre nuestro

exhumado

 

Hoy, que ella nada quiere en su seno

¿Beberás tú mi sangre ardiente?

 

Padre

sin patria

sin cosecha

qué hacer con la raíz del mundo

con tanta carroña en retirada

 

Si el fuego no alcanza

Si no llega el punto exacto de nuestra levadura

 

Y si somos el pan crudo

que dijimos, el hambre incorruptible

el ay de lo inútil

 

Ancestro único

si te apellidas polvo

y el polvo te escupió bastardo

 

Si tu reino es espurio

Quién gobierna esta mudanza

quién firma en la roca

la ley de nuestros días

 

Ancestro mío,

supón que es cierto

 

que carecemos de sustancia.

 

(Postal de sequía, 2010)

Tomado de:

https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Festival/25/News/Nanez.html

 

 

Refugio

LO reconocerás

al iniciar de nuevo el viaje

—tarde sobre la marcha

virarás para agradecer el cobijo—

Un refugio, lo mismo que un recuerdo

Sabrás todas sus bondades

al oír la carencia,

ese paisaje dictado

por el olvido

Un refugio, lo mismo que un presentimiento

Uno sólo

El mismo

al que nunca llegamos

del que partimos siempre.

 

 

Estación

AL CONTRARIO que el río

tu sangre busca detenerse

Elige un trozo de tierra

el instante

y se tumba

No por fatiga

Esa pausa es una vocación,

una manera muy antigua de

vencer el alejamiento

Como todo lo que tuvo raíz

en cada estación

te detendrás para siempre

Si continúas

será sin ti,

con otro peso

Caminarás cambiando de raza

de nombre

al igual que el río.

 

 

Encrucijada

A Fredy Yezzed

 

CADA TANTO vuelves al exilio,

lo haces para regresar

a tu ciudad de origen,

para volver a sentir

tuyo lo que por voluntad

perdiste

Regresas dos veces cada vez

 

Y así,

dividido en rutas

eres un pueblo reunido

en contraluz

 

Cada tanta prueba salir

y sólo por corroborar

tus bordes

te vas sin proponértelo

Entonces no hay regreso

ni dos momentos

ni ciudad

ni parentescos

 

Y así,

sesgado de ti

eres un pueblo diluido

en el espejo

Pero por regla general

estás frente a un cruce

cambiando de estatura

imaginando que vienes

que partes

 

Y así, detenido

eres y no eres

como la vida que recuerdas

como lo que encargaste olvidar

Cada tanto vuelves, vas.

Tomado de:

https://literariedad.co/2018/11/25/poemas-freddy-nanez/

 

 

DISTANCIA

Hay un punto del camino

donde todo es igual

 

De lo mucho que te has acercado

y de lo lejos que ya estás

sólo es verdad

el nombre de tu país

 

Dilo entonces,

pero dilo como un destino

o no llegarás,

o no te irás nunca

 

–lo demás lo borra la niebla–

 

La necesidad,

incluso el deseo

se van separando de ti

 

Una vez en la distancia

no se continúa

es ella quien camina

y te lleva,

como un animal de carga.

 

 

RÍO

Es esa fidelidad

todo lo que admiramos

de los ríos:

 

su persistente sonar,

 

la manera de atravesar

el mundo que tiene un río

 

–su sonido invicto–

 

Beber de ese ruido

cruzarlo para saber lo que oiremos

al final

 

Hacerlo igual:

correr, arrastrarse

caer,

guiado

por un nombre

empujado

por una voz.

 

 

ESTACIÓN

Al contrario que el río

tu sangre busca detenerse

 

Elige un trozo de tierra

el instante

y se tumba

 

No por fatiga

 

Esa pausa es una vocación,

una manera muy antigua

de vencer el alejamiento

 

Como todo lo que tuvo raíz

en cada estación

te detendrás para siempre

 

Si continúas

será sin ti,

con otro peso

 

Caminarás cambiando de raza

de nombre

al igual que el río.

 

 

COMPAÑERO

Hecho de levantamientos

 

Peregrino,

lento

consagrado

 

Alguien ante quien

derrumbarse

y estar agradecido

 

Hecho de los permanente

y para resguardo

de los tuyos

 

Presente

pasado

advenido

 

Alguien que te dice paisano

cuando le abandonas

 

Hecho de todas tus ausencias

como una oscuridad

 

Invicto

terco

callado

 

Te enseñó a compartir la soledad

y a vivir así

 

como

un terreno arado.

 

A la memoria de Ramón Palomares

 

 

INTEMPERIE

Lejos, en ella

y por ella determinado

lo que resta

es un camino sin bordes

que se expande

en nosotros

 

¿Cómo negarse también

la desmesura?

 

Allí, en ella,

lo extraviado

tiene un orden

 

A través de sus imágenes

no hay despedida

ni permanencia

 

todo aparece

suelto y en el

puro traspaso

 

Al asentarnos afuera

ni perdemos ni ganamos

terreno

 

el nosotros,

 

lejos, en ella

y por ella nombrado,

será el lugar

de residencia.

 

 

ATAJO

El apropiado hacer de la renuncia,

su perseverancia y costumbre,

nos provee un atajo:

 

–Anticiparse al abandono

es obra también de lo que abdica

 

El tardío irse de lo dejado

su lenta traslación,

 

su imposible,

 

dispensa por su parte de giro:

 

–Anticiparse al reencuentro,

renunciar a la renuncia

 

La exacta intimidad nos dicta:

 

–Serse, antes de cualquier

despedida.

 

 

OLVIDO

A lo sumo, el abandono

 

Irte, dejarlo todo

culpar al trópico

y ser, en fin,

un camino sin nadie

 

Todo eso puedes hacerlo

pero jamás el olvido

 

Como poco, persistirá el olor de tu casa

 

–igual que si fuera el tuyo–

 

Contigo, de polizón, al asecho

o esperando adelante

tu arribo

 

irá como una imagen

disuelta en tu sangre

toda la edad de ese pueblo

replegada en tus facciones

recordando quién eres

 

Un sesgo te impide traicionarnos

se llama lugar

 

–pero es tu índole en resguardo–

 

Cuando mucho conocerás la distancia

 

nunca el olvido.

 

 

MAPA

Procura dejar un rastro

y que algo tuyo

permanezca

 

Ese será el mapa

de los que viran

 

–como viraste un día–

 

para continuar en

tránsito

 

También tú leíste

señas ajenas

que te trajeron

hasta aquí

 

Hazla

y que sea legible

lo que rompas

que se comprenda

en la brasa

el objeto

abandonado

 

Esa será la ruta

de quienes hoy

buscar perderse

de lugar

 

Procura

que tu seña

sea fiel

 

y en ella permanezcas

junto a todo lo que aguarda

en la fisura

 

En el polvo que levantas,

en el árbol que tumbas

en el humo,

di siempre la verdad

 

Escribe bien tu andar

en la tierra

que tu desorientación

se escuche

y sea para otros

un generoso ventear.

Tomado de:

https://www.madriguera.com.ve/2020/04/seleccion-de-poemas-de-freddy-nanez.html

miércoles, 28 de febrero de 2024

POEMAS DE NORMAN CAMERON

 

Rusia Virginal

 

Buscando El dorado en la nieve

o una furia sutil, ¿quién lo sabe?

mi ejército partió de sus cuarteles

(Darío, Carlos de Suecia, Bonaparte)

marchando sobre la Rusia virginal. Y cada uno

encontró la derrota por el mero hecho

de quemar los pueblos antes y no al final.

La única huella sobre aquella tierra virgen

es de aniquilados ejércitos extendidos como larga cicatriz

con la nieve sanadora sobre la piel.

 

¿Cuál es el precio de esas guerras inútiles?

En la destrucción de las tropas no veo tanta pérdida.

Podría reclutar un nuevo ejército

fácilmente para esta campaña.

Pero no mis ricos maizales, que una vez marcaran

la frontera rusa, rotos por el paso

reunidas para la invasión, de mis propias fuerzas.

 

***

 

Confidencias en el bar

 

Bueno, al ser tú de la otra punta de la ciudad

te diré como conservar un trabajo cómodo.

En las salas de diseño y en el laboratorio

llevo puesto mi traje de faena y parece

de tal manera, que me envían de la fábrica.

Piensan los trabajadores que vengo de otra sección.

Los intermediarios y elegantes encargados

creen que debo tener alguna influencia con el jefe.

Así que llave y pluma conjugando

nunca dejo que transmitan rumores

de que para ellos soy inútil

y obtengo, por no hacer nada, de todos el salario.

 

***

 

El pequeño y sucio acusador

 

¿Quién le invitó? ¿Qué hacía aquí aquel gañán

pequeño e insolente, grosero y compulsivo?

Al dejar el sofá, dejaba tras de sí una mancha.

Según mi esposa incluso intentó sobarla.

 

Pero era peor, si, como ocurría con frecuencia, le pillábamos

robando o pellizcando el trasero de la doncella; miraba lascivo,

el morro brillante, en el labio un cigarrillo

dando a entender: “Tú y yo estamos en el mismo barco¨.

 

Ayer le obligamos, casi por fuerza,

a ir a la parroquia o morir de hambre,

de lo segundo quedamos en no sentir remordimiento.

 

He aquí de nuestro justo regocijo el comprobante

ahora huido el pequeño acusador, claro está,

de responder a su acusación nunca seremos capaces.

 

***

 

Lucifer

 

No quiso Lucifer matar a Dios,

sino reducir su autoestima.

Cansado del esplendor donde la sombra no moraba,

la quimera del rebelde era el sueño

 

de un Dios desconcertado, enojado sin medida

y llevado casi en el llanto a implorar

“Yo construí este Cielo para satisfacer a Mis ángeles,

y aun así no te gusta. ¿Qué más quieres?”

 

En este punto, claro, con la más Divina compasión,

Lucifer, misericordioso y hábil,

mostró pronto a su Señor un Cielo tal

que los ángeles no podrían rehusar.

 

—————————————

 

Autor: Norman Cameron. Traductor: Imanol Gómez Martín. Título: Poesía. Editorial: El Desvelo. Venta: Todostuslibros, Amazon, Fnac y Casa del Libro.

Tomado de:

https://www.zendalibros.com/5-poemas-de-norman-cameron/

 

 
Balada a su amante

Falsa belleza que, aunque en apariencia hermosa,

arte rudo en acción, y me ha costado caro,

duro como el hierro y más difícil de desgastar,

nombre que significó el final de mi carrera,

encanto que hace daño, constructor de mi féretro,

ohgresa que exiges la muerte de tu amante, ¡

joven sin piedad! Mujer, ¿me oyes?

¡Debería ayudar a un hombre, no arrastrarlo al fango!

 

Mucho mejor hubiera sido buscar

ayuda y reposo en otra parte y mantener limpio mi honor,

en lugar de dejarme llevar por la desesperación

a huir en angustia y deshonra.

"¡Ayuda ayuda!' Yo lloro: "Vosotros, vecinos todos, acercaos;

¡Cada uno traiga agua para mi fuego furioso!'

La compasión exige que todo verdadero competidor

ayude a un hombre, no lo arrastre al fango.

Tomado de:

https://www.poetrynook.com/poem/ballade-his-mistress#google_vignette

 

 

Confianza en las tabernas

Bueno, ya que eres del otro lado de la ciudad,

te contaré cómo tengo un trabajo fácil,

en las salas de diseño y en el laboratorio

estoy vestido con un mono, y así finjo

que estoy por negocios desde la fábrica. .

Los trabajadores creen que soy del otro lado.

Los intermediarios y los comisionados inteligentes

creen que debo tener alguna influencia con el jefe.

Así que, jugando con la llave inglesa y la pluma,

nunca dejo que se corra el rumor

de que no sirvo para nada en ninguno de los dos

y recibo la paga de ambos por no hacer ninguna de las dos cosas.

Tomado de:

https://www.oatridge.co.uk/poems/n/norman-cameron-publichouse-confidence.php