jueves, 31 de marzo de 2022

POEMAS DE JACOBO SUREDA

 



LA BELLA FICCION DEL DURMIENTE

Yo sé que tú has venido quedamente ´

A ver como dormía y te has marchado.

Temo, oh mi Dios! que inconscientemente

Mi actitud que dormía te haya desamorado.

Si vinieses otra vez, avisa previamente

Pues ante la mujer, aun durmiendo

Es preciso fingir divinamente

Para que en nosotros dioses siga viendo.

Se teatral y al lado de la esposa

Suena despierto siempre y no reposa.

Su ilusión entre en, noche y día

y hasta cuando te dejen en la fosa

Bajo la losa fría

Queda durmiendo bellamente y procura

Una fingida y teatral postura.

 

CUANDO VIENES

Te acercas hacia mí

Como una blanca risa de magnolias

Que conciertan armónica alegría

Y CUANDO ESTAS

Se me enguirnalda el corazón en fiesta.

Cuanto agradecimiento me conmueve!

T a n t o

Que se anuda mi voz

Como un blanco collar en mi garganta.

Mil jardines cantan en tus ojos.

CUANDO TE VAS

Son tus dos pies dos coplas bien ritmadas

Cuyos pasos componen serenatas

Sobre la clave cascabelera de las piedras.

Anda y escucharé

Cuando te alejes

Parecerás un verso que se acaba.

 

 

ENEMIGOS: LIBRO Y MUJER

Se acercó y cerró el libro

Que yo leía y dije:

El libro y la mujer muy mal se compaginan.

Celosa estaba ella

De que por el libro huyera yo

De sus caricias hábiles.

Sobre mis rodillas erigió su trono

Y toda mi lectura se esfumó

Entre el acre perfume de su pelo.

Ya no me quedaba más que un tenue cabo ´

De ironía y misógino sarcasmo

y en cada beso había sal de sátira.

Hasta eso también se perdió todo

En su regio cabello ´

Y fui solo un pelele del deseo

Que compra a las mujeres con mentiras.

Luego, al abrir de nuevo el libro neutro

Tuve rabia de mí, mas posóse en mis labios

Como un rayo de sol

La noble y clara y frígida ironía

Y me dije, ¡Aleluya!

¡Qué muestro ser un hombre todavía!


HAIKAIS AMÉTRICOS

 

Un copo de nieve desciende

Columpio, paracaídas de un alma

Que regresa a la tierra

dulcemente.

 

* * *

 

Cuando me miras

El sol se apaga.

Dame días de luz y soleados.

 

* * *

 

¿Por qué se vuelve la veleta

Hacia donde tú estás?

Te busca el viento y llora

En donde no te encuentra.

 

* * *

 

- ¿Entiendes este verso?

-Hago más, le sobre-entiendo.

-Así ha de ser, sobre-pásale

Y vuela sobre el sentido.

 

* * *

 

La noche presentóme

En su pizarra azul

Una cuenta de estrellas.

¿Cómo podré pagar

Si no es en besos?

 

* * *

 

¡Aleluya, aleluya!

Ya definí el amor:

Es un recontrarecontraste

De afinidades contraopuestas.

 

* * *

 

Yo vi en las cunetas

Desgarrones de almas

De los transeúntes

Trozos de poetas.

 

* * *

 

Un árbol desnudo

Vienen las estrellas

Le visten de hojas

El alba las seca.

 

* * *

 

La luna en el árbol

Posada es araña

Que en las ramas caza

Como en red, estrellas.

 

* * *

 

Algo insignificante me dijiste

Y por ello llegaste

Al confín de mi alma.

 

 

ELOGIO DE LA POBREZA

Casta mi Señora la Pobreza ˜

A quien sirvo con tanta  humilitad!

La vestimenta mía es la casaca

Desta Princesa de los pies desnudos ´

Y el ojal raído deshiloso

Es la Gran Cruz de la Orden de los Míseros.

Mis bolsillos son ricos de agujeros

¡Bien allanado tengo el corazón

En servidumbre tuya!

Tus caricias me han roto los vestidos

Y mi cuerpo es todo mi equipaje.

En un pardo ropaje,

Soberana Indigencia,

Quiero seguirte siempre como un paje

Que te ensalce, te honore y te agasaje.

 

GRABADO DE DURERO

Estaba allá el árbol cargado de pomas

Que para Cezanne pudieran servir.

La serpiente enorme enroscada al árbol

Un silbo estridente de locomotora

Cortando los tímpanos, dejaba oír.

Con su cola lucida dibujaba signos

Obscenos y Eva tenía los ojos

Brillantes y ojeras; a la sombra estaba

Adán, nuestro Padre, pensando en el mal

Con el pecho lleno de ambición extraña:

Quería ser Dios. No lejos jugaba

Un cordero blanco con un gran chacal.

La serpiente el cuello alargo alcanzando ´

El fruto prohibido del árbol fatal ´

Mientras con la cola iba acariciando

Muy mañosamente los muslos de Eva. ˜

Y luego la dijo: Adán, tu marido

Es un pobre hombre, le falta osadía:

Teme que en comiendo el fruto prohibido

Vengan grandes males, pierda el Paraíso

Y esas son mentiras que Dios inventó.

Prueba tu primero, probadla los dos

Y veréis entonces que Dios os engaña

¡Comed y pecad que quien peca es un Dios

 

AL IMPRESOR DE MIS VERSOS

Como un auriga que fustigara ideas

En tu carro de guerra

Oh impresor!

A trallazos de electricidad

Vas en albos papeles

Como en cielos polares

Encendiendo pensamientos.

¡Tensas poleas y ruedas gigantescas

Y mil nervios de acero

Y resortes tenaces!

¿Dónde vas con tanto movimiento?

De todos modos dentro

De unos cuantos mil años

Ya se habrán apagado

Todas esas estrellas.

http://www.bibliotecavirtualaceb.org/el-prestidigitador-de-los-cinco-sentido/

miércoles, 30 de marzo de 2022

POEMAS DE DELFINA BUNGE DE GÁLVEZ

 



SABIDURÍA

 

Así sencillamente como el pájaro canta

dar en una palabra todo su corazón,

tener dentro del alma una dulzura santa

que luminosa alumbra con suave resplandor

 

Brindar el corazón en una frase sola

y con suave sonrisa mostrar el alma entera,

así como en verano sonríe la corola

y como el fuego amigo en invierno atempera.

 

Sentir el alma plena de alegría y dulzura

y saber expandirla también en derredor

como una tenue música tejida de ternura

que sabe apaciguar suavemente el dolor.

 

Luminosa, segura de su eterno brillar,

ser la lámpara suave que ilumina el hogar,

segura, previsora reconfortante y santa,

¡consumirse despacio alumbrar, alumbrar,

así, sencillamente como el pájaro canta!

 

(traducción del francés: Alfonsina Storni)

Tomado de:

http://rincondepoetasmajo.blogspot.com/2012/08/delfina-bunge-de-galvez.html

 

 

No son más que silencio...

 

Son de pocas palabras; no sé la risa;

 

mi ser no tiene nada que encante;

 

Soy solo sombra y silencio aquí a tu lado;

 

Pero si muero... ¿qué harás tú solo?

 

 

 

Si: Soy tu silencio, tu paz y tu sombra;

 

La que apenas se mira, la que apenas se nombra.

 

¡Pero qué pasa si fallas! toda la luz del día,

 

todo el alboroto del mundo. ¡Cómo te asustaría!

 

 

 

En oración mi alma te envuelve compasivamente

 

Como un bosque virgen rodea una habitación;

 

A su alrededor se extiende su sombra misteriosa

 

y todo el ruido se convierte en un ligero escalofrío.

 

 

 

Si el silencio un día se fuera de la tierra,

 

¿Quién percibiría la música del Cielo?

 

Soy esa sombra que sale a tu lado

 

para que la luz que os ilumine sea mejor.

 

 

 

Ocupo un lugar muy pequeño a tu lado,

 

y no se como poner mucho empeño en decorar la casa,

 

pero yo cuido el eterno hogar ilimitado,

 

del Cielo y del Espacio que vamos a habitar.

 

 

 

Tengo aquí para sanar mi alma entera,

 

Tengo aquí nuestro amor para revivir la expectación,

 

Tengo aquí nuestros recuerdos y regalos preciosos

 

de estas flores vertidas en nuestros corazones.

 

Para que nuestro amor se transforme en Infinito

 

allí en el hogar supremo, aquí he bendecido el amor:

 

Aquí tengo a Dios que lo expande, aquí tengo a Dios que lo habita,

 

y Dios latiendo entre nosotros.

 

 

 

Por encima del umbral de tu alma, mi alma está en silencio

 

se extiende como una alfombra de misterio y calma;

 

Para acercarme a ti dibuja a Dios esta alfombra;

 

La luz divina atraviesa mi sombra.

 

Soy de pocas palabras, no conozco la risa,

 

En mi ser no tengo nada que encante

 

Solo soy silencio y solo soy una sombra a tu lado...

 

pero si muero, ¿quién sostendrá tu fe?

 

 

 

Traducido del francés al español por Alfonsina Storni

Tomado de:

http://www.demetra.org/index.php/poesia/69-poesia-moderna/240-non-sono-altro-che-silenzio-di-delfina-bunge-de-galvez

martes, 29 de marzo de 2022

POEMAS DE DIANA MARLA VEGA REYES (NIÑOS QUE VUELAN)

 


El libro como objeto es un ejemplar con una bella factura, además, algunos de los textos tienen un código QR que lleva al lector a un enlace en donde encuentra algunos poemas interpretados en lengua de señas lo que le da un valor agregado de inclusión a la población con dificultades auditivas. De los primeros de la colección de la naciente y ya reconocida Editorial Fundación Trilce.

El libro en su parte literaria es un proceso creativo, en donde el autor no solamente nos lleva por un viaje interior a visitar sus paisajes afectivos; sino que es un verdadero viaje por las diferentes ciudades que habitan la capital. Aunque valga aclarar que esto puede aplicarse a cualquier ciudad del altiplano, pero parte de la reflexión y experiencia del autor en donde nos hermana con la humedad de la lluvia sabanera, el frío de las madrugadas, así como esa otra ciudad bulliciosa en donde hay paso a la maternidad, el desconsuelo, el Skate, y otros elementos urbanos. En resumidas cuentas, La autora nos lleva por los vericuetos de sus vivencias hasta hacerlas universales.

 

NIÑA

Descalza sobre el mármol

asustada por el eco de los pasos

como cualquier madre adolescente

Bella

Sola

Inmaculada y con frío

Haces milagros

a cambio de limosnas y claveles rojos.

 

NUDO

Eras yo pero rubia

eras yo pero alta

eras yo misma pero triste

pero tibia

pero suave

En el intento de romper tanta blancura

Construí un edificio de noches contigo

Luego armé un nudo con todas esas noches

y lo guardé en una caja con candados

En las noches con insomnio

la abro para llorar.

 

 

DESIERTO

El desierto no es lugar para invitar a los amigos

No hay conversaciones

ni cerveza

ni oídos que resistan

el estruendo de la piel cayéndose a pedazos

 

El desierto no es lugar para invitar a los amigos

 

Deja que tu sudor

se pierda solo entre la arena.

 

 

 

EXTRANJERÍA

Una vez

Extranjera de la raza

r a s g u ñ é

sin uñas el suelo

o l v i d é

el rostro de mi hijo

y el pelo dorado de mi hermana

f u m é

hasta hacer un agujero en mi pecho

p e d í

milagrosa las estrellas

y s i e m p r e

hubo cigarrillos esa noche

Esa vez

era una amnesia

que borraba las cosas amadas

Desde el fondo del agujero de mi pecheo algo me dijo

Las p l e g a r i a s

no son para pedir cigarrillos.

 

 

SKATEBOARDING

Rumor de rodamientos en el viento

la caída es el trueno

Llueven aplausos

llueve aire

llueve sol

Ollie al borde del arcoíris

ollie a la orilla del aguacero

olle en contra de la luz

Skateboarding

el rumor de rodamientos abruma

la gracia de los huesos estremece

El rodar es superior al vuelo.

 

 

TREMENTINA

El verde cambia ciento ochenta grados cada día

el azul a veces es gris

Son míos los olores que trasluce la ventana

el tiempo cicla como

una rueda cromática

el azul a veces es negro

Como Dios

veo a las nubes apagar Bogotá

Todo es mío

toda luz

todo segundo

todo espacio

todo espectro de sonido

Una vez vi un colibrí

azul y verde

Veo mis ojos en la ventana

a través de mi rostro la ciudad titila

El movimiento de tus huesos

tu quijada

tu frente

las falanges de tus dedos

se han ido a esa ciudad que titila y que veo desde acá como

si fuera Dios

 

 

DIAMANTES ROSA

Dios nos olvidó hace rato

El cumplió la promesa que mi madre no pudo

Una tarde se largó y nos dejó solos

 

No lo extrañamos

Un siglo después alguien entró a su cuarto

y se dio cuenta de que Él no estaba

 

Ni su ropa ni sus gafas ni su abrigo

ni el sombrero

niel retrato del planeta Tierra tomado desde la Luna

 

Sobre su cama

dejó cincuenta y dos diamantes rosa

Nos reunimos en su cuarto

en vela de un ausente

Desheredados

recordamos

Sus cantaletas

profecías

mandamientos

terremotos y plagas

(las pataletas de Dios)

 

-A ver qué van a hacer

Debió gruñir al marcharse.

Dejó la puerta abierta

Si pidió vacaciones o traslado

NO SABEMOS

 

Él nos ve desde la nube

mira fotos

oye música

lee noticias y poemas

Una vez quiso llorar

 

Poco a poco nos olvida

 

-Ya son grandes –refunfuña

 

-Ahí tienen a Maradona dice mirando sus manos

-Que hagan lo que se les dé la gana

 

Y lo hicimos

 

Ya no tenemos a quien llevarle quejas.

 

 

SABOTAJE

 

Las máquinas del pequeño taller mugen

con cada pedalazo de las operarias.

 

Las manos saltan

de la tela

al hilo

a la aguja

 como cabras

 

Las operarias se burlan del sistema

 

 Cada día

cuentan con ocho horas pagas

para no pensar.

 

CAPITALISMO SALVAJE

 

Una máquina de coser es una vaca

Cuando todos se van

Se deja caer sobre el piso helado de la fábrica

 

Sueña con pastizales tibios y yerba tierna

Sueña con manos que la ordeñen sin afán

 

Una máquina de coser es una vaca de acero

Ordeñada por manos que olvidaron el ciclo sagrado del sol

 

 

MILENA

 

En el brazo de Milena está tatuado un nombre en medio de un par de alas

Las vocales abiertas de “Anderson” vuelan sobre su cabeza

Revolotean como una aureola de luciérnagas

A veces se posan sobre su corazón y entonces ella suspira

 

Escribo

“Madres de Soacha”

En busca de una palabra que describa a las mujeres que perdieron a sus hijos

Y que tatuaron sus letras en medio de alas

Y que trabajan mientras las vocales de sus nombres vuelan sobre sus cabezas

y se posan a veces sobre al lado izquierdo de su blusa azul oscuro

 

Escribo otra vez

Milena

En busca de una palabra que describa a las mujeres que perdieron a sus hijos

 

Escribo

Gracias

En busca de palabras que describan la suerte de no ser como ellas

La suerte de pronunciar las vocales del nombre de mi hijo

cada tarde

cada mañana

cada noche en nuestras conversaciones

y que mi hijo vivo me responda

 

Escribo

Porque no he vuelto a ver a Milena

Ni a sus vocales angélicas

Y no quiero olvidarla.

 

ALFILER

 

Para unir dos telas

El alfiler causa una herida invisible

 

 

 

lunes, 28 de marzo de 2022

POEMAS DE PERSIO FLACO

 



NI HE BEBIDO EN LA FUENTE CABALINA…

 

Ni he bebido en la fuente Cabalina,

ni he soñado jamás, que yo recuerde,

sobre la doble cumbre del Parnaso,

para súbito, así, surgir poeta.

A Pirene la pálida, a las diosas

del Helicón entrego a los varones

cuyos bustos rodea y acaricia

la trepadora hiedra, y yo presento,

poeta colegiado sólo a medias,

mis cantos a las fiestas de los vates.

¿Quién hizo articular al papagayo

su «¡Buenos días!», quién a las urracas

enseñó a remedar nuestros sonidos?

La rectora del arte, dadivosa

dispensadora del talento: el hambre,

maestra en imitar voces negadas.

Que si esperanza brilla de dinero

falaz, las poetisas y poetas

–urracas, cuervos– cantan, se diría

la ambrosía y el nectar de Pegaso.

 

Prólogo a las Sátiras. Traducción de Luis Alberto de Cuenca.

Tomado de:

https://poeticas.es/?p=128

 

Crepúsculo

Hipocrene, Parnaso, luces tibias

ayer, hoy fría sombra que se huye.

No os conozco, reposo cotidiano,

sueño, sed, desatino de los débiles.

La blancura de un lirio, la fragancia

de un perfume, su voz o sus tobillos.

Todo me está negado. Soy el viento

sin colegiar, la muerte de las aves.

Atardecí. La magia de los números,

el profetice naipe o la tristeza

de las viejas plegarias a los dioses.

Mi palacio se hundía, mi sonrisa

palidecía, mueca del silencio.

Desbócame, tiniebla trepadora,

hiende con tu locura mi locura,

decapita mi pérfida inocencia.

La huella de sus fustas. Era tarde...

Todo es recuerdo ya. La piel, los ojos.

La noche está conmigo, sus corceles,

la terrible pureza de su nada.

Tomado de:

https://franciscocenamor.blogspot.com/2015/01/poema-del-dia-crepusculo-de-persio-aulo.html

 

Mi Musa

Ni he bebido en la fuente Cabalina,

ni he soñado jamás, que yo recuerde,

sobre la doble cumbre del Parnaso,

para, súbito, así, surgir poeta.

A Pirene la pálida, a las diosas

del Helicón entrego a los varones

cuyos bustos rodea y acaricia

la trepadora hiedra, y yo presento,

poeta colegiado sólo a medias,

mis cantos a las fiestas de los vates.

¿Quién hizo articular al papagayo

su «¡Buenos días!», quién a las urracas

enseñó a remedar nuestros sonidos?

La rectora del arte, dadivosa

dispensadora del talento: el hambre,

maestra en imitar voces negadas.

Que si esperanza brilla de dinero

falaz, las poetisas y poetas

-urracas, cuervos- cantan, se diría

la ambrosía y el néctar de Pegaso.

Tomado de:

https://franciscocenamor.blogspot.com/2014/11/poema-del-dia-mi-musa-de-persio-aulo.html

 

SÁTIRA IV

 

         (Traducido por Martín Ramos)

 

 

 

        ¡Tú gobiernas la república, oh

ilustre discípulo de Pericles! (El sabio maestro De

barba intonsa, que expirando la copa

Propina de la cicuta, cree os habla).

¿En qué confías? Ya sabes, ¿tiene prudencia prematura

, dando paso a las cosas?

¿Conspirar al pueblo, acomodarlo, ya sabes,

levantando la diestra real, y emplear al mundo?

Después de que digas! Mis romanos, creo que

esto es bueno, eso es malo, eso es hermoso.

Sabes equilibrar los medios adecuados;

De los mares la regla falla o no,

¿ Formando la sentencia sin escrúpulos con Theta

fatal al depravado crimen? De esa belleza van todos

ocupados, ¿Por qué buscas el sufragio de la plebe

Atrae ahora? Hubieras hecho mejor, Co' hellebore,

para purgar tu locura, Para ti el Sumo Bueno en que

consiste? ¿Harto de vivir, de ungüentos delibut, Y al

sol el cuerpo anuncia mimoso? Eso es lo que te dice

esa vieja. De Dinómaques soy hermosa

descendencia,

 

 

Eructando de impostura, llenad vuestras mejillas:

En cuanto al conocimiento, estáis en el mismo estado que

el andrajoso Baucis, que predica a los sirvientes los

lascivos Basilios.

¡Nadie quiere ver en sus propios defectos!

¡Pero en la alforja se da cuenta de que alguien más la lleva!

Preguntas: ¿conoces los edificios de Vetídio?

¡Oh! tiene una hacienda entre los sabinos,

que una cometa nunca ve volar.

Es un avaro, infestado de sí mismo y de los dioses:

En las fiestas competitivas, dejando el arado,

Grita para abrir el vino de la olla vieja,

Diciendo: — Que me haga bien; —

 

 

Con cascara y sal se come una cebolla,

De migas y sartén no muere

Que rico aplauden mucho los criados;

De un mal vinagre, escurre las lías.

De fragante ungüento, tumbado al sol,

Si estás tranquilo,

vendrá un extraño que te descubrirá los podridos y los vicios

Sin compasión envilecen los más arcanos:

“Quien comete los actos más impuros;

De mujer perdida imitas el sexo:

De aceite fragante peinando tus barbas,

Solo quieres parecer un bebé.

Sin esta destreza, cien atletas,

Ni en el mundo las torcas y los arados

Bastan para cumplir tus votos”.

Nos duele, un lugar para ser herido.

Nos duele, un lugar para ser herido.

¡Tal es la suerte del mundo! ¡Así te vemos!

Herida escondida, tus entrañas te desgarran,

Pero el cinturón rico y ancho lo cubre de oro;

niega tu maldad; engañarte a ti mismo si puedes.

¡Si el barrio en tu alabanza hace lo mejor que puede!

Vil: si el color cambia, efectivo a la vista;

Si te rindes, vives en infame bajeza;

Si tanto oprimen tus deudores;

En vano obtendrás elogios del pueblo.

No seas impostor, y al vil sinvergüenza,

deja la alabanza infame: vuélvete a ti mismo,

y encontrarás cuán pobre eres de virtud.

Tomado de:

http://www.antoniomiranda.com.br/poesiamundialportugues/persio.html