viernes, 31 de marzo de 2023

POEMAS DE YA'AKOV CAHAN


Canción de los Rebeldes:

Nos levantamos, volvimos jóvenes vigorosos

Nos levantamos, volvimos nosotros los rebeldes

A redimir nuestra tierra, en la tempestad y en la guerra

Abrazamos nuestra heredad con mano levantada.

En sangre y en fuego cayó Judea

En sangre y en fuego se levantará.

Guerra por la libertad, guerra por la tierra

Y si muere la libertad viva la venganza.

Si no hay justicia en la tierra, que la espada juzgue

Y si caemos en la arena, no renunciamos a nuestro derecho.

 

Canto al hierro

Canto al hierro, al hierro mudo

Que detiene y protege, que rechaza y venga.

Cuando el mundo está cubierto por la oscuridad

El hierro da seguridad

En el hierro hay consuelo

La tierra es para nosotros roca

Y todos nuestros caminos están cerrados

Con alambre de púa.

El aire está cargado de plomo

No se puede respirar ni se puede vomitar

No hay verdad, ni justicia, ni piedad,

Sólo fuerza. No hay refugio,

Canto al hierro, al hierro mudo

Si nuestros enemigos son hierro

Con hierro los enfrentaremos

Si duro es el mundo,

Más duros seremos nosotros

Todos nosotros seremos hierro

Nuestra carne hierro, nuestros nervios hierro

Y un solo pensamiento en nuestros corazones

Rebelión.

 

 

Ultimo deseo

Si en mis vagancias en el extranjero

de repente caigo y me agoto,

llevad, hermanos míos, mis huesos

a la tierra de mis padres,

a la cima de la montaña

al lado de una aldea, mirando al este

dispongan el lugar para mi eterno reposo

Plantad allí palmeras y cultivad rosales

Poned un verde cerco de viñas salvajes,

Que allí vuelen aves y pequeños querubines,

Y que a escondidas mantengan amores.

Que sobre mi tumba se plante un sauce solitario

Del cual cuelgue un violín con cuerdas de oro,

Y cuando el viento agite las cuerdas

Se oigan mis nostalgias y mis quebrantos

Muchachos y muchachas, hijos de mis sueños

Vendrán y cantarán mis tristes canciones

Y en silencio colocarán sobre mi tumba

Hojas de laurel y flores perennes.

De noche, de noche con la tercera vigilia

Cuando un viento madrugador

Salga a pasear por las montañas

Subirá con él, volando, una voz silenciosa:

Mi alma, flotando sobre campos y aldeas

Vuela, extiende sus sueños sobre carpas tranquilas

Sobre almohadas donde aún duermen

Agitará el rocío las canciones

Con los últimos resplandores de las altas estrellas

Con los primeros cantos de los pájaros

Y cuando el clarín llame a la libertad y a la redención

Reinará el furor en la tierra y el ruido de los sables

Y todos los héroes judíos, que reposan bajo tierra

Se levantarán para luchar por la tierra de los padres

Entonces también yo tomaré rápido mi violín

Me cubriré con el fuego de mi ira

Y con mi cólera iré al combate.

Frente mío estará mi canto de libertad

Y le responderá el rugido de mis luchadores

 

 

La canción y la espada

El pueblo albano es libre con su rey en el trono

El pueblo grande de Israel es fugitivo en toda tierra

Lo seguirá siendo si no toma su destino en sus manos

Y si no triunfa en el combate, nunca será soberano.

¿Qué es lo que da independencia a un pueblo?

Primero: la fuerza de sus bellas canciones

Segundo: la fuerza de su ejército en el campo.

La canción y la espada. No hay una sin la otra.

Así apareció la poesía en todas las generaciones

El canto del divino Ibn Gvirol en España

Tenía sensación de dominio porque rigió la espada

Pero nosotros, sin majestad - perdimos la espada

¿Acaso se da la espada? La espada se toma

y sobre ella se santifica a todo joven del pueblo.

Si lo entendemos, gobernaremos y si no

Seremos molidos en el mortero del Islam

 

 

Soldados anónimos

Somos soldados anónimos, sin uniformes.

Alrededor nuestro el terror y la muerte

Todos estamos enrolados por toda la vida;

De las filas sólo la muerte libera

En días rojizos de sangre y asalto

En noches oscuras de desesperación

En pueblos y aldeas la bandera levantamos

Y ella dice: defensa y conquista

No nos moviliza el látigo cual a bandas de esclavos

Para derramar nuestra sangre en tierras extrañas

Nuestra voluntad: ser siempre hombres libres

Nuestro sueño: morir por nuestro pueblo.

En días rojizos de sangre y asalto…

Miles de obstáculos en todas partes

Puso el destino cruel en nuestro camino,

Pero enemigos, espías y cárceles

No podrán detener nuestra marcha.

En días rojizos de sangre y asalto…

Y si nosotros caemos, en calles o en casas

Nos enterrarán de noche, en silencio

Entonces vendrán otros millares

A defender y cuidar por la eternidad

En días rojizos de sangre y asalto…

Con lágrimas de madres que perdieron sus hijos

Y con la sangre de niños inocentes

Como cemento juntaremos los cadáveres -

Y levantaremos el edificio de la patria

En días rojizos de sangre y asalto

 

 

A nuestras hermanas en las filas

Tú eres la madre de la vida, la madre de la muerte.

Tú eres el amor y tú eres el odio

En días de lucha, en noches oscuras

Estás con nosotros en el peligro.

Venció el enemigo - tu espada vengará

Eres Judith, Yael, Sara

Inútil será la mano del verdugo

Su espalda perforará tu disparo secreto

Vive, aprende de la hija de Nili

Luchar y morir muerte heroica

Hiere al impío, mátale

Como a Holofernes y a Sisro

Para Yair la mujer era una luchadora más.

Tomado de:

https://www.raoulwallenberg.net/wp-content/files_mf/5222.pdf

jueves, 30 de marzo de 2023

POEMAS DE ARTURO JAURETCHE


No me olvides

No me olvides

No me olvides, no me olvides

no me olvides,

es la flor del que se fue.

 

No me olvides, no me olvides

No me olvides,

volveremos otra vez.

 

Es el novio de la patria

de la patria que le espera.

Volverán los no me olvides,

volverán en primavera.

 

¡No me olvides, no me olvides,

no me olvides!

Canta el pueblo de Perón.

 

No me olvides sobre el pecho,

no me olvides pegadito al corazón.

 

Volverán los no me olvides

cada año a florecer.

 

Con la flor de no me olvides

no olvidando esperaré.

 

No me olvides, no me olvides

No me olvides.

Es la flor del que se fue.

 

No me olvides, no me olvides,

No me olvides

¡¡Volveremos otra vez!!

Tomado de:

https://perio.unlp.edu.ar/2022/11/30/el-poema-no-me-olvides-como-forma-de-resistencia/

 

 

Proclama inicial de FORJA formada por Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz y su grupo en 1935.

 

 

 

Seguimos transcribiendo algunos versos de “El Paso de los Libres” de Arturo Jauretche, la última crónica en verso gauchesco de la última patriada tradicional.

 

Avanzando en la obra, el payador expone los malos hábitos que ha traído el elenco gobernante instalado por el golpe del general Uriburu aquel infausto 6 de setiembre de 1930:

 

Y muchas mañas trajeron

los que Setiembre nos trajo;

ni todas yo las barajo

en este mazo de dichos;

sólo una falta a esos bichos:

darse maña pa’l trabajo.

 

El cambio de un general a otro, de Uriburu a Justo, no fue para mejor:

 

Y el país cambió de mano

pero no alivió sus lutos,

pues este es un gaucho astuto

si gaucho malo era el otro:

y yo aprendí con los potros

a preferir los más brutos.

 

Las vestales que criticaban al yrigoyenismo por ser populachero, silencian el escándalo del fraude electoral:

 

Protestaban qu’el sufragio

no estaba bastante abierto,

y recién se ha descubierto

que buscaban otro asunto:

era el “Sufragio e’difuntos”:

¡Por eso votan los muertos!

 

¿Estamos pobres porque la crisis vino de afuera?

 

Ellos dicen que la culpa

de todo la tiene Europa.

Si eso ya estaba en la copa,

¿pa qué volcaron el frasco?

Hemos hecho la del vasco:

augarse y salvar la ropa.

 

So pretexto de la crisis, el trabajador ve perderse sus derechos:

 

El que trabajo consigue,

no sabe cuánto ni cómo;

calladito agacha el lomo

p’aviarse con un mendrugo:

pa que les saquen el jugo

se han hecho el pobre y el pomo.

 

La prosperidad del capital extranjero y las privatizaciones:

 

Petróleo, yerba, tranvías,

todo entra en sus arganas;

dicen que al pueblo las nanas

le curan por este medio.

Si el doctor toma el remedio,

el enfermo, ¿cómo sana? …

 

Esos negocios los hacen

con capital extranjero;

ellos son los aparceros

y aunque administran la estancia,

casi toda la ganancia

la llevan los forasteros.

 

Frente a esto, el revolucionario siente la indisoluble compañía de los sueños y los dolores:

 

Tomo el hilo de esa punta

y al desatar la madeja

verán que siempre con quejas

andan los sueños en yunta.

El programa de reconstrucción nacional se asienta en valores indiscutibles:

 

Hasta que un día el paisano

acabe con este infierno

y haciendo suyo el gobierno

con sólo esta ley se rija:

es pa'todos la cobija

o es pa'todos el invierno.

 

 

Los versos finales esconden una pregunta; se la dejo a los lectores.

 

Quedo solo en el galpón

con el viejo de los chistes

como canario al alpiste

siempre prendido al porrón.

 

Y en el recuerdo que pasa

me pregunto si mi raza

como ese fuego agoniza

¡o si está ardiendo la brasa

y hay que soplar la ceniza!

Tomado de:

http://elavesimurgh.blogspot.com/2009/04/arturo-jauretche-poesia-y-combate-2.html

miércoles, 29 de marzo de 2023

POEMAS DE MITSUHARU KANEKO

 

PARACAÍDAS

 

1

 

Los paracaídas se despliegan

como un rosario

 

se enredan

como las flores marchitas de la correhuela.

 

Floto aislado en medio del cielo azul

¡Ah, qué soledad!

 

Nubes donde se reúnen

los granizos

y el trueno,

 

Los quitasoles van flotando

por el cielo donde moran la luna y el arcoiris

¡Qué frágiles son!

 

¿Pero adónde se dirigen?

¿Hacia qué destino van?

 

Y ese vértigo con que van cayendo

¿qué significa?

¿De qué equivocación?

 

2

 

Y esa tierra bajo mis pies ¿qué es?

...¡Es mi patria!

 

Qué felicidad: ahí nací.

 

País heroico

desde la antigüedad de los antepasados.

País de mujeres fieles.

 

Cáscaras de arroz, espinas de pescado,

risueñas hasta cuando se tiene hambre.

Disciplina.

Vestidos de humildes telas,

paisajes sentimentales.

 

Allí habitan mis amados compañeros con los que, más que

nada,

puedo comunicarme perfectamente en nuestro idioma,

con quienes nos entendemos

hasta en lo profundo del significado del semblante.

Frente angosta, mirada concentrada, hombros esbeltos.

 

Los postes eléctricos están inundados.

Entre los aleros de paja

flamean las banderas del sol naciente.

 

Llueven las flores de cerezo.

Hay monumentos de piedra de vetas frescas

de valientes héroes.

Los aleros alineados de las personas decentes.

Banzai*

Fuziyama de porcelana.

 

3

 

Mientras bajo, oscilante,

cierro los ojos

y rozo el dorso de mis pies y rezo:

"Oh, Dios,

por favor, no te equivoques,

condúceme a la deliciosa tierra, a mi patria.

 

No me lleves hacia el mar tirado por el viento.

Que no sea como una ensoñación que se desvanece como el

viento,

la tierra, allá abajo.

Que no me acontezca la tragedia de no encontrar

en donde caer, aun si,

traicionado por la gravitación de la tierra,

cayera abajo".

Tomado de:

http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php/poesia-moderna/16-poesia-moderna-cat/166-077-poesia-moderna-del-japon?showall=1

 

***

“Torcidos,

Como quemados por la bomba,  

Los maratonianos.”

Tomado de:

https://www.odiseacultural.com/2019/05/24/especial-haiku-en-poesia-espanola-i-parte-amador-palacios/

 

 

cucos

En lo profundo de un bosque donde llueve,

los cucos lloran.

Más allá de la pálida oscuridad

sus ecos responden.

 

Las puntas de los árboles de aspecto elegante

escuchan la niebla silenciosa que desciende,

esa niebla que se convierte en gotas de agua sobre las ramitas

y gotea suavemente.

 

En el camino que continúa en la niebla

dejo de caminar y escucho

voces de cucos solitarios.

 

Gotas de agua hacen una cortina separadora,

y desde un eterno final se oye

esa monótona repetición.

 

Miro hacia atrás al largo tiempo

de mi corta vida,

distanciamientos de afecto y

un período de muchas traiciones.

 

Queridas personas que también han partido,

amigos dispersos también,

todos ellos han ido dentro de esta niebla

y tal vez existan en algún lugar al final de la niebla.

 

Ahora ya no hay manera de buscar.

De punta a punta

la niebla envolvente se espesa y se espesa.

Toda la soledad por lo que no se puede recuperar

se barre muy rápidamente.

 

Aquí y allá, en el océano de niebla,

como espíritu y espíritu que se llaman unos a otros,

los cucos lloran,

los cucos lloran.

© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

 

 

Canción de una medusa

Meciéndome, meciéndome,

tirándome, tirándome,

eventualmente

podría ser visto a través de esto.

Pero dejarse llevar no es algo cómodo, ya sabes.

 

Desde el exterior puedo ser visto a través. Mirar !

Dentro de mis órganos digestivos

hay un cepillo de dientes con cerdas gastadas

y también una pequeña cantidad de agua amarillenta.

 

Esa cosa de aspecto sucio llamada mi alma

ya no existe.

Junto con los tubos de mi vientre

se lo arrebataron las olas.

 

¿A mí? Lo que soy

es una cosa de vacío, ya sabes,

vacío mecido por las olas

y otra vez mecido por las olas.

 

Arrugarse y luego poco después

abriendo glicina-púrpura,

noche tras noche

quemando una lámpara.

 

No, lo que se balancea en realidad

es solo el alma que ha perdido el cuerpo

que es el envoltorio del alma

de papel de arroz delgado.

 

¡No, no, tanto vacío venía de

balancear, balancear,

sacudir, sacudir

la sombra fatigada del dolor que es todo lo que es!

© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

 

 

Monte Fuji

Lo mismo que las loncheras apiladas

de este Japón, estrecho y confinado.

De esta esquina a esa esquina, mezquina y mezquinamente

todos estamos siendo contados.

Y, grosería ilimitada,

todos nosotros somos reclutados, idiotas estúpidos.

 

Certificados de nacimiento, deberían ser quemados de inmediato.

Nadie debería recordar a mi hijo.

 

Hijo mío,

escóndete dentro de esta mano.

Escóndete por un tiempo debajo de un sombrero.

 

Tanto tu padre como tu madre en la casa al pie de la montaña

han hablado de ello toda la noche.

 

Empapando el bosque marchito al pie de la montaña,

haciendo sonidos como ramitas rompiéndose, crujir, crujir,

toda la noche estuvo lloviendo.

 

Hijo mío, estás empapado hasta los huesos

, llevas un arma pesada, respiras con dificultad,

caminas como si estuvieras en trance. ¿Qué lugar es?

 

Ese lugar no se conoce. Pero para ti

tanto tu padre como tu madre salen a la calle a buscar sin rumbo fijo.

 

La noche odiosa con sólo tales sueños,

la larga noche ansiosa, por fin termina.

 

La lluvia ha amainado.

En el cielo vacío sin mi hijo,

bueno, ¡qué condenadamente repugnante,

como una bata de baño gastada y gastada,

Fuji!

© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

Tomado de:

https://allpoetry.com/Mitsuharu-Kaneko

 

 

Demonios y un poeta

El poeta vio un pilar que se elevaba en el cielo en medio de los fuegos del infierno, o

una larga barba que se elevaba hacia el cielo llena de nieve salvaje.

Vio las sombras de los demonios extendiéndose por el cielo donde las nubes se movían apresuradamente, o

sus sombras agazapadas.

Solo los ojos del poeta pueden ver

pequeños demonios entrando y saliendo de las fosas nasales,

demonios contando dinero, demonios a los que les gustan las mujeres,

pero estos son indignos incluso de ser estornudados.

Demonios como caricaturas que sacan con tenazas

La luna de una gran olla,

Estos también son indignos, y son

Pretenciosos y fatigosos.

 

Estoy esperando

Demonios como semillas de amapola que acaban de saltar del horno de fundición.

Ellos mismos no saben qué es qué.

Si los tocáramos, nos ampollaríamos.

Nos uníamos a ellos, saltando, gritando:

“¡Haz un poema! ¡Encender un fuego!"

Tomado de:

https://flowersforsocrates.com/2016/09/02/word-cloud-resistance/



martes, 28 de marzo de 2023

POEMAS DE JANET FRAME


Soy invisible.

Soy invisible.

Siempre he sido invisible

como la pobreza en un país rico,

como los ricos en sus cuartos velados de sus casas con muchos cuartos,

como las pulgas, los piojos, como lo que crece bajo la tierra,

los mundos más allá del cielo, el viento, el tiempo, las ideas

–el catálogo de invisibilidad es inagotable,

y, eso dicen, no es buena poesía.

 

Como las decisiones.

Como cualquier otra parte.

Como las instituciones alejadas del camino llamado Scenic Drive.

 

No más símiles. Soy invisible.

En un mundo poblado por gente de visión binocular después de todo soy parte de la mayoría

mientras que tú y yo caminamos con nuestra lunita creciente de visión en nuestra oscuridad personal

a través de un mundo en el que las decisiones de ser y no ser

se encuentran controladas por la luz

asistidas por las lágrimas y el sueño de la desatención o la muerte.

 

Soy invisible.

Los amantes atraviesan mi vida para tocarse entre sí,

la lluvia que cae en mí me traspasa como sangre sobre la tierra.

Ninguna cabeza me incluye como conocimiento.

Otorgo libertad a quienes bailan,

a decir la verdad.

Así es. No hay nadie aquí para observar ni escuchar disimuladamente,

 

y entonces aprendo más de lo que tengo derecho a saber.

Tomado de:

https://www.eslocotidiano.com/articulo/tachas-374/soy-invisible-janet-frame/20200809050016062367.html

 

 

Lluvia sobre el tejado

Mi sobrino, que duerme en un cuarto del sótano,

ha puesto una lámina de hojalata afuera de su ventana

para volver a capturar el sonido de la lluvia que cae sobre el tejado.

No le digo: el corazón tiene su propio consuelo para la pena.

Una lámina de hojalata solo repara los tejados. Como aún no padece el mandato de que el cambio y la diferencia nunca se hacen presentes, todavía puede

reparar los daños creando el amado sonido de la lluvia

que cree haber conocido en sus primeros años.

Tampoco le digo: En el transcurso de una vida de pérdidas

la hojalata es una carga, que un día el tendrá que encontrar

dentro de sí mismo en total oscuridad y silencio

la hojalata que sostendrá no sólo el sonido perdido de la lluvia

sino también el sol, las voces de los muertos, y todo lo demás que se ha ido.

Traducción: N. Anaya.

 

 

Número Equivocado

No es buen momento para llamarme.

Estoy limpiando la ceniza

de dos chimeneas,

me deshago de los viejos cuerpos de las ascuas

con restos en mi cabello y ojos

que me arden y

llamas que recién sangran donde golpeé las brasas

con la idea de solo reavivar

un lecho mortuorio

como prometí, ajustando mis palabras

al frágil susurro del fuego,

debo ser cruel (¡seguro que lo han oído!) para ser amable.

Pero estoy cansada y no es buen momento

para telefonear y preguntarme con extraña voz

¿Bueno? ¿Llamo a la carnicería Mornington?

Traducción: J.Constantino.

 

 

Lo dirán las tormentas

Lo dirán las tormentas; son confiables.

Sobre la arena, viento y marea alta escriben

boletines de pérdidas, conchas defectuosas,

cual monumento liso a los árboles de tierras altas,

alga, pájaro desgarrado, navaja filosa, caracol cuerno de carnero, almeja.

Dennos las noticias dicen los altos ascetas que leen

seis kilómetros de playa una y otra vez; entre conchas vacías, miren,

recién salidas de la salada imprenta, historias

de diluvios: Cómo abandoné mi casa y hogar.

Navaja: Cómo le corte el cuello a la luz del sol.

Caracol: Cómo embestí y bailé contra la luz ovejuna del sol.

Almeja: Cómo mi vida zarpó en una marea negra.

Traducción L. Saucedo

La nieve bien urdida

( para un amigo cuya esposa murió después de una larga enfermedad)

La muerte de la nieve

requiere de un día completo a muchos meses.

La muerte es solo

un cambio de forma

pero ¿cómo saberlo

y por qué no se rebela?

Espectáculo de desperdicio

promesa no cumplida

sin enojo, sólo claudicación

pero no, ni siquiera claudicación

ningún forcejeo

entre querer ser líquida o sólida

nada para nada extraordinario

o real, salvo el tiempo registrado:

un día completo o muchos meses para que muera la nevada.

Queremos que sea, pero no es.

Nos quedamos helados del susto, y solos.

La nieve no es humana. Creamos una escena

para nuestro asombro no correspondido, pero

se ha ido sin agonía y no volverá.

Esperamos con ansiedad el estado del tiempo para mañana

para compartir la responsabilidad de nuestro morir.

Debemos -para seguir con nuestras vidas- darle dolor y esplendor a la tormenta,

sencillez a la lluvia,

y -lo mas difícil de todo- la persistencia del tiempo de morir

a la nieve bien urdida.

Traducción N. Anaya

 

Pinturas sin pintar, música sin componer

Aprendo a volver a empezar en la casa nueva,

a reaprender el clima local, que vientos prevalecen,

la orientación del mar y las montañas, de cuál costa

vico más cerca.

No había querido volver a empezar. Los quince

años contigo y tus certidumbres e incertidumbres

marcando mi paso y el tuyo daban suficiente compañía y comodidad

a mis necesidades.

Para bien o para mal, te has ido.

Eras vieja, fallaron tus funciones, moriste con mi mano servicial

dándote un tranquilizante en mantequilla antes de que el veterinario viniera

a ponerle fin a tu vida, a “sedarte”, a “dormirte”.

No hubo esquela, por supuesto. TE enterraron,

dicen, “ en una granja a las afueras”.

Mi vecina dice que tenías ciento treinta años, en términos humanos.

Una edad sorprendente.

Y una vida sorprendente tuviste, examinando el mundo y sus seres,

segundo a segundo…

Alimentando cada mañana y cada noche con lo mejor,

de lo mejor.

Una tableta de vitaminas a diario.

Tu pelaje bien peinado y acicalado.

Una casa donde dormir, escoger tu cama -cojín, silla, cajón, legajos apilados, cajas de archivo, donde fuera…

Era tu casa, compartida conmigo.

Sabes que eras mi ronroneo favorito.

Entre nosotras, había palabras de mi parte y ruidos gatunos en respuesta

mas siempre

el tormento del lenguaje inalcanzable

las palabras entre nos habrían suavizado el lastimoso adiós,

y mientras esperábamos que el tranquilizante hiciera lo suyo

habríamos platicado sobre vivir y morir y las últimas

palabras el bálsamo, el vendaje.

En vez de ello, me senté contigo en un sitio desolado

y cuando hube cerrado la puerta de tu casa

y te miré, en esa jaula que odiabas, cómo te puso en el coche del doctor

alguien quien nunca en quince años te conoció,

sentí el golpe y el pesar y me dije a mí misma mientras los mares

se congelaron y el viento prevalente cambió con crueldad

y traté de discernir el borde y la orientación de la nueva costa:

“Pasa todos los días. Los animales, la gente

que amamos por largo tiempo se van. Todos se sobreponen”.

Querido tiempo.

Traducción ( I. Villegas)

Tomado de:

https://blog.revistacoronica.com/2016/03/janet-frame-el-jilguero-y-su-canto_28.html?m=1

 

 

Efectos personales

 

Un anzuelo en una cartera de plástico rota,

un tornillo oxidado, un duende de Cornualles, un

volante arrugado de mi primer libro,

el doble de alto, o muerto,

niños en fotos familiares, un reloj plateado con la caja rota

"resistente a los golpes" pero era no la vigilia que tenía el pequeño levita

, en el himno, en la tarde silenciosa hecha

de patios oscuros del templo y luz mortecina...

 

aunque el nombre de mi padre era Samuel. ¿Qué oído debo tener

y por qué, me pregunté una vez, para oír la Palabra?

…una uña brillante…la carta de un nuevo amor,

un broche oxidado que perteneció a mi madre.

Entonces, como atrayendo de la última marea este junco roto,

la hermosa mosca pescadora de espuma de olas, el alarde de mi padre.

 

 

Las tormentas hablarán

 

Las tormentas hablarán; puedes confiar en ellos.

Sobre la arena el viento y la marea escriben

boletines de derrota, conchas imperfectas

por el suave memorial de altos árboles,

algas, pájaro harapiento, navaja afilada, cuerno de carnero, concha.

 

Danos la noticia dicen los ascetas leyendo

y releyendo diez millas de costa; entre conchas vacías, mira,

arden en la prensa de sal,

inundan historias: cómo abandoné casa y familia.

Navaja: cómo me corté la garganta a la luz del sol.

Cuerno de carnero: cómo cargué danzando a la luz lanuda del sol.

Shell: Cómo mi vida navegó en una marea oscura.

Tomado de:

https://www.poesiadelnostrotempo.it/parleranno-le-tempeste-di-janet-frame/

 

 

El lugar

El lugar donde los pollos empanizados

 

van a desayunar huevos,

 

friendo sus crestas color tocino al sol

 

no hay más.

 

Conoces ese lugar-

 

en el arbusto de espino

 

junto a la acacia

 

junto al ferrocarril.

 

 

 

no recuerdo estas cosas

 

-se acuerdan de mi,

 

no niña ni mujer sino como su último pretexto

 

quedarse, no morir del todo.

Tomado de:

https://www.pupillae.com/2020/05/20/il-posto-di-janet-frame/