martes, 31 de mayo de 2016

Se le calienta el nuevo paro agrario a Santos - Las2orillas

Se le calienta el nuevo paro agrario a Santos - Las2orillas: El incumplimiento del gobierno llevó a una nueva movilización campesina que ya deja un muerto al parecer a manos del Esmad

POEMAS DE IRVING LAYTON



(Rumania, 1912 - Canadá, 2006)


SEGUIDOR DE ZOROASTRO


Deseo que nada jamás
se interponga
entre el sol y yo

Si veo un avión
lo derribaré

Filosofías
religiones:
atemorizadas excusas
para no permitir que el sol
te alimente
y reduzca a cenizas

Mira los esqueletos
de esos robles:
la orgullosa sabia de la vida
pasó a su través
sin que hubieran jamás oído
de Jesús y Marx



DE CÓMO FUNCIONA EL MUNDO


Me ha costado tiempo, Lígdamo,
saber que los humanos, salvo
unos pocos santos, son degenerados
o idiotas.

Los insensatos no son nunca malvados
por designio, pero se te ponen delante
como feos tocones de chopos; se rodean
de mal gusto o a causa del tedio
se enzarzan en largas guerras
en las que apretarse
los machos, la firmeza y el valor imperan
para lograr sus necios afanes.

Malignos son los inteligentes.
Entendidos y sutiles
seducen a la mujer de su amigo
a la par que alaban con los labios a su esposo.


EL MOSQUITO

Sumiso ya como un monje franciscano, 
su bolsa inflada 
una minúscula bomba, cápsula oscura, 
se puso en el mismo centro 
de la mesa blanca— ¡una diana! 
Una mariposa blanca volaba en círculos.

Qué extravagancia tan estúpida, pensé, 
exhibirse de este modo: 
ese oscuro botín perfilado, dejando que el sol 
lo traicione.

Di un golpe fuerte con la mano 
y asusté a la mariposa blanca 
que presta y alegre seguía su curso, luego 
lamí el círculo rojo de sangre 
en mí mano hasta hacerlo una estrella, 
borrosa, aunque se podía 
descifrar;

mientras tanto el mosquito con una dignidad 
insólita aferrándose a sus patas inertes 
se arrastró para ambos a lo largo de la mesa blanca y redonda 
una roja bandera de protesta solemne 
e inútil.


CAÍN

Le cogí a mi hijo la escopeta de aire comprimido, 
medí cinco pasos hacia atrás, el hebreo 
en mí, narcisista, padre de hijos, 
bajo tierra. Desde allí apunté y disparé. 
El balín silencioso dio en la espalda de la rana a una pulgada 
de su cabeza. Brincó del todo 
sorprendida, como por un cosquilleo repentino 
(debió pensar) y saltó de la arena mojada 
al agua marrón que había alrededor. Pero 
el balín había hecho estregos. Su siguiente salto 
fue un lamentable fracaso, sin impulso ya, 
en sus patas. Lo intentó —como Bruce— de nuevo, 
lanzando al aire sus manos sensibles 
de pianista como haría un enano o un niño indefenso. 
Su salpicar alteró la tranquilidad del estanque 
y a una rana vieja que, tras su foso de yerbajos, 
pestañeaba y miraba satisfecha. 
La superficie del estanque se convirtió de pronto 
en un cerrar de párpados y burbujas como notas musicales 
líquidas, luminosas, cayendo de la pagina 
blanca, de barba blanca, un crescendo veloz 
de sonidos inaudibles y los susurros de una arpía 
entre bastidores por los juncos y espadañas 
como si se tratara de un Lear o Edipo agonizantes.

Pero la muerte nos hace a todos parecer ridículos. 
Observa esta rana (perra, puerca, como quieras) 
despatarrada, su absurdo cadáver mecido por el oleaje 
que su último salto en vano puso en marcha. 
Como vejete retirado, no pude evitar sonreír, 
viviendo de los restos del seguro: 
las olas —derrumbándose— pagaron las primas.

Absurdo, qué absurdo. Quería matar 
por la burla que suponía, matar y matar 
de nuevo —a esa rana, perra, puerca, encaprichada de sí, 
cualquier cosa con un ápice de vida, 
al ver al brincador muerto, con pies de Chaplin, 
mecido y acunado en esta tarde 
de aguas tranquilas, juncos y sol sofocante. 
El agujero en la espalda claramente visible 
y la piel rasgada un pegote de sombra 
moviéndose al moverse el agua del estanque. 
Ay Egipto, esa Grecia de mármol, la resplandeciente Roma, 
¿perecisteis también al final por un pequeño agujero 
en la espalda que no pudisteis rascar? ¿Y se abrirían 
vuestras bocas fantasmales, jadeando 
entre los juncos espesos, los sapos escondidos, 
con las espaldas destrozadas escalamos hacia el cielo?

Cuando a la mañana siguiente pasé por el lugar 
la rana yacía boca arriba, una mano delicada 
en la barriga, la delantera de su camisa blanca 
inmaculada. Parecía como si fuera 
un comediante; un bailarín de claqué disculpándose 
tras una caída, o un maestro de ceremonias, con una gran sonrisa 
arrancándonos la carcajada con un aparte 
o quizá con un chiste que no acabamos de oír.


GATA MURIENDO EN OTOÑO

Saqué la gata a morir, 
y la acomodé 
en un abrigo de hojas, 
fría y ensangrentada, 
su gemido 
llegaba ya más callado 
y breve en la economía de octubre 
hasta que las mandíbulas 
se abrieron y cerraron sin sonido alguno.

Tras el amplio ventanal 
miré a la gata moribunda 
cuyo pelo cual velo de aire 
el viento del otoño removía 
indiferente con la hojas: su forma (¿o sería el viento?) 
aún respiraba— 
una sorpresa de blanco.

Y yo pensaba 
en la nieve que se derrite en primavera 
0 en una tira de gasa 
cuando un gorrión 
se posó a su lado 
y metió su pico en el hoyo; 
al momento salió zumbando, sus alas, 
como podéis suponer, estremecidas.

Me permitió ver 
desde mi casa 
el pétalo torcido 
que cayó 
entre las patas malogradas 
para tenerlo o jugar con él, 
y la sonrisa apretada 
que tienen los gatos al morir.

MALENTENDIDO


Le puse
la mano
en
el muslo

Por el modo
en que ella
se apartó
vi que
su entrega
a la literatura
no era
perfecta.

Poeta y Mujer


Mis poemas nacen del caos
del sufrimiento y la pena.
Mi canto es más alto
cuando me cortan la garganta.

Y mientras le decía esto
le alcancé la hoja de afeitar
para que me degollara.

Después, al verla limpiar
y trasvasar mi sangre
en el jarrón esmaltado
no pude ni siquiera agradecerle.

Y sin embargo, de este silencio
nació mi mejor poema:
ése en el que ella le canta 
en su cama al malhumorado cíclope.

LA BOCA PERFECTA


Nunca, lo juro,
en ninguno de mis viajes
vi labios tan perfectamente definidos
tan flexibles, tan suaves,cuya curva me
enloqueciera,
como lo hacía la redondez de su barbilla.

Escúchenme todos:
noches enteras no pude dormir
por pensar en su boca perfecta
y en plena luz del día
podía mirar fijamente los suaves y rellenos labios
como un hombre ciego
a quien recién se le ha concedido la vista

Si pudiera cumplírseme un último deseo
pediría ver una vez más
el orificio carmín
que me mantuvo esclavo durante tanto tiempo,
perdonaría todo; todo,
las mentiras, insolencias y engaños
de labios tan perfectos y hermosos.

Y observar una vez más los pétalos rosas
abriéndose ante mi hombría
para destilar el familiar perfume,
provocando que mi cuerpo se retuerza con placer
mientras ella lleva el esperma en su impecable boca,
el espasmo final
volviéndose mi temblor postrero.

Cementerio Mont Royal*

Afortunados fiambres
que habéis escapado
          ilesos
de la bestia más feroz
de la creación.

Ya que no fuisteis gaseados
ni achicharrados
que no os dispararon
ni abrieron el cráneo
con una palanca de hierro
ni os vertieron plomo fundido
por la garganta
sino que
como buenos burgueses
pagasteis por vuestras tumbas
y yacéis ahí pacíficamente
          enmoheciéndoos
en la tierra.

Vuestros descendientes
serán todavía más afortunados
si no llegan a nacer.

*Mount Royal: cementerio de Québec

COSAS DIFERENTES



Hay varias cosas que podrían estar en esta rima 
de limones en una cesta 
hierba de menta fragante en una terracota en el alféizar 
orquídea "Imperial" en la estantería de baño 
tres bombillas de chalotes, un jarrón de flores freesias blancos y una rosa amarilla 
Podría haber un violinista dibujado en la acera y 
un pollo en el techo, 
un hombre podía cantar esta rima 
mientras se afeita después de una ducha, la toalla atada a la parte 
alguien podría desatar el nudo 
una mujer podría lanzar una moneda de oro 

un extraño podría llegar en esta rima 
ofrecer las manzanas educados antes de la lluvia 

la mujer podría cortar las manzanas en un tazón azul 

podría llover en esta rima 
pero si llueve el hombre seguiría a cantar 
mientras que la toalla cayera sobre el parqué pulido 

la mujer podría buscar un poema de Irving Layton 
en la biblioteca de la estancia o entre las tarjetas de escritorio 
sin encontrarlo, pero sabes scoverebbe otra poesía 

podría conseguir en la bicicleta y pedalear rápido 
a la biblioteca Utopía [está siempre abierta!] 
y decir la siguiente frase: "Me gustaría un poema erótico es este 
He esperado tanto tiempo "- incluso podría saber 

puede ser un ordenador en esta rima 
y también un blog en el que confiar estas palabras concluyentes 
antes de que usted aparece 
podría quedarse durante la cena, pero hay que arrancar la gallina 
una receta provenzal: chalotas y las manzanas, el brandy, sal y pimienta 

Después de la cena se podía leer un corto poema de Irving Layton 
en esta canción de cuna.

"Mientras caminaba, descubrí dónde iba 
Mientras que odiaba intensamente aprendí a amar. 
Ahora casi no entendía que sono.Un otro paso más y estaré de vuelta 
En el lugar donde empecé ".

( "No hubo signos", de la colección "A Wild Peculiar Joy")


Divinidad

Si yo fuera un poeta torpe 
Yo te comparo a Helen; 
Saquear las mitologías 
Griego, chino y persa 

Para una vehemente diosa 
Y delgada: uno con la forma como justo. 
Sin embargo, no lo hallo. O, amor, usted es 
Ágil como un vendedor ambulante Judio 

Y lleno de gracia. tal ligereza 
Es en su paso, instrumentos 
Guardo para el espectador 
Para demostrar que caminar, no bailar. 

El simple hecho de tocar que es el fuego 
En mi cabeza; mi cabello se vuelve 
Una zarza ardiente. Cuando usted habla, 
Al igual que Moisés estoy mudo 

Con maravillado, o como él 
Tartamudeo con orgullo y el miedo: 
Sostengo, amor, divinidad 
En mi cara cambiada y el cabello. 

El puma domesticado

Se equivoca, dijo 
No soy ni libertino ni mujeriego. 
Si estoy loco por las mujeres 
que es para la belleza 
lástima algún demonio arrojó sobre ellos, 
una belleza que ciega la mirada a todo lo 
excepto labios ojos pechos 
y enturbia mi sangre 
como un delicioso veneno. 

Cuando el ajuste es en mí 
Yo soy su esclavo, su hombre Fiday; 
que pueden hacer conmigo lo que quieran 
y su deseo más absurdas 
Estoy tan maleable como la arcilla, 
más flexible que la paja. 
Por su aliado no es la belleza por sí sola 
pero el scantness de sentido o propósito 
Encuentro en el nicho curva más remota 
del universo; 
el que enmarca sus inmensidades vacías 
no contar con la razón o la conciencia de un hombre 
o el dolor unassuageable en mi corazón. 

Las mujeres y los poemas son mi única oportunidad aquí 
para dar forma y el contorno de la respiración expulsados 
y la fábula de sentido. 
Pongo en la cima de cada mujer que amo 
una corona hecha de las palabras escogidas; 
Yo la visto como una reina arbolado 
en tropo y la metáfora. 
Mi desesperación florece en guirnaldas 
braceleting sus muñecas, mi desesperación enferma 
en el tobillo con flores. 
Me conecto el vacío con mi falo 
y haciendo el amor en la cama o la alfombra 
transfigurar la nada pitchblack 
en un puma domesticado cuyas barbas 
nos ictus entre besos enrapturing.


 

Creación

Te formaron; 
Has compuesto entre la oscuridad y el amanecer. 

Eres mi-mejor hecha poema 
El que antes he trabajado más larga terminado. 

¿Qué se hace con un poema? 
Uno da al mundo. 

Vaya, querido, las delicias de los demás 
A medida que me he deleitado. 

Traer su fragante frescura 
Para el amante y amante. 

En sus lomos sembrar la locura y la fiebre 
Que mi fama durará para siempre. 

Insomnio

Después del baño 
usted se acuesta sobre la cama 
exponiendo las capas 
de la hermosa piel lavada 
ambos nos miramos con sorpresa; 
largos mechones de pelo, brillante y húmeda 
bajo la luz del sol amarillo, 
cayó sobre sus hombros: 
hicieron dos signos de exclamación 
con sus pezones endurecidos. 

Y suavemente se quedó dormido 
a mi lado; 
mientras que yo, mi dulce, se mantuvo despierto 
toda la noche 
quien tenía su belleza al descubierto 
pensar sobre, 
sus pezones me preocupantes 
en la noche 
como dos misteriosos asteriscos.
                 

Contra esta Muerte

He visto respetable 
muerte 
servido como el pan y el vino 
en las tiendas y oficinas, 
en el club y albergue, 
y desde la esquina de la calle 
Iglesia 
que las caras 
dos caminos 
He visto la muerte 
servido 
hielo similares.

Contra esta muerte, 
lento, cierta: 
el cuerpo, 
este sol corpulento, 
las exhalaciones 
de su respiración, 
tus mejillas 
se levantó y encantador, 
y el secreto 
vida 
de la imaginación 
la libertad maquinación 
de la mano de obra 
y la piedra.



lunes, 30 de mayo de 2016

Luis Alberto Moreno puso a cantar al Papa Francisco - Las2orillas

Luis Alberto Moreno puso a cantar al Papa Francisco - Las2orillas: El colombiano presidente del BID llegó con su familia al Vaticano y sorprendió a su madre con un happy birthday con el Pontífice

Poemas de Hans Magnus Enzensberg


(Alemania, 1929)

Defensa de los Lobos contra los Corderos


¿queréis que los buitres devoren nomeolvides?
¿del chacal qué cosa pretendéis,
Que se despoje de su piel, y del lobo:
debe arrancarse por sí mismo los colmillos?
¿qué os disgusta tanto
de comisarios y pontífices?
¿qué miráis boquiabiertos
en la mentirosa pantalla del televisor?
¿quién le cose al mariscal
la franja de sangre en los pantalones?
¿quién le trinca el capón al usurero?
¿quién se cuelga orgulloso del ombligo gruñón
esas cruces de lata? ¿quién
coge la propina, la moneda de plata,
el óbolo del silencio?
muchos son los robados, y pocos los ladrones.
pero ¿quién los aplaude? ¿quién
los condecora y distingue? ¿quién
está hambriento de mentiras?
contemplaos al espejo: cobardes
que os asusta la verdad fatigosa
y os repugna aprender
y encomendáis a los lobos la función de pensar.
un anillo en la nariz es vuestra joya predilecta.
para vosotros ningún engaño es lo bastante estúpido,
ningún consuelo demasiado barato,
ningún chantaje demasiado blando.
comparados a vosotros, corderos
que mutuamente enceguecéis
son fraternales las cornejas.
entre los lobos reina la hermandad:
siempre van en manadas.
alabados sean los ladrones: vosotros
invitándolos a la violación,
os echáis en las comas podridas
de la obediencia, y mentís
incluso gimoteando. lo que deseáis
es que os devoren. Vosotros
no cambiaréis el mundo.


a un hombre en el tranvía

¿para qué? no quiero saber nada de ti, hombre 
con ojos acuosos, con la cabeza llena de
grasa y paja, el portafolio repleto de queso no, 
no me importas nada, no hueles bien,
abundan demasiado, en las cajas de escalera tu mirada
detrás de las taquillas está en todas partes delante de los cines,
 como un espejo embadurnado con blanco de españa 
y también tu (iah, pero nunca con odio!) me evitas
Volviéndote a los muebles de nogal, a sofía loren,
regresas a casa lleno de sudor, lleno de ciclamen 
alpino y pañales. 

                          ¿qué sabes tú 
de como huele el mundo, como remonta el salmón 
en laponia, el perfume de la scala, 
el suave polvo, mi viejo lucrecio 
con notas marginales de la mano de diderot, 
del amor en un barco entre las cañas: 
es inútil que se disponga para ti, el mundo: 
desierto y filigrana, lo que es puro, todo en vano
y la cólera, el placer y las fatigas
y sin embargo veo en el ascensor, en los 
escaparates tu cara, aún rosada, 
pero pronto vendrán las bolsas debajo de los ojos, vendrá
la calcificación y los rencores, el hígado 
devorado por el aguardiente y la seguridad 
de la parte perdida, y veo cicatrices 
aue tú no ves. eczemas. esperma 
y sangre, y veo el crimen en tu 
ojo, en el tranvía, frente a mí. 

te metes en mis versos, 
te escurres entre mis sueños, y desde luego 
apestas a col, a cobarde y a dinero, a marido moroso, 
a agua de fregar, a testículos sumisos: pero ya es demasiado lo que veo, ¿qué hacer 
para alejarte de mi mesa? tendré que compartir 
contigo los céspedes y bancos, tenerte 
sobre mí en los coches camas, habitar contigo 
mi apacible jornada, mi semana serena.

lo sé muy bien. lo sé: 
cualquier día te matará uno de los tuyos, 
pero antes de que la muerte te limpie con su estiércol, tú 
matarás a un hombre en el ascensor, a uno como tú 
en el tranvía, a tientas, o acaso a mí, 
que no puedo sentirte, a mí que sé, 
que veo tu mano ya manchada, 
y donde nace tu frente, el crimen.

por eso pienso en ti antes de dormirme 
en este cuarto de hotel frente al cine, y veo 
por primera vez como te ajustas el cinturón y por 
primera vez sonar los tacones, y veo, un poco más tarde, como 
empuñas la pistola y golpeas con la culata 
en mi puerta, y por eso, y porque no puedo oirte, y porque 
me sobrevivirás apenas un día, 
pienso en tí, hermano inmundo. 

casa aislada 

                                      a günter eich
cuando me despierto
la casa está en silencio.
sólo se oyen los pájaros.
por la ventana no veo
a nadie. ningún

camino pasa por aquí.
ningún hilo en el cielo
ningún cable por tierra.
todo cuanto está vivo
reposa bajo el hacha.

pongo agua al fuego.
corto mi pan.
hago girar inquieto
el botón rojo
de mi pequeño transistor.

crisis del caribe... lava blanco
más blanco que el blanco...
listos a responder a la agresión...
that' s the way i love you...
fuerte alza de valores metalúrgicos...»

no cojo el hacha
no rompo el aparato.
y es la voz del terror que me serena,
que me dice:
aún estamos con vida.

la casa está en silencio.
yo ni siquiera sé cómo tender las trampas
o hacerme un hacha de pedernal
cuando la última cuchilla
se habrá enmohecido.



la m...


oigo constantemente hablar de ella
como si fuera la culpable de todo;
pero observen qué suave y decidida
ella viene a sentarse debajo de nosotros
¿por qué entonces mancharle
su buen nombre
y prodigárselo
al presidente de los ee.uu.
a la guerra, a los policías,
 a los capitalistas?

¡qué transitoria es ella,
pero qué permanente
todo cuanto cubrimos con su nombre!
he llegado a creer
que estamos explotando
a esta pacífica condescendiente.
si la hemos estrujado y exprimido
¿sería ahora el turno de ella
de exprimimos la rabia?
acaso no nos ha confortado?

suave de consistencia
y singularmente no violenta
ella es sin duda de todas las obras del hombre
la más pacífica.

¿en realidad qué nos ha hecho ella ?

1970




ráfagas


hay palabras
ligeras
como semillas de álamo

se levantan
llevadas por el viento
y vuelven a caer

difícil agarrarlas
porque se van muy lejos
como semillas de álamo

hay palabras
que más tarde quizás
removerán la tierra

proyectarán tal vez alguna sombra
una sombra delgada
o tal vez no

1962

De "Poesías para los que no leen poesías" 1971
 Versión de Heberto Padilla






separación


deja que se haga trizas
el cielo entre tú y yo,
que se haga trizas la bandera blanca
con que nos envolvimos en el sueño
suavemente injertados uno al otro
echando hojas futuras.

pero el lunes llegó.

quiero que llegue un viento
a borrar la verde memoria
de las coronas
y que llegue una nieve
y que se pierda el humo
encima de la casa
y que el cielo vomite
frías cenizas pacientes
y haga girar en torno a tu cabeza
y envuelva lentamente a la mía
esta nieve hecha trizas.

1958
De "Poesías para los que no leen poesías" 1971
 Versión de Heberto Padilla




De "Los elíxires de la ciencia" 2002



Conversaciones cada vez más cortas


«Bienaventurado aquel que no anduvo
en consejo de los sin Dios...»Â¹
Cámbiese con tacto el tema.

«El sentido de la vida...»
¡Penoso desliz!

«Se trata de revolucionar todas las condiciones
en las que el hombre
es un ser humillado...»Â²
Todos bostezan, se molestan, ríen.

Contra eso genomas a la medida,
inmortalidad en el disco duro-
¡Oh ciencia! ¡Éxtasis! ¡Eutanasia!
¡Somníferos que hacen milagros,
cuando el curso va al sótano!

¹ Salmos I. (N. del T)
² Karl Marx, Critica de la filosofta del derecho hegeliana, 1844. (N. del T)

De "Los elíxires de la ciencia" 2002
Versión de José Luis Reina Palazón






Instituto de investigaciones


Oh, profetas de espaldas al mar,
de espaldas al presente, oh, hechiceros
que observáis plácidamente el futuro,
oh, chamanes eternamente
recostados en la borda,
¡basta hojear un libro de bolsillo
para descubrir vuestros misterios!

Leyendo huesos, estrellas, ruinas, entrañas,
para beneficio público, todo lo que ha sido
y todo lo que será, ¡oh, ciencia!,
bendita seas tú y los rayos de luz que nos ofreces,
mitad alarde y mitad estadísticas: tasas
de mortalidad, límites de suministro de fondos,
la creciente entropía...

¡Adelante! Todas esas iluminaciones
del color del azufre son mejores que nada,
nos mantienen felices en las noches sofocantes
del verano: impresos sacados de la computadora,
muestreos, excavaciones, confidencias
basadas en el método de Delfos... ¡bravo!
¡Bendito sea lo provisional!
Por el momento queda bastante agua fresca,
la piel respira aún expectante,
se crispa tu piel, mi piel, incluso la vuestra,
nigromantes leñosos, respirad aún,
pese a la cuestión de la cátedra titular,
a las notas y las pirámides de empleo,
por ahora el final (una interminable catástrofe natural,
finamente repartida) no es aún definitiva,
¡vaya consuelo!

De ahí, mis queridos cómplices, que,
en tanto se pronostican icebergs frente a Terranova
y tormentas de verano en los cielos sulfúreos
de Europa Central, es mejor que abandonéis
vuestros institutos durante el fin de semana. Corred
a salvar la vida, o un pedazo de ella, algo interino,
sea cual fuere su significado, hasta el lunes;
incluso en el caso de que esta forma de actuar
no resulte conveniente
como base de vuestras predicciones.

Oh, amigos siempre sedientos de sabiduría,
qué lástima me dais, descansando en vuestras dachas,
en vuestras cabañas irlandesas, o en la isla de Korcula,
de espaldas al mar,
apagando plácidamente vuestros cerebros.
¡Adelante, y que vuestra antorcha nunca se apague
durante el juego de ping-pong! Os bendigo.
 

De "Los elíxires de la ciencia" 2002
 Traducción de Heberto Padilla,
 con la colaboración de Hans Magnus Enzensberger
 y Michael Faber-Kaiser

 






Lo definitivo sobre cuestiones de certeza

Hay enunciados.
Hay enunciados que son verdaderos.
Hay enunciados que no son verdaderos.
Hay enunciados en los que no se puede decidir
si son verdaderos o falsos.
Hay enunciados en los que no se puede decidir
si el enunciado que no se puede decidir
si es verdadero o no,
es verdadero o no,
etc.

De "Los elíxires de la ciencia" 2002
Versión de José Luis Reina Palazón






Lo falso

Un amigo mío, Berlín Este, Leipziger Straβe,
Deutsche Akademie, hace poco que ha abierto
a la ciencia un campo absolutamente nuevo:
la lingüística de los errores. Sí,
ahí hay mucho que hacer.

Como profano no me puedo permitir ninguna valoración,
pero tengo la impresión
de que las faltas se multiplican:
ratones blancos, albinos con ojos rojos,
que trepan unos encima de otros,
sobre sillones y camas
y cada vez arrojan más ratones blancos.

Conversaciones en la ventanilla del banco,
opiniones sobre la banda de los cuatro,
líneas de conducta para el futuro del género humano.
Falsa conciencia, dicen los filósofos.
Si fuera sólo eso.

Frenar o acelerar,
pantalones con o sin dobladillos,
tu moral o la mía.
Quien se cree en derecho
ya está condenado.

Liberarse paleando de una montaña
de cada vez más mohosas palas,
con las puras manos -temo
que no tiene sentido. Todo al revés,
probablemente también esta frase.

Cuando se escuchan un tiempo
las propias palabras,
cómo zumban en la propia cabeza -
uno desea apretar los ojos
como un niño pequeño,
cerrarse los oídos
y sobre todo no decir nada más.
Pero esto sería falso.

De "Los elíxires de la ciencia" 2002
Versión de José Luis Reina Palazón






Lo simple que es difícil de inventar


¿Nada tengo en contra del microprocesador,
pero cómo estaríamos sin agua?
¿Qué es una sonda de Júpiter
comparada con el cerebro de una mosca?
¡Cómo se esfuerzan
esos ratones de laboratorio con la clonación!
Mucho mejor es follar.
¡Y el diente de león sobre todo,
cómo se lo monta: graciosa
elegancia insuperable!
Nunca en la vida,
queridos premios Nobel,
reconocedlo,
habríais inventado nada así.

De "Los elíxires de la ciencia" 2002
Versión de José Luis Reina Palazón






Modelo para una teoría del conocimiento


Aquí tienes una caja,
una caja grande
con una etiqueta que dice
caja.
Ábrela,
y dentro encontrarás una caja,
con una etiqueta que dice
caja dentro de una caja cuya etiqueta dice
caja.
Mira adentro
(de esta caja,
no de la otra)
y encontrarás una caja
con una etiqueta que dice...
y así sucesivamente,
y si sigues así,
encontrarás
tras esfuerzos infinitos
una caja infinitesimal
con una etiqueta
tan diminuta,
que lo que dice
se disuelve ante tus ojos.
Es una caja
que sólo existe
en tu imaginación.
Una caja perfectamente vacía.

De "Los elíxires de la ciencia" 2002
Traducción de Heberto Padilla,
con la colaboración de Hans Magnus Enzensberger
y Michael Faber-Kaiser






Oda a nadie


Tu corazón humeante es testigo,
único rey, al viento
tu mirada a causa de la pena.
Eres el compañero del encantamiento,
esclarecido por muchos desiertos,
coronado por la desobediencia.
No estás moldeado por el tiempo,
ni salpicada de ceniza
está tu frente fiel.

Eres un espíritu sin lacra,
tu silueta es imponente,
eras, antes, más perfecto
que la raya grande y flotante,
más ungido, en tu brillo,
a mano con la muerte, rey.

Pero no te encuentras ni lejos ni temprano
o tarde, estás aquí.
Tu mirada recta cae
como nieve hecha de aire
y habita en arsenales,
va más allá de los observatorios
a las oficinas polvorientas de objetos perdidos, reposa
en mojados sótanos de cemento,
donde gritan de júbilo los asesinos, cae
sobre trombosis y mechas,
chasquea en los mataderos
y en las retorcidas refinerías
donde el gas hilarante se quema despacio, descansa
en las intrigas de las compañías de navegación
y roza los cometas,
los carcinomas de las altas finanzas,
descansa en las murallas del poder,
tras las cuales los capitales
laten a muerte, y las asedia,
hasta que tu mirada estremecida
frente al cielo, enmohecido
por paracaídas, cae.

Desconocida paseas,
hermosa Bö, de noche,
por Plaza España.
Tu reino regresa a ti,
cazador oculto, cristalino.
En tu magnanimidad,
igual que el inocente espárrago,
tu viva imagen, capturarás,
olvidarás el capital suscripto.

¡Tuyas son la fama y la venganza,
roca nunca importunada, compañero
del encantamiento, testigo secreto
y único! Tu pelo de viento
tu mirada constante se despliega
sobre tu viejo futuro reino,
y preserva en el humo
lo verdadero, en el viento.

De "Los elíxires de la ciencia" 2002
Versión de 
de Heberto Padilla




Del bachillerato superior


no leas odas, hijo mío, sino guías de ferrocarriles:
son más exactas, despliega las cartas marinas
antes de que sea tarde, abre el ojo, no cantes.
ha de llegar el día en que vuelvan a clavar listas en las
            puertas
y a señalar con marcas en el pecho a quienes digan
            que no.
aprende a pasar desapercibido, aprende, mejor que yo,
a cambiar de barrio, de pasaporte, de cara.
adiéstrate en la pequeña traición,
en la sórdida salvación de cada día. Las encíclicas
son buenas para encender el fuego;
los manifiestos, para envolver mantequilla y sal
para los menesterosos. serán necesarias saña y paciencia
para insuflar en los pulmones del poder
el polvillo letal, molido
por quienes hayan aprendido mucho
Y sean exactos, por ti.

Mala memoria


En nuestros debates, compañeros,
tengo a veces la sensación
de que hemos olvidado algo.
No es el enemigo.
No es la línea de conducta.
No es el objetivo final.
No figura en el «Curso breve».

Si no lo hubiéramos sabido nunca
no habría lucha.
No me preguntéis qué es.
No sé cómo se llama.
Lo único que sé
es que hemos olvidado
lo más importante.

Declaración de pérdidas


Perder el pelo, perder la calma,
¿me explico?, perder el tiempo,
librar una batalla perdida,
perder peso y esplendor, perdón, no importa,
perder puntos, déjame terminar de una vez,
perder la sangre, perder al padre y a la madre,
perder el corazón, hace tiempo perdido
en Heidelberg, y ahora otra vez,
sin parpadear, el encanto de la
novedad, olvídalo, perder los
derechos civiles, me doy cuenta,
perder la cabeza, por favor,
si no puede evitarse,
perder el Paraíso Perdido, y qué más,
el empleo, al Hijo Pródigo,
perder la cara, que le vaya bien,
dos Guerras Mundiales, una muela,
tres kilos de sobrepeso,
perder, perder, y volver a perder, hasta
las ilusiones perdidas hace tanto tiempo,
y qué, no desperdiciemos una palabra más
en la tarea perdida del amor, digo que no,
perder de vista la vista perdida,
la virginidad, qué lástima, las llaves,
qué lástima, perderse en la multitud,
perderse en las ideas, déjame terminar,
perder la mente, el último céntimo,
no importa, termino en un momento,
las causas perdidas, toda sensación de bochorno,
todo, golpe a golpe,
¡ay!, hasta el hilo del relato,
el carnet de conducir, las ganas.
(…)

Canto V

Tomad lo que os han quitado,
tomad a la fuerza lo que siempre ha sido vuestro,
gritó, congelándose en su ajustada chaqueta,
su pelo ondeando bajo el pescante,
soy uno de vosotros, gritó,
¿qué esperáis? Este es el momento,
echad abajo las barandas,
tirad a esos degenerados por la borda
con todos sus baúles, perros, lacayos,
mujeres, y hasta niños,
usad la fuerza bruta, los cuchillos, las manos.
Y les mostró el cuchillo,
y les mostró las manos desnudas.
Pero los pasajeros del entrepuente,
emigrantes, todos a oscuras,
se quitaron las gorras
y lo escucharon en silencio.
¿Cuándo tomaréis la venganza,
si no ahora? ¿O es que no podéis
soportar ver sangre?
¿Y la sangre de vuestros hijos?
¿Y la vuestra? Y se arañó la cara,
y se cortó las manos,
y les mostró la sangre.
Pero los pasajeros de entrepuente
lo escuchaban inmóviles.
No porque él no hablara lituano
(no lo hablaba), ni porque estuvieran ebrios
(hacía tiempo que habían vaciado
sus anticuadas botellas
envueltas en toscos pañuelos),
ni porque estuvieran hambrientos
(aunque estaban hambrientos):
Era otra cosa. Algo
difícil de explicar.
Entendían bien
lo que él decía, pero no lo
entendían a él. Sus frases
no eran las frases de ellos. Golpeados
por otros miedos y otras esperanzas,
aguardaban allí pacientemente
con sus bolsos, sus rosarios,
sus raquíticos hijos, recostados
en las barandas, dejaron
pasar a otros, prestándole atención
respetuosamente,
y esperaron hasta que se ahogaron.

Bifurcaciones

Todo lo que se ramifica,
se bifurca: delta, rayo, pulmón,
raíces, sinapsis, fractales,
árboles genealógicos y de decisiones;
todo lo que multiplica
y a la vez disminuye -
no hay quien lo comprenda,
ya demasiado complejo
para este miembro X
de una serie infinita
que a las espaldas
de aquel que en lugar de pensar
es pensado, se desarrolla,
se ramifica, se bifurca.


LOS MATEMÁTICOS


Raíces que no arraigan,
Aplicaciones para ojos cerrados,
gérmenes, árboles, pliegues, fibras:
el más blanco de todos los mundos
con sus haces, cortaduras y clausuras
es vuestra Tierra de Promisión.

Arrogantes os perdéis
en la infinitud no-numerable, en conjuntos
de vacíos, ralos, disjuntos
conjuntos en sí mismos acumulados y
conjuntos trascendentes, del más allá.

Conversaciones fantasmales
entre solteros:
el último teorema de Fermat,
al objeción de Zermelo,
el lema de Zorn.

Deslumbrados ya de niños
por frías dilucidaciones,
os habéis desentendido,
encogiendo los hombros,
de nuestros placeres sangrientos.

Pobres de palabras, tropezáis,
ensimismados,
impulsados por el ángel de la abstracción,
sobre campos de Galois y superficies de Riemann,
con el polvo de Cantor hasta las rodillas,
a través de los espacios de Hausdorff.

Entonces, a los cuarenta, os sentáis,
oh teólogos sin Jehová,
sin pelo y bien enfermos,
los trajes raídos,
ante el vacío escritorio,
quemados, oh Fibonacci,
oh Kummer, oh Gödel, oh Mandelbrot,
en el purgatorio de la recursión.




EL INVULNERABLE


En la ciencia de la abstención
ha llegado bien lejos.
Sanguinarios son los crímenes
que no cometió,
infinita la hueste de las faltas
que ha evitado.
Observaciones adecuadas,
muchachas no embarazadas
orlan su camino.
Su falta de olor
es vertiginosa,
su reputación
deja sin negocio a cualquier lavandería química,
es blanco, no estornuda,
nos bendice, está bendito.
Otras señales de vida
no son de temer
de su parte.
Sin verrugas desaparece
en su propia fotografía.




ALGUNAS VENTAJAS DE LA CIVILIZACIÓN


Viene de donde quiera que sea, por sí misma,
agua del grifo, curiosamente
transparente, maravillosamente fría,
también traen pasteles de semilla de adormidera,
distribuyen seguridades, de oro,
de goma, de cosas bobas, a discreción,
inteligentes, en las que te puedes envolver,
que puedes tragar, leer,
y se te construyen cajas
en las que viajas, vives, mueres.

Llamas simplemente, pagas,
y ya están ahí los bomberos, el placer,
lienzos cuelgan de las paredes,
partes pudendas se comparten,
la coca viene en pequeños cucuruchos.
Pronto llama el agente ejecutor,
se traen barrios de miseria,
toneladas de pienso para perros, pálidos
y numerosos como pétalos de las rosas de té
se despliegan los terrenos de ensueño.

Lo que tú necesitas, no necesitas,
está dispuesto, nirvanas
de todo tipo de precios, máscaras de odio,
hueso de amor, extras, mira,
se revuelcan ante ti
por el suelo, ya se enrosca
por tus venas el pellejo y
gracias Dios, para el caso
de los casos, te pueden
suministrar la estearina

y para mayor tacto en la misa de difuntos
la viola, la viola, la viola.


Otras razones para la mentira poetas 


Debido a que el momento 
en el que la palabra feliz 
es pronunciado, 
Nunca es el momento feliz. 
Debido a que muere de sed 
No pronunciado su sede 
Porque la boca de la clase obrera 
no hay una palabra de la clase trabajadora. 
Debido a que desespera 
Usted no tiene ningún deseo de decir: 
"Estoy desesperado." 
Debido a que el orgasmo y el orgasmo 
Ellos no son conciliables. 
Debido a que el morir en lugar de reclamar: 
"Me estoy muriendo" 
sólo deja de realizar un golpe 
que no entendemos. 
Porque están viviendo 
que dio a luz a los muertos 
con sus noticias catastróficas. 
Debido a que las palabras llegan demasiado tarde, 
o demasiado temprano 
¿Por lo tanto, es siempre otro, 
siempre hay otro 
hablando allí, 
y por esa 
que se habla 
no dice nada. 

(Traducción Kurt Scharf y Armindo Trevisan) 


SERMÓN DOMINGO DE ASTRONOMÍA 

Cuando la conversación gira en torno a nuestros males - 
el hambre, el asesinato, el asesinato, etc. - 
Garantizadas! Una casa de locos! 
Pero permítame 
advertencia, sin falsa modestia 
que a pesar de todo 
Es un planeta muy favorable 
esto, en la que nos encontramos, 

cenador de Rose uno, 
en comparación con Neptuno 
(Menos 212 grados centígrados, 
Velocidad del viento de más de 600 mph 
y una cometa metano 
en la atmósfera). 
Sólo para hacerle saber que en otros lugares 
Es mucho menos cómodo. 


Un ROSA TIERRA Cantiga 


Otro poema sobre la muerte, etc. - 
sin duda, pero ¿qué pasa con las patatas? 
Por razones obvias no se menciona 
por Horacio o de Homero, la patata. 
Y qué decir de Rilke y Mallarmé? 
Yo no les digo nada, patatas? 
Muy pocas palabras que riman 
con ella, la papa-rosa molida? 
No demasiado preocupado por el cielo. 
Espera con paciencia, patata, 
hasta arrastemos a la luz 
y el fuego atiremos. La patata 
No te importa, pero se puede 
es demasiado caliente para los poetas, la papa? 
Bueno, vamos a esperar un poco 
hasta que comemos, la patata, 
y cantar y luego olvidarse de nuevo. 


Partida de nacimiento

Cuando este bulto es lanzado al mundo
los pañales todavía ni tienen dobladillo
el cura toma la propina antes de bautizarlo
pues hace tiempo que dejó de fabular con sus fábulas
comuníquese y archívese
mientras el fórceps todavía atenaza su cráneo
el médico ya está comiéndose el pollito que él le costea
el comerciante saca el pagaré que gotea
tinta y sangre mientras brillan los sellos con ostentación
comuníquese y archívese
mientras berrea en la dulzona fetidez de la clínica
de la inspección del asesinato el charlatán
imprime sus pulgares debajo del contrato
está asegurado y malgastado
aún pesa poco es feo colorado y tierno
cuánto reditúa neto qué leyes lo rigen
qué se le enseña y qué se le oculta
el futuro está agotado y jodido
él es reprobado e indigno
cuando con manos arqueadas atrapa el aire aún extraño
ya han fijado cuánto pagará por leche y teléfono
la tarifa del gas cuando se asfixia en la cama gris
y el salario para la mujer que lo lavará después
él está registrado predestinado atrapado
cuando el bulto que ahí aúlla y berrea
llena la fosa, expulsa el rencor
despedaza fríamente lo que le armamos
describe el momento con escritura exacta
es traicionado y vendido.


Compensación

La palabra lucha nos viene ya grande
Nuestras pequeñas traiciones nos bastan
para seguir avanzando
casi sin esfuerzo
Victorias a montones
que acaban en una dulce derrota
¡La cama tiene tantas patas!
¿Quién sería capaz
de aserrarlas todas a un tiempo?
¡Tantas prebendas!
¿Quién se desprendería de ellas
de la noche a la mañana?
Entre somníferos y amfetaminas
todas esas diferencias
entre putas de izquierdas y de derechas
desbordan a veces
mi capacidad de discernimiento
La mayor tentación es quizá la de
acurrucarse y esconderse
donde no llegue la luz
La menor
leer la «Dialéctica negativa»
sin perder de vista el mercado de colocaciones.
Ser de tal manera bisojo
lo reputo agobiador
A veces pienso con toda modestia
que soy un cíclope
Entonces dejo que suene el teléfono
días enteros


tiempo libre



cortacésped, domingo
que decapita los segundos
y la hierba.

crece la hierba
sobre la hierba muerta
que creció sobre los muertos.

¡quién lo pudiera escuchar!

el cortacésped retumba,
acalla con su retumbo
a la hierba que grita.

el tiempo libre engorda.
nosotros mordemos pacientemente
la hierba fresca.


la alegría


ella no quiere que se le mencione
se niega a que la pongan en papel
no tolera profetas
es una extraña
pero yo la conozco bien

ella echará por tierra
todo lo establecido
no mentirá
siempre está peleando

sólo por ella estoy justificado
es mi única razón
mi razón de estado
y no me pertenece

ella es obstinada y extraña
yo la encierro
y la oculto
como un defecto

ella es una fugitiva
no es para compartirla
ni para guardarla para mí solo

yo no guardo nada para mí
con ellos comparto todo cuanto poseo
un día me abandonará

otros serán los que la encierren
hasta que emprenda bajo la noche
su largo vuelo hasta la victoria.