martes, 4 de febrero de 2025

POEMAS DE RECAREDO SILEBO BOTURU


TURBULENCIAS

A veces cuando no vemos claro el

mañana porque el hoy está sombrío,

nos sentimos desesperados.

I

Hay lapsos fuertes

en los que el ardoroso calor

de las tardes

absorbe las energías.

Tardes tristes,

tardes traviesas,

tardes de fuego,

tardes oscuras.

 

II

La bóveda se me cae encima,

y las estrellas

y la luna

y las constelaciones

y los cometas,

penetran en mis venas

como cometas dispersos en el vacío,

como balas de racimo

dispersas sin contemplaciones

por soldados monstruosos.

 

III

Teniendo vacías las entrañas

me siento empachado,

siento

como las murallas de mi estómago

truenan como olas gigantes

que acompañan a un maremoto

en destructivo canto fúnebre.

 

Veo que el sol

no reluce en mi morada

como en las moradas,

y los termes aprovechan

durante su banquete

para dejar en polvillos

las apolilladas tablas

de mi morada.

 

IV

Veo

como todos disfrutan

de la llegada del arco iris coloreado

y yo,

ni su sombra palpo

ni su sombra toco

ni su sombra veo

ni sus colores disfruto.

Y vivo,

sin respirar,

como un pedrusco en el costado

de la mar,

como un granito

en medio de una maraña.

Vivo sin respirar.

 

 

CARTA A UNA AMIGA

A veces huimos de aquellos que en realidad nos

enterrarán.

. . .Y pasearás por huertos alegres y felices,

y te rodearás de amapolas y mariposas

y te cantarán los ruiseñores

y te bañarás del agua Cristalina de Baresó

y te alimentarás del sabroso Bocao de Bioko

y dibujarán tu nombre en la arena negra de Balboa

pero,

cuando se apague el claxon de tu voz

cuando ya no brille tu sonrisa

cuando se disipe la lámpara

que ilumina tu belleza

cuando entonces,

por océanos lejanos todos

se escondan,

cuando ya nadie un abrazo quiera darte,

cuando todos

en el bosque rocoso se escondan

me tendrás aquí,

   para abrazarte.

Tomado de:

https://www.cervantesvirtual.com/obra/luz-en-la-noche-seleccion-de-poemas/

 

 

¡DÁMASO!

¡Dámaso!

 

Juraste proteger la bandera,

 

juraste proteger la nación,

 

juraste proteger a la madre tierra.

 

Y ahora vienes y me detienes,

 

ahora vienes y me abofeteas,

 

ahora vienes y me saqueas,

 

ahora vienes y me torturas.

 

¡Dámaso!

 

Yo soy la bandera y sus colores,

 

yo soy la nación y sus riquezas,

 

yo soy la tierra y sus bienes,

 

¡No me tortures, hermano!

 

¡Dámaso, no me tortures!

 

Desvístete de tu camuflaje,

 

echa tu pistola y tus esposas;

 

verás que mi sangre y tu sangre son rojas,

 

verás que somos hermanos,

 

atrapados en un mismo sistema tóxico.

 

¡No me tortures hermano!

 

Yo soy la bandera,

 

tú eres la bandera.

 

 

Auto presentación

Fui una mirada,

 

Fui una[s] caricia[s]

 

Fui una gota tibia de espermatozoide abrazado a un óvulo fértil.

 

Soy, una gota de agua fría y tibia.

 

Una célula enroscada en un tejido,

 

Una pizca de arena perdida en la orilla de algún océano,

 

Una gota de sangre derramada en el asfalto,

 

soy partícula vulgarizada en el universo.

 

Soy un rallo de sol perenne,

 

una hoja pendida,

 

una hoja caída, agraviada.

 

Soy un árbol invisible,

 

una raíz visible,

 

un tronco ramificado.

 

No tengo nombre ni apellidos,

 

Soy un mundo diminuto, un mundo infinito.

 

¡Ojalá consiguiera pulverizarme para convertirme

 

en una ola de esperanza para los niños y niñas

 

de aquí y de allá!

Tomado de:

https://seshatediciones.wordpress.com/2017/01/06/3-poemas-de-recaredo-silebo-boturu/

 

 

Mundo loco

Un día al despertarme me enteré que ya somos capaces de dar limosna, y al observar mi alrededor, vi solo fango y desdicha.

 

En esta ciudad desnuda

en esta ciudad oscura

un niño descalzo

caído entre las garras desvalijadas de la miseria brindada

llora bajo el chubasco.

Una mujer despojada deambula desarropada en algún punto

de esta ciudad desnuda

de esta ciudad oscura.

 

En esta ciudad oscura y desnuda

he visto a un niño desabrigado llorando

bajo una intensa lluvia enajenada

y sus ojos

vomitaban llamas de fuego derrocado.

 

En esta ciudad desnuda

en esta ciudad oscura

he visto a un pájaro ruin

posado

en la copa de un árbol desierto

invitando a otros a pedirnos limosna.

 

Mientras el niño descalzo

y la mujer despojada

siguen llorando bajo una intensa lluvia enajenada.

Mundo loco.

 

 

General

Hoy, rajo el saco del miedo

y como dos viejos camaradas me coloco frente a ti.

Hoy, rompo los cristales blindados que me distanciaban de ti

y te veo frente a frente

y hacia tus pupilas lanzo el fuego que desprende mi pluma.

 

Hoy, me coloco frente a ti y descargo todos los torbellinos

que con bravura irritan mi interior.

 

Hoy, aunque con el alma esposada,

me coloco frente a ti intentando descifrar la esquizofrenia

con la que te vistes para tiranizar al pueblo.

 

Frente a ti me coloco viejo, chamuscado y enfermo

para descifrar la cleptomanía

que te hace desvalijar las arcas de todos.

Y sacas tus garras venenosas para enviarme al infierno

mientras los demás con pasividad contemplan tu acción satánica.

 

 

África

Yo te quiero, mi África desnuda,

errante,

mi África flotante,

brillante.

Yo te quiero, mi África elegante,

exuberante,

con tus olores

y tus colores

y tus tambores.

Yo te quiero, mi África risueña,

con tu sol y tu lluvia y tus tempestades.

Yo te quiero mi África sonriente,

con tu energía y tu inercia.

 

Si fuera un poeta

si fuera músico, si fuera artesano:

seguro que te escribiría versos,

te tocaría melodías compasadas,

te llovería sueños que faltan para regar tus campos.

 

Pero soy un pobre poeta bubi

Que sólo puede implorarte PAZ y PAN para tus hijos.

Yo te quiero mi África verdosa, sedienta.

 

 

Curriculum

Yo mismo, extraviado

yo mismo, cadáver

yo mismo, cuerpo

yo mismo, cuerpo- espíritu

prendido de las ramas de un árbol frondoso, erguido o caído.

 

Yo mismo, río sin caudal

yo mismo, mar sin agua

yo mismo, humo, sin rostro

yo mismo, aire sin sonrisa

yo mismo, pájaro sin alas

yo mismo, aire tóxico, esparcido.

Yo mismo, verso sin sabor, sin solera, insalubre

en busca de estrofa

en busca de cuerpo

en busca de vida.

Yo mismo, cuerpo sin alma

yo mismo, sangre derramada

yo mismo, alma errante, alma perversa, alma humillante,

yo mismo, alma desnuda.

Yo mismo, foto sin imagen

yo mismo, acechado

y con el yo adulterado

¿Quién soy realmente?

Tomado de:

https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/poeta/60fd9d17782448d440053bba

lunes, 3 de febrero de 2025

POEMAS DE JOSÉ LUIS HIDALGO


PESADILLA

i Retorcedura de la carne,

espantosa sensación

de una gota de plomo líquido

cayendo en la frialdad

del agua.

Sí. Ese cristal roto quiebra

el aire. O también

la espada - acero -

que se parte. Dientes duros

que no se doblan, y se rompen.

Latigazo en el Silencio,

de un ruido cualquiera

en el vientre

roto

de la Noche.

Tortura inmensa

la de esa serpiente, de frío,

en la carne, caliente.

Muros negros, de gritos

silenciosos, contra lo negro

en la Aurora olvidada

de Nunca.

Y, de pronto,

vacío

hacia dentro de uno mismo

- cayéndose dentro - en un pozo que no existe,

sin fondo

sin dimensiones

i dónde?

¡DONDE? ...

 

 

PALABRA

Busca la palabra,

una sola palabra,

la palabra exacta

que sea el grito del alma.

Los corazones la buscan

pero están ciegos. La palabra

aún no es. Cuando sea

tendremos que encontrarla.

Busca,

busca, poeta, la palabra.

 

 

[LLORANDO ESTAN]

A mi íntimo Eduardo, para

cuando se enamore.

Llorando están los colores

por tu paleta, Eduardo,

te están pidiendo pinceles

pero tú no quieres dárselos.

El azul te pide cielos

y el verde te está gritando

que quiere prados y montes ...

pero tú i no quieres dárselos!

Dormidos están los tubos

y los pinceles soñando

que su cabeza reposa

sobre duro lienzo áspero.

Yo no sé qué espíritu pasa

por la soledad del cuarto.

La ventana grita luz.

El silencio es triste y vago.

Eduardo ya no pinta

¿qué le ha pasado a Eduardo?

¡Cómo lloran los colores,

qué solo el lienzo en el cuadro!

Vuelve ya con tus pinceles,

olvídalo ya, muchacho,

i10 peor para un artista

es estar enamorado!

 

 

NUEVA

i Qué largas las horas mías!

pero las tuyas ¡qué cortas!

Qué tiempos nuevos y nuevos

qué instantes blancos y dulces,

qué de silencios redondos

- los ojos entre los aires

callados siempre, besándose

- sentirte siempre tan nueva

tan renovada

tan entera y tan completa;

metida, llena de límites,

de formas, de líneas y

¡siempre tan nueva y la misma!

 

 

IDA...

No, no. De pronto

ya no eres tú.

Te siento aquí, a mi lado

y te miro en los ojos, sí ... Pero no, tú no eres tú.

Te has ido de ti misma

y me quedo con tu ausencia ... ¿Con qué sueños?

¿Adónde?

j Qué lejanía la tuya

ahora que estás a mi lado!

¡Qué fríos más duros,

qué esquinas más cortantes

las de tu silencio!

Estás, sí, pero tú, no eres tú ...

 

 

EL SUICIDIO DE LA SOMBRA

Hubieran sido necesarios catalejos

para buscar su cuerpo.

Andaba errante y sin sueño

por dentro de las paredes.

No pudo pararse en nada.

Llevaba encima del aire

dos manos ensangrentadas.

Los hierros y las piedras

le quemaban la lengua.

El viento y la tierra

le agrietaba los ojos.

Los ruidos de las ciudades,

el llanto de los niños

le desdoblaba los oídos.

Un día se ahogó en el mar

con un pájaro muerto al cuello.

 

 

LA SOMBRA ASESINADA

Estoy guardando esta sombra asesinada

con una herida viva en la garganta.

No espero a nadie que me ayude

a buscar el cuerpo de esta sombra,

de esta sombra que yo no sé quién ha matado.

Con puñales de frío

la han clavado en el suelo.

Le han sorbido la sangre

no sé qué pulpos negros.

Soy el custodio de esta sombra,

de esta luz muerta sin penumbra,

muerta por alguien. Muerta.

 

 

LA SOMBRA SIN ECO

Emparedada en el yeso

tan quieta estaba y tan fría

que creí que ya era muerta.

Le pregunté,

yo le dije ... Pero no me contestaba.

Le derrumbé en la cintura

las piedras de las ciudades.

Quise cortarle el silencio

con hachas hechas de aire.

Pero nada.

Le pregunté, le preguntaron:

en las esquinas del viento

mil vírgenes desnudas,

debajo de las piedras

mil ángeles celestes.

Paisajes, vientos y nieblas

le preguntaban.

Pero ella estaba muda,

no pudo decirnos nada.

(Nieves frías y calientes

en la soledad lloraban

largos sueños sin respuesta

con las cortinas echadas).

 

 

... Y NO TE QUERRAN LOS ANGELES

... Y no te querrán los ángeles

si continúas llorando.

No bajarán cuando duermas

a limpiarte los zapatos.

Mañana por la mañana

subirá el sol a lo alto

y tú saldrás a la calle

con los zapatos manchados ...

 

 

NO TENGAS MIEDO AL RUIDO

No tengas miedo al ruido

que se oye fuera,

es el viento que corre

sobre la hierba.

No tengas miedo al viento

que él es tu amigo,

el viento Sur es bueno

para los niños.

Y cuando venga el día

saldrás al campo

y jugarás con el viento

sobre los prados.

 

 

CANTEMOS A LAS FLORES

Cantemos a las flores

que hay sobre la hierba,

ya el sol nos ha traído

toda la primavera.

Mi falda corre,

tu lazo vuela,

las niñas guapas

que den la vuelta ...

i La dimos todas!

Las niñas buenas

jugando al corro

ninguna es fea.

Cantemos a las flores

que hay sobre la hierba,

ya el sol nos ha traído

toda la primavera.

¡Que gire, que gire,

que gire la rueda! ...

 

 

LA FEA

Con los rayos de la luna

te estoy tejiendo una falda.

Con los relumbres del río

voy a limpiar tus sandalias.

El corpiño te lo haré

con las flores de la acacia.

Si los mozos no te miran

cuando vayas a la plaza,

no salgas más a la calle

y enciérrate bien en casa

 

 

A LA MADRE DE UN AMIGO MUERTO

(A la madre de Manolo Concha)

¡Cómo bramó tu madre contra tu cuerpo muerto!

Se arrojó de su vida al fondo de tu fosa,

con un duro relámpago ardiendo en la mirada.

Pisó la seca tierra con su llanto terrible

y te llamó: ¡Manolo! ... Pero tú te callabas

Lo mismo que tu vida, así parió tu muerte,

en tus ojos heridos la luz se desangraba.

En el pecho doblado su corazón pequeño

como un caballo huído, sin luz, se desbocaba.

Ella murió tu muerte. Nadie en el mundo, nadie

amó tanto tu cuerpo cuando en él ya no estabas.

 

 

[QUERER]

Querer....

Y la palabra

es ella misma sola

tenerte entre mis brazos

y siempre no llegar....

(Es como si en lo hondo

del más oscuro sueño

huyera ante mis ojos

una estrella imposible

tan sólo presentida ... y quedarse ya así

con la palabra viva

entre las manos

quiero....

 

 

[MI NOMBRE]

Mi nombre escrito por tu mano era

otro nombre de quien no conozco

y tu conoces bien mejor que yo....

 

 

[TODA LA NOCHE]

Toda la noche negra y sola que me espera

es el túnel que me lleva de ti a ti.

Une dos claros días

donde estás tú, callada, mía, mía!

 

 

[Y QUISIERA]

Y quisiera marcharme

de ti ya para siempre ... Por tener la alegría

de volverte a encontrar!

 

 

[PIENSO A VECES]

Pienso a veces que el mar es la nostalgia

de lo que siempre está: Nostalgia de nostalgia,

de un irse de sí mismo a su recuerdo

más azul, más hondo, más eterno ...

Y pienso en nuestro amor que algunas veces

sueña con la idea de no serlo,

en huir de sí mismo y contemplarse

aún más alto, más puro, más sereno ...

 

 

[EL AGUA DE MI SUEÑO]

El agua de mi sueño te refleja

en tu yo verdadero.

Viene la hosca piedra que me tiras ...

ahora ya estoy despierto.

 

 

[COMO LLAMA ...]

Como llama en el vientre de la noche

se ahínca tu querer en mis entrañas.

Y como a noche negra lo iluminas.

Como ríos en las aguas del océano

se me adentra en las venas tu dulzura.

Y como agua con el agua crece.

Como árbol que entierra sus raíces

te entierras en mi carne perdurable.

Y árbol de amor sobre mi tierra brotas.

 

 

[TU MANO]

Tu mano abierta al sol

como una espiga

un rumbo en cada grano prisionero.

Con los ojos cerrados

por tus rumbos me pierdo.

Tomado de:

https://centrodeestudiosmontaneses.com/wp-content/uploads/DOC_CEM/BIBLIOTECA/EDICION_OTROS/hidalgo_bolsillo_1997.pdf

 

 

Algo más

 

Nunca he sabido si acaso la muerte

era algo más que tocar una rosa

y sentir que sus pétalos rojos

se ocultaban, de pronto, en la sombra.

 

Me he perdido de noche en un bosque

y vino a encontrarme la luz de la aurora,

y he comprendido que el sol encendido

dora de nuevo las lívidas lomas.

 

Porque la muerte no toca a los hombres

cuando en lo oscuro sus cuerpos se borran.

Sabe la tierra que late su entraña,

sabe la noche que todo retorna.

 

Sólo los hombres no saben. Pensamos

que el corazón es igual que la rosa.

 

 

Hoguera de amor

 

Este día que viene a mis labios

exprimiendo su zumo de oro,

moja el alma en su triste belleza,

y la embriaga de sueños remotos.

 

Todo acaba en su luz amarilla.

Los recuerdos se borran, y de otro

me parecen las manos que tocan,

me parecen las cosas que lloro.

 

No pensar en las hojas que sufren

y olvidar el dolor de sus troncos.

No saber si las nubes que nacen

vuelven ya de un oscuro retorno…

 

Mas sentir en el pecho, encendida

por el viento que trae el otoño,

una hoguera de fuego que, alegre,

quema el mundo con un amor loco.

 

 

Imposible

 

Nunca la palma blanca del amor

podrá tocar en ti y abrir las fuentes

de un alegre vivir, limpio y desnudo,

que cante como un pájaro en tus sienes.

 

Nunca, porque el amor deja a los hombres

cuando dejan de serlo con la muerte.

Como sombra de nube, si se apaga

la luz, también el amor muere.

Tomado de:

https://www.zendalibros.com/5-poemas-jose-luis-hidalgo/

 

 

«Muertos bajo el agua»

Los que estáis en el mar con vuestro sueño,

igual que los que en tierra con la muerte,

jamás veréis el cielo de los pájaros,

donde una rosa azul se desvanece.

Muertos ya sin remedio, reposando

bajo el ojo luciente de los peces:

el aire que en la tierra respirabais,

ahora es agua mortal que os detiene.

Único y solo mar, donde la noche

se tiñe de verdor, extrañamente.

Altos prados de sueño que, hacia arriba,

crecéis bajo la luna refulgente…

Pero la mar redonda, con sus muertos,

rueda por el espacio, dulcemente.

Lágrima del Señor, va resbalando

por su mejilla azul, llorando siempre.

Tomado de:

https://trianarts.com/jose-luis-hidalgo-muertos-agua/#sthash.1CnX2AlN.dpbs