jueves, 24 de abril de 2025

POEMAS DE NATALIA SCHAPIRO


LIMPIEZA

 

Preparar ropa, toalla

colmar de vapor el aire

llorar llorar bajo la ducha

mientras se mezclan las aguas

saladas calientes

tibias dulces

limpias tristes

mojar el cabello

los pensamientos

mecer el corazón roto

en la palma de la mano

darle el calor robado

pichón herido

acariciarle penas, desgarros

recién cuando esté calmo

y la mente abierta

en un pequeño cielo

guardar el corazón resucitado

cerrar la ducha

secarse despacio

como después de una lluvia

que alumbra

colores frescos.

 

 

SILLA

 

Rodando te llevo

por primera vez

tu cuerpo de huesos

como cedros

vibrando los modos de la vereda

empujo cuesta arriba.

Más pesa ser tu madre.

Tomado de:

https://libroemmagunst.blogspot.com/2023/01/natalia-schapiro-4-poemas-4-1.html

 

 

Los cuatro

 

 

 

Al ritmo de sombras distintas

uno, rápido adelante

dos, escurriéndose por rendijas

tres, pasos largos

yo, lenta sorprendida

los cuatro juntos

separados

como piedras arrojadas

por la misma mano.

El camino de serpiente

angosta nos deja

donde la selva respira

un río gruñe llevando

sangre plateada

del dragón dormido

que hincha y desciende

su pecho de hojas.

El sol se exprime en lo verde

una roca grande

repara nuestros cansancios.

Saco de la mochila

dos naranjas un cuchillo

cada uno lame

su sombrerito chino

sol fresco de bolsillo

en el lomo de piedra.

Una vez encendidos

seguimos la marcha

enhebrados por un jugo dulce

cuatro sombras distintas

y el mismo corazón naranja.

 

 

Bicis

 

Trazan formas en la calle

rombos extraños se mueven

una se adelanta demasiado

y somos casi triángulo

fila de patos rodantes

otra vez rombo humano.

Al andar se acercan

se distancian

como toda familia

las configuraciones varían

los dibujos se desarman en nubes

pero algo sedimenta entre las ruedas

los pedales zurcen lo invisible

sueldan la velocidad.

 

 

Living

 

Pido hundirme

en un monte de silencio y luz

para corregir poemas en la compu

solo puedo así:

sin sueño, hambre ni obligaciones.

Pero mi hijo está luminoso

dibuja con un amigo en el living

entre murmullos de colores

una cápsula de risas vuela sobre la mesa.

Viven en el papel, los lápices son ramas

de un refugio donde solo caben ellos.

El más grande trajo su deseo

de acariciar la guitarra en el sillón

exprimirla como a una fruta rara.

Renuncio una vez más

asombrada miro los sonidos

van cayendo sobre todas las cosas

en una lluvia suave.

Tomado de:

https://circulodepoesia.com/2023/04/poesia-argentina-natalia-schapiro/

 

***

Busco tu luz por todas partes

 

tu escucha

 

cielo de verano.

 

Cautiva de tu versión de mí

 

voy chocándome

 

con miradas voces oídos gastados

 

que no me reflejan.

 

 

***

 

A veces me despejo

 

organizo mi agenda

 

pico zapallitos

 

entonces surgís

 

en un trueno que estalla de golpe

 

y deja

 

todas las cosas suspendidas.

 

 

***

 

Quitarse del cuerpo un amor

arrancar sus alas frescas

desgranar sobras resecas.

Siempre sangra el filo del adiós.

Tomado de:

https://elcaliban.blogspot.com/2025/03/poemas-de-natalia-schapiro.html

 

 

VERANO

 

Otra gravedad se imprime en los almuerzos

las tazas, las camas sin hacer

el verano expande su llanura

el tiempo se posa sobre el lomo del gato

las cosas se contagian el ritmo de sombras atardecidas

se estiran como movimientos bajo el agua.

El año aprieta los días en distintos carriles

el verano rompe las edades

la materia se agrupa de otra forma

solo importa acariciar al gato y comer helado

los hermanos se reconocen en un licuado de banana y durazno

surge ese rato para lijarle al escritorio la oscuridad antigua

todos volvemos un poco

huimos del sol cruel

al reparo interno

abrimos en mantas los restos que nos robó el año

el verano salpica esos milagros.

 

 

HABLÁBAMOS

 

la conversación iba

bordeando una zona neblinosa

como quien tantea un río

donde pronto

no hace pie.

Algo contaste de la pelea con Juli

te dije cosas

las rechazaste

después, te oí decirlas.

Las murallas fueron perforándose

en ciertos huecos

me deslizaba hacia vos

evitando rozar las partes sólidas.

En esas condiciones, hablamos

te volviste chiquito

terriblemente herido

no de un raspón en la rodilla

no de un problema en la escuela.

 

 

¿A DÓNDE VAN LOS BESOS QUE NO SE DAN?

 

Los amasados entre miradas 

deslizándose en botes

de un muelle a otro.

Dónde van las caricias

nacidas entre palabras

que surcan como peces un cuerpo y otro

dónde va el sexo

exiliado de su deseo

la respiración que imagina enredándose a la par

semillas de momentos sin crecer.

Es mucho para un cuerpo guardarse solo.

Qué hacer con los besos no dados

para que no se pudran como palomas muertas.

 

 

AÑOS

 

Dejar de esperar

que una mano te sirva

jugo de naranjas exprimidas

el sábado de tu cumpleaños

tolerar que esa mañana los hijos

te crucen algún reclamo

como cualquier día

te despierten exigencias de gatos

y el comienzo sea, inexorablemente,

limpiar las piedras y afuera

todo vuele por cauces varios

cuestión de esperar

que surja el amor

en alguno de sus modos impensados.

Tomado de:

https://libroemmagunst.blogspot.com/2021/08/natalia-schapiro-6-poemas-6.html

 

 

 Poesía

 

El amor entra por distintos atajos

una voz, una mirada, una sonrisa

se cuela por una fisura

y ya nada es igual.

 

Anida en nuestros cuencos

como el agua

no sale una vez que entró.

 

*

 

La neblina del olvido

va empañando el paisaje.

Lo que faltó decir emerge

en islotes

diálogos imaginarios

cortan las brumas de la ausencia.

Coletazos del amor

desangrándose en el aire

hilachas de ilusiones

serpentinas de una fiesta

donde no fui invitada.

 

*

 

A veces me despejo

organizo mi agenda

pico zapallitos

entonces surgís

en un trueno que estalla de golpe

y deja

todas las cosas suspendidas.

 

*

 

No tengo que llevar

tu voz tus gestos tu mirada

tatuados en mi cuerpo

aferrada

a joyas en una caja.

Tengo que dejarlos

en el mar del tiempo

abrir la mano

entregar tus miguitas al viento.

 

*

 

A veces las palabras

no son puentes

el misterio y sus noches

nos separan.

 

La oscuridad nos devora

a preguntas

creciendo en yuyos

el silencio envuelve al corazón

en un pañuelo

cielo sin estrellas.

 

*

 

Un desgarro de amor

es una quemadura

la piel duele con el aire

poco a poco sus hebras sanan

para ir por el mundo.

Me venía curando

pero escuché esa melodía

una navaja hermosa

otra vez en la piel.

 

*

 

A veces el amor anda mal repartido

como en superficies desniveladas

queda de un lado solo

si no hay pecho que lo reciba

va y vuelve

una carta rechazada

muerde la piel los huesos

el querer estancado

arde en la sangre.

El amor fue hecho para rodar.

Tomado de:

https://revistaelpezsoluble.com/literatura/poesia/2024/natalia-schapiro/

miércoles, 23 de abril de 2025

POEMAS DE WILLIAM SHAKESPEARE RECORDAMOS SU OBRA EN ESTE DÍA


Soneto 33

 

 

   Más de una vez he visto, la luz de la mañana,                  

         acariciar las cumbres con ojo soberano,                   

         besar su labio de oro el verdor de los campos,                  

         dorando los arroyos con celestial alquimia.             

 

             Y permitir cubrir a las más ruines nubes,   5      

         con velo de tristeza, su rostro celestial,                  

         y ocultar a este mundo su desolada cara,               

         marchando sin ser visto, deforme, hacia el ocaso.              

 

             De igual forma brilló, mi rostro una mañana,              

         con triunfal lucidez, sobre mi tierna frente.     10    

         Mas ¡ay! que fue de mí, solamente una hora,          

         la región de las nubes, lo escondió de mi vista.                 

 

             Sin embargo, por esto, no desdeña él mi amor,             

         que la luz de la mente, se vela como el sol.

 

 

Soneto 34

 

 

         ¿Por qué me prometiste, un día tan hermoso,                   

         haciéndome viajar a cuerpo sin mi manto,              

         dejando que las nubes, crucen por mi camino          

         y en su podrido humo, ocultar tu valía?                  

 

             No vale que tú, rompas, entre las negras nubes,  5      

         para secar la lluvia de mi abatido rostro,               

         pues nadie puede hablar, de bálsamo o remedio,              

         que cierre las heridas sin curar la desgracia.           

 

             Ni puede tu vergüenza, dar cuerpo a mi dolor,             

         aunque tú, te arrepientas, llevo las de perder,         10    

         que el dolor del que ofende, es un débil alivio,                 

         para él que lleva el peso de la mayor ofensa.                  

 

             Pero son como perlas, mis lágrimas de amor                

         y al caer me redimen de tus malas acciones.

 

 

Soneto 35

 

 

No te conduelas más, por todo lo que has hecho.              

         La rosa tiene espinas. Fango las claras fuentes.                 

         Nubes y eclipses ciegan a la Luna y al Sol               

         y en el botón más tierno mora un puerco gusano.             

 

             Todos los hombres yerran y yo también lo hago,  5      

         excusando tu ofensa con cien comparaciones,          

         dañándome a mí mismo, para salvar tu error,                  

         disculpando tus faltas, más de lo que mereces.                 

 

             A tu sensual error, le doy mi beneplácito,           

         -y tú mismo rival se torna en tu abogado-      10    

         y actuó contra mí, por defender mi causa.              

         Tal batalla civil hay entre amor y odio,                  

 

             que necesariamente, me implica, siendo cómplice,                  

         de aquel dulce ladrón, que agriamente me roba.

 

 

Soneto 36

 

 

         Déjame confesar, que somos diferentes,                  

         si bien nuestros amores, no pueden dividirse.          

         Yo he de llevar las manchas, que conmigo quedaron,                  

         sin tu ayuda, pues debo, acarrearlas solo.               

 

             En nuestros dos amores, sólo existe respeto,          5      

         si bien en nuestras vidas, un pero las separa,          

         el cual, aún no alternando, la causa del amor,                 

         le roba dulce horas, al gozo de mi afecto.               

 

             No podré abiertamente, reconocerte nunca,                 

         a menos que mi culpa, te haga sentir vergüenza.      10    

         Ni tú, en público afecto, honrarme libremente                  

         a menos que tú pierdas, el honor de tu nombre.               

 

             Mas ruego no lo hagas, que te amo a tal extremo,                

         que por pertenecerme es mío tu buen nombre.

 

 

Soneto 37

 

 

         Como un padre caduco, que sólo se deleita,             

         viendo a su activo hijo, usar su juventud,                

         así yo, derrotado, por la mala fortuna,                  

         tomo todo mi alivio de tu honradez y mérito.                   

 

             Si nacencia o riqueza, o riqueza y saber       5      

         o todas estas cosas o algunas cosas más,                 

         con toda rectitud, en ti están coronadas,                

         a tan bellos tesoros, me aferro con mi amor.          

 

             Así, no soy tan pobre, lisiado y despreciado,                 

         sabiendo que esta sombra me ofrece tal sustancia,    10    

         que vivo en tu abundancia, feliz y satisfecho,          

         viviendo de una parte, tan sólo de tu gloria.          

 

             Mira que es lo mejor: Lo mejor para ti,              

         y si este en mi deseo, ¡soy diez veces feliz!

 

 

Soneto 38

 

 

         ¿Cómo puede mi Musa, tratar de inventar algo,                

         mientras que tú me alientas y esparces en mis versos,                

         tu exquisito argumento, demasiado excelente,                 

         para que algún papel, vulgar, te lo repita?             

 

             ¡Oh! Date tú las gracias, si algo de lo que es mío,           5      

         por digno de tu vista se ofrece a la lectura.            

         ¿Quién sería tan necio, que de ti no escribiera,                  

         cuando eres tú quien da la luz de la invención?                

 

             Sé la décima Musa, diez veces más valiosa,                  

         que las antiguas nueve, que invocan los poetas         10    

         y al juglar que te llama, déjalo producir                

         los versos inmortales, que al tiempo sobrevivan.               

 

             Mas si mi tenue Musa, agrada en ese tiempo,              

         sea mía la pena y tuya la alabanza.

 

 

Soneto 39

 

 

         ¿Cómo puedo ser digno, cuando canto tu mérito,               

         si eres la mejor parte de lo que existe en mí?                   

         ¿Qué pueden ofrecerme, mis propias alabanzas?                

         ¿Qué hago cuando te alabo, sino alabarme yo?                 

 

             Por lo menos, por esto, vivamos separados  5      

         y nuestro dulce amor, pierda el nombre de único              

         y al estar separados, pueda intentar yo darte,                 

         lo que tú, solamente, justamente mereces.             

 

             ¡Oh, ausencia! ¡Qué tormento serías, si la amarga                  

         inacción no me diera, la dulce aprobación,       10    

         de entretener el tiempo con razones de amor,                  

         que dulcemente engañan, las horas y la mente.               

 

             Porque enseñas a hacer, pareja de uno solo,                

         alabando en presente al que se encuentra lejos.

 

 

Soneto 40

 

 

         Toma todo mi amor, mi amor, ¡tómalos todos!                  

         ¿Entonces qué tendrás, que antes no tuvieras?                  

         Amor, no existe amor, que llames verdadero,          

         como mi amor que es tuyo, antes de tanto exceso.            

 

             Luego, si por amor, tú mi amor recibiste,     5      

         no he de culparte el uso, que hagas de mi cariño,             

         repróchate, no obstante, si a ti mismo te engañas,            

         con el vago deleite de aquello que rehúsas.            

 

             Te perdono tu robo, dulce y gentil ladrón,          

         aunque el hurto se lleve, toda mi carestía,      10    

         porque el Amor bien sabe, que es un mayor dolor,            

         soportar mal de amor, que la injuria del odio.                  

 

             Lasciva gracia en quién, el mal parece el bien.             

         Mátame con despechos, pero sin ser rivales.

Tomado de:

https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&opi=89978449&url=https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/poesia-de-william-shakespeare--0/html/ffe99bb0-82b1-11df-acc7-002185ce6064_3.html&ved=2ahUKEwizkrqhme6MAxWeRzABHfioNzkQFnoECBcQAQ&usg=AOvVaw0g1bG6JaLNwRVTFTv3fAAF

 

 

Soneto LXXX

 

Cuando escribo de ti, cómo desmayo:

pues sé que uno mejor usa tu nombre

y en tu elogio usa todos sus recursos

y ata mi lengua, hablando de tu fama.

 

Pues tu valor inmenso, cual el mar,

acoge humildes velas y orgullosas;

mi osada barca, menos que la suya,

comparece obstinada ante tu piélago.

 

A flote me vendrá tu leve auxilio

mientras él surca la piel de tus abismos;

o, náufrago, soy un bote sin valor,

y él de arboladura jactanciosa.

 

Así que si él prospera yo me hundo,

lo malo es que mi ruina fue mi amor.

 

 

Soneto CXXX

 

Los ojos de ella junto al sol son nada,

el coral es más rojo que sus labios.

Blanca es la nieve; mas su pecho, oscuro;

si el pelo de hebras es, negras las suyas.

 

He visto rosas de Damasco: blancas,

y rojas, pero nunca en sus mejillas;

y en algunos perfumes hay más goce

que el aliento que emana de mi amada.

 

Me gusta oírla hablar, mas reconozco

que más hermoso son tiene la música.

Que jamás vi andar a una diosa, es cierto:

mi amada al caminar pisa la tierra;

 

y aún pienso que vale más mi amor

que aquellas a que engañan con metáforas.

 

 

Soneto XXI

 

No me sucede a mí lo que al poeta

que pintada beldad le mueve al verso

y dice que adorno es del firmamento

y todo lo bello a su bella imita,

 

y en audaces imágenes la iguala

a sol y luna y gemas de los mares,

a las flores de abril y los prodigios

que el vasto cielo encierra bajo el orbe.

 

Que fiel en el amor, fielmente escriba:

y así, sabed, mi amor es tan hermoso

como cualquier nacido, mas no brilla

tanto como las lámparas del cielo.

 

Que digan más los charlatanes vanos:

yo no pregonaré lo que no vendo.

Tomado de:

https://www.danieljrodriguez.es/biblioteca/cuatro-poemas-de-william-shakespeare/

 

CUANDO INFELIZ, POSTRADO POR EL HOMBRE...

 

Cuando, infeliz, postrado por el hombre y la suerte,

en mi triste destierro lloro a solas conmigo,

y agito al sordo cielo mi grito vano y fuerte,

y, volviendo a mirarme, mi destino maldigo,

 

y sueño ser como otro más rico en esperanza,

tener su mismo aspecto, gozar sus compañías,

y envidio el arte de éste, del otro la pujanza,

hastiado aún de aquello que me daba alegrías;

 

si en estos pensamientos mi desprecio me espanta,

pienso en ti felizmente, y entonces mi consuelo

como una alondra a orillas del día se levanta

 

del mundo oscuro, y canta a las puertas del cielo.

Tal riqueza me ofreces, dulce amor recordado,

que desdeño cambiar con los reyes mi estado.

 

 

MI AMOR ES UNA FIEBRE QUE INCESANTE...

 

Mi amor es una fiebre que incesante

ansía lo que su virus alimenta,

porque en mi mal mi gusto se apacienta

y es por sí enfermo el apetito amante.

 

Ya, viendo mi doctor (la vigilante

razón) que no haga del caso ni cuenta,

me abandonó, y el ánima sedienta

corre a su abismo, aunque lo ve adelante.

 

Salvación para mí, ni la hay ni la quiero:

todo yo soy locura, inquietud, ira;

loco en cuanto imagino y vocifero,

 

y víctima infeliz de una mentira

te juré honrada y franca; y mi amor tierno

¿qué halló en ti? Noche oscura, negro infierno.

 

 

 

EL SOLILOQUIO DE HAMLET

 

¡Ser, o no ser, es la cuestión! - ¿Qué debe

más dignamente optar el alma noble

entre sufrir de la fortuna impía

el porfiador rigor, o rebelarse

contra un mar de desdichas, y afrontándolo

desaparecer con ellas?

 

Morir, dormir, no despertar más nunca,

poder decir todo acabó; en un sueño

sepultar para siempre los dolores

del corazón, los mil y mil quebrantos

que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara

concluir así!

 

¡Morir... quedar dormidos...

¡Dormir... tal vez soñar! - ¡Ay! allí hay algo

que detiene al mejor. Cuando del mundo

no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños

vendrán en ese sueño de la muerte!

Eso es, eso es lo que hace el infortunio

planta de larga vida. ¿Quién querría

sufrir del tiempo el implacable azote,

del fuerte la injusticia, del soberbio

el áspero desdén, las amarguras

del amor despreciado, las demoras

de la ley, del empleado la insolencia,

la hostilidad que los mezquinos juran

al mérito pacífico, pudiendo

de tanto mal librarse él mismo, alzando

una punta de acero? ¿quién querría

seguir cargando en la cansada vida

su fardo abrumador?...

 

Pero hay espanto

¡allá del otro lado de la tumba!

La muerte, aquel país que todavía

está por descubrirse,

país de cuya lóbrega frontera

ningún viajero regresó, perturba

la voluntad, y a todos nos decide

a soportar los males que sabemos

más bien que ir a buscar lo que ignoramos.

Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos

haces unos cobardes, y la ardiente

resolución original decae

al pálido mirar del pensamiento.

Así también enérgicas empresas,

de trascendencia inmensa, a esa mirada

torcieron rumbo, y sin acción murieron.

Tomado de:

https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&opi=89978449&url=https://autores.yavendras.com/william-shakespeare/&ved=2ahUKEwjKocmynO6MAxXsVTABHfjBBXQ4ChAWegQIExAB&usg=AOvVaw1SEScvw9GlmBETpKgeJzIX