sábado, 7 de mayo de 2022

POEMAS DE RICARDO JAIMES FREYRE

 


LA MUERTE DEL HEROE

 

Aún se estremece y se yergue y amenaza con su espada

cubre el pecho destrozado su rojo y mellado escudo

hunde en la sombra infinita su mirada

y en sus labios expirantes cesa el canto heroico y rudo.

 

Los dos Cuervos silenciosos ven de lejos su agonía

y al guerrero las sombras alas tienden

y la noche de sus alas, a los ojos del guerrero, resplandece como el día

y hacia el pálido horizonte reposado vuelo emprenden.

 

 

SOMBRA

 

¡Oh!, ¡Cuán fría está tu mano! ¿Ríes? ¿Por qué ríes?

Chocan tus dientes. Hay algo extraño en tus ojos. Tus miradas

hieren como dagas. Me hace daño tu risa,

me aterra el frío de tu mano descarnada:

 

¡Déjame huir! Ya la noche dolorosa nos rodeó

con el pavor de sus sombras... Hay un abismo a mis plantas.

Hay un clamor en el fondo del abismo. Las tinieblas

se aglomeran en los flancos hendidos de las montañas.

 

¡Oh, esta mano no es la tuya! ¿Por qué el frío de esta mano

penetra ya hasta mis huesos? ¿Por qué brilla una guadaña

sobre mi frente...? ¿No escuchas ese vago son que llega

suave y tenue, como el eco de una música lejana?

¡Oh, cuán triste es ese ritmo que suspira en mis oídos

y conduce hasta mis ojos la amargura de mis lágrimas!

¡Oh, cuán triste es ese ritmo! Déjame llorar. ¡Oh, déjame

arrodillarme! Mis labios sabrán quizá una plegaria.

 

Tengo frío. Tengo miedo. Esas sombras que se mueven

son espectros que en el borde del abismo se entrelazan...

No me arrastres... Tengo miedo... Tengo miedo del abismo.

Déjame huir... Ya la carne de mis huesos se separa...

 

¡Oh, ese espectro que a mí viene con los brazos extendidos

y que absorbe con sus ojos mis pupilas abrasadas!

Ya mis manos están yertas, ya están secas mis pupilas

y el gemido del abismo, frío y lúgubre me llama.

 

Vamos ya. ¿Ves como empuja desprendidos eslabones

hacia el fondo de la cima la cadena de fantasmas?

Vamos ya. Llévame‚. Siento que el latido de mis venas

se acompasa con el ritmo de la música lejana;

con el ritmo dulce y triste, que se mece en las tinieblas

y armoniza con mis pesos la caricia de sus alas,

como esquife

columpiando

de las ondas.

Suavemente... Lentamente,

por el blando

fugitivas

movimiento

que se extinguen

en la playa.

va ondulando en la penumbra,

en su danza tenebrosa la cadena de fantasmas...

Vamos ya para las entrañas de la noche y el espanto...

¡Oh, el amor! ¡Oh, la alegría! ¡Oh, la dicha!

¡Oh, la esperanza!

 

 

PEREGRINA PALOMA IMAGINARIA

 

Peregrina paloma imaginaria

que enardeces los últimos amores;

alma de luz, de música y de flores

peregrina paloma imaginaria.

 

Vuele sobre la roca solitaria

que baña el mar glacial de los dolores;

haya, a tu peso, un haz de resplandores,

sobre la adusta roca solitaria...

 

Vuele sobre la roca solitaria

peregrine paloma, ala de nieve

como divina hostia, ala tan leve...

 

Como un copo de nieve; ala divina,

copo de nieve, lirio, hostia, neblina,

peregrina paloma imaginaria...

 

 

SIEMPRE

 

¡Tú no sabes cuánto sufro! ¡Tú que has puesto mis tinieblas

en mi noche, y amargura más profunda en mi dolor!

Tú has dejado, como el hierro que se deja en una herida,

en mi oído la caricia dolorosa de tu voz.

 

Palpitante como un beso; voluptuosa como un beso;

voz que halaga y que se queja; voz de ensueño y de dolor.

Como sigue el ritmo oculto de los astros el océano‚

mi ser todo sigue el ritmo misterioso de tu voz.

 

¡Oh, me llamas y me hieres! Voy a ti como un sonámbulo

con los brazos extendidos en la sombra y el dolor...

¡Tú no sabes cuánto sufro! Cómo aumenta mi martirio,

temblorosa y desolada, la caricia de tu voz.

 

¡Oh, el olvido! El fondo obscuro de la noche del olvido

donde guardan los cipreses el sepulcro del Dolor.

Yo he buscado el fondo obscuro de la noche del olvido,

y la noche se poblaba con los ecos de tu voz...

 

 

LO FUGAZ

 

La rosa temblorosa

se desprendió del tallo,

y la arrastró la brisa

sobre las aguas turbias del pantano.

 

Una onda fugitiva

le abrió su seno amargo

y estrechando a la rosa temblorosa

la deshizo en sus brazos.

 

Flotaron sobre el agua

las hojas como miembros mutilados

y confundidas con el lodo negro

negras, aún más que el lodo, se tornaron,

 

pero en las noches puras y serenas

se sentía vagar en el espacio

un leve olor de rosa

sobre las aguas turbias del pantano.

 

 

ENTRE LA FRONDA

 

Junto a la clara linfa, bajo la luz radiosa

del sol, como un prodigio de viviente escultura,

nieve y rosa su cuerpo, su rostro nieve y rosa

y sobre rosa y nieve su cabellera oscura.

 

No altera una sonrisa su majestad de diosa,

ni la mancha el deseo con su mirada impura;

en el lago profundo de sus ojos reposa

su espíritu que aguarda la dicha y la amargura.

 

Sueño del mármol. Sueño del arte excelso, digno

de Escopas o de Fidias, que sorprende en un signo,

una actitud, un gesto, la suprema hermosura.

 

Y la ve destacarse, soberbia y armoniosa,

junto a la clara linfa, bajo la luz radiosa

del sol, como un prodigio de viviente escultura.

 

 

Los elfos

Envuelta en sangre y polvo la jabalina,

en el tronco clavada de añosa encina,

a los vientos que pasan cede y se inclina

envuelta en sangre y polvo la jabalina.

 

Los elfos de la oscura selva vecina

buscan la venerable, sagrada encina.

Y juegan. Y a su peso cede y se inclina

envuelta en sangre y polvo la jabalina.

 

Con murmullos y gritos y carcajadas

llena la alegre tropa las enramadas,

y hay rumores de flores y hojas holladas,

y murmullos y gritos y carcajadas.

 

Se ocultan en los árboles sombras calladas,

en un rayo de luna pasan las hadas:

llena la alegre tropa las enramadas

y hay rumores de flores y hojas holladas.

 

En las aguas tranquilas de la laguna,

más que en el vasto cielo, brilla la luna;

allí duermen los albos cisnes de Iduna,

en la margen tranquila de la laguna.

 

Cesa ya la fantástica ronda importuna,

su lumbre melancólica vierte la luna;

y los elfos se acercan a la laguna

y a los albos, dormidos cisnes de Iduna.

 

Se agrupan silenciosos en el sendero,

lanza la jabalina brazo certero;

de los dormidos cisnes hiere al primero

y los elfos lo espían desde el sendero.

 

Para oír al divino canto postrero

blandieron el venablo del caballero,

y escuchan, agrupados en el sendero,

el moribundo, alado canto postrero.

Castalia Bárbara (1899)

 

 

Rusia

¡Enorme y santa Rusia, la tempestad te llama!

Ya agita tus nevados cabellos, y en tus venas

la sangre de Rucico, vieja y heroica inflama...

Desde el Neva hasta el Cáucaso con tu rugido llenas

 

las selvas milenarias, las estepas sombrías...

—Mujik, tu arado hiere; tu hoz, mujik, hiere y mata;

como la negra tierra los pechos abrirías;

tiñéranse en tus manos las hoces de escarlata...

 

—Padre Zar, ese pueblo te llama padre. Tiene

callosas las rodillas y las manos callosas;

si hasta el umbral de mármol de tu palacio viene

con manos y rodillas se arrrastrará en sus losas.

 

—Allá lejos, muy lejos, donde el sol nace, luchan,

mujik, mujik, tus hijos, desfallecen y mueren...

—Padre Zar, los esclavos tu sacra voz no escuchan

aunque las rojas lenguas del knut sus flancos hieren.

 

—Mujik, en tus entrañas el hambre ruge...

                                                     —El cielo,

señor, te dio su vida...

                               —Mujik, cuando las fieras

sienten el hambre, aguzan sus garras en hielo.

Tú... ¡que el pastor te entregue la cervatilla esperas!

 

—Padre Zar, los gusanos quieren ser hombres. Miran

de frente al sol. Te miran de frente... ¿Qué malignos

genios sus tentaciones de rebelión inspiran

cuando son de tu misma misericordia indignos?

 

—Llenas están de sangre las lúgubres prisiones,

llenos están de aullidos los hondos subterráneos...

De la vida y la muerte, tú como Dios, dispones;

¡ya saben el camino las hachas de los cráneos!

 

—Mujik, las muchedumbres que tu señor domina,

que tiemblan si al mirarlas sus ojos centellean,

van del brumoso Báltico a la apartada China

y las naciones todas a sus pies serpentean.

 

¡Ay, si de cada pecho brotara un solo grito!

¡Si un solo golpe diera cada afrentada mano,

su empuje arrancaría la mole de granito,

como el de los millones de gotas del oceano!

 

¡Enorme y santa Rusia! De tu dolor sagrado

como de un nuevo Gólgota, fe y esperanza llueve...

La hoguera que consuma los restos del pasado

saldrá de las entrañas del país de la nieve.

 

El pueblo con la planta del déspota en la nuca,

muerde la tierra esclava con sus rabiosos dientes

¡y tíñese entretanto la sociedad caduca

con el sangriento rojo de todos los ponientes!

Los sueños son vida (1917)

 

 

Los héroes

Por sanguinario ardor estremecido,

hundiendo en su corcel el acicate,

lanza el bárbaro en medio del combate

su pavoroso y lúgubre alarido.

 

Semidesnudo, sudoroso, herido,

de intenso gozo su cerebro late,

y con su escudo al enemigo abate

ya del espanto del dolor vencido.

 

Surge de pronto claridad extraña,

y el horizonte tenebroso baña

un mar de fuego de purpúreas ondas,

 

y se destacan entre lampos rojos,

los anchos pechos, los sangrientos ojos

y las hirsutas cabelleras blondas.

 

Tomado de:

https://www.poeticous.com/freyre?locale=es

 

 

Eros

 

Lluvia de azahares

sobre un rostro níveo.

Lluvia de azahares

frescos de rocío,

que dicen historias

de amores y nidos.

Lluvia de azahares

sobre un blanco lirio

y un alma que tiene

candidez de armiño.

 

Con alegres risas

Eros ha traído

una cesta llena

de rosas y mirtos,

y las dulces Gracias

-amoroso símbolo-

lluvia de azahares

para un blanco lirio.

 

 

Las hadas

 

Con sus rubias cabelleras luminosas,

en la sombra se aproximan. Son las Hadas.

A su paso los abetos de la selva,

como ofrenda tienden las crujientes ramas.

 

     Con sus rubias cabelleras luminosas

     se acercan las Hadas.

 

Bajo un árbol, en la orilla del pantano,

yace el cuerpo de la virgen. Su faz blanca,

su faz blanca, como un lirio de la selva;

dormida en sus labios la postrer plegaria.

 

     Con sus rubias cabelleras luminosas

     se acercan las Hadas.

 

A lo lejos por los claros de los bosques,

pasa huyendo tenebrosa cabalgata,

y hay ardientes resoplidos de jaurías

y sonidos broncos de trompas de caza.

 

     Con sus rubias cabelleras luminosas

     se acercan las Hadas.

 

Bajo el árbol en la orilla del pantano,

sobre el cuerpo de la virgen inclinadas,

posan, suaves como flores que se besan,

sus labios purpúreos en la frente blanca.

 

     Y en los ojos apagados de la muerta

     brilla la mirada.

 

     Con sus rubias cabelleras luminosas

     se alejan las Hadas.

 

A su paso, los abetos de la selva,

como ofrenda tienden las crujientes ramas.

 

     Con su rubia cabellera luminosa

     va la virgen blanca.

 

 

Las voces tristes

 

Por las blancas estepas

se desliza el trineo;

los lejanos aullidos de los lobos

se unen al jadeante resoplar de los perros.

 

Nieva.

Parece que el espacio se envolviera en un velo,

tachonado de lirios

por las olas del cierzo.

 

El infinito blanco...

sobre el vasto desierto

flota una vaga sensación de angustia,

de supremo abandono, de profundo y sombrío desaliento.

 

Un pino solitario

dibújase a lo lejos,

en un fondo de brumas y de nieve,

como un largo esqueleto.

 

Entre los dos sudarios

de la tierra y el cielo

avanza en el Naciente

el helado crepúsculo de invierno...

 

 

Los antepasados

 

II

Bajo la luminosa, nocturna estela

y entre la polvareda de los caminos,

en busca de Santiago de Compostela

pasan, cantando salmos, los peregrinos.

 

Mientras en la penumbra de la mezquita,

donde con sus muezines rezaba el moro,

junto al abad severo que ora y medita,

los frailes soñolientos rezan en coro.

 

A los bardos errantes piden ternezas

mujeres de ojos garzos y tez de armiño,

y oyen trovas de amores y de tristezas

en la lengua armoniosa de allende el Miño.

 

Que el habla, ruda y grave, del castellano

sólo dice combates y desafíos

y la fe del insigne mártir cristiano

que floreció entre moros o entre judíos.

 

Ocultando su gozo con gesto arisco,

de pajes y estudiantes gloriosa presa,

al compás de un sonoro rabel morisco

danza provocativa la juglaresa.

 

Y el juglar, que ha aprendido los romanceros,

cuenta, del viejo alcázar bajo los arcos,

cercado de hombres de armas y de escuderos,

la historia lamentable del conde Alarcos.

 

De pie, junto a la puerta de la abadía,

fascinando a la turba que escucha ansiosa,

mientras suspira el Ángelus y muere el día,

el preste de Berceo dice una prosa.

 

Con hilo de romances teje su historia,

sigue la vía oculta de las estrellas,

y va perdiendo todo, menos la gloria,

el rey de las Partidas y las Querellas.

 

Entre halagos, promesas y juramentos,

que entrelazan con votos de amor celeste,

en alcobas y celdas «Trotaconventos»

desliza los mensajes del Archipreste.

 

El galán nocherniego pasa embozado

frente a la negra torre que al vulgo asombra,

y al fulgor de una lámpara mira espantado

del marqués hechicero vagar la sombra.

 

Librado a los destinos y a los azares,

de espaldas a la vida, de frente al cielo,

tiende Colón sus alas sobre los mares,

como un ave gigante que emprende el vuelo.

 

 

Los cuervos

 

Sobre el himno del combate

y el clamor de los guerreros,

pasa un lento batir de alas;

se oye un lúgubre graznido,

y penetran los dos Cuervos,

los divinos, tenebrosos mensajeros,

y se posan en los hombros del Dios

y hablan a su oído.

 

 

Lustral

 

Llamé una vez a la visión y vino.

 

Y era pálida y triste, y sus pupilas

ardían como hogueras de martirios.

Y era su boca como una ave negra,

de negras alas.

En sus largos rizos

había espinas. En su frente arrugas.

Tiritaba.

Y me dijo:

-¿Me amas aún?

Sobre sus negros labios

posé los labios míos,

en sus ojos de fuego hundí mis ojos

y acaricié la zarza de sus rizos.

Y uní mi pecho al suyo, y en su frente

apoyé mi cabeza.

Y sentí frío

que me llegaba al corazón. Y el fuego

en los ojos.

Entonces

se emblanqueció mi vida como un lirio.

Tomado de:

http://amediavoz.com/jaimes.htm

viernes, 6 de mayo de 2022

POEMAS DE PAVOL ORSZÁGH-HVIEZDOSLAV

 


Tengo la ventana abierta

Tengo la ventana abierta. Estoy mirando

la noche llena de estrellas brillantes.

Y mis ojos son como portones

por los cuales, con una entrada solemne,

la multitud de estrellas entra en el mundo de mi alma

y se extiende enseguida por el cielo

encima de la superficie de mi mente tranquila,

la mueve tiernamente con sus besos radiales,

la ilumina hasta el fondo y la calma, la tranquiliza,

y ella, como un espejo idóneo,

deja que se vean una en la otra,

con cada ojo, con toda la grandeza…

Lo que siento, así, conectado con el cielo,

lo tengo en mi mente en todo su resplendor,

sin el dolor de la tierra, sin duda alguna,

infinito en el espacio y en el tiempo,

el símbolo milagroso de la inmortalidad –

lo que siento ahora no es posible explicar,

para que entienda la mente, no es posible

declinar en la gramática, ni conjugar la palabra,

ni deletrear con la boca… Solo queda

una oscura sospecha sobre cómo surgió:

una delicadeza, belleza, verdad, bondad, un deleite

sin nombre…

Oh, cuando esté muriendo yo

– y si dios permite, moriré en un momento como este –

¡abran la ventana! El alma libre

que se escape sin obstáculos de la jaula de pájaros

hacia aquel campamento celestial de estrellas, y

con ese sentimiento llegará allí donde él,

el resplandor mismo, el destello celestial, ¡se convertirá

en su eternamente propia conciencia limpia!

Tomado de:

https://eslovaquianews.wordpress.com/2021/03/26/pavol-orszagh-hviezdoslav-tengo-la-ventana-abierta-poema/

 

 

sobre la sangre, del corazón que se rompe en la palma,

por donde pasa, forma una

espiga bendita de oro, aun de la roca muerta;

 

sobre la sangre, en la oscuridad que el sol trae brillo, el

aceite está en llamas - la antorcha en la antorcha - la

vista mental diariamente al amanecer:

y así el pan-luz nos alimenta,

 

y luego, también protege donde el peligro es…

Mentira sobre la sangre que estalló en cólera,

incluso rabia-rabia, el fuego quema, arrastrando

la inundación, esparciendo el mundo con un montón de cascos,

o una bala como los desiertos en ruinas fluir…

oh, sobre eso suena hasta que ahoga, cantando! .

 

 

Tomado de: https://zlatyfond-sme-sk.translate.goog/dielo/112/Orszagh-Hviezdoslav_Krvave-sonety/1?_x_tr_sl=sk&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=en&_x_tr_pto=sc#ixzz7SRmIRHqM

 

 

si la tierra tardara en fundirse en los manantiales,

 

centelleante azufre, polvo de meteorito -

La raza humana ha dormido mucho tiempo inquieta:

¡la derribé! - Ziv Sudbinej luego

maduró tres veces, asombro en los ojos, miedo frío en las extremidades.

 

¿Dónde está el bebé, Dios? (descendió). ¿Dónde está la salvación de la puerta

? ¿ una quebrada en los acantilados, un pantano de la selva,

o un tronco de mar, una barca que se

refugia como refugio?... Pero

en vano se cubre en el mundo; masacre humana en todas partes:

¡ya sea la fortaleza o el océano o los cielos!

 

 

Tomado de: https://zlatyfond-sme-sk.translate.goog/dielo/112/Orszagh-Hviezdoslav_Krvave-sonety/1?_x_tr_sl=sk&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=en&_x_tr_pto=sc#ixzz7SRmSenoX

 

 

¡Ay, humanidad! ¡humanidad!

Nunca has estado tan alejado del mandato de Cristo:

ama a tu prójimo como a ti mismo, limpiamente

y sin reservas, brillaba.

 

¿Por qué su enseñanza salvadora,

confirmada por la muerte, fue cierta, de cierta manera:

cuando su hermano, su hermano, esté a punto de preparar el ciento por uno, las

llamas del infierno lo encenderán?

 

Cuál es tu moral, llena de ciencias, arte de plumas,

si dejas que tus pasiones cieguen y guíen,

¿entonces te alimentas como un animal salvaje?

¡Y sea lo que sea que prepares una corona de henna de las estrellas,

no escaparás a la condición [ 10 ] de que hoy y ayer

hayas creado benevolencia en las entrañas!

 

 

Tomado de: https://zlatyfond-sme-sk.translate.goog/dielo/112/Orszagh-Hviezdoslav_Krvave-sonety/1?_x_tr_sl=sk&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=en&_x_tr_pto=sc#ixzz7SRme23V1

 

 

- ¡Oh, vuelve pronto, paz amada!

¡Visiten la rama de olivo

y sean saludos, vítores y niñeras,

luchando con espinas, metal en nuestros hombros!

 

Resentimiento - pelea de antorchas - ¡entre razas

zdus! No te encuentres con la joven viuda,

la huérfana, con los padres, que

llorarán el apoyo roto en su tumba.

 

Malla de cicatriz; saca tu beneficio tu oro...

Bajo tu interés, hordas de líderes,

conducen a metas llenas de buenos compromisos:

¡será un triunfo! de alegría, ¡ay!

para fitness en bourbe - trabajar en la esencia...

¡Venid, hermandad, reino del amor!

 

*

 

¡Pues adiós, malditas canciones!

sacados de mi corazón por tiempos crueles,

documentos con dibujo de impresiones, resplandecieron

en el fuego del diluvio,

 

en el tiro del ruido, interrumpidos por el largo campo de

batalla pedregosa, los reclamos de las esquinas de las esquinas;

vete a los corazones con el blanco desarrollado:

que te lean los ojos llorosos…

 

Yo también luché mucho por dentro,

me hirieron, me apuñalaron en el corazón -

Por lo menos quisiera mirar la carrera con orgullo:

en represalia por el sufrimiento de tantos toques;

¡Oh, trabaja en algún lugar detrás del polo, [ 24 ]

redica [ 25 ] sobre nosotros, nube de multa!...

 

Tomado de: https://zlatyfond-sme-sk.translate.goog/dielo/112/Orszagh-Hviezdoslav_Krvave-sonety/1?_x_tr_sl=sk&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=en&_x_tr_pto=sc#ixzz7SRmsdF4b


[ 10 ] no irás al jurado - no irás a la maldición

 

[ 11 ] Vándalo - Los vándalos eran una antigua tribu germánica que r. 455 AD ocupó Roma y muchos otros lugares, destruyéndolo todo.

 

[ 12 ] Hun : la tribu Hunov bajo el liderazgo de Atila saqueó muchas regiones de Europa en el siglo V. nl

 

[ 13 ] desalentar - convertir a alguien por algo

 

[ 14 ] con el gran espíritu - con la majestad del espíritu

 

[ 15 ] Leviatán - en la mitología judía un monstruo marino

 

[ 16 ] Sacrificio de hecatomba - En los antiguos griegos, el sacrificio de hekatomba consistía en cien toros; gran sacrificio; asesinato en masa

 

[ 17 ] para cerrar

 

[ 18 ] Josafat - El profeta Joel del Antiguo Testamento dice que el valle de Josafat entre Jerusalén y el Monte de los Olivos será el lugar del Juicio Final. Aquí, Hviezdoslav compara el número de bajas perdidas en la guerra por cada nación con el número de muertos que serán reunidos ante Josafat el día del juicio.

 

[ 19 ] portal - puerta delantera decorada, fachada

 

[ 20 ] capa - una cueva de roca o capa de piedra en el suelo

 

[ 21 ] No, mi Pushkin, alto, estabas equivocado : Hviezdoslav se refiere aquí a las palabras de Alexander Sergeyevich Pushkin, que escribió en el poema "Difamatorio de Rusia". Anteriormente había estado en desacuerdo con Pushkin en un poema dedicado a Zawiliński. (Consulte Explicaciones para las reverberaciones.)

 

[ 22 ] patriota - patriota

 

[ 23 ] hornear - jugar, abusar

 

[ 24 ] colina - aquí: colina rocosa

 

[ 25 ] ¡Redímete! - ¡Trabaja! reparar - moverse (lentamente) a otro lugar

 

 

 

Tomado de: https://zlatyfond-sme-sk.translate.goog/dielo/112/Orszagh-Hviezdoslav_Krvave-sonety/1?_x_tr_sl=sk&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=en&_x_tr_pto=sc#ixzz7SRnLIne3

jueves, 5 de mayo de 2022

POEMAS DE LUIS VEIGA LEITÃO (seudónimo de Luís María Leitão)

 



SALÓN

 

Cien metros a la sombra — temperatura

De tantos cuerpos y almas en movimiento.

En este muro cercado, el viaje más grande

Bajo un cielo de piedra oscura.

 

Sombras en fila, espectros tal vez,

Desplantan ecos desde la raíz de la tierra.

Me recuerda a los trenes que van y vienen.

Bajo túneles de brea.

 

Y van y vienen con pies humanos

Sonoros movimientos tardíos,

Llevando cargas, llevando cargas

De horas sin días y meses sin años.

 

Y van y vienen, siempre, siempre girando

En la línea férrea espectral,

No hay descargadores en la estación,

No hay grúas en el muelle.

 

Y van y vienen por el camino ancho

De las redes de sueños y recuerdos,

Llevando la carga, llevando la carga

De toneladas de esperanza.

 

 

RESISTENCIA

 

No. le digo a la explosión de la amenaza

Y al paisaje rapado del destierro.

Y no. le digo a mi cadáver

Varados en bancos de hierro

Y al aparejo de los nervios, azotados,

Crujiendo en el silencio solo:

Por cada nervio roto

Inventemos más.

Tomado de:

http://wwwpoetanarquista.blogspot.com/2013/10/poesia-luis-veiga-leitao_10.html

 

dos epigramas

 

 

 

El sabio de las cosas simples.

 

miró a su alrededor y dijo:

 

no hay profundidad

 

sin superficie

 

 

 

tengo que decir buenos días

 

cuando el día oscurece

 

ser exacto todo el día

 

edad

 

 

 

                     (figuraciones, 1976-1983)

 

 

incomunicabilidad

 

 

 

Bolígrafo, lápiz, papel

 

y hoja de punta de luna

 

un autómata me sacó del bolsillo...

 

Entonces mi mano estaba desnuda

 

de la ropa que llevaba.

 

 

 

Pero me dieron una tinta negra

 

(nube negra de incendio provocado)

 

y me metieron en el tintero...

 

En la tinta ahogo mis manos, mi cara,

 

Mi cuerpo entero:

 

 

 

La fuerza, el canto, la voz que encierra,

 

nadie, nadie puede ahogarse

 

- como las raíces de la tierra

 

y el fondo del mar.

 

 

Carta

 

 

 

pongo las palabras en el papel

 

como un pescador tranquilo

 

lanzar los botes al río.

 

Sólo en el fondo, en el fondo inviolado,

 

Me estremezco y aplaudo

 

mis manos, manos ahogadas

 

muriendo de sed.

 

 

 

- Mi amor, estoy bien -

 

 

 

cuando te escribo

 

puse mis ojos en tu retrato

 

colgando de los hierros de mi cama

 

 

 

para que las palabras tengan el sabor exacto

 

de los que me escuchan,

 

de quien me hablas,

 

quien me llama

 

 

 

- Mi amor, estoy bien -

 

 

 

Ayer vi primavera

 

en una flor cortada de los jardines.

 

Hoy tengo una piedra sobre mis hombros

 

y una daga en los riñones.

 

 

 

- Mi amor, estoy bien -

 

 

 

Si llega la muerte, querido amigo,

 

a mi lado, sin nadie,

 

Le pediré que te diga:

 

 

 

- Mi amor, estoy bien -

 

 

A una bicicleta dibujada en la celda

 

 

 

En esta pared que me viste

 

de pies a cabeza, entero,

 

bien hecho compañero,

 

los viajes que me diste.

 

 

 

Aquí,

 

donde apenas nace el día,

 

nunca me cansé

 

el camino que dejaste

 

el lápiz prohibido...

 

 

 

¡Bien sea la mano que te creó!

 

 

 

Ojos montados en tu silla de montar

 

pedaleó, cruzó

 

y viajado

 

mas allá de mi.

Tomado de:

http://www.antoniomiranda.com.br/iberoamerica/portugal/luis_veiga_leitao.html

 

SECRETO

 

Allí, en la última de las celdas

, magullada por los latigazos,

no hay días, ni noches

porque las noches tienen estrellas.

 

Allí, sólo en la sombra que duele.

Sombra y blancura de un hueso

que roe el prisionero, royendo

el fondo de su pozo.

 

Allí, cuando vengan a buscarlo

mañana, tarde o temprano,

tendrá un fuego más en el alma, una

llama más en los ojos.

Tomado de:

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