jueves, 27 de febrero de 2020

POEMAS DE FAYAD JAMÍS


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(1930, Zacatecas, México - 1988, La Habana, Cuba)



QUE SERÍA DE MÍ


Que sería de mí si no existieras
Mi ciudad de La Habana
Si no existieras mi ciudad de sueño
En claridad y espuma edificada,
Que sería de mí sin tus portales,
Tus columnas, tus besos, tus ventanas.
Y en la parte final de este poema, aseguró:
Si no existieras yo te inventaría
Mi ciudad de La Habana

CON TANTOS PALOS QUE TE DIO LA VIDA


Con tantos palos que te dio la vida
y aún sigues dándole a la vida sueños.
Eres un loco que jamás se cansa
de abrir ventanas y sembrar luceros.

Con tantos palos que te dio la noche
tanta crueldad y frío y tanto miedo
eres un loco de mirada triste
que sólo sabe amar con todo el pecho.

Construir papalotes y poemas
y otras patrañas que se lleva el viento.

Eres un loco de mirada triste
que siente cómo nace un mundo nuevo.

Con tantos palos que te dio la vida
y aún no te cansas de decir: te quiero.

POR ESTA LIBERTAD


 Por esta libertad de canción bajo la lluvia
habrá que darlo todo

Por esta libertad de estar estrechamente atados
a la firme y dulce entraña del pueblo
habrá que darlo todo
Por esta libertad de girasol abierto en el alba de fábricas
encendidas y escuelas iluminadas
y de esta tierra que cruje y niño que despierta
habrá que darlo todo
No hay alternativa sino la libertad
No hay más camino que la libertad
No hay otra patria que la libertad
No habrá más poema sin la violenta música de la libertad

Por esta libertad que es el terror
de los que siempre la violaron
en nombre de fastuosas miserias
Por esta libertad que es la noche de los opresores
y el alba definitiva de todo el pueblo ya invencible.
Por esta libertad que alumbra las pupilas hundidas
los pies descalzos
los techos agujereados
y los ojos de los niños que deambulan en el polvo
Por esta libertad que es el imperio de la juventud
Por esta libertad
bella como la vida
habrá que darlo todo
si fuere necesario
hasta la sombra
y nunca será suficiente.

ABRÍ LA VERJA DE HIERRO


Abrí la verja de hierro,
Sentí como chirriaba, tropece en algún tronco
y miré una ventana encendida, pero la madrugada
devoraba las hojas y tú no estabas allí diciéndome
que el mundo está roto y oxidado. Entré,
subí en silencio las escaleras, abrí otra puerta,
me quité el saco, me senté, me dije estoy sudando,
comencé a golpear mi pobre máquina de hablar,
de roncar y de morir (tú dormías, tú duermes, tú no sabes
cuánto te amo), me quité la corbata y la camisa,
me puse el alma nueva que me hiciste esta tarde,
seguí tecleando y maldiciendo, amándote y mordiéndome
los puños. Y de pronto llegaron hasta mí otras voces:
iban cantando cosas imposibles y bellas, iban
encendiendo
la mañana, recordaban besos que se pudrieron en el río,
labios que destruyó la ausencia.

Y yo no quise decir nada
más: no quiero hablar, acaso en el chirrido
de la verja rompí cruelmente el aire de tu sueño.
Qué importa entrar o salir o desnacer.
Me quito los zapatos
y los lanzo ciego, amorosamente, contra el mundo.

AGÜITA MANSA MAR


Tus ojos son dos obsidianas
que tornasolan las mañanas
Tu boca es fresa y es sandia
Y es el nacimiento del día
Tu cuerpo es un agüita mansa
Que el venadito no alcanza
Ni en su momento de agonía.

A VECES


A veces, en el silencio del pasillo, algo salta,
rompe alguien algún viejo nombre.
La mosca enloquecida cruza zumbando, ardiendo
lejos de la telaraña luminosa.
Esto es así, tan solo; pero tan lleno de sorpresas.
Caserón de fantasmas sin hijos, en l polvo
hace nuevas ventanas, nuevos muebles y danzas.
No, tú no lo conoces, tú no me has visto mucho las pupilas
y por eso te llenas de lágrimas. Escúchame:
mi casa no es fuga; está lejos siempre.
Por estas escaleras se sube hasta lo negro.
Uno se cansa de subirlas y jadeando se duerme
sin saben ni los días, ni la fiebre, ni el ruido inmenso
de la ciudad que hierve al fondo.
A veces, en el silencio del pasillo, alguien nace de pronto,
alguien que toca en la puerta sin número y que llama.
No, tú no has estado aquí jamás. Ni, tú no vengas.
Mi palabra es abrir, pero es que casi siempre ando de viaje.

AUSCHWITZ NO FUE EL JARDÍN DE MI INFANCIA


Auschwitz no fue el jardín de mi infancia. Yo crecí
entre bestias y yerbas y en mi casa
la pobreza encendía su candil en las noches.
Los árboles se cargaban de nidos y de estrellas,
por los caminos pasaba asustándose una yegua muy blanca.

Auschwitz no fue el jardín de mi infancia. Sólo puedo
recordar el sacrificio de las lagartijas,
el fuego oscuro del hogar en las noches de viento,
las muchachas bañando sus risas en el río,
la camisa sudada de mi padre, y el miedo
ante el brutal aullido de las aguas.

Auschwitz no fue el jardín de mi infancia, comí caramelos
y lágrimas, en mi avión de madera conquisté
nubes de yerbas y no de piel humana.

Soy un privilegiado de este tiempo, crecí bajo la luz
violenta de mi tierra, nadie me obligó a andar
a cuatro patas, y cuando me preguntan mi nombre
un rayo parte la sombra de una guásima.

CUANDO MIRO TUS OJOS


Cuando miro tus ojos
veo en ellos la Patria
no puedo separarlos
de esa imagen tan clara.

Ellos son como el viento
que hace temblar las ramas
tú me miras y entonces
amanece en las Guásimas.

Quédate para siempre
en mi noche, mi lámpara
mi amor tiene en tus ojos
su alimento, su llama
tú duermes y yo escribo
y todo es bello amada
el mundo, las estrellas
los campos y las fábricas.

Quédate para siempre
en mi noche, mi lámpara
que no se apague nunca
ni un día tu mirada,
que no se apague en mí
el azul de esta llama
clara como los días
que crecen en la Patria.
Tomado de:

QUÉ ES PARA USTED LA POESÍA…



¿Qué es para usted la poesía además de una piedra horadada por el sol y la lluvia,

Además de un niño que se muere de frío en una mina del Perú,

Además de un caballo muerto en torno al cual las tiñosas describen eternos círculos de humo,

Además de una anciana que sonríe cuando le hablan de una receta nueva para hacer frituras de sesos

(A la anciana, entretanto, le están contando las maravillas de la electrónica, la cibernética y la cosmonáutica),

Además de un revólver llameante, de un puño cerrado, de una hoja de yagruma, de una muchacha triste o alegre,

Además de un río que parte el corazón de un monte?

¿Qué es para usted la poesía además de una fábrica de juguetes,

Además de un libro abierto como las piernas de una mujer,

Además de las manos callosas del obrero,

Además de las sorpresas del lenguaje -ese océano sin fin totalmente creado por el hombre-,

Además de la despedida de los enamorados en la noche asaltada por las bombas enemigas,

Además de las pequeñas cosas sin nombre y sin historia

(un plato, una silla, una tuerca, un pañuelo, un poco de música en el viento de la tarde)?

¿Qué es para usted la poesía además de un vaso de agua en la garganta del sediento,

Además de una montaña de escombros (las ruinas de un viejo mundo abolido por la libertad),

Además de una película de Charles Chaplin,

Además de un pueblo que encuentra a su guía

y de un guía que encuentra a su pueblo

en la encrucijada de la gran batalla,

Además de una ceiba derramando sus flores en el aire

mientras el campesino se sienta a almorzar,

Además de un perro ladrándole a su propia muerte,

Además del retumbar de los aviones al romper la barrera

del sonido (Pienso especialmente en nuestro cielo y

nuestros héroes)?

¿Qué es para usted la poesía además de una lámpara encendida,

Además de una gallina cacareando porque acaba de poner,

Además de un niño que saca una cuenta y compra un helado de mamey,

Además del verdadero amor, compartido como el pan de cada día,

Además del camino que va de la oscuridad a la luz (y no a la inversa),

Además de la cólera de los que son torturados porque

luchan por la equidad y el pan sobre la tierra,

Además del que resbala en la acera mojada y lo están viendo,

Además del cuerpo de una muchacha desnuda bajo la lluvia,

Además de los camiones que pasan repletos de mercancías,

Además de las herramientas que nos recuerdan una araña o un lagarto,

Además de la victoria de los débiles,

Además de los días y las noches,

Además de los sueños del astrónomo,

Además de lo que empuja hacia adelante a la inmensa humanidad?

¿Qué es para usted la poesía?

Conteste con letra muy legible, preferiblemente de imprenta.
Tomado de:


miércoles, 26 de febrero de 2020

POEMAS DE STEINN STEINARR


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(13 de octubre de 1908, Vestfirðir - 25 de mayo de 1958, Reikiavik, Islandia)



Tiempo y agua


1 El

tiempo es como el agua,
y el agua es tan fría y profunda
como la conciencia.

Y el tiempo es como un reflejo
hecho en parte por el agua, en
parte por mí.

El tiempo y el agua
corren sin rumbo para desvanecerse
dentro de mi conciencia.


2

Sol,
el sol estaba conmigo
como una mujer delgada
con zapatos amarillos.

Veinte brazas
mi amor y mi fe dormían
como una anémona floreciente.

Y el sol pasó
sobre la flor desprevenida
con zapatos amarillos.


3

En alas transparentes, el
agua vuela
a través de su propia estela.

El cordón rojo y dorado que
corre delante de mí
no sigue ninguna dirección.

Más allá de los labios sedientos
de sangre de esa forma abrasadora,
la flor de la muerte prospera.

En un plano perpendicular
entre el círculo y el cono
, crece la flor blanca de la muerte.


4

Una ola rompiendo
en arena de cobre.
Una brisa susurraba
las altas hierbas azules.
Una flor que murió.

Arrojé una piedra
a una pared blanca,
y la piedra se echó a reír.


5

Agua que fluye
en la oscuridad de la noche
hacia un mar insondable.

Mi alegría de sable grabó
su inicial secreta
en tu silencio.

Y como el ámbar, el oro
en tus bajíos,
mi pena brillaba.


6

Yo era una cabeza inclinada,
Era un ojo azul oscuro,
era una mano blanca.

Y mi vida se detuvo
como una pequeña moneda
equilibrada en su borde.

Y el tiempo desapareció
como lágrimas cayendo
sobre una mano blanca.


7

El cielo llueve
dados transparentes
sobre la tierra que cae.

El fuego del día, ligero,
helado por el miedo
que atraviesa el ángel veloz,
como el cristal.

Las noches de alas azules
duermen en los aleros de la luna,
vienen las
estrellas de los hombres, vienen las estrellas de los hombres, vienen
las aguas dormidas.

Todo viene,
nada viene,
envuelto en una ondulante fosforescencia,
como Dios.

Dios.


8

El zumbido de alas invisibles
pasa sobre mi alma twilit,
como una luz enrojecida.

Esta noche dormiré
bajo un cielo de siete estrellas
en el amplio estuario.

Mientras su voz se eleva
de las cañas del pasado
como luz roja.


9

Red para cazar el viento: el

pez roca huyendo
impregnado de la luz translúcida
de la nada.

Anillos de agua flameados por el sol
encierran espejos cóncavos
de sueños cuatridimensionales.

Pistas perdidas
bajo la nieve
de la noche .

Red para cazar el viento:

como un sol que se acerca al sueño,
lanza una red de llamas
para cazar a Dios.


10 de

mi conciencia
a tus labios
hay un mar sin huellas.

Pero mi sueño brillaba
en un oleaje oculto
mientras las profundidades permanecían quietas.

Y la pena que escondí
casi encontró la tuya
como un mar azul fiordo.
Tomado de:

Don Quijote apóstrofe y los molinos de viento


Yo, lastos caballero de la justicia,
yo el triste y ridículo defensor de la inocencia,
os digo:

¡Mirad!
Aquí vamos a luchar.

El Señor es el que tiene el mentor,
el señor me enseñó a conocer la mentira,
ver disfrace como ver disfrace.

El Señor me dio el apoyo de la verdad,
de la pura, profunda y eterna merecida,
aunque yo solo la distinga un medio.

Con my ganó un medias lucho contra la mentira absolute.


Antología de Poesía Nórdica. Francisco Úriz Ediciones de la Torre. 2ª edición 1.999
J. Antonio Fernández Romero es la marca registrada

FIRMA


   A los lectores de este libro si alguno existe
   Nada más que pueda decir, nada más que pueda enumerar. 
   Esto es todo lo que soy, la cosecha de mi lucha.
   Lo único que ofrezco, vivo o muerto. 


   Sé que nunca me contarás como uno de tu clase
   Y concluir que soy un matón o un imbécil. 
   He venido lejos de un lugar oscuro y lúgubre
   Y en las profundidades de la oscuridad se rastrean mis raíces. 


   Sin duda estaré condenado por el resto de mi vida
   Porque nuestro destino marca y colorea las obras que ideamos. 
   Los tiempos eran escasos para el espíritu en todos los niveles.
   Stein Steinarr el poeta es mi nombre. Rapeo con el diablo. 

             (Traducción de Jon Othar)

Tomado de:

Fuera del círculo

traducido por Alan Thompson
Camino en círculo
alrededor de todo lo que es.
Y dentro de este círculo
está tu mundo.

Mi sombra cayó por un momento
sobre el cristal de la ventana.

Camino en círculo
alrededor de todo lo que es.
Y fuera de este círculo
está mi mundo.
Tomado de:


martes, 25 de febrero de 2020

POEMAS DE PADRAIC COLUM


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(8 de diciembre de 1881, Condado de Longford, Irlanda - 11 de enero de 1972, Enfield, Connecticut, Estados Unidos)



Anciana de los caminos


¡Oh, tener una casita!
¡Poseer el hogar y las heces y todo!
¡Los céspedes amontonados contra el fuego,
el montón de césped contra la pared!
¡Tener un reloj con pesas y cadenas
y péndulo balanceándose arriba y abajo!
¡Una cómoda llena de delfos brillantes,
moteados , blancos, azules y marrones!
Podría estar ocupado todo el día
Limpiando y barriendo el hogar y el piso,
y arreglando nuevamente en su estante ¡
Mi tienda blanca, azul y moteada!
Podría estar tranquilo allí por la noche, al
lado del fuego y solo,
seguro de que hay una cama y mucho tiempo para salir. ¡
El reloj y el brillante delph!
Och! pero estoy cansado de la niebla y la oscuridad
Y caminos donde nunca hay casa ni arbusto,
Y cansado estoy de pantano y camino, ¡
Y el viento que llora y el silencio solitario!
Y le rezo a Dios en las alturas,
y le rezo día y noche,
por una casita, una casa mía
Fuera del camino del viento y de la lluvia.
Columna Padraica

Sobre dos hermanas cuyas muertes estuvieron juntas

En bosques remotos, escondidos en los huecos de las montañas,
hay palomas que tienen una belleza más suave,
palomas que están marcadas como por la imagen de un poeta,
y por eso se llaman palomas del corazón herido.

¡Y así fuiste, y nunca podríamos aprender la
Llamada que te llevaría a nuestros pechos, nuestras manos!
¡Y tal eras, y eras extraterrestres en nuestro
mundo de corral Doves of the Wounded Heart!

¡Tú, que estabas orgulloso de que ninguna tormenta hubiera girado nunca tu
Vuelo, y tú, que eras su amado,
Que hayas encontrado, escondido en los huecos de tu montaña,
Tu remoto bosque, Palomas del Corazón Herido!

Una canción de cuna

Oh hombres del campo,
vengan gentilmente adentro.
¡Pisa suavemente, suavemente,
oh hombres que entran!
¡Mavourneen va de
mí y de ti,
donde Mary lo doblará
con un manto azul!
Apestaba a humo
y al frío del suelo
Y a mirar cosas al
otro lado de la media puerta.
Oh hombres de los campos,
Suaves, vengan suavemente a que
María le ponga
Su manto azul.

Cuervos


ENTONCES, de repente, me di cuenta
de lo que dijo, y lo estaba girando:
cómo, en la noche, los cuervos a menudo vuelan ,
Levantándose de las copas de los árboles en Drumbarr,
Y volando: Me imaginé lo que dijo.

Los cuervos que sacuden la noche húmeda de sus alas
sobre las piedras que están allá en los campos, las
primeras cosas vivas que vemos por las mañanas;
Los cuervos que marchan a través de los campos, que se sientan
sobre las ramas de los fresnos, que vuelan a casa
y apiñan las copas de los olmos en Drumbarr;
Los cuervos que observamos a todas horas de luz,
creciendo y llenos, y yendo estos seres negros ¡tienen
otra vida!

Cuervos volando en la oscuridad
La oscuridad en la oscuridad volando; seres invisibles ¡
Excepto por ojos que son como los de sus propios
intrusos!

Y tú, viejo, con ojos tan rápidos y agudos,
que me hablaste de los cuervos, mi criador;
Y tú, anciana, en cuyo regazo me he acostado
cuando me sacaron del regazo de mi madre;
Y tú, jovencita, con miradas que han bajado de
mis antepasados, mis parientes tienen otra vida.
Lo he vislumbrado, me estoy convirtiendo en intruso. ¡La
oscuridad en la oscuridad volando como los cuervos!
Columna Padraica
Tomado de:

Monos

Dos pequeñas criaturas
con caras del tamaño de
un par de centavos se
están agarrando entre sí
"Ah, no me dejes"
Uno le dice al otro
en la alta
jaula de monos en la tienda de bestias,
no hay gente
que los mire ahora
porque la gente está Si miran
en la penumbra
, ¿no han construido
calles, casas de juegos,
señales del cielo y bares
para perder la soledad que
sacude los corazones
de los dos monitos?
Sí, pero quien mira
las pequeñas caras de centavo
puede escuchar las voces
"Ah, no me dejes
chupar, lo haré darte
calor y abrazar
y si te escapas de
este rayo, nunca
podrás encontrarte de nuevo.
Dim es la tarde
y el clima frío es
sacado de su
hemisferio coloreado ,
los simios liliputienses
con caras del tamaño de
un par de monedas
y voces tan bajas como
el flujo de mi sangre.
© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

Un fabricante de baladas

UNA VEZ me encantó una feria de solteras,
sobre las colinas y lejos,
tierras que tenía y amantes de sobra,
sobre las colinas y lejos.
Y estaba encorvado y dolorido,
y mi cara estaba pálida, y el abrigo que llevaba
era delgado como mi cena la noche anterior.
Sobre las colinas y muy lejos.

Una vez que pasé el otoño tarde,
sobre las colinas y la jarra,
su bawn y el granero y la puerta pintada,
sobre las colinas y la jarra.
Estaba recostada allí en el espacio crepuscular, la
dulce tristeza estaba en su bello rostro joven,
y sus ojos melancólicos estaban lejos del lugar,
sobre las colinas y alejándose.

Tal vez pensó mientras me veía venir
Sobre las colinas y alejándome,
Con mi torpe zancada y mi cara tan sombría,
Sobre las colinas y alejándome.
A pesar de su inclinación, todavía es joven.
Dicen que va al Shee entre,
Baladas que hace; Los he escuchado cantar
sobre las colinas y alejarse.

Me dio las buenas noches con dulzura,
sobre las colinas y la jarra,
tímidamente levantándome hacia los míos, ojos oscuros,
sobre las colinas y la jarra.
¿Qué podría hacer sino detenerme y hablar,
y ella ya no está orgullosa, sino mansa?
Me arrancó una rosa como su mejilla de rosa salvaje.
Sobre las colinas y se alejó.

Mañana Mavourneen, un hombre de manga,
sobre las colinas y alejarse,
Con el maíz demacrado y el ganado en los cobertizos,
sobre las colinas y alejarse.
Y yo que la he perdido, la querida, la rara ...
Bueno, me conseguí esta balada para cantar en la feria,
traeré suficiente dinero para ahogar mi atención,
sobre las colinas y alejarme.
© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

Murciélago

A plena luz del día
Él no debería estar:
Sin embargo, hacia y fruncido,
Froward y hacia
Él teje un vuelo.
¿Quién lo guiará de regreso a su cueva,
un pequeño murciélago extraviado,
donde descansará sobre el pecho de la noche,
lejos de la brillante creación del día?
El tintineo palpita en el aire,
La urraca se coquetea con el día,
La grazna grazna "Hora de irse"
Y sigue ;
Mientras hacia y froward,
Froward y hacia,
El murcielago ... un alcance
de vuelo. . . tejidos
© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

Culos

"Sé dónde obtendría
un **** que haría,
si tuviera el dinero
una libra o dos".

Dijo un hombre harapiento
a mi tío un día;
Consiguió el dinero
y siguió su camino.

Y después de ese tiempo,
en el mercado o en la feria
, miraría los culos
que podrían estar allí.

Y me pregunto qué tipo
de mierda haría
para un hombre harapiento
con una libra o dos.

¡Oh, los caballos negros y rugidos que la calle llenaría!
Sus crines y colas fluían y se quedarían quietos.

Y sus dueños, los hombres de la finca, estarían allí,
rechazando las guineas de oro por un potro o una yegua.

Y uno, tal vez, subiendo y bajando como un escudero
Para que los compradores de Dublín puedan ver y admirar

El cazador o el corredor vienen a ser vendidos
Y estén dispuestos y listos para pagar su oro.

Con los hombres encorvados a su lado y los compradores no cerca.
No es de extrañar que los asnos mantuvieran la cabeza y las orejas abajo.

Habían sido vendidos o comprados
por algunas medias coronas atadas en un nudo, ¡

y nadie tan pobre como para comprar uno podría venir
a esa feria que tenía caballos tan bien apreciados en casa!

Y luego se cayó
que en Arva o Scrabbey,
en alguna feria del condado,
o en Mohill o Abbey,

en dos traseros me sucedió
sin coacción o paro.
Estaban allí en el mercado,
una presa y su potro.

Y el dueño, una mujer,
No se encorvaba ni se paraba,
pero en su carro sentado
era tan grandioso como el grandioso;

Como una reina de Connacht
Desde la punta del pie hasta la punta,
Como la orgullosa Crania Uaile
En la cubierta de su barco.


Y su cabello era una melena: las
moras que crecían
fuera de los setos tenían
el brillo que mostraba,

había un tipo con el tipo de
las flores en los pastos
si el dueño estaba bien,
tan bien eran sus traseros.

Blanca, blanca era la madre
Como un camino blanco y polvoriento;
Negro en la espalda y en los hombros
La marca de la cruz mostró.

Era alta, podía llevar a
un joven robusto de extremidades,
O bajar de su montaña ¡
La novia ataviada para él!

Así era la madre.
La piel del potro era de color marrón,
toda vellosa y rizada,
y suave como un pantano;

Y acarició a su madre, con la
cabeza hasta la rodilla,
y azules sus ojos,
como los estanques del mar.

Entonces pensé que toda la plata que
mi tío podía sacar
podría no pagar por las criaturas
que ese día vi;

Y pensé que el viejo Damer,
que tenía canales hechos de oro,
no podía pagar por los traseros,
los jóvenes y los viejos.

Y todavía pienso en ellos
Cuando veo en los caminos
Culos desenganchados,
Y asnos con cargas;

Uno corriendo y trotando,
con el arnés suelto,
y un hombre golpeando y golpeando
donde su palo tiene uso;

Y uno con una piel
como un saco remendado
y dos cestas de césped
sobre su espalda;

Y uno en el mercado,
manso y marrón, con la
cabeza hacia los carros
que están abajo;

Comiendo su forraje
Una voluta de heno;
En el polvo de la carretera
Mascando;

Sin marcar en el mercado
Como podría ser un ratón
Detrás de un taburete bajo
En una casa tranquila

Entonces pienso en la pareja Los
caballos podrían no superar a
la presa y su potro,
El **** blanco y el marrón ****.
© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos

Un alpinista

ERE La canción de Beowulf
Se escuchó desde los barcos,
Ere Roland había puesto
el cuerno en sus labios:

En los trazos de Ogham se escribió
un nombre:
Ese nombre su nombre
aún vive.

Los golpes en el borde
de la piedra podrían contar
los acres que tiene
en este monte desnudo;

Pero él recuerda
la piedra de la columna,
y sabe que él es
de la simiente de Eoin.
© por el propietario. proporcionado sin cargo con fines educativos
Tomado de: