sábado, 6 de mayo de 2023

POEMAS DE ELIAS DAVID CURIEL

 



ZONA AMBIENTE

 

a P.M. Queremel.

 

Vivo vida monótona, la calma

de la muerta ciudad que fue mi cuna,

en donde emparedada, como en una

bóveda ardiente, se me asfixia el alma.

 

Floreció el numen en mi estéril calma.

Fue la aridez de mi región la cuna

de mis estrofas, donde encuentro una

linfa de amor para la sed del alma.

 

Cuando es mi pecho del fastidio cuna

e intento entonces respirar en una

canción de hielo mi tediosa calma;

 

si la intención no halla en el estro cuna

mi nativa ciudad me parece una

bóveda ardiente en que se asfixia el alma.

 

 

MÁS ALLÁ DE LA VIDA

 

Antes de ser nosotros

nuestras almas han sido

otros seres y en otros

planetas han vivido

 

Y quizás es tal vez, tal vez seguro

que detrás del aspecto de las cosas

vivan las almas en las cosas presas. (La noche calla y balbucea Eolo).

 

¿El genésico amor fabrica

solo la viviente morada

donde la Esposa Mística,

velada de azul a Cristo espera

 

O es Psiquis, cuerpo astral,

sólo la esfera hermética

en que habita el ego humano,

como si cada espíritu en su arcano

su propio Cristo gestatorio fuera

o fuera en gestación un dios pagano?

 

Antes que el cosmos fuera y fuera el alma

¿qué fue nuestro sistema de ocho mundos

qué fecundiza el sol con áurea palma

de luz? ¿Mares de lodo?

¿Es todo igual en el inmenso todo?

¿Tendrá más numerosos y profundos

sentidos el siriano?

 

¿Habrá la cuarta dimensión?

¡Lo mismo que sólo linealmente el batraciano

ve y el quelonio sólo mira el plano,

a los pies de Pascal se abrió el abismo?

 

No leo de corrido en el arcano,

biblia indeletreable sin la ayuda

de la fe, hija nonata de la duda;

mas si no es vana utopía

que es cada ser su propia

theogonia inmortal y su presente

evolución, involución mañana,

 

¿cómo el fuego del Sol que arde y consume

germina, savia arbórea, en la simiente:

raíz, tronco frondal, miel y perfume,

y el perfume ascendente

la odorífera estrella azul imana?

 

Si yo Cristo he de ser o ser Apolo

al cabo de mil evos, necesito

precisar en mi mente lo absoluto

que no concebiré si no disfruto

de infinitos sentidos o de un solo

sentido-infinito.

Tomado de:

https://vomiteunconejito.wordpress.com/2020/10/01/poemas-de-elias-david-curiel/

 

 

JUDITH

a Aurora Tinoco

 

Contra tu ley ¡oh, Dios! el inhumano

ultrajó de Betulia el santo fuero,

y en orgullo empinándose altanero,

granito imaginó su empeño vano.

 

Por mi diestra armó tu soberano

poder. Tu ira tronó contra el Artero:

templé en el propio corazón mi acero

y por tu amor decapité al Tirano.

 

¡Salve, Elegido de Israel!¡Victoria!

Siempre que nuble la impiedad la gloria

de la justicia con que el Orbe llenas,

 

troncha y barre, Señor, tus enemigos,

como la hoz del segador los trigos

y el soplo del desierto las arenas.

 

Elías David Curiel

Apéndice lírico (1904)

Tomado de:

http://lecturas-yantares-placeres.blogspot.com/2013/12/dos-poemas-de-elias-david-curiel.html

 

 ***

Y se muere el ruiseñor

 

en pianísimo cantar,

 

en que se ha puesto a llorar,

 

perla a perla, mi dolor. 

 

 

 

Desorientación

 

Desorientado en medio de la llanura

desolada, no encuentro la dirección,

pues no hay polar estrella, ni tengo brújula,

ni en el Orto sombrío despunta el Sol.

 

Camino largo trecho, camino mucho,

del imprevisto acaso siempre a merced;

y cuando la fatiga detiene el rumbo,

siempre en el mismo sitio me hallo de pie.

 

Es porque retrocedo siempre que avanzo.

Los puntos cardinales trastueca el gris

nocturno y soy peonza sobre mis pasos,

sin que del llano negro logre salir.

 

Fluir oigo en remota clepsidra, el agua,

muerto de sed y ardido por el calor…

Y no sé en mi extravío ni a dónde vaya,

ni en dónde estoy!

Tomado de:

http://poesiabreve-briefpoetry.com/eliascuriel.html

 

 

“Esbozo”

En la línea de cal el claro-oscuro.

 

            Las grietas, que practica el descalabro

 

            en la pared esbozan el conjuro

 

            de parpadeante luz, perfil macabro

 

 

“Cronocracia”

 

 

            Frente, a un lado o detrás, según la hora

 

            y el punto cardinal, la sombra invierte:

 

            la encoge un sapo o la distiende en hidra.

 

Tomado de:

https://www.crearensalamanca.com/elias-david-curiel-psiquismo-y-nocturnidad-ensayo-de-gabriel-jimenez-eman/

viernes, 5 de mayo de 2023

POEMAS DE GUY DE TIROLIEN



PLEGARIA DE UN PEQUEÑO NIÑO NEGRO

 

Señor

estoy muy cansado

he nacido cansado.

Y he andado mucho desde el canto del gallo

y la colina que lleva a su escuela es muy alta.

 

Señor ya no quiero ir a su escuela;

haga, le suplico, que ya no vaya más.

 

Quiero seguir a mi padre a las cañadas frescas

cuando la noche flota aún en el misterio del bosque

donde se asoman los espíritus que el alba espanta.

Quiero ir descalzo por los senderos quemados

que rodean los estanques sedientos al mediodía.

 

Quiero dormir mi siesta al pie de los mangos frondosos

quiero despertar

cuando a lo lejos ruge la sirena de los blancos

y la fábrica

que se alza entre el océano de cañas

vomita en los campos su negro equipaje.

 

Señor ya no quiero ir a su escuela;

haga, le suplico, que no vaya más.

 

Ellos dicen que un niño negro debe ir

para que se vuelva igual

que los señores de la ciudad,

como la gente de bien;

Pero yo no quiero ser como dicen

un señor de la ciudad, una gente de bien.

 

Prefiero pasear por los ingenios donde están los costales repletos

inflados con el azúcar moreno del mismo color de mi piel morena.

 

Prefiero, a la hora en que la luna amorosa

murmura al oído de las agachadas palmeras,

escuchar lo que dice en la noche

la voz quebrada de un viejo que cuenta fumando

las historias de Zamba y del compadre Lapin

y muchas cosas más

que no están en sus libros.

 

Los negros, sabe usted, no han hecho más que trabajar duro

¿Por qué, además, hay que aprender en libros

que nos hablan de cosas que no son de aquí?

 

Y luego, es de veras bien triste su escuela

triste como

esos señores de la ciudad

esos hombres de bien

que ya no saben bailar en la noche al claro de luna,

que ya no saben caminar sobre la planta de sus pies,

que ya no saben contar cuentos en las noches

Señor, ya no quiero ir a su escuela.

Tomado de:

https://irradiacion.com.mx/plegaria-de-un-pequeno-nino-negro-de-guy-de-tirolien/

 

 

Credo

 

Yo también tengo mi credo de bolsillo

pero no lo vayan a repetir a los vientos charlatanes

ni a la muchedumbre que pasa

se reirían de vosotros en la cara

creo

que el sol es un huevo de luz

puesto por la noche

que la oración recae en lluvia de frutas

en la cesta de las manos ofrecidas

que las estrellas son ánimas que arden

que la Tierra es una naranja para la sed de Dios

que la flor trepa a las ventanas

para consolar al niño que llora

que la piedra es un árbol

que no quiso crecer

que la bondad es aquel país al cual uno sólo llega

después de dejar todo su equipaje

en la aduana del dolor

que uno más uno son uno

hasta en las luchas del placer

que el perfume del sacrificio

alimenta las flores del arte

y que de tanto amor

mañana amanecerá otra vez.

 

 

África, mi hermoso mito

 

África mi hermoso sueño mi negrita salvaje

tu sexo dulce-crespo tu sabor a almendra fresca

el agua viva de tu risa (y es para florear en ella

mi verbo anémico) te busco por todas partes

 

debajo del áspero vellón de nuestras hermanas de ojos verdes

en el cucurrucucú de la paloma torcaz de nuestras islas

(un saxófono allí

sangra a altura de luna)

en el tantán oculto de mi canto que se rompe

(pues en Alabama

es la hora en que la fragancia de las agujas de pinos

se mezclan con el humo de la carne cocida del negro)

te busco por todas partes

o mi hermoso sueño asesinado

mi rosa negra crucificada

mi hierba para elefante siempre resucitando

debajo de la ciega pezuña de los búfalos despreocupados…

 

-Silencio, amigo, mira:

Un sol bermejo allá lejos sale en Angola.

Y ya nuestras manos, nuestras manos sangrientas,

nuestras manos oscuras y luminosas,

se buscan a la luz de los incendios liberadores.

 

 

 

Traducción de Noel Alonso Ginoris

 

 

Oración de un niño negro

 

Señor estoy muy cansado

Nací cansado

Y he caminado mucho desde que el gallo cantó

Y es alto el morro que conduce a la escuela de ellos,

Haz, por favor, que ya no vaya más.

Quiero ir con mi padre a las barrancas frescas

Cuando flota aún la noche en el misterio de los bosques

Donde se deslizan los espíritus que el alba ahuyenta

Quiero irme descalzo por los rojos senderos

Quemados por las llamas del mediodía

Quiero dormir mi siesta al pie de los pesados mangos

Me quiero despertar

Cuando muge a lo lejos la sirena de los blancos

Cuando la Fábrica

Por sobre el océano de cañas

Anclada como un barco

Vomita sobre el campo su tripulación negra

Señor, no quiero ir más a la escuela de ellos

Haz, por favor, que ya no vaya más.

Andan diciendo que un negrito debe ir

Para que se haga igual

Que los señores de la ciudad

Que los señores de bien.

Pero yo no quiero

Ser, como dicen,

Un señor de la ciudad

Un señor de bien.

Prefiero vagabundear por los ingenios

Donde hay sacos atiborrados

Hinchados de un azúcar tan morena como mi piel

Prefiero hacia la hora en que la luna enamorada

Hablar bajo al oído de las palmeras inclinadas

Escuchar lo que dice la noche

La voz rota de un viejo que cuenta mientras fuma

Las historias de Zamba y el compadre Conejo

Y muchas cosas más

Que no están en los libros.

Los negros, ya sabéis, demasiado han trabajado

Por qué tienen encima que aprender en unos libros

Que nos hablan de cosas que no son de esta tierra

Y además es demasiado triste de veras su escuela

Triste como

Esos señores de la ciudad

Esos señores bien

Que ya no saben bailar por la noche a la luz de la luna

Que ya no saben caminar sobre la carne de sus pies

Que ya no saben contar los cuentos en las veladas

Señor, no quiero ir más a la escuela de ellos.

 

 

 

Traducción de Noel Alonso Ginoris

 

 

El alma del negro país

 

Tus pechos de satén negro rollizos y lucientes

Tus brazos flexibles y largos cuya tersura ondula

esa blanca sonrisa

de los ojos

en la sombra del rostro

despierta en mí esta noche

los ritmos sordos

el palmear de manos

las lentas melopeas

con que allá en el país de Guinea se embriagan

nuestras hermanas

negras y desnudas

y hacen alzarse en mí

esta noche

crepúsculos negros cargados de sensual emoción

el alma del negro país donde duermen los antepasados

vive y habla

esta noche

en la fuerza inquieta a lo largo de tu lomo hueco

en el ritmo indolente de un andar orgulloso

que deja cuando marchas

en el rastro de tus pasos

la fiera llamada de las noches

que dilata y que llena

la inmensa pulsación de los tam-tam febriles

pues

en tu voz sobre todo

tu voz con timbre nostálgico

tu voz que se acuerda

vibra y llora

esta noche

el alma del negro país donde duermen los antepasados.

 

 

 

Traducción de Tomás Segovia

 

 

Night Club

 

Sobre la pista desierta donde gira con lentitud

una pareja hierática,

dos guitarras vierten, eléctricas,

una lluvia de piezas de oro que nadie recoge.

 

Hago la selección de mis riquezas: ay, primo

la laguna de tus ojos,

no me tiraré en ella;

segundo

el banjo de tu voz

que no oiré;

tercio,

el fuego vivo de las joyas sobre la seda de tu piel

no lo tocaré.

 

No antes de que empiece dentro de poco

la danza sangrienta de los cuchillos

en tu alto pecho de emperatriz bantú

después de solo dos o tres copas

de ese ron azogue

que hace flamear, muy alta en este momento,

la llama breve de tu belleza.

 

Vestida de neón verde, otra muchacha me espera

avanzando, ya con un pie en las nubes

sobre la vertiente nocturna

de mi rutina vertical: Esperanza.

 

Traducción de Noel Alonso Ginoris

 

 

Mayo de 1967

 

Eran quince, según cuentan. Veinte quizás. O tal vez cincuenta.

Nunca se supo. O vosotros

a quienes mataron dos veces,

¿quién pues os conoció?

 

Ibais a reclamar en el nombre de Dios y de los principios,

a reclamar vuestro derecho,

en el nombre de Dios y de los principios

en el nombre del Padre, del Hijo, en el nombre del Espíritu Santo,

en el nombre del Mariscal,

en el nombre del General,

en el nombre de la moral…

 

Fue entonces cuando ladraron las ametralladoras.

 

Bailadores fulminados en medio del ballet, vuestras bocas,

se cerraron brutalmente bajo una mordaza

de barro ensangrentado.

Y se crisparon vuestras manos callosas

sobre los guijarros calientes de las balas.

 

Vuestros nombres que no anotó nadie

¿servirán algún día de santo y seña a los pájaros de las

tempestades?

 

Vuestra sangre

¿acaso chamuscará, por las noches de rebelión,

en la llama roja

de las rosas Cayena?

¿Y hará falta, mientras tanto, que se le pinche el ojo al sol

y que rompamos nuestras guitarras?

 

Digo, camaradas, que pese a las radios amnésicas

y al silencio de los periódicos,

digo que

si grito Karukera

vuestras voces responderán,

vuestras voces repicarán, allá lejos, poco antes

de despuntar el alba:

¡bacanales de campanas

un sábado de Gloria!

 

 

 

A la memoria de Albert Reville (alias Paul Niger)

 

Renuncio a cantarte, camarada. Pero, más allá de la muerte y por intermedio de Saint-John Perse, nuestro maestro de elección y el más grande de todos, proseguimos el diálogo que cada uno de nuestros encuentros reanudaba con la piedad de un rito.

 

 

Yo preludiaba entonces en voz baja:

 

 

«Y no es que un hombre no esté triste, pero levantándose de madrugada y manteniéndose con prudencia en el comercio de un viejo árbol, apoyado del mentón a la última estrella, él ve en el fondo del cielo en ayunas grandes cosas puras que tiran al placer».

 

 

A lo que, haciendo eco, tú respondías:

 

 

«De mi hermano el poeta se recibió noticias. Volvió a escribir una cosa muy dulce. Y algunos tuvieron conocimiento de ella…»

 

 

Poemas extraídos de los libros Feuilles Vivantes au Matin, de G. Tirolien, y de Identidades, poesía negra de América Latina.

Tomado de:

https://laexperienciadelalibertad.wordpress.com/2019/08/21/la-intermitencia-de-la-distancia-guy-tirolien/

jueves, 4 de mayo de 2023

POEMAS DE HELMUT HEISSENBÜTTEL

 



"Bremen dónde"

dónde

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sílohemoshechotodosjuntosenBremen

 

yencimapocoantesdeNavidad

 

Helmut Heissenbüttel, incluido en 21 poetas alemanes (Visor Libros, Madrid, 1980, selecc. y trad. de Felipe Boso).

Tomado de:

https://franciscocenamor.blogspot.com/2017/01/poema-del-dia-bremen-donde-de-helmut.html

 

 

"Meditaciones gramaticales simples. a [Tautologías]"

la sombra que proyecto es la sombra que proyecto

la situación en que me hallo es la situación en que me hallo

la situación en que me hallo es sí y no

situación mi situación mi particular situación

grupos de grupos se mueven sobre superficies abiertas

grupos de grupos se mueven sobre colores puros

grupos de grupos se mueven sobre la sombra que proyecto

la sombra que proyecto es la sombra que proyecto

grupos de grupos se mueven sobre la sombra que proyecto y desaparecen

 

Helmut Heissenbüttel, incluido en 21 poetas alemanes (Visor Libros, Madrid, 1980, selecc. y trad. de Felipe Boso).

Tomado de:

https://franciscocenamor.blogspot.com/2016/09/poema-del-dia-meditaciones-gramaticales.html

 

 

Poema para enseñar historia 1954

 

Los acontecimientos y lo no acontecido

épocas división en períodos dinastías

ciudades extinguidas, extinguidos pueblos, pueblos en marcha,

columnas en marcha y Napoleón ante el Beresina

relieves en púlpitos por Giovanni Pisano Ecce Homo de Nietzsche y

     campos de concentración

l’empire de la majorité se fonde sur cette idée qu’il y a plus de

sagesse dans beaucoup d’hommes que dans un seul (Tocqueville)

el recuerdo de la voz de Adolf Hitler en la radio Sinfonía para 9

instrumentos opus 21 1928 de Anton Webern y nunca he escrito líneas

     tan largas

Piero della Francesca y el humo del cielo de diciembre

lo que puede recapitularse

 

lo que puede recapitularse es mi tema

lo que puede recapitularse es mi tema

lo que puede recapitularse es mi tema

 

lo que no puede recapitularse

 

 

Libelo VII

 

aquí se posan las grandes mariposas azules

abrimientos ocurren de lo imperceptible

aterrizan aquí los balcones verdes de mi pasado

distritos examinados caminan lentos por barrios ajenos

los álamos negros se inclinan uno sobre el otro y enmudecen

bicicletas fallecidas ruedan lentas por el mundo olvidadizo

ventanas vacías se mueven en cadenas anchas profundamente

     por el paisaje silencioso

¿qué buscan las ventanas vacías?

Tomado de:

https://campodemaniobras.blogspot.com/2020/01/helmut-heissenbuttel-dos-poemas.html

 

 

Existencia en silla de ruedas

Todo a una altura de tres cuartos (ver sólo a una altura de tres cuartos da pena)

Ojo con ojo con terneros, ovejas y diente de león

(No poder imaginarse nunca más en sus propias piernas)

Ser llevado por Ida, Martín o por quien sea

Todo a una altura de tres cuartos, ojo con ojos con ovejas, terneros y

Ventanas (detrás de una ventana una anciana saluda sonriente)

Entretanto para cambiar televisión: partidos de tenis en Rhotenbaum en Hamburgo y en el Rochusclub en Düsseldorf y en Wimbledon en London durante la semana, los lunes Peter Strohm, Miss Marple los miércoles, Sherlock Holmes los jueves.

El sol, el viento como siempre.

Recuerdo también aquí (en Hamburgo, compra de Pascua con Ida y calle

Erika con Lisi) Cargar sentimiento.

Deseo de todo corazón: poder escribir esto en tiempo pasado.

 

 

 

José Luis Reina Palazón, Antología esencial de la poesía alemana. Espasa Calpe, Madrid, 2004.

 

 

Mi historia bíblica comienza con el olor del campo

mi historia bíblica comienza con el olor del campo

.......en agosto

mi paleolítico llega sólo hasta mi propia infancia

prosodia del vagón de tren

del discurrir discontinuo del tiempo

ayer fue hace tres semanas

Montones de días pasan el rato en el pasado

mi inquietud es la vista de las aguas que son

.......salidas en canoa de remos

mi inquietud es el ruido de los datos

.......que ruedan en el tablero de la mesa

Los ángulos se doblan torcidos sobre mi cara

 

 

Las manchas de tinta desaparecen rápido

las manchas de tinta corren veloces sobre el concepto

....... tarde de septiembre

un Miró de 1931 con el título Silencio

el pozo de las aves migratorias está en movimiento

la lámpara de escritorio resuelve el acertijo no

en vano Miró tiende sus brazos heideggerianos

.... ... a Wittgenstein

la luz amarillenta de la lluvia de la tarde de septiembre se aferra

....... al cristal de la ventana

los brazos amarillentos de la tarde de septiembre se abrazan

....... yo a ti

la luz amarillenta de septiembre de la lluviosa la tarde golpea

....... como un proyectil de silencio

Tomado de:

https://www.escritas.org/pt/helmut-heissenbuttel

 

 

Reducción gramatical

 

"Si yo no sólo fuera yo sino nosotros sería yo tú, él ella. Como yo soy yo y no nosotros yo soy yo y sólo puedo hablar de mí. Si yo fuera nosotros yo hablaría de nosotros cuando yo hablo de mí. Como yo soy yo sólo puedo hablar de mí no hablo de nosotros. Pero pienso hablando de mí [como si nosotros]. Hablo como si yo fuera nosotros. [Nosotros seríamos nosotros si pudiéramos hablar de nosotros. Nosotros no tiene habla. Nosotros es un fantasma hecho de yo más yo más yo. Este fantasma yo más yo más yo es un fantasma porque nosotros no podemos hablar de nosotros]. "

Tomado de:

https://www.epdlp.com/escritor.php?id=8938