domingo, 3 de mayo de 2026

POEMAS DE JUAN GELMAN - RECORDAMOS SU NATALICIO -


Ausencia de amor

 

Cómo será pregunto.

Cómo será tocarte a mi costado.

Ando de loco por el aire

que ando que no ando.

 

Cómo será acostarme

en tu país de pechos tan lejano.

Ando de pobre cristo a tu recuerdo

clavado, reclavado.

 

Será ya como sea.

Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.

Me comerás entonces dulcemente

pedazo por pedazo.

 

Seré lo que debiera.

Tu pie. Tu mano.

 

 

Certezas

 

A ver cómo es.

Estaba quieta la inquietud por una vez.

La desazón en sazón y

¡cómo se parecía el mundo a Gerarda

envuelta en sensaciones de encaje!

Las palabras chocan contra la tarde

                         /y no la descomponen.

 

La furia no me deja solo conmigo.

Habrá que recortar la sombra militar.

¡Camaradas especialistas en esperar cansancios:

apaguen el amor dudoso

que baja humilde y despacito!

 

Hasta el revés del cosmos morirá!

 

 

Comentario I

                                                        

                                                      (Santa teresa)

 

querido amor que partís como un pájaro

acostado sobre los horizontes

¿estará bien darnos todos al todo/sin

ser parte de nada/ni siquiera del vuelo que

 

te lleva?/¿piensan hermanas y hermanos

que rodeando se puede llegar/o

partiendo y quedándose a la vez se llega

a la unidad buscada como manjar celeste?

 

o sea/dura es la vida o esta

salud que cavo para encontrarte como luz!

o palabra/ramita donde te poses como

la mano tuya sobre mi corazón

 

 

Costumbres

 

no es para quedarnos en casa que hacemos una casa

no es para quedarnos en el amor que amamos

y no morimos para morir

tenemos sed y

paciencias de animal

 

 

El juego en que andamos

 

Si me dieran a elegir, yo elegiría

esta salud de saber que estamos muy enfermos,

esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría

esta inocencia de no ser un inocente,

esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría

este amor con que odio,

esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,

que me juego la muerte.

 

 

Epitafio

 

Un pájaro vivía en mí.

Una flor viajaba en mi sangre.

Mi corazón era un violín.

 

Quise o no quise. Pero a veces

me quisieron. También a mí

me alegraban: la primavera,

las manos juntas, lo feliz.

 

¡Digo que el hombre debe serlo!

 

Aquí yace un pájaro.

Una flor.

Un violín.

 

 

Escribo en el olvido...

 

Escribo en el olvido

en cada fuego de la noche

cada rostro de ti.

Hay una piedra entonces

donde te acuesto mía,

ninguno la conoce,

he fundado pueblos en tu dulzura,

he sufrido esas cosas,

eres fuera de mí,

me perteneces extranjera.

 

 

Fábricas del amor

 

Y construí tu rostro.

Con adivinaciones del amor, construía tu rostro

en los lejanos patios de la infancia.

Albañil con vergüenza,

yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,

para darte la voz,

para poner dulzura en tu saliva.

Cuántas veces temblé

apenas si cubierto por la luz del verano

mientras te describía por mi sangre.

Pura mía,

estás hecha de cuántas estaciones

y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.

Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.

Qué infinito de besos contra la soledad

hunde tus pasos en el polvo.

Yo te oficié, te recité por los caminos,

escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra,

te hice un sitio en mi lecho,

te amé, estela invisible, noche a noche.

Así fue que cantaron los silencios.

Años y años trabajé para hacerte

antes de oír un solo sonido de tu alma.

 

 

Gotán

 

Esa mujer se parecía a la palabra nunca,

desde la nuca le subía un encanto particular,

una especie de olvido donde guardar los ojos,

esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.

 

Atención atención yo gritaba atención

pero ella invadía como el amor, como la noche,

las últimas señales que hice para el otoño

se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.

 

Dentro de mí estallaron ruidos secos,

caían a pedazos la furia, la tristeza,

la señora llovía dulcemente

sobre mis huesos parados en la soledad.

 

Cuando se fue yo tiritaba como un condenado,

con un cuchillo brusco me maté

voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,

él moverá mi boca por la última vez.

 

 

La economía es una ciencia

 

En el decenio que siguió a la crisis

se notó la declinación del coeficiente de ternura

en todos los países considerados

o sea

tu país

mí país

los países que crecían entre tu alma y mi alma

de repente duraban un instante y antes de irse

o desaparecer dejaban caer sábanas

llenas de nuestros sexos

que salían volando alrededor como perdices.

¿Quiere decir que cada vez que hicimos el amor

dejábamos nuestros sexos allí,

y ellos seguían vivitos y coleando como perdices suavísimas?

Qué raro, mirá que lavábamos las sábanas

con subordinación y valor

para que los jugos de la noche pasada

no inauguraran el pasado

y ningún pasado pusiera una oficina entre nosotros

para ordenarnos el hoy

porque el alma amorosa es desordenada y perfecta

tiene mucha limpieza y lindura

se necesita todo un Dios para encerrarla

como le pasó a Don Francisco

que así pudo cruzar el agua fría de la muerte.

Es bien raro eso de nuestros sexos volando

pero recuerdo ahora que cada vez que yo entraba en tu sexo

y me bañaban tus espumas purísimas con impaciencia

y dulzura y valor

me parecía oír un pajarerío en el bosque de vos

como amor encendiendo otro amor,

o más, es cierto que cada vez nuestros sexos resucitaban

y se ponían a dar vueltas entre ellos

como maripositas encandiladas por el fuego

y se querían morir de nuevo

buscando incesantemente la libertad

y había un país entre la vida y la muerte

donde todo era consolación y hermosura

y no poseíamos nuestro corazón

y nuestros sexos se perdían como almas en la noche

y nunca más los volvíamos a ver para entender

estudio los índices de la tasa de inversión bruta

los índices de la productividad marginal de las inversiones

los índices de crecimiento del producto amoroso

otros índices que es aburrido hablar aquí

y no entiendo nada.

La economía es bien curiosa

al pequeño ahorrista del alma lo engañan en Wall Street

los sueldos de la ternura son bajos

subsiste la injusticia en el mercado mundial del amor,

el aprendiz está rodeado de nubes que parecen elefantes,

eso no le da dicha ni desdicha

en medio de las razones

las redenciones

las resurrecciones.

Se lleva el alma a la nariz para sentir tus perjúmenes

estoy viendo volar los pajaritos que te salían del sexo

mejor dicho

de más allá todavía

de todo lo que valías

o brillabas

o eras

y dabas como jugos de la noche.

 

 

La muchacha del balcón

 

La tarde bajaba por esa calle junto al puerto

Con paso lento, balanceándose, llena de olor,

Las viejas casas palidecen en tardes como ésta,

Nunca es mayor su harapienta melancolía

Ni andan más tristes de paredes,

En las profundas escaleras brillan fosforescencias como de mar,

ojos muertos tal vez que miran a la tarde como si recordaran,

eran las seis, una dulzura detenía a los desconocidos,

una dulzura como de labios de la tarde, carnal,

                                                                carnal,

los rostros se ponen suaves en tardes como ésta,

arden con una especie de niñez

contra la oscuridad, el vaho de los dancings.

 

Esa dulzura era como si cada uno recordara a una mujer

Sus muslos abrazados, la cabeza en su vientre,

El silencio de los desconocidos

Era un oleaje en medio de la calle

Con rodillas y rostros de ternura chocando

Contra el "New Inn", las puertas, los umbrales de color abandono.

 

Hasta que la muchacha se asomó al balcón

de pie sobre la tarde íntima como su cuarto con la cama deshecha

donde todos creyeron haberla amado alguna vez

antes de que viniera el olvido.

 

 

La puerta

 

abrí la puerta/amor mío

levantá/abrí la puerta

tengo el alma pegada al paladar

temblando de terror

 

el jabalí del monte me pisoteó

el asno salvaje me persiguió

en esta media noche del exilio

soy yo mismo una bestia

 

 

La rueda

 

El arco o puente que va

de tu mano a la mía cuando

no se tocan, abre

una flor intermedia.

¿Qué toca, qué retoca, qué trastoca

ese vacío de las manos

solas en su fatiga?

Nace una flor, sí,

se agosta en mayo como una

equivocación de la lengua

que se equivoca , sí.

¿Por qué este horror?

En la página de nosotros mismos

tu cuerpo escribe.

 

 

La secreta dulzura del dolor...

 

la secreta dulzura del dolor

es transparencia/sale

de la furiosa resignación del sueño/

suena en la boca del perdido

 

en su origen/en su

rumor de existencia que

le clava la cabeza al gran espanto/

al doble andar/al doble hilo/a la

 

no verdad del estar como no estar/

el vuelo torpe que los cría/

lo que rompe la luz/memoria

 

confusa por sus números/

pecho que dura como huella/

la nada que te ama/

 

 

Límites

 

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed,

hasta aquí el agua?

 

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire,

hasta aquí el fuego?

 

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor,

hasta aquí el odio?

 

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre,

hasta aquí no?

 

Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.

Sangran.

 

 

Lo que cava

 

La sangre corcovea

en todos los rincones, en

el alma superior, en su orgullo,

en los perros con olor a furia.

El ser amado convierte

la humillación en asombro y vengo aquí

para decir que te amo. El domingo

del payaso prueba la desolación.

La emoción contra la pared

espera que la fusilen.

Nuestros cuerpos conocen esa pared.

Es una atadura del sol

que cava y cava.

 

 

Lo que pasa

 

Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,

mis manos, mi cabeza,

y lo que es más, mi soledad, la gran señora,

como un día de mayo dulcísimo de otoño,

y lo que es más aún, todo mi olvido

para que lo deshagas y dures en la noche,

en la tormenta, en la desgracia,

y más aún, te di mi muerte,

veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,

y aún no puedo abarcarte, sigues creciendo

                                                       como un fuego,

y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz.

Tomado de:

http://amediavoz.com/gelman.htm

 

 

Otras partes

 

 

¿oíste / corazón? / nos vamos

con la derrota a otra parte /

con este animal a otra parte /

los muertos a otra parte /

 

que no hagan ruido / callados como están / ni

se oiga el silencio de sus huesos /

sus huesos son animalitos de ojos azules /

se sientan mansos a la mesa /

 

rozan dolores sin querer /

no dicen una sola palabra de sus balazos /

tienen una estrella de oro y una luna en la boca /

aparecen en la boca de los que amaron /

 

pasan noticias de sus sueños /

arrastran sus lágrimas con un pañuelito detrás como

    barriendo el padecer /

como no queriendo mojarlo /

para que el padecer estalle y arda y haga asiento donde

    sentarse a pensar otra vez /

 

nos vamos / corazón / a otra parte /

hace mal que no podás sacar los pies de la tristeza /

aunque es tristeza que besa la mano que empuñó el fusil y

    triunfó /

y tiene corazón y guarda en su corazón una mujer y un

    hombre pasando como tigres por el cielo del sur /

 

una mujer y un hombre como tigres enjaulados

    en la memoria del sur /

besando hijitos que nunca más van a crecer /

compañeros que nunca más van a crecer y ahora cosen

la tierra al aire / cosen

 

tu corazón / corazón / sus animales /

una mujer y un hombre

caminando por el cielo del tigre

como tigre que canta /

 

vámonos con esta perra a otra parte /

no tenemos derecho a molestar /

nuestro solo derecho es empezar otra vez

bajo la luz del sol sereno /

 

los límites del cielo cambiaron /

ahora están llenos de cuerpos que se abrazan

y dan abrigo y consolación y tristeza

con una estrella de oro y una luna en la boca /

 

con un animal en la boca mirando el centellear

de los compañeritos que sembraron corazón

y levantan su corazón ardiente

como un pueblo de besos /

 

 

Vuelos

 

¿qué es este vuelo entre la vida y su ser? /

¿este temblor como un sombrero gris? /

¿este cielo que se abre como fierro

candente en su batalla

 

o punto de morir? / ¿para qué

te trabajamos / cielo / llenamos

tus vestidos de todo lo que crece? /

vos esperas la muerte / yo espero la victoria /

alguien ha puesto hermosura en mi corazón /

alguien movió mi dolor /

arriba / abajo / después / antes / alguien

rodeó mi corazón de hermosura /

 

si la hermosura cantara en la noche /

la noche tendida sobre mi corazón /

mi corazón tendido en el país /

envuelto en la hermosura que arde /

 

abre sus brazos contra la desgracia

como las dos caricias del pecho de diana /

pecho que gira en mi país /

país que gira como pecho en la noche /

 

un otoño que viene los compañeros volarán /

consolarán a Dios / tan triste /

crecerán como vieja pasión /

diana será dos soles en la dicha del sur /

 

 

Otro tango

 

el monstruo de la razón engendra sueños / dijo /

hundió sus manos en la noche y las dejó acostaditas /

su voz adolescente

tenía ojeras donde empezaba el sueño /

 

cayó en combate un día de estos tiempos /

ese día las mujeres se enojaron con Dios /

con los pechos furiosos golpeaban contra los aujeritos

por donde julio se estaba yendo de aquí /

 

no para irse / abandonar /

sino porque sucede que hay que irse /

muchas veces pasa eso /

hermanas / manos / hay que irse / chan-chán /

 

algunos cuidan madres amargas en el patio /

otros pierden la voz /

otros duermen con camisas de fuego /

ese día las mujeres golpeaban con los pechos furiosos /

 

¿por qué tenías que morir? /

¿acaso la dulzura no te seguía como un buey? /

tenías una ventana en el pecho /

tu almita calentaba como un fuego pero él se murió /

 

también el jorge se murió y ninguna tibieza lo rodeaba /

¿dónde estabas / vos / mundo / o cierva / o astro que

brillás entre el trabajo y la lucha? / julio cayó con un sol

    en el cuerpo /

alrededor giran mujeres / pechan / furian / chan-chán /

 

vamos a hacer una mañana alta como una ventana /

los compañeros se asomarán /

verán los cielos no nacidos

donde colgaban astros para vidas más bellas /

 

 

Mujeres

 

decir que esa mujer era dos mujeres es decir poquito

debía tener unas 12,397 mujeres en su mujer /

era difícil saber con quién trataba uno

en ese pueblo de mujeres / ejemplo:

 

yacíamos en un lecho de amor /

ella era un alba de algas fosforescentes /

cuando la fui a abrazar

se convirtió en singapur llena de perros que aullaban /

    recuerdo

cuando se apareció envuelta en rosas de aghadir /

parecía una constelación en la tierra /

parecía que la cruz del sur había bajado a la tierra /

esa mujer brillaba como la luna de su voz derecha /

 

como el sol que se ponía en su voz /

en las rosas estaban escritos todos los nombres de esa

    mujer menos uno /

y cuando se dio vuelta / su nuca era el plan económico /

tenía miles de cifras y la balanza de muertes favorable

    a la dictadura militar / o sea

 

nunca sabía uno adónde iba a parar esa mujer /

yo estaba ligeramente desconcertado / una noche

le golpié el hombro para ver con quién era

y vi en sus ojos desiertos un camello / a veces

 

esa mujer era la banda municipal de mi pueblo /

tocaba dulces valses hasta que el trombón empezaba

    a desafinar /

y los demás desafinaban con él /

esa mujer tenía la memoria desafinada /

 

usté podía amarla hasta el delirio /

hacerle crecer días del sexo tembloroso /

hacerla volar como pajarito de sábana /

al día siguiente se despertaba hablando de malevíc /

 

la memoria le andaba como un reloj con rabia /

a las tres de la tarde se acordaba del mulo

que le pateó la infancia una noche del ser /

ellaba mucho esa mujer y era una banda municipal /

 

la devoraron todos los fantasmas que pudo

alimentar con sus miles de mujeres /

y era una banda municipal desafinada

yéndose por las sombras de la placita de mi pueblo /

 

yo / compañeros / una noche como ésta que

nos empapan los rostros que a lo mejor morimos /

monté en el camellito que esperaba en sus ojos

y me fui de las costas tibias de esa mujer /

 

callado como un niño bajo los gordos buitres

que me comen de todo / menos el pensamiento

de cuando ella se unía como un ramo

de dulzura y lo tiraba en la tarde /

 

 

Vínculos

 

 

El sin tierra ve ahora los otoños que su niñez no sabe traicionar. Allí pasó mañana. Tiembla de siempre en nunca más. No cesa su porción de infinito.

 

 

Retrato

 

Nadie debe hacer ruido en el secreto corazón. Amo las apariencias del no ser natural. La verdadera nada es el espejo que envenena los rostros del deseo, convierte a la memoria en cuerpo fugitivo de la unión. Desde que nací estoy lleno y vacío de mí mismo y así conozco que la verdad más inocente es un destino.

 

 

El baldío

 

Animal de baldío, memoria, comés pastos que no crecieron más.

 

 

La forma

 

Alma que ahora pensás: decí por qué en amor la soledad es forma de la luz.

 

 

La vuelta

 

Vos, que me das a mí en el espanto del pensar.

La vuelta al pueblo que no fue.

Ternura que se pudre.

 

 

La mano

 

Inventaba un país con tanto amor que estalló en el invento. Ahora se lo ve en los circos que pobrean, los cerdos neblinosos, los escondidos en un palo. Estaba untado de almas y abrigaba las cenizas de un soplo que le escarbaba una mujer.

 

La claridad de sus migajas ulceraba a los engaños conversos. Gritaba “¡muera, muera!” a su espanto reunido. La sufridera le agachaba los buitres que supo conseguir. Tenía deseos y sarna de canario. Ardía en un fuego que nadie concibió y no hacía tierra ni cielo con la mano.

Tomado de:

https://materialdelectura.unam.mx/poesia-moderna/16-poesia-moderna-cat/333-183-juan-gelman?start=7

 

 

Nacimiento de la poesía

La mañana sin sol de la ciudad,

la mañana cantora,

árboles conversando del otoño,

picapedreros tiroteando

sirenas, caras rápidas, ladridos,

me ve salir lleno de bruma

o de pájaros vivos del último septiembre

o de rumores del amor, crepúsculos y pianos

o de todo lo que habrá de morir como si fuera nada

ya que el otoño partirá el amor.

los pianos ladrarán con cara de septiembre,

la poesía pasará como un animal desconocido

por la ciudad llena de bruma

y sonarán los tiros de la palabra, Gelman.

 

 

Somas

the times literary supplement dice:

«golpear genitales con todo el puño implicaría

ruptura violencia y enorme daño para los

órganos envueltos»

¿y aplicar la picana en los genitales?

¡y quemar golpear el cuerpo tendido y volver a

aplicar la picana eléctrica en los genitales!

¡y volver a quemar golpear el cuerpo tendido y

volver a aplicar la picana eléctrica en los

genitales!

 

no hay rías para los genitales varados en el sur

implicaría aplicaría

los genitales están implicados por acá

sufren aplicaciones ruptura violencia enorme daño

por acá

 

los genitales se disiparon en la niebla de Londres

envueltos en las hojas amarillas del times literary

supplement

la tinta los excitó

la tinta convirtió su rabia en hechos somáticos eróticos

 

acá lo somático es así

aplican la picana eléctrica en los genitales

     queman golpean el cuerpo tendido y vuelven a aplicar

la picana eléctrica en los genitales

vuelven a quemar golpear el cuerpo tendido y vuelven

a aplicar la picana eléctrica en los genitales

 

varados en el sur

 

Necesidades

el individuo que difiere de sus pares

que perturba o escandaliza a su familia o sociedad

suele ser calificado de insano acusado de enfermedad mental y perseguido

como enfermo

este acto de siquiatría llena necesidades importantes

el individuo que ve piernas azules de mujer volar

arbolitos cantar el mundo heder

es encerrado golpeado insulina con electricidad médicos

este acto de siquiatría llena necesidades importantes ¿necesidad del volar o cantar?

¿necesidades del individuo que difiere de sus pares

que perturba o escandaliza a su familia o sociedad y es

calificado de insano acusado de enfermedad mental

y perseguido como enfermo?

 

¿otras necesidades?

¿necesidades del individuo que no difiere de sus pares

que no perturba o escandaliza a su familia o sociedad

que no es calificado de insano acusado de enfermedad

mental ni perseguido como enfermo?

 

¿piernas azules de mujer volar no?

¿ni arbolitos cantar ni mundo heder?

Tomado de:

https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Revista/ultimas_ediciones/73/gelman_poemas.html

 

 

Cábalas

 

A ver si la húmeda yerba

te deshace de furias

con un silbo de paso. Los rostros

que supieron y callaron

noticias del horror,

tan alimento de sí mismos,

reman en aguas secas.

Tienen sabor a hueso, usan

almas prestadas, parecen

restos cansados de la indignidad.

Detrás de su agonía

hay un dedo que nunca se levanta.

Se comen los guiñapos

de su reloj central.

 

 

El muro

 

La mujer embarazada que pasa

con su carga sucesiva y

palabras a lo que será

viene del muro donde

lo que une separa.

Allí está escrito

que la pregunta es un ritmo en el alma

y el vacío se vacía de

la imperfección de los viejos lenguajes.

¿Dónde se alza la amistad

de la humedad con el ser que despierta?

El horizonte engaña a los

que hablan con los ojos tapados

por sangre que haya.

Hay mundos raros sin techo

para el que no sabió.

 

 

 

 

                      A Mara

El mar que nos separa de la vida a la vida es este aire delgado donde la boca no se oye y se vuelve tierra. Es tan difícil poseer la noche sola de vos. La unión/ en la que el todavía es alma/ conoce el dominio del soplo que va de amor a amor y canta lo que sabe cantar. Los que calumnian a la vida no tienen la pasión del temor/el humilde furor robado a la tiniebla que cubre los manteles donde se enfría la sopa del tiempo. Fortaleza del cuello inclinado sobre los desgarrones de uno mismo. Vigilan a la noche que calla porque tiene derecho a negar.

Tomado de:

https://www.casamerica.es/literatura/cuatro-poemas-de-juan-gelman


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