viernes, 7 de julio de 2017

NARRACIONES, HISTORIAS Y POEMAS INFANTILES Y CUENTOS CORTOS DE VARIOS AUTORES PARA EL FIN DE SEMANA

NARRACIONES, HISTORIAS Y POEMAS INFANTILES Y CUENTOS CORTOS DE VARIOS AUTORES PARA EL FIN DE SEMANA

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Maria Elena Walsh

El reino del revés

Me dijeron que en el Reino del Revés
nada el pájaro y vuela el pez,
que los gatos no hacen miau y dicen yes
porque estudian mucho inglés.
Vamos a ver cómo es
el Reino del Revés.
Me dijeron que en el Reino del Revés
nadie baila con los pies,
que un ladrón es vigilante y otro es juez
y que dos y dos son tres.
Me dijeron que en el Reino del Revés
cabe un oso en una nuez,
que usan barbas y bigotes los bebés
y que un año dura un mes.
Me dijeron que en el Reino del Revés
hay un perro pequinés,
que se cae para arriba y una vez...
no pudo bajar después.
Me dijeron que en el Reino del Revés
un señor llamado Andrés
tiene 1530 chimpancés,
que si miras no los ves.
Me dijeron que en el Reino del Revés
una araña y un ciempiés
van montados al palacio del Marqués
en caballos de ajedrez.
Vamos a ver cómo es
el Reino del Revés.


La vaca estudiosa


Había una vez una vaca 
en la Quebrada de Humahuaca. 
Como era muy vieja, muy vieja, 
estaba sorda de una oreja.
Y a pesar de que ya era abuela 
un día quiso ir a la escuela. 
Se puso unos zapatos rojos, 
guantes de tul y un par de anteojos.
La vio la maestra asustada
y dijo: - Estas equivocada. 
Y la vaca le respondió: 
¿Por qué no puedo estudiar yo?
La vaca, vestida de blanco, 
se acomodó en el primer banco. 
Los chicos tirábamos tiza 
y nos moríamos de risa.
La gente se fue muy curiosa 
a ver a la vaca estudiosa. 
La gente llegaba en camiones, 
en bicicletas y en aviones.
Y como el bochinche aumentaba 
en la escuela nadie estudiaba. 
La vaca, de pie en un rincón, 
rumiaba sola la lección.
Un día toditos los chicos 
se convirtieron en borricos. 
Y en ese lugar de Humahuacala 
única sabia fue la vaca.

Manuelita la tortuga
Manuelita vivía en Pehuajó 
pero un día se marcó. 
Nadie supo bien por qué 
a París ella se fue 
un poquito caminando 
y otro poquitito a pie.
Manuelita, Manuelita, 
Manuelita dónde vas
con tu traje de malaquita 
y tu paso tan audaz.
Manuelita una vez se enamoró 
de un tortugo que pasó. 
Dijo: ¿Qué podré yo hacer? 
Vieja no me va a querer, 
en Europa y con paciencia 
me podrán embellecer.
En la tintorería de París 
la pintaron con barniz. 
La plancharon en francés 
del derecho y del revés.
Le pusieron peluquita 
y botines en los pies.
Tantos años tardó en cruzar 
el mar que allí se volvió a arrugar 
y por eso regresó vieja como se marchó 
a buscar a su tortugo que la espera en Pehuajó

La familia Polillal 


La polilla come lana
de la noche a la mañana.

Muerde, come, come, muerde
lana roja, lana verde.

Sentadita en el ropero
con su plato y su babero,

come lana de color
con cuchillo y tenedor.

Sus hijitos comilones
tienen cuna de botones.

Su marido don Polillo
balconea en un bolsillo.

De repente se avecina
la señora Naftalina.

Muy oronda la verán,
toda envuelta en celofán.

La familia polillal
la espía por un ojal,

y le apunta con la aguja
a la Naftalina bruja.

Pero don Polillo ordena:
--No la maten, me da pena;

vamosnos a otros roperos
a llenarlos de agujeros.

Y se van todos de viaje
con muchísimo equipaje:

las hilachas de una blusa
y un paquete de pelusa.



‘Doña Disparate’

.
Doña Disparate,
nariz de batata,
se olvida, se olvida
de cómo se llama.
Se olvida el rodete
detrás de la puerta,
duerme que te duerme
cuando está despierta.
Se quita el zapato,
se pone el tranvía,
bebe la botella
cuando está vacía.
No sabe, no sabe
y aprieta un botón
para que haya luna
o se apague el sol.
Oye con el diente,
habla con la oreja,
con un cucharón
barre la vereda.
—¡Señor boticario,
véndame tornillos!
—¡Señor verdulero,
hágame un vestido!
«¡Guau!», dice el felpudo.
«¡Miau!», dice la jarra.
¡Que yo soy el perro!
¡Que yo soy la gata!
Doña Disparate,
nariz de merengue,
se «ecovica», digo
se equivoca siempre.

Un gato de la Luna dijo miau

.
.
Un gato de la Luna dijo miau
justo cuando pasaba un astronau-
ta, que iba tan ligero
que se quitó el sombrero
pero no pudo contestarle chau.




ELSA ISABEL BORNEMANN

SE MATÓ UN TOMATE


¡Ay! ¡Qué disparate!
¡Se mató un Tomate!
¿Quieren que les cuente?

Se arrojó en la fuente
sobre la ensalada
recién preparada.

Su rojo vestido
todo descosido,
cayó haciendo arrugas
al mar de lechugas.

Su amigo Zapallo
corrió como un rayo
pidiendo de urgencia
por una asistencia.

Vino el doctor Ajo
y remedios trajo.
llamó a la carrera
a Sal, la enfermera.

Después de sacarlo
quisieron salvarlo
pero no hubo caso:
¡estaba en pedazos!

Preparó el entierro
la agencia «Los Puerros».
Y fue mucha gente...
¿Quieren que les cuente?

Llegó muy doliente
Papa, el presidente
del Club de Verduras,
para dar lectura
de un «Verso al Tomate»
(otro disparate)
mientras, de perfil,
el gran Perejil
hablaba bajito
con un Rabanito.

También el Laurel
(de luna de miel
con Doña Nabiza)
regresó de prisa
en su nuevo yate
por ver al Tomate.

Acaba la historia:
ocho Zanahorias
y un Alcaucil viejo
formaron cortejo
con diez Berenjenas
de verdes melenas,
sobre una carroza
bordada con rosas.

Choclos musiqueros
con negros sombreros
tocaron violines
quenas y flautines,
y dos Ajíes sordos
y Espárragos gordos
con negras camisas,
cantaron la misa.

El diario Espinaca
la noticia saca:
«Hoy, ¡qué disparate!
¡se mató un Tomate!»

Al leer, la Cebolla
lloraba en su olla.
Una Remolacha
se puso borracha.
-¡Me importa un comino!
dijo Don Pepino...
y no habló la Acelga
(estaba de huelga).

CASITA DE PAPEL

La casita de los versos
es de papel y chiquita,
pero allí cabe de todo
lo que uno necesita
en sus siete habitaciones
con sus siete ventanitas:
En una hay sueños violetas,
hay en la otra, sonrisas;
en la tercera, un gigante
bien dibujado con tiza
que guarda hermosas palabras
debajo de la camisa...
En la cuarta habitación
un cofre con musiquitas;
en la quinta, dos espejos
para ver cosas bonitas...
(por uno se ven los pájaros
y por el otro, estrellitas...).
En la sexta habitación
cubre paredes y suelo,
un jardín de tulipanes
con césped de terciopelo
y escalera-caracol
para ir a bailar al cielo.
En la séptima hay dos lunas
en el fondo de un baúl:
una huele a azúcar tibia,
la otra a perfume azul...
una usa hebillas de oro,
la otra moños de tul.
¡Ay! ¡Qué casa primorosa,
de papel y tan chiquita!
pero... ¿han visto?, cabe todo
lo que uno necesita
en sus siete habitaciones
con sus siete ventanitas.

  

POEMA DEL ENAMORADO DE LA MAESTRA


Usted jamás va a saberlo
y es apenas una frase:
¿Cómo escribir que la quiero
en el cuaderno de clase?

Usted nunca va a enterarse.
Es ancha esta pena mía…
¿Cómo contarle mi amor
con faltas de ortografía?

Usted pondrá «insuficiente»
a su alumno enamorado,
pues por volverla a tener
voy a repetir el grado.

CANCIÓN CON SARAMPIÓN

¡Ay! ¡Qué desesperación!
¡Mi pulpo con sarampión!
Sus tentáculos rosados
aparecieron punteados
con manchitas coloradas,
circulares y ovaladas.
Lo encontré muy afiebrado,
inmóvil y acurrucado
en una esquina del mar.
Llamé urgente al Calamar
por teléfono marino,
pues es el doctor más fino
inteligente y capaz
que se haya visto jamás.
Tan pronto el doctor llegó,
a mi pulpo revisó.
Lo puso en una pecera,
lo acomodó en la heladera,
hasta que, en un ratito,
la fiebre se hizo cubitos.
Entonces, lo retiró
y en su cuna lo abrigó
mientras que —con una aleta—
escribía la receta:
"Comprimidos de corvina
e inyecciones de sardina
y para el fuerte catarro
unos fomentos de barro".
Ha pasado una semana
y ya mi pulpo se sana
mas —¡oh, desgracia espantosa!—
su enfermedad contagiosa
se ha transmitido en el mar
y ahora puedo observar
los cangrejos con puntitos,
afiebrados cornalitos,
la ballena acatarrada
y las langostas manchadas.

PUENTES

Yo dibujo puentes
para que me encuentres:
Un puente de tela,
con mis acuarelas...

Un puente colgante,
con tiza brillante...
Puentes de madera,
con lápiz de cera...

Puentes levadizos,
plateados, cobrizos..
Puentes irrompibles,
de piedra, invisibles...

Y tú...¡Quién creyera!
¡No los ves siquiera!
Hago cien, diez, uno...
¡No cruzas ninguno!

¿DÓNDE, DÓNDE?


Dónde dónde
¿Dónde van las mariposas,
dónde van?
¿Las libélulas danzantes,
dónde están?
¿Y esa langosta acróbata
del jardín,
dónde se oculta con su hijo
saltarín?
¿Dónde se esconden mis bichos
cuando llueve?
¿Puede alguien responderme?,
¿alguien puede?
¿Y el torito, a su bonete
de arlequín
lo resguarda como el grillo
a su violín?
Quizá tengan ya las caras
tan mojadas...
y antenas, alitas, patas
empapadas...
Ah... ¡Que el sol ponga ya en marcha
su gran fragua!
Mis bichos no tienen botas
ni paraguas...

EL HUMO

El humo
de las chimeneas
se va de viaje
y por eso se pone
su mejor traje.

Para
no perderse
deja sus huellas
por toda
la escalera
de las estrellas.

CUÉNTICO BÓBICO PARA UNA NÉNICA ABURRÍDICA

Una mañánica
de primavérica
hallé una láuchica
en la verédica.
Era muy rárica:
con dos mil rúlicos
sobre la cárica,
según calcúlico.
En su cartérica
guardaba heládico
de rica crémica
y chocolático.
Jugó a la abuélica,
también al ránguico,
pisa pisuélica
y bailó un tánguico.
Y muy ligérico
se fue en un cárrico
con su cochérico
y sus cabállicos.
No, no es mentírica
—cara de tórtica—
¿No crees nádica?
¡Pues no me impórtica!

CUANDO YO CIERRO LOS OJOS

Cuando yo cierro los ojos...
¿Qué sucede?
¿Quedan quietas las paredes?
¿No se mueven?

¿Dónde va la luz que estaba
yo mirando?
¿Se mete por mis bolsillos
disparando?

¿Dónde va toda mi casa
si me duermo?
¿Sigue igual o no?
¿Qué pasa? No me acuerdo...

¿Cuando yo cierro los ojos,
qué sucede?
¿Pueden quedarse las cosas...?
¿Dime, pueden?

CANCIóN CON SARAMPIóN 

(por Elsa Bornemann)
¡Ay! ¡Qué desesperación!
¡Mi pulpo con sarampión!
Sus tentáculos rosados
aparecieron punteados
con manchitas coloradas,
circulares y ovaladas.
Lo encontré muy afiebrado,
inmóvil y acurrucado
en una esquina del mar.
Llamé urgente al Calamar
por teléfono marino,
pues es el doctor más fino
inteligente y capaz
que se haya visto jamás.
Tan pronto el doctor llegó,
a mi pulpo revisó.
Lo puso en una pecera,
lo acomodó en la heladera,
hasta que, en un ratito,
la fiebre se hizo cubitos.
Entonces, lo retiró
y en su cuna lo abrigó
mientras que —con una aleta—
escribía la receta:
"Comprimidos de corvina
e inyecciones de sardina
y para el fuerte catarro
unos fomentos de barro".
Ha pasado una semana
y ya mi pulpo se sana
mas —¡oh, desgracia espantosa!—
su enfermedad contagiosa
se ha transmitido en el mar
y ahora puedo observar
los cangrejos con puntitos,
afiebrados cornalitos,
la ballena acatarrada
y las langostas manchadas.


AUGUSTO MONTERROSO

El perro que deseaba ser humano


En la casa de un rico mercader de la Ciudad de México, rodeado de comodidades y de toda clase de máquinas, vivía no hace mucho tiempo un Perro al que se le había metido en la cabeza convertirse en un ser humano, y trabajaba con ahínco en esto. Al cabo de varios años, y después […]

La fe y las montañas


Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil […]
Cuando cumplió cincuenta y cinco años, el profesor Fombona había consagrado cuarenta al resignado estudio de las más diversas literaturas, y los mejores círculos intelectuales lo consideraban autoridad de primer orden en una dilatada variedad de autores. Sus traducciones, monografías, prólogos y conferencias, sin ser lo que se llama geniales (por lo menos eso dicen […]

Míster Taylor


-Menos rara, aunque sin duda más ejemplar -dijo entonces el otro-, es la historia de Mr. Percy Taylor, cazador de cabezas en la selva amazónica. Se sabe que en 1937 salió de Boston, Massachusetts, en donde había pulido su espíritu hasta el extremo de no tener un centavo. En 1944 aparece por primera vez en […]

La rana que quería ser una rana auténtica

Había una vez una rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello. Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se […]

La tela de Penélope o quién engaña a quién

Hace muchos años vivía en Grecia un hombre llamado Ulises (quien a pesar de ser bastante sabio era muy astuto), casado con Penélope, mujer bella y singularmente dotada cuyo único defecto era su desmedida afición a tejer, costumbre gracias a la cual pudo pasar sola largas temporadas. Dice la leyenda que en cada ocasión en […]

La honda de David

Había una vez un niño llamado David N., cuya puntería y habilidad en el manejo de la resortera despertaba tanta envidia y admiración en sus amigos de la vecindad y de la escuela, que veían en él -y así lo comentaban entre ellos cuando sus padres no podían escucharlos- un nuevo David. Pasó el tiempo […]

El mono que quiso ser escritor satírico

En la selva vivía una vez un Mono que quiso ser escritor satírico. Estudió mucho, pero pronto se dio cuenta de que para ser escritor satírico le faltaba conocer a la gente y se aplicó a visitar a todos y a ir a los cocteles y a observarlos por el rabo del ojo mientras estaban […]


El fabulista y sus críticos

En la Selva vivía hace mucho tiempo un Fabulista cuyos criticados se reunieron un día y lo visitaron para quejarse de él (fingiendo alegremente que no hablaban por ellos sino por otros), sobre la base de que sus críticas no nacían de la buena intención sino del odio. Como él estuvo de acuerdo, ellos se […]


DINOSAURIO

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

FECUNDIDAD

Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea.

HISTORIA FANTÁSTICA
Contar la historia del día en que el fin del mundo se suspendió por mal tiempo.

NUBE
La nube de verano es pasajera, así como las grandes pasiones son nubes de verano, o de invierno, según el caso.

IMAGINACIÓN Y DESTINO
En la calurosa tarde de verano un hombre descansa acostado, viendo el cielo, bajo un árbol; una manzana cae sobre su cabeza; tiene imaginación, se va a su casa y escribe la Oda a Eva.

EL PARAÍSO IMPERFECTO
‑Es cierto -dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno-; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.

EL RAYO QUE CAYÓ DOS VECES EN EL MISMO SITIO
Hubo una vez un Rayo que cayó dos veces en el mismo sitio; pero encontró que ya la primera había hecho suficiente daño, que ya no era necesario, y se deprimió mucho.

LA FE Y LAS MONTAÑAS

Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.
La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe.

LA MOSCA QUE SOÑABA QUE ERA UN ÁGUILA

Había una vez una Mosca que todas las noches soñaba que era un Águila y que se encontraba volando por los Alpes y por los Andes.
En los primeros momentos esto la volvía loca de felicidad; pero pasado un tiempo le causaba una sensación de angustia, pues hallaba las alas demasiado grandes, el cuerpo demasiado pesado, el pico demasiado duro y las garras demasiado fuertes; bueno, que todo ese gran aparato le impedía posarse a gusto sobre los ricos pasteles o sobre las inmundicias humanas, así como sufrir a conciencia dándose topes contra los vidrios de su cuarto.
En realidad no quería andar en las grandes alturas o en los espacios libres, ni mucho menos.
Pero cuando volvía en sí lamentaba con toda el alma no ser un Águila para remontar montañas, y se sentía tristísima de ser una Mosca, y por eso volaba tanto, y estaba tan inquieta, y daba tantas vueltas, hasta que lentamente, por la noche, volvía a poner las sienes en la almohada.
EL GRILLO MAESTRO

Allá en tiempos muy remotos, un día de los más calurosos del invierno, el Director de la Escuela entró sorpresivamente al aula en que el Grillo daba a los Grillitos su clase sobre el arte de cantar, precisamente en el momento de la exposición en que les explicaba que la voz del Grillo era la mejor y la más bella entre todas las voces, pues se producía mediante el adecuado frotamiento de las alas contra los costados, en tanto que los pájaros cantaban tan mal porque se empeñaban en hacerlo con la garganta, evidentemente el órgano del cuerpo humano menos indicado para emitir sonidos dulces y armoniosos.
Al escuchar aquello, el Director, que era un Grillo muy viejo y muy sabio, asintió varias veces con la cabeza y se retiró, satisfecho de que en la Escuela todo siguiera como en sus tiempos.
LA VACA

Cuando iba el otro día en el tren me erguí de pronto feliz sobre mis dos patas y empecé a manotear de alegría y a invitar a todos a ver el paisaje y a contemplar el crepúsculo que estaba de lo más bien. Las mujeres y los niños y unos señores que detuvieron su conversación me miraban sorprendidos y se reían de mí pero cuando me senté otra vez silencioso no podían imaginar que yo acababa de ver alejarse lentamente a la orilla del camino una vaca muerta muertita sin quien la enterrara ni quien le editara sus obras completas ni quien le dijera un sentido y lloroso discurso por lo buena que había sido y por todos los chorritos de humeante leche con que contribuyó a que la vida en general y el tren en particular siguieran su marcha.



Jairo Aníbal Niño 
(Moniquirá Boyacá, 5 de septiembre de 1941 — Bogotá, 30 de agosto de 2010)
(Gran Escritor Colombiano)
-Los invito a mis paginas de Facebook al lado derecho y al twitter @juan_diego_gp
Dos almas, ¡ay de mil, imperan en mi pecho,
Y cada una de la otra anhela desprenderse.
Una, con apasionado amor que nunca se fatiga, como con garras de acero a lo terreno se aferra; la otra a trascender las tinieblas terrestres aspira, buscando reinos afines y de más alta estirpe.




-Goethe, Fausto


EL DÍA DE TU SANTO

El día de tu santo
te hicieron regalos muy valiosos:
un perfume extranjero, una sortija,
un lapicero de oro, unos patines,
unos tenis Nike y una bicicleta.
Yo solamente te pude traer,
En una caja antigua de color rapé,
un montón de semillas de naranjo,
de pino, de cedro, de araucaria,
de bellísima, de caobo y de amarillo.
Esas semillas son pacientes
y esperan su lugar y su tiempo.
Yo no tenía dinero para comprarte algo lujoso.
Yo simplemente quise regalarte un bosque.

NO BUSQUES MÁS TU CUADERNO DE GEOGRAFÍA


No busques mas tu cuaderno de geografía.
Yo lo saqué de tu morral.
No quisiste ir a matiné conmigo,
el domingo pasado.
Mis amigos me contaron
que estabas en compañía de Bermúdez,
el grandote que practica la lucha libre.
Me contaron que estabas muy linda,
y que te reias a cada rato.
No busques mas tu cuaderno de geografía.
Ahora que está lloviendo,
asómate a la ventana,
y verás pasar ochenta barquitos de papel.
No busques mas tu cuaderno de geografía.

AYER POR PRIMERA VEZ

Ayer por primera vez
supe lo que era la aritmética
cuando, sin que nadie se diera cuenta,
me besaste en los labios.
Ayer por primera vez
supe que 1 más 1 son 1.

CUANDO PASAS

Cuando pasas,
se cae un cuaderno
un pie tropieza,
se escurren unos anteojos,
se oprime una garganta,
un par de manos sudan,
se extravía una bufanda.
Lo que ocurre
es que el cuaderno,
el pie,
los anteojos,
la garganta,
el par de manos
y la bufanda
están locos por ti.

USTED

Usted
que es una persona adulta
– y por lo tanto-
sensata, madura, razonable,
con una gran experiencia
y que sabe muchas cosas,
¿qué quiere ser cuando sea niño?

LECCION

-Paula, ¿usted sabe qué es es una oveja?
-Sí. La oveja es una nube con paticas.



¿QUÉ ES EL GATO?

El gato
es una gota
de tigre.

¿QUÉ ES EL RÍO ?

El río
es un barco
que se derrritió.

¿QUÉ ES LA GAVIOTA?

La gaviota
es un barquito de papel
que aprendió a volar.

¿ QUÉ ES LA TRISTEZA?

La tristeza
es un ajedrecista
que siempre juega
con las piezas grises.

CONEJOS

El hombre que todos los días
soñaba con conejos
abrió las alas de la ventana
y atisbó el aire seco de la noche.
Se desnudó lentamente
se metió entre las sábanas
como una criatura que se sumerge
en un pozo de hierba
y lloró largamente
porque en la radio habían anunciado
la destrucción total de la cosecha de zanahorias.

VISTA

Los cerros
tienen un color
de música dorada.
Una niña ciega
camina erguida y con pies sabios.
Su bastón es un pájaro blanco
revoloteando en su jaula de sombras.
Los cerros suenan a crepúsculo
y la ciega no se pierde de vista.

¿QUÉ ES EL MAR?

Para el pez volador
el mar es una isla
rodeada de tierra por todas partes.

¿SI LOS ENAMORADOS VIVIERAN EN LA LUNA?

Si los enamorados vivieran en la luna
en noches de tierra llena
– cogidos de la mano-
contemplarían el océano azul de nuestro planeta
y lo verían lleno de estrellas de mar.

¿QUÉ ES EL SILENCIO?

El silencio son seis cuerdas sin guitarra.

¿QUÉ FUE PRIMERO?

¿ Qué fue primero,
el huevo o la gallina?
Primero fue el pollito.

¿PORQUÉ LAS JIRAFAS TIENEN EL CUELLO TAN LARGO?

Las jirafas tienen el cuello tan largo
porque necesitan mordisquear las altas hojas de los árboles
para tener la ilusión de que se alimentan de ventanas.

¿QUÉ ES EL BUHO?

Albenázar Pantoja, eminente biólogo de Cartagena de Indias,
descubrió que el búho, simplemente es un gato al que le crecieron los ojos.
En unos papeles encontrados en su laboratorio y que estaban semidevorados por las polillas, aclara el asunto de las alas. Allí consigna
que gracias a su tesón y a su preocupación por el estudio de los búhos,
en alguna parte de la noche le fue dado el privilegio de contemplar el misterioso vuelo de los gatos.

¿CÓMO SE PASA AL OTRO LADO DEL ESPEJO?

Para pasar al otro lado del espejo, se necesita del valor temerario
de un niño de siete años, de su facultad para convertir el azul en quetzal
y la nube en garza. El sabe que tiene que ascender por la vertiente más peligrosa del espejo, trepar cuidadosamente para no tropezar con el brillo, afianzar con firmeza el pie para evitar hundirse en la garganta de los
reflejos, y eludir el encuentro cegador con los ojos de su doble. Entonces llegará a la cúspide y pasará al resplandor del otro lado, descendiendo
por la parte oscura de la luna.

¿QUÉ ES LA DESPEDIDA?

La despedida es una mano
que es un pañuelo
que es el corazón
y la distancia.
La despedida es una mano
que es un pañuelo
que es una mano
en el corazón
de la distancia.

LA GIOCONDA

Una vez en Barranquilla existió un hombre que dedicó su vida a estudiar el fenómeno de la sonrisa de la Gioconda.
Luego de muchos años de estudio e investigaciones, descubrió que Leonardo no pintó sobre el rostro de la mujer ninguna sonrisa. De su pincel surgió un rostro adusto con ojos del dulce color de las nubes del vino. Es el espectador quien al mirarla y quererla sonríe primero. Ella lo hace después.

El enemigo verdadero…

Un día me encontré cara a cara con un tigre y supe que era inofensivo.
En otra ocasión tropecé con una serpiente cascabel y se limitó a hacer sonar las maracas de su cola y a mirarme pacíficamente.
Hace algún tiempo me sorprendió la presencia de una pantera y comprobé que no era peligrosa.
Ayer fui atacado por una gallina, el animal mas sanguinario y feroz que hay sobre la tierra.
Eso fue lo que le dijo el gusanito a sus amigos

Fundición y forja

Todo se imaginó Supermán, menos que caería derrotado en aquella playa caliente y que su cuerpo fundido serviría después para hacer tres docenas de tornillos de acero, de regular calidad.

Por tí

Por ti
me he convertido en delincuente en un ratero,
en un amigo de lo ajeno
que será perseguido por todos
incluyendo al policía de la esquina
al profesor de moral
y al prefecto de disciplina.
Por ti
Ayer en la tarde
me convertí en un ladrón de flores.

LECCIÓN DE MUSICA

Do,
re,
mi,
fa,
sol,
la,
si.
Si?
Sí,
mi
sol;
sí.
Aquel hombre creía que todo se vendía y que todo se compraba. un día su esposa le dio un hijo y el hombre esperó con impaciencia a que el tiempo le diera al niño la capacidad de pedirle muchas cosas y a él la satisfacción de enseñarle a negociar todos y cada uno de sus antojos.
Llegado el momento, el hombre lo invitó a que le presentara la lista de solicitudes. el niño pidió el telón de los atradeceres, la clave de sol, un aerolito, las cosquillas que sintieron en la boca de los estómagos los astronautas que descendieron por primera vez en las praderas de la luna, el bosque de los abrazos, un curso de idiomas para saber qué dicen el baile de las colas de los perros, las lenguas de agua que murmuran en los troncos de los árboles y las palabras fosforecentes que cantan en los ojos de los gatos, la corriente eléctrica generada por los besos, un ratón de computador que le enseñe a evitar las ratoneras de las respuestas y que en cambio lo conduzca siempre al queso de las preguntas, y un poco del sonido del mar con la posibilidad de colocarlo en el interior de una concha de caracol. El hombre no supo qué hacer porque esas cosas no las vendían en ninguna parte.
Su mujer, entonces, lo llevó de la mano al almacén de la infancia.

LA MADRE

El hombre bebió con avidez esa sopa tibia y espesa que le daba la madre y sintió cómo le volvía otra vez la vida al cuerpo. Hacía varios días que no probaba bocado y había sentido el yerto terror de que no se estaba muriendo de la herida de bala sino del hambre. Era un milagro que ella hubiera encontrado algo para comer en ese paisaje de pedregales.
La mujer después de darle de comer se recostó en una piedra que tenía forma de medialuna. El hombre se sorprendió al verla tan pálida y con las vistas como con fiebre. Quiso acercarse a ella pero la mujer lo detuvo con una señal de los ojos y dijo: “Me dejaría de llamar Emilia Sierra si dejara morir de hambre a mi hijo. No lo he parido ni lo he criado para que se acabe como un perro. Ese gusto no se lo voy a dar a los asesinos del gobierno”.
Arriba surgió un punto luminoso. Era un avión volando tan alto que parecía una pelusa desprendida del sol.
La mujer se quedó mirando el avión hasta que se fue del cielo y agregó: “A usted lo necesitan los pobres de estas tierras para que siga la pelea hasta el final. Cuídese mucho. Ya ve que en un pequeño descuido la tropa nos inundó el rancho y tuvimos que agarrar lo primero que topamos a mano y salir en estampida inventando caminos. Ahora regrese y siga al frente de nuestra gente. Me saluda a su tío Florentino y le dice que le entregue los dos caballos. Y dígale a Margarita que se meta con ustedes en el monte.”
Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas. Contempló amorosamente a su hijo y sonrió. Luego, poco a poco, se fue muriendo sobre la piedra en forma de medialuna.
El hombre observó la cara transparente de la finada y luego vio la olla de peltre donde había hervido la sopa de color rojo, y vislumbró las dos profundas heridas que tenía la madre en las muñecas.

Me Haces Un Favor

¿me haces un favor?
¿Qué clase de favor?
¿quieres tenerme mis avioncitos durante todo el recreo?
¿durante todo el recreo?
Si, es que tú eres mi cielo…

Es tan azul tu sombra

Es tan azul tu sombra
que te sigo paso a paso
sin ninguna otra intención
que la de poner a navegar
sobre tu sombra azul
a mis barquitos de papel.
————————-
Para el pichón
El árbol perfecto
Es el árbol que canta
Para el pájaro
El árbol perfecto
Es el árbol que vuela.
————————
El aire alrededor
El aire alrededor de un grano de arena
es la flor amarilla.
El aire alrededor de un vaso de agua
es la gaviota.
El aire alrededor de tu risa
es una caja de lápices de colores.
El aire alrededor de una gotera en el techo
es el mar.
Con los lápices de colores voy a dibujarte
y tu vestido será amarillo como la flor de cayena
y pintaré sobre tu cabeza una gaviota
y la gaviota estará asomada a una nube y cantando
y dibujaré también tu risa que será un arco iris
y el arco iris tendrá una banderita en el sombrero
y dibujaré mi tristeza que será una gotera en el techo
y la gotera es el mar con una isla
y la isla es una ballena emplumada
y finalmente dibujaré el aire
y el aire serán las letras de tu nombre,
ya que cada vez que te pienso
la respiración me duele con un dolor bonito
porque tú eres el aire que respiro.
————————
El águila de hielo, lejos de su país natural, lejos del frío de la altura, había bajado hasta ese sitio, a sabiendas de que el calor derretiría su cuerpo. Zoro comprendió el generoso gesto del ave, cuando en un vuelo rasante se dio cuenta que volaba con una de sus alas semiderretida. Reconoció a su amiga de la montaña de la nariz de hielo.
Amadeo exclamó: —Es el águila de hielo. No estaba muerta. —No estaba muerta, repitió Zoro.
Se quedaron mirando cómo el ave volaba resbalando, tropezando con el filo del aire, hasta que el calor la convirtió en una pequeña nube (Zoro p. 61-62).

CUANDO LLEGUE DEL COLEGIO
Cuando llegue del colegio,
me quite los zapatos,
dejé en el suelo la maleta
donde cargo útiles y libros,
me senté en el viejo sofá
que me gusta tanto,
llamé a mi gato para acariciarlo,
no quise almorzar ni hablar con nadie,
y le sostuve la mirada al retrato de Zico
que tengo pegado en la pared.
Más allá de la ventana pasó un color tan rápido
que sólo alcancé a ver un pedazo de pájaro o de mariposa
Saqué del bolsillo de la camisa una hoja de cuaderno
donde ella había escrito su nombre.
Es trigueña, de trenzas, se llama Alejandra, se rie lindo,
y tiene nueve años como yo.
Estudia en tercero A,
y al recordarla sentí un corrientazo por dentro
como si me empezara a dolor el estómago del corazón
AYER POR LA TARDE
Ayer por la tarde,
Como te lo había prometido,
Jugué el mejor partido de fútbol de mi vida,
En el primer tiempo
Hice un gol a los quince minutos.
A los treinta y siete hice otro.
En el segundo tiempo
A los siete minutos,
José Villegas,
El que cuando canta dice
Que le nacen mariposas en el pensamiento,
Fusilo a nuestro arquero
Con un taponazo sobre el ángulo izquierdo.
A los diez y nueve minutos y quince segundos,
David, el que quiere ser aviador,
Empato el partido
Con un lindo gol de cabeza
A los cuarenta y cuatro minutos
Al estilo castañito,
Hice el gol mas lindo del mundo,
Mi equipo gano por el marcador de dos a tres,
Pero yo sentí que había perdido
Porque tu no viniste.
Me derrotaron los goles que me hizo tu ausencia.
COLOMBIA
Colombia
Limita al norte con el mar caribe,
Al sur con ecuador y Perú
Al noroeste con la republica de Panamá
Al oriente con Venezuela y brasil
Y al occidente con el océano pacifico
Yo,
Al norte, al sur, al noroeste, al oriente y al occidente limito contigo.
SABES QUE?
¿Sabes que?
Esta noche,
Asomado a la ventana
Veo la luna
Como si fuera el ojo de una cerradura,
Y sabes que?
Me empino en la punta de mis pies
Con la ilusión
De pegar mí ojo a la luna
Y a través de esa cerradura
Contemplarte dormida
En tu alcoba del espacio.
LILIANA
*
Liliana, me contaron
Que prefieres salir con López
Porque el es un niño muy rico,
Propietario de muchas cosas.
Para que lo sepas,
Yo también soy muy rico;
Tan rico que una vez fui dueño
De quince caballos de carreras.
*
Mateo al verte es increíble pensar
Que alguna vez fuiste dueño
De quince caballos.
Dime… ¿todos ellos corrieron en el hipódromo de la capital?
*
no, Liliana
Ellos jamás corrieron en el hipódromo.
Lo hacían cerca de isla grande
En el golfo de morrosquillo
Mis quince caballos eran de mar.
ESTA LLOVIZNANDO
Esta lloviznando
Pienso en Paula ausente.
Un árbol inmenso se ve a lo lejos
Como si fuera un barco navegando en la lluvia;
De pronto deja caer una flor roja que es el ancla
Y escucho unos golpes suaves en la puerta.
1X1
¿1×1?
Uno
¿1×2?
Todo
¿Todo?
Si, si los dos se tienen cariño.
TE HAS IDO
Te has ido
Y una luna sucia flota sobre el agua
Te has ido
Y ya no me queda nada por hacer;
Solamente meterme al lago,
Coger con cuidado a la luna sucia
Y limpiarla con mi manga.
CUANDO APOYO MI OIDO
Cuando apoyo mi oído
En el caracol de tu oreja
Escucho el mar de tu corazón.
¿QUE HACES AQUÍ?
¿Qué haces aquí?
Y porque tienes ese frasquito en la mano?
– Es que he venido por un poco de tu saliva
Para curarme una herida
Que ayer – por estar mirándote-
Me hice cuando jugaba béisbol.
ME CONTARON
Me contaron que ayer cortaron el árbol
Que crecía frente a tu casa
Para poner, en cambio,
Un aparato de la empresa de teléfonos.
Creo que los alambres se hubieran podido colocar
En las fuertes ramas de tu acacia,
Pero parece que no quisieron correr el riesgo
De que alguien, al levantar el auricular,
Escuchara la voz de un gorrión triste
Que averigua por una flor que desapareció hace días
Y que vestía pétalos morados, cáliz del color de la luna,
Y que se adornaba con un dorado sombrero de polen.
El gorrión ofrece recompensa.

DESDE EL DIA
Desde el dicen que conocí a helena
Puedo hablar con los animales y las cosas
Claro que ellos solo entienden el helenañol,
Ya que de lo único que saben y comprenden
Es del amor que siento por ella.
Mi perro me ha dado muchos consejos,
Lo mismo ha hecho una mesa antigua
Y una jarra de porcelana
Y un libro de cuentos
Y una navaja suiza
Y un ratón blanco
Y un balón numero cinco
Y un disco de manzanero y otro de diana ross.
Desde ayer no se que hacer con un dolor que siento
En lo que debe ser el alma,
Porque cuando le pregunte a la jaula
Si helena me querría para siempre,
No dijo nada,
Permaneció en silencio largo rato,
Hasta que de manera extraña abrió su puerta,
Y dejo escapar al ruiseñor.

TRES NUBES GRISES
Tres nubes grises
Una tras otra
Al ser heridas por un tigre de viento,
Cayeron
Una tras otra
Sobre los manzanos en flor
Y sobre tu recuerdo.
LA IMAGEN
La imagen más clara que tengo de un hermoso cielo
Cielo amado por pilotos y gorriones
Es la de tus manos,
Son tan bellas que parecen de aire suave
Con dos o tres nubes oscuras
Que son tus dedos manchados de tinta.
ES MEDIANOCHE
Es medianoche,
Mi ventana esta abierta de par en par,
Desde el fondo de la oscuridad de mi cuarto
Veo como el marco de la ventana
Es la boca de una caja de cartón
Que poco a poco se va llenando de estrellas
Mientras pienso en ti.
TU CABELLO ES UNA BANDADA DE CHUPAFLORES
Tu cabello es una bandada de chupaflores,
Tu cara es un espejo mágico,
Tu sonrisa es un gol olímpico,
Tu mirada es un cinco en algebra
Tus manos son un par de mariposas,
Y tus pies dos caballitos blancos.
Serias perfecta si tu corazón no fuera de piedra.
ESTABAS BAJO EL ARBOL
Estabas bajo el árbol,
Y un golpe de viento hizo caer una lluvia de hojas
Que produjeron una lluvia de sombras
Sobre ti
Y en ese momento
Caíste suavemente de rodillas sobre el pasto
Pensé que una bandada de pájaros de color perla
Te había derribado.
EL DIA DE TU SANTO
El día de tu santo
Te hicieron regalos muy valiosos:
Un perfume extranjero, una sortija,
Un lapicero de oro, unos patines,
Unos tenis Niké y una bicicleta.
Yo solamente te pude traer,
En una caja antigua de color rape,
Un montón de semillas de naranjo,
De pino, de cedro, de araucaria,
De bellísima, de caobo y de amarillo.
Esas semillas son pacientes
Y esperan su lugar y su tiempo.
Yo no tenía dinero para comprarte algo lujoso.
Yo simplemente quise regalarte un bosque.
EL AIRE ALREDEDOR
El aire alrededor de un grano de arena
Es la flor amarilla.
El aire alrededor de un vaso de agua
Es la gaviota
El aire alrededor de tu risa
Es una caja de lápices de colores
El aire alrededor de una gotera en el techo
Es el mar.
Con los lápices de colores voy a dibujarte
Y tú vestido será amarillo como la flor de cayena
Y pintare sobre tu cabeza una gaviota
Y la gaviota estará asomada a una nube y cantando
Y dibujare también tu risa que será un arco iris
Y el arco iris tendrá una banderita en el sombrero
Y dibujare mi tristeza que será una gotera en el techo
Y la gotera es el mar con una isla
Y la isla es una ballena emplumada
Y finalmente dibujare el aire
Y el aire serán las letras de tu nombre,
Ya que cada vez que te pienso la respiración me duele
Con un dolor bonito
Por que tú eres el aire que respiro.
HAY ALGO EN EL CIELO
Hay algo en el cielo
Una estrella fugaz que desciende
Como si a un astronauta
Se le hubiera caído una moneda brillante
Del bolsillo de su blue Jean espacial.
Hay algo en el cielo
Es una señal sonora,
Una gallada de campanas,
Una música en tropel,
Una melodía eléctrica,
Un viento cantante;
Es el repiquetear del teléfono
Y, por fin,
Tu voz.
TODOS TRASNOCHARON
Todos trasnocharon
Para ver el cometa de halley
Yo solo tenía ojos para contemplar
La lejana estrella iluminada
De tu ventana.
POR PRIMERA VEZ EN MI VIDA ENVIO UNA CARTA
Por primera vez en mi vida envió una carta
Y es para ti.
Cuando la abras veras que contiene una hoja perfumada
En la que no hay nada escrito.
Tengo la esperanza de que sepas quien te la envía
Si recuerdas que el ultimo día de clases
Me confiaste el secreto
De que la flor que más amabas era el jazmín
Por lo blanca
Y por su aroma.
EN SECRETO
En secreto
Recogí el vaso en que habías bebido
Y lo lleve a mi casa.
Por las tardes, cuando llego del colegio,
Lo coloco bajo el grifo
Y veo flotar un beso en el agua.
MIRO LA LUNA LLENA
Miro la luna llena
Y compruebo que la ausencia
Tiene la forma
De una brillante y triste rueda de bicicleta.
ME DIJISTE
Me dijiste
Que no irías
A mi fiesta de cumpleaños
Y saliste corriendo
Por en medio del patio.
Yo me quede
Pegado a la ventana
Mirándote,
Mirando
Como tu cola de caballo
Espantaba una a una
Las moscas de mis sentimientos.
COMO NO ME VAS A QUERER
Como no me vas a querer
Si soy un bombero heroico
Que acaba de salvar un gato
Al que se le incendiaban
Seis de sus siete vidas
Como no me vas a querer
Si soy el capitán de la nave
Que se posa suavemente
En una América del sur
De un planeta lejano.
Como no me vas a querer
Si acabo de ganar
Por amplio margen
La vuelta a Colombia en bicicleta
Y el tour de Francia,
Y definitivamente
Como no me vas a querer
Si soy capaz de soñar, todos los sueños,
Incluso el más lindo de todos:
Soñar que tú me amas.
QUE ES LO QUE SIENTO
¿Qué es lo que siento,
Que será lo que me ocurre,
Que tienen mis ojos
Que mi osito de felpa
Cada día que pasa
Se parece más y más a ti
LECCION DE MUSICA
SUPE QUE TE AMABA
Supe que te amaba
Más allá de toda duda
El día en que estabas colocando un clavo en la pared
Y te golpeaste con el martillo
Y a mi me empezó a sangrar el dedo pulgar.
DESPUES DE SUPERAR
Después de superar
Treinta y dos miedos y medio
Por fin tuve el valor de acercarme a ti y decirte:
-Buenos días,
Y luego de un silencio que duro medio miedo,
Puede agregar:
-¿verdad, que esta lloviendo mucho últimamente?
Después de superar
Treinta y tres miedos
Por fin tuve el valor de acercarme a ti
Y junto al buenos días
Ofrecerte una bolsa de palomitas de maíz.
Espero que te hayas dado cuenta
De que por lo menos una de las palomitas era mensajera.
Y A MI QUE ME IMPORTA
Y a mí que me importa que ya no me quieras
¿Es que acaso no oíste cuando hace seis meses,
Dos días, cuatro horas, quince minutos y tres segundos,
Te dije: -hágame el favor y me tiene mi cariño y mi bufanda.
Que dentro de un rato vengo por ellos?
Claro que no estoy negando que hace seis meses,
Dos días, y cuatro horas, me devolviste la bufanda.
TE REGALE UN CARACOL
Te regale un caracol el día de tu cumpleaños
Cuando izaste la bandera te obsequie otro de color perla
Una tarde, cuando me di cuenta de que estabas triste,
Te mande con mi hermana un caracol de las islas
Hace algunos días, te deje una pareja de caracoles de rió,
En el interior de tu pupitre.
Ayer estuve en tu casa y te lleve un caracol transparente, tan bello y tan extraño
Que parecía hecho de aire endurecido.
Sin embargo, tu madre se enfureció conmigo
Y grito que jamás quería volver a vernos
Ni a mí ni a los caracoles que te regalo a cada rato
Ella no comprende
Que yo,
Simplemente,
Estaba haciendo una escalera de caracol
Para llegar a ti.
SI MARIA
Si Maria tiene tres manzanas
Y le da una a Nicolás,
¿Cuántas le quedan?
¿En que estas pensando, Nicolás?
¿Acaso no sabes la respuesta?
Si Maria me da una manzana,
Todavía me queda una esperanza.
AYER POR PRIMERA VEZ
Ayer por primera vez
Supe lo que era la aritmética
Cuando, sin que nadie se diera cuenta
Me besaste en los labios.
Ayer por primera vez
Supe que 1 mas 1 son 1.
NO BUSQUES MAS TU CUADERNO DE GEOGRAFIA.
No busques más tu cuaderno de geografía
Yo lo saque de tu morral.
No quisiste ir a matiné conmigo,
El domingo pasado.
Mis amigos me contaron
Que estabas en compañía de Bermúdez
El grandote que practica la lucha libre
Me contaron que estabas muy linda,
Y que te reías a cada rato.
No busque más tu cuaderno de geografía
Ahora que esta lloviendo
Asómate a la ventana,
Y veras pasar ochenta barquitos de papel
No busques mas tu cuaderno de geografía.



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