SOCIOPATÍA
La manecilla y el bisel de mi reloj
marcan el pulso de la vida.
Mi pecho lleva el verdugo del tiempo.
Apago el transportador,
trazo miradas perplejas en los tripulantes,
la desesperación se expande en la aeronave,
gestos abatidos vuelan por las ventanas.
La endorfina colma mi sangre,
brindo en una copa grabada
con el nombre del señor presidente.
VOYERISMO
Me infiltré como una rata en tu cañería,
contemplé el espectáculo
que del espejo se proyectaba.
Tus mejillas se ruborizaban como bayas silvestres,
solo faltaba que las aves te picaran.
Las aureolas de tus pezones se agrandaron
como la apertura del capullo.
Galopabas, pero sin equino.
Escuché tus gemidos, similares a un sermón,
hasta que se contractaron tus músculos
y te sosegaste en el tiempo.
Una corriente de viento refrescó mi cuerpo
mientras mi otro yo sexual
se entrometía un vibrador abajo del periné.
Mis manos se ungieron de esperma,
poco a poco me fui apaciguando
hasta quedar dormitado en tu fontanería.
Tomado de:
https://revistamontaje.cl/poesia-delirio-de-persecucion-y-otros-poemas-fiama-valerio/
Delirio de persecución
Escuché marchas.
Las fibras de los cordones
se deshebraban como el deshojar de margaritas.
El herrete se había manchado de polvo.
A la orilla del macadán afloraron guijarros,
se descarrilaron las hormigas
al trasladar sus despensas,
violaron la fila india,
se enmarañaron en la punta de mis tenis,
me murmuraron advertencia.
No iba sola.
Aceleré el paso,
chasqueó la suela en el agua,
miré en el retrovisor al caminante persecutor,
escuché su jadeo hostigoso,
giré lentamente
y nadie se avizoraba en el camino.
Piromanía
Miré la Capilla Sixtina,
hice una parada como un florete
en segunda y tercia
y me dije:
¿Cómo no hacerlo?
Hice perder la cabeza de un cerillo.
El lugar se calentó
como los cristales de un invernadero.
Las brasas chisporroteaban,
las ventanas caían
como si nada las tocara.
Mientras le echaba más leño al fuego,
cerré mis párpados para aspirar
mejor el sahumerio.
El chisme se esparció
como matojo rodante.
En las calles
los hombres mascullaban
y las mujeres rezaban,
mientras yo sonreía
como un anciano
se ríe sin malicia de un niño.
DEPRESIÓN
Quisiera esta noche
participar en el avistamiento
de las tortugas que desovan,
seguir el litoral
hasta donde las olas conmueven
la arena muy adentro,
que una borrasca surja
y las hebras de mi cabello
pierdan la memoria genética del bucle.
Que una ola en su cresta
doble los goznes de mis rodillas,
me deje blanda como el celofán de otra onda.
Que surjan relámpagos
y mis párpados los cierre la muerte.
Que me engulla el mar
y quede varada en su lecho.
Tomado de:
https://circulodepoesia.com/2023/10/poesia-nicaraguense-fiama-valerio/
DEPRESIÓN POSPARTO
La puérpera estaba inmóvil
como una figura de cera
en una sala clausurada.
La cadencia de su silla
se había desvanecido
hasta quedar estoica
cual muñeca de porcelana.
Sus ojos estaban más hundidos
que la madriguera de un topo.
Sus dedos estaban más crispados
que un espiral,
brillaban
igual que la sonrisa macabra de un asesino.
Los visillos de su cuarto hacían denso el ocaso.
Deseaba tomar las repulsiones del marido
por aspiraciones de un amante.
Quería tomar los bofetones
por acaricias endebles.
Sentía que la acechaban por su placenta
como buitre a la carroña.
Anhelaba que el arrurú de un niño fuera alegría,
como cuando una madre espera a su hijo al salir de la
cárcel.
ANOREXIA
¿Por qué ser normal es tan difícil?
Desearía viajar alrededor del mundo,
no solo en ochenta días.
Degustar la gastronomía
de las Naciones Unidas.
Catar un buen vino
y disfrutar de una agradable compañía
hasta ver que la seguidilla
del girasol acabe
como un ciclo normal,
que se niega.
No pensar que por cada bocado
mi abdomen se hincha
similar a las cortinas luego de un vendaval.
No imaginarme que en mis muslos
crecerán hoyuelos
como camanances grotescos.
No pensar que el peso ideal
no lo alcanzo,
que el marcador de una balanza
me convierta en Adefagia,
en vez de una Afrodita.
Desearía no maldecir el contexto
y aplaudir cada detalle
que la vida me trae.
Tomado de:
https://irredimibles.com/metaversos-fiama-valeiro/
FROTEURISMO
Abordé el bus
que me llevaría a tu destino,
ahí estabas,
extendida de brazos,
tensando tus muñecas
bajo la manija del ómnibus,
dejando tu cuerpo
libre a la velocidad del volante.
Vestías top blanco,
crispado como el terciopelo.
Sin abrochar el botón en los ojales,
el istmo de tus senos
era una víbora de sudor
ya en un celofán derretido.
Los paletones de tu falda
fluctuaban en el recorrido,
mientras mis ojos
se aturdían en el privilegio
de tu dorso níveo.
Me acerqué a ti
hasta que mi respiración
opacó lo vítreo
en la persiana del autobús.
Un frenazo
me acordó de seguir tu talle
hacia abajo con mis manos
mientras la memoria muscular
de mi pene se elongó.
Froté tus ancas
mientras te movías despavorida,
solo por ser yo
un entusiasta de la crema.
FETICHISMO
Un sillón donde desarrolla su menú el kamasutra.
El aire acondicionado atascando nicotina, sudor
y polución de dos seres copulando.
Un burdel en la periferia y una prostituta.
La eyaculación precoz de la cerveza
entre tus muslos hacia tus tobillos,
liberó mi orgasmo.
Mis huellas dactilares taponearon
los poros de tu cuello,
impidieron el proceso regenerativo de tu piel.
Tus pies usurparon su último movimiento de vedette,
mientras de mí surgió un podólogo empírico.
Tomado de:
https://www.revistainnombrable.com/2023/11/masoquismo-poemas-de-fiama-valerio.html
DEPRESIÓN ESTACIONAL
Apoyada en el marco de mi ventana,
expedía las cenizas al cenicero,
todo daba vuelta en mi cabeza
como un disco sobre su eje.
Me sentía abotagada,
como si cargara un yelmo en mi cabeza,
mi cabello estaba despeinado como crines,
una lágrima pendía de mi nariz.
Las moscas se agolpaban en las vajillas sucias,
mi perro no comía, como que estaba contagiado,
la lluvia cubría los senderos con su manto,
las ráfagas de vientos barrían las nubes,
la niebla extendía sus vapores sobre el horizonte
entre las montañas,
las vetas de los árboles figuraban dolor,
similar a la extracción de una muela con mano de acero,
me sentía en desamparo,
como cuando una niña pierde a su madre.
Solo esperaba que la mano de Dios me condujera a la
muerte.
Tomado de:
https://www.caratula.net/seleccion-expediente-psicologico/

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