Lunas
No me mires
cuando la luna se estremezca
en mil temblores fulgurosos
No me hables
cuando comparta mi pan
con los habitantes de la Tiniebla
porque entonces mi sombra te cubrirá como una niebla
Sólo espérame en el filo de la realidad
donde la púrpura profunda de Dios
se desangra sobre mi sangre.
La torre de nieve
Me preguntas qué hice anoche.
Subí a la torre de nieve
y me lancé a un lago de sangre pesada
donde beben los lobos antes
de rendirse sobre la arena
Me preguntas por la luna…
entonces di a beber el veneno dorado
a mil conciencias sosegadas
¿acaso estabas allí contando
las palpitaciones de tu laberinto atropellado?
Sus ojos brillaron como agua criminal
y sus rostros brillaron frente al desasosiego
de la carne
como tiembla el tiempo ante el silencio
Me preguntas por la noche…
y te digo que la noche solía ser
el refugio de los dioses que chupan la sangre del
destino
Me preguntas qué hice anoche.
Anoche estrangulé varios dioses
de mi conciencia arrodillada!
Concurso Universitario de Poesía ICFES: Obras premiadas
1986. Bogotá: Editorial Guadalupe. p. 123 y 125.
***
Un ave pasó regando cielo
sobre la selva negra
en praderas de sangre
reflejó múltiples lunas se hierba
y cauces de agua pesada
Frente a un arroyo de la noche
dio nombre a cuatro dioses vagabundos:
Tierra, Viento y Fuego
pero sólo a ti te dio un nombre
que nadie quiere olvidar:
Muerte.
Hojalata. Nº1, marzo de 1987. p. 10.
El río de los hombres
Cruzar el cauce de la niebla
eso nada más,
Entrar bajo el árbol
y buscar la sombra de oro
de alguna fruta profunda.
Recoger el rastro herido
de algún ave sobre espejos de metal
cuando el mar acoja
en su silencio
la miel de los bosques
el cielo de las fieras
y el río de los hombres: Sangre.
Hojalata. Nº2, mayo de 1987. p. 1.
Tomado de:
https://ambulanciaconwhisky.blogspot.com/2008/01/poemas-desde-el-tejado.html
De este lado de las nubes
Se revientan mil girasoles amarillos
Mil espejos
Mil tigres negros
Mil moscas
De este lado de las nubes
Siempre suenan disparos
Que espantan las aves metálicas
De mis manos
De este lado de las nubes
Un puñado de diamantes
Lanzo hacia la geografía transparente
De tus manos
Son las seis de la mañana
Y las hojas secas escribieron tu color
Sobre el café
Son las seis de la mañana
Y de este lado de las nubes
Todavía es de noche
Tal vez sea necesario que todavía
Se derrumben muchos reinos
Tal vez sea indispensable
Que se derrame mucha sangre
Sobre los caminos remotos del mundo
Donde la hierba húmeda es confundida
Por el aliento frío de las montañas
Tal vez tus manos
Sean dos cuchillos brillantes
Que cortan mi pecho
Tal vez tus manos sean
Dos vidrios rotos
Tal vez tenga mi corazón
Lleno de balazos
De tus balazos
Tal vez otra vez de este lado de las nubes
Se llevó a cabo un pequeño asesinato
Entre las copas de vino
Mientras el humo azul del cigarrillo
Se llevaba para siempre tu olor
Tal vez sean las seis de la mañana
Y en el otro lado de la mañana
Un enjambre de aviones invisibles
Se dirigen hacia el núcleo de los vientos
Para bombardearnos con botellas rotas
Dulces botellas rotas de licor
Todo el cuerpo
Todo el cuerpo
Tal vez esta vez de mi corazón
Salga una bandada de cuervos negros
Hacia tu corazón
Tomado de:
https://www.tumblr.com/metanoying/84494435466/de-este-lado-de-las-nubes-se-revientan-mil

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