martes, 23 de diciembre de 2025

POEMAS DE RAFAEL CHAPARRO MADIEDO - PORQUE TAMBIEN TENÍA OPIO SU POESÍA -


Lunas

 

No me mires

cuando la luna se estremezca

en mil temblores fulgurosos

 

No me hables

cuando comparta mi pan

con los habitantes de la Tiniebla

porque entonces mi sombra te cubrirá como una niebla

 

Sólo espérame en el filo de la realidad

donde la púrpura profunda de Dios

se desangra sobre mi sangre.

 

 

La torre de nieve

 

Me preguntas qué hice anoche.

Subí a la torre de nieve

y me lancé a un lago de sangre pesada

donde beben los lobos antes

de rendirse sobre la arena

 

Me preguntas por la luna…

entonces di a beber el veneno dorado

a mil conciencias sosegadas

¿acaso estabas allí contando

las palpitaciones de tu laberinto atropellado?

Sus ojos brillaron como agua criminal

y sus rostros brillaron frente al desasosiego

de la carne

como tiembla el tiempo ante el silencio

 

Me preguntas por la noche…

y te digo que la noche solía ser

el refugio de los dioses que chupan la sangre del destino

 

Me preguntas qué hice anoche.

Anoche estrangulé varios dioses

de mi conciencia arrodillada!

Concurso Universitario de Poesía ICFES: Obras premiadas 1986. Bogotá: Editorial Guadalupe. p. 123 y 125.

 

***

 

Un ave pasó regando cielo

sobre la selva negra

en praderas de sangre

reflejó múltiples lunas se hierba

y cauces de agua pesada

 

Frente a un arroyo de la noche

dio nombre a cuatro dioses vagabundos:

Tierra, Viento y Fuego

pero sólo a ti te dio un nombre

que nadie quiere olvidar:

Muerte.

Hojalata. Nº1, marzo de 1987. p. 10.

 

 

El río de los hombres

 

Cruzar el cauce de la niebla

eso nada más,

Entrar bajo el árbol

y buscar la sombra de oro

de alguna fruta profunda.

 

Recoger el rastro herido

de algún ave sobre espejos de metal

cuando el mar acoja

en su silencio

la miel de los bosques

el cielo de las fieras

y el río de los hombres: Sangre.

 

Hojalata. Nº2, mayo de 1987. p. 1.

Tomado de:

https://ambulanciaconwhisky.blogspot.com/2008/01/poemas-desde-el-tejado.html

 

 

De este lado de las nubes

Se revientan mil girasoles amarillos

Mil espejos

Mil tigres negros

Mil moscas

 

De este lado de las nubes

Siempre suenan disparos

Que espantan las aves metálicas

De mis manos

 

De este lado de las nubes

Un puñado de diamantes

Lanzo hacia la geografía transparente

De tus manos

Son las seis de la mañana

Y las hojas secas escribieron tu color

Sobre el café

Son las seis de la mañana

Y de este lado de las nubes

Todavía es de noche

Tal vez sea necesario que todavía

Se derrumben muchos reinos

Tal vez sea indispensable

Que se derrame mucha sangre

Sobre los caminos remotos del mundo

 

Donde la hierba húmeda es confundida

Por el aliento frío de las montañas

Tal vez tus manos

Sean dos cuchillos brillantes

Que cortan mi pecho

Tal vez tus manos sean

Dos vidrios rotos

Tal vez tenga mi corazón

Lleno de balazos

De tus balazos

 

Tal vez otra vez de este lado de las nubes

Se llevó a cabo un pequeño asesinato

Entre las copas de vino

Mientras el humo azul del cigarrillo

Se llevaba para siempre tu olor

 

Tal vez sean las seis de la mañana

Y en el otro lado de la mañana

Un enjambre de aviones invisibles

Se dirigen hacia el núcleo de los vientos

Para bombardearnos con botellas rotas

Dulces botellas rotas de licor

Todo el cuerpo

Todo el cuerpo

 

Tal vez esta vez de mi corazón

Salga una bandada de cuervos negros

Hacia tu corazón

Tomado de:

https://www.tumblr.com/metanoying/84494435466/de-este-lado-de-las-nubes-se-revientan-mil

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