viernes, 23 de enero de 2026

POEMAS DE JOYCE MANSOUR - RETORNO AL SURREALISMO FRANCÉS -


AZUL COMO UN DESIERTO

 

Felices son los solitarios

Aquellos que siembran el cielo en la ávida arena

Aquellos que buscan lo viviente bajo las polleras del viento

Aquellos que corren jadeando detrás de un sueño evaporado

Porque ellos son la sal de la tierra

Felices son las atalayas sobre el océano del desierto

Aquellos que persiguen el fennec detrás del espejismo

El alado sol pierde sus plumas en el horizonte

El eterno verano se ríe de la tumba mojada

Y si un fuerte grito resuena en las postradas rocas

Nadie lo escucha nadie

El desierto siempre aúlla bajo un cielo impasible

El ojo inmóvil sobrevuela solo

Como el águila al alba

La muerte se traga el rocío

La serpiente sofoca a la rata

El nómade bajo su carpa oye el ulular del tiempo

Sobre la grava del insomnio

Todo está allí esperando por una palabra ya indicada

En otra parte

 

[Fennec: pequeño zorro de orejas puntiagudas de los desiertos del norte de África]

 

 

***

 

 

Sentada en la cama piernas bien abiertas

  Un tazón delante suyo

  Buscando comida pero sin ver nada

  Una mujer con párpados comidos por las moscas

  Gemía

  Las moscas entraban por la ventana

  Partían por la puerta

  Entraban a su tazón

  Ojos rojos moscas negras.

  Comidas por una mujer

  Que no veía nada

Tomado de:

https://inutilesmisterios.blogspot.com/2013/07/joyce-mansour-la-egipcia.html

 

 

***

 

 

La lluvia que cae una vez al año​​

Moja con sus lágrimas consoladoras​​

Los corazones de los muertos que velan bajo las arenas vacilantes​​

Las hienas, las estrellas, los vivos sin cobijo,​​

Calientan sus restos con sus reducidas mortajas​​

Y luchan con tenacidad contra los gusanos y sus parientes.​​

La lluvia que cae por accidente una vez al año​​

Sobre el desierto sombrío

Hace estallar las flores sobre su rostro melancólico,

Las flores incoloras que mueren enseguida

Porque el sol admira a su amigo el desierto​​

Y lo desea desnudo e insaciable

Cada noche.

 

 

***

 

 

Un niño en el tren

El miedo lo coge por la garganta, por la mano,

Su madre muerta posada en sus hombros

A veces a la derecha, a veces a la izquierda​​

Le insufla las dulces palabras de una muerte apaciguada​​

Empujándolo hacia la vía que pasa corriendo

Y bebe su último aliento.

Tomado de:

https://circulodepoesia.com/2025/06/poemas-de-joyce-mansour/

 

 

***

Quiero mostrarme desnuda ante tus ojos melódicos.

Quiero que me veas gritar de placer.

Que mis miembros doblados por un peso excesivo

Te empujen a cometer actos impíos.

Que los finos cabellos de mi cabeza ofrecida

Se enganchen en tus uñas curvadas de furor.

Que te mantengas de pie ciego y creyente

Contemplando desde arriba mi cuerpo desplumado.

(De Gritos)

 

 

***

No conozco el infierno

Pero mi cuerpo arde desde mi nacimiento

Ningún diablo aviva mi odio

Ningún sátiro me persigue

Pero el verbo se transforma en parásitos en mis labios

Y mi pubis tan sensible a la lluvia

Inmóvil como un molusco flatulento de música

Se aferra al teléfono

Y llora

A mi pesar mi carroña se exalta con tu viejo sexo al descubierto

Y durmiente.

(De Rapaces)

 

 

***

Estoy harta de los hombres

De sus súplicas de su pelambre

De su fe de sus modos

Ya he tenidos suficiente con su esqueleto

Bendíceme loca luz que iluminas los montes celestes

Aspiro a quedarme de nuevo vacía como el ojo apacible

Del insomnio

Aspiro a ser astro de nuevo.

(De Rapaces)

 

 

***

Qué falo

Qué falo sonará la campana

El día en que dormiré bajo una manta de plomo

Fundida en mi miedo

Como la aceituna en su bote

Hará un frio metálico y deslucido

No haré más el amor en una bañera esmaltada

No haré más el amor entre paréntesis

Ni entre los labios javaneses de un césped de primavera

Exudaré la muerte como una transpiración amorosa

Rodeada acosada por las visiones de octubre

Me acurrucaré en el lodo.

 

Este último poema: "Qué falo” pertenece al libro: De Faire signe au machiniste (1976),

Traducción mía (María Germana Matta)

Tomado de:

https://batalladepapel.blogspot.com/2010/04/joyce-mansour-poesia.html

 

 

He visto cómo crecía mi rojo vello eléctrico

He visto cómo crecía mi rojo vello eléctrico

Desde mi vientre hasta mi garganta desplumada de pájaro

Y me he reído.

He visto cómo la humanidad vomitaba en la pila inestable de la iglesia

Pero sigo sin comprender a mi corazón.

He visto al camello en camisa partir sin lágrimas para La Meca

Junto a mil y un mercader de arena y al monstruo escamoso de las negras multitudes

Pero no les he podido seguir

Pues la pereza se ha impuesto a mi fervor

Y la rutina ha recuperado su danza dislocada

 

Como la de los dedos del pie.

 

Vivimos pegados al techo

Sofocados por los rancios vapores que desprende la vida cotidiana

Vivimos incrustados en las más bajas profundidades de la noche

Resecadas nuestras pieles por el humo de las pasiones

Giramos alrededor del polo lúcido del insomnio

Sostenidos por la angustia separados por el éxtasis

Viviendo nuestra muerte en el gollete de la tumba.

 

 

Lo negro me cerca

Lo negro me cerca

Ayudadme

Mis ojos abiertos a la vacía desesperación de los horizontes marinos

Estallan en mi cabeza

Ayudadme

Los murciélagos de cuerpo mohoso

Habitantes del cerebro atormentado de los monjes

Cuelgan de mi lengua cremosa

De mi lengua amarilla de mujer prevenida.

Ayudadme, vosotros que veis

Y se multiplicarán vuestros días

A pesar de vuestros pecados no perdonados

A pesar del espesor de vuestras noches en vuestras bocas

A pesar de vuestros hijos iniciados en el mal

A pesar de vuestras camas.

 

 

LOS MUERTOS CON CABEZA DE PERRO

Sé que los que mueren durante el coito se transforman y aprenden de nuevo a sufrir

Cuando la luna saca su verga de ojos de lluvia

Se restriegan sobre sus llagas giran y parecen desfallecer

Poseídos por el vacío

Dislocados perdidos

Ocupan el aire con sus miembros abren sus bocas gritan

Brotan perlas de sus hermosos muñones

La leche mana

Mas una fina lluvia infla los cielos en los que nada la podredumbre

Ahogando a los muertos de endomingados ojos

Ahogando a los tiranos que se disputan la eternidad

Haciendo que hombres y bienes

Mujeres niños hombres perros perros con cabeza de hombre

Todos esos perros de hombres

Esos bienes de hombres

Floten en la fibrosa sopa

De la nada.

 

 

EL RECLINATORIO

Posada en un seno de caoba una paloma

Meditaba

Su pico lo borraba un viento maléfico

Las alas le colgaban del cuello

La paloma meditaba

El seno se despierta y se come al pájaro pensativo

A pesar de la poderosa mirada de la paloma

Aunque no tuviera mucho apetito

A pesar de la medicación

De la paloma.

 

 

CANCIÓN PARA PIES

Doce pequeños dedos

Crucificados sobre clavos

Doce pequeños dedos

Restregados en el barro

Yo la solitaria

Doblo mis piernas sin rodillas

Tiro mis pies al mar

Y me duermo sobre la arena blanca

Pues suyos son

Los doce pequeños dedos.

 

 

He encontrado una mandrágora

He encontrado una mandrágora

Donde se a derramado tu sangre

Donde se ha ahorcado mi amada

Donde e visto cómo tu cabeza se desprendía

Donde la tierra renace.

Sin brazos para frenar su caída

Ella bailaba con pasos desiguales

Con sus pies entumecidos pues su sombra

Bizqueaba.

He recogido la mandrágora

En cuya frente escamosa había sólo un ojo

El otro le colgaba de su pie estirado

Y su boca cavernosa me soliviantaba

Pero amor mío es sorprendente

Cómo se te parecía.

He devuelto la mandrágora

A la tierra en la que antaño vertía mis lágrimas

Mas ella huía cada vez que el sol declinaba

Y sus pies no paraban nunca

De bailar.

Tomado de:

https://poesiamaspoesia.com/157-poesia-mas-poesia-joyce-mansour/


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