lunes, 14 de septiembre de 2015

POEMAS DE GEORGE HERBERT

Un poema de George Herbert

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VÉRTIGO

¡Oh, qué cosa es el hombre! ¡Qué distante del poder, del descanso y la paz establecida! Es por lo menos veinte hombres diferentes en una hora.
Es uno cuando cuenta al cielo entre sus tesoros; pero luego un pensamiento se insinúa, y lo llama cobarde, porque pierde el placer por temor al pecado.
Hoy luchará, irá a las guerras; luego comerá su pan en paz, y reposará tranquilamente. Hoy despreciará las ganancias; luego ahorrará todo el día.
O construirá una casa, que pronto ha de caer, como si soplara un torbellino y derrumbara el edificio; y en parte es verdad, porque así es su mente.
¡Oh, qué aspecto tendría el hombre, si sus vestiduras cambiaran con sus decisiones; si como la piel de un delfín sus ropas concordaran con sus deseos!
Seguramente, si cada uno viera el corazón ajeno, ya no habría comercio, ni ventas ni contratos; todos se dispersarían, y vivirían separados.
Señor, arréglanos, o mejor, constrúyenos; una creación no nos ha bastado. Si no nos creas diariamente, olvidaremos nuestra propia salvación.



EL  ALTAR.


Un ALTAR roto Señor, tu último siervo,
Hecho de un corazón, y revestido de lágrimas:
Cuyas partes son como tu mano hizo de marco;
Ninguna herramienta de los obreros ha tocado el mismo.
Un solo corazón
Es una piedra,
Como nada más que
Tu poder hizo el corte.
Por lo cual cada parte
De mi duro corazón
Se reúne en este marco,
Para alabar tu Nombre;
Eso, si por casualidad me callaré,
Estas piedras para alabar a ti no pueden cesar.
O dejar que tu sacrificio bendito sea el mío,
Y santifique este altar para ser tuyo.

EL COLLAR.


Dejé el tribunal, y lloré , no más.
Lo divulgaré .
¿Qué? ¿siempre suspirare y sufriré ?
Mis arrugas y mi vida son gratuitas, gratuito como el andar,
Libre como el viento, del tamaño de la provisión.
¿Estaré todavía en traje?
¿No he cosechado, pero un remordimiento
me dejo volando y no restaurare
Lo que he perdido con la fruta cordial?
Claro que había vino
Antes que mis suspiros lo secaran: había trigo
Antes de que mis lágrimas lo extinguieran.
¿Es qué sólo yo he perdido el año ?
¿No tengo espacios para coronarlo?
¿Sin flores ni coronas alegres? ¿todo maldito?
¿Todo perdido?
No es así, mi corazón, pero hay fruta,
Y Tú tienes manos.
Recupera toda tu edad con el soplo de un suspiro
Sobre placeres dobles: deja tu fría disputa
Por lo que es y no es conveniente. Renuncia a tu jaula,
A tu collar de arena,
Qué pensamientos insignificantes has tenido, y has hecho
Enviando un buen cable , para hacer cumplir y establecer,
Y que sea tu ley,
Mientras que tú lo has señalado y no lo quisiste ver.
Lejos, tened cuidado:
Lo divulgaré.
Llama a tu jefe muerto allí: para tus miedos.
El que se abstiene
Para satisfacer y servir a su necesidad,
Se merece su carga.
Pero como lo he alabado y madurado más rigurosamente y pródigamente
En cada palabra,
En mis pensamientos oí un llamado, Hijo:
Y yo conteste, Mi Señor.

I


Amor Inmortal, autor de esta gran figura,
nacido de una belleza que nunca se apagará;
¡cómo pudo el hombre parcelar tu glorioso nombre,
y arrojarlo a ese Polvo que tú mismo has hecho,

mientras el Amor Mortal gana todo el honor!
ellos se mueven con maestría, luego al unirse
llevan todo el poder, poseyendo mente y corazón,
(tu artesanía) y no te dejan parte en ninguno.

la Razón gusta de la Belleza, y ésta la hace crecer;
el mundo es suyo, ellas dos juegan en él,
y tú te quedas a un lado; y aunque tu nombre
trabajó en nuestra liberación de la fosa infernal,

¿quién canta tu alabanza? sólo una bufanda o un guante
abrigan nuestras manos, y las hacen escribir del amor.



II


Calor Inmortal, no permitas que tu más grande llama
se acerque tanto a nosotros; esos fuegos 
consumirían al mundo, primero has de domarlos, 
y prender en nuestros corazones deseos ciertos

que consuman el desenfreno y realicen tu camino.
entonces te jadearán nuestros corazones; entonces 
nuestra mente pondrá toda su invención a tu altar,
y allí con himnos enviaremos tu fuego de vuelta:

te verán nuestros ojos, los que ayer vieron polvo,
polvo soplado por la razón hasta enceguecerlos;
recuperarás todos tus bienes naturales,
arrebatados por la traidora voluptuosidad:

por ti las rodillas caerán y las cabezas se alzarán,
en alabanza a aquel que hizo y reparó nuestros ojos.



III


el Amor me hizo pasar, pero mi alma se apartó,
llena de polvo y pecado.
mas el Amor atento, observando mi vaguedad
desde la primera ocasión,
se me acercó más y más, preguntando con dulzura
si algo me faltaba.

"un huésped" respondí, "que merezca estar aquí."
dijo él, "tú lo serás."
"¿yo, el malvado, el ingrato? ah, querido,
yo no puedo ni mirarte."
el amor tomó mi mano y sonriendo contestó,
"¿quién hizo tus ojos sino yo?"

"cierto, Señor, pero yo los he estropeado;
deja que mi vergüenza vaya donde le corresponde."
"¿y acaso no sabes" dijo el amor, "quién quiere cargar tu culpa?"
"¡querido! entonces te serviré." 
"sólo debes sentarte" dijo el amor, "y probar mi carne."
y me senté a comer.

Pecado.



Señor, con qué prolijidad nos has encerrado!
Primero nos sazonan nuestros padres;
Luego los maestros nos entregan las leyes;
Nos envían amordazados hacia las reglas de la razón,
Los santos mensajeros, los púlpitos y los domingos;
El dolor que espía al pecado,
Las variadas aflicciones,
Angustias de todo tamaño,
Finas redes y engaños para cazarnos,
Biblias abiertas descuidadamente,
Millones de sorpresas;
Bendiciones previas,
Lazos de gratitud,
Melodías de gloria resonando en nuestros oídos;
Afuera, nuestra vergüenza;
Adentro, nuestras conciencias;
Ángeles y perdón,
Eternas esperanzas y temores.
Y sin embargo,
Un íntimo y perverso pecado
Destruye todas estas vallas,
Toda esta celestial edificación.


Oración es banquete eclesiástico, edad angelical,
aliento de Dios cuando nace el hombre,
alma en paráfrasis, corazón peregrino,
plomada cristiana sondando cielo y tierra;

catapulta contra Dios, torre del pecador,
trueno invertido, lanza al flanco de Cristo,
el mundo al sexto día en una sola hora,
una melodía que todos oyen y temen;

suavidad, paz, alegría, amor, gozo,
maná exaltado, el mejor regocijo,
Cielo ordinario, hombre bien vestido,
la Vía Láctea, el ave del Paraíso,

campanas oídas allende las estrellas, sangre del alma,
tierra de especias; algo entendido.
Prayer the Churches banquet, Angels age,
Gods breath in man returning to his birth,
The soul in paraphrase, heart in pilgrimage,
The Christian plummet sounding heav’n and earth;

Engine against th’ Almightie, sinner’s towre,
Reversed thunder, Christ-side-piercing spear,
The six-daies world transposing in an houre,
A kinde of tune, which all things heare and fear;

Softnesse, and peace, and joy, and love, and blisse,
Exalted Manna, gladnesse of the best,
Heaven in ordinarie, man well drest,
The milkie way, the bird of Paradise,

Church-bels beyond the stars heard, the souls bloud,
The land of spices; something understood.

1 comentario:

  1. Quisiera saber cuál es el nombre original del poema Vértigo para acceder a su versión original. Muchas gracias

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