viernes, 22 de septiembre de 2023

POEMAS DE ABDERRAHMAN EL FATHI


CAFÉ CON PIERNAS

Macumba azúcar

San Cristóbal Tower

Armada Chilena en Valparaíso

Veruengo y Cía.

y un sorbo de pisco

con noche de Santiago

sin salvación y sin Allende.

 

[…]

Me reencontré con mi pasado

en La Moneda, ondeaba Chile

en las miradas perplejas

silenciadas de nuevo en un patio ajeno.

Saludos marciales

arrancaban recuerdos de plomo

y atardeceres en magas cortas.

 

[…]

Vestido de luna y ataviado de sol

así llevaba su cariño

olvidado, casi desnudo en mi amanecer.

 

 

RISALA ILA QADIS

No es la misma, sin duda

es diferente cuando camina su frente por la mar

reaparece desnuda al atardecer,

así es Qadis, espalda del agua

ofrenda del cielo a la luz

se eleva con su sombra a los sentidos,

su nombre es el deseo donde languidecen

efímeras historias de niebla.

Mis recuerdos cuando te miro

se reflejan desde Tánger

cuando se asoma desde mi corazón

para verte entre mi bahía,

risueña y sedosa

amarga como tu distancia.

Más entrañable que un adiós en un pasillo

Estrecho,

más sincero que una nube de verano,

así es nuestro amor,

con olor a sal.

No había sentimiento en su mirada

ciudades alocadas en su vientre

redes de lluvia en sus venas

así es el camino hacia Tánger.

Nada se correspondía, tentado

por un mar de cuerpos espumosos

siempre sombríos, coronados de sal,

y ese azul mojado en mi habitación

te aguardaba en mis ojos frondosos

expectante como si la mar no nos viera

se abría paso hacia el estrecho, de nuevo,

sin bahía

con voz de ola

y alma de ojos tristes.

 

***

 

I

Mis presagios son nubes cargadas de chocolatinas,

caramelos y serpentinas.

II

Ni añoro los jardines del Al-Andalus,

ni la luz de sus cielos, ni tampoco la sed de sus ríos,

sólo me faltan sus besos a la verita de mi orilla.

III

Soy hijo del Al-Andalus, esclavo de tus suspiros,

inmortal para tus deseos y guardián de tus latidos.

IV

Me sigue emocionando un verso, una palabra…

V

Mi clavel se muere en un vaso de agua,

y sigue oliendo a clavel.

VI

Declaro la poesía al mundo.

VII

Déjame, susurrarte al ombligo, arrimarte a mis deseos,

penetrarte en tus enigmas.

VIII

Quien no se ha visto apuntalando su alma.

Quien no ha visto la mar y no le ha lanzado una piedra.

IX

El pasado se llevó como rehén todos mis amores,

a cambio recibió como recompensa todos mis fracasos.

X

Me corté las venas con el filo de tu mirada.

Tomado de:

https://www.cervantesvirtual.com/obra/danzadelaire-seleccion-de-poemas/

 

 

Poema en 15 versos de trágica

Vida de poeta enamorado

Se asoma Lorca en la oscura

ciudad de Tetuán,

y en el balcón de sus labios

trepan versos de verde primavera,

y al alcanzar el aire

una voz,

desgarrada,

marcaba quejíos de Camarón

entre el silencio impuesto

por la sangre de la Novia.

La voz silenciada en su cielo

Y envuelta en una bocanada de aire

Fresco, que una Madre suspiraba

En lo más hondo de su Tierra.

 

Primavera en Bagdad

Qué distante es mi dolor

en tus fronteras.

El rumbo de tu historia

late en tus cafés, en tus calles,

en cada sorbo de aire quebrado.

Nadie escribió este amanecer

tampoco la cruel mañana en tus páginas.

Recitaban, airosas

tus finas arenas en versos

en todos los escaparates,

en Dow Jones subía tu precio,

en Washington subastaban tu honor

y mi rabia hundida

en café amargo de Bagdad.

 

 

RISALAT AMAL

(Carta de la esperanza)

Llegué con todas las alas del viento,

con la fuerza de la tierra,

entre lágrimas desnudas,

con sombras ajenas en la frente.

Buscándome entre llanuras saladas,

sin respuestas en la piel.

La lluvia recorría mis callados espejos,

en mi pecho rugían sueños

y la memoria descifrada

y fragmentada se adelantaba

a cada una de mis arrogancias.

Persistían mis dudas y yo ajeno

al viento,

a la luz,

a la mar…

Mis dudas siguen surcando tinieblas,

en todas las estaciones, para rememorar

el fuego de todos los hombres.

Todas las noches te sentía,

todas mis canas me delataban

ante tu piedad.

Mi amor se elevaba como mi mirada

hacia ti,

se alejaba de nuevo en todas las callejuelas de la Kasba,

se distraía en tu luz,

y mi incomprensión se encomienda

a tu inmenso atardecer en el Atlántico,

a tu despertar nocturno,

a la llana y simple mañana

sin ti.

Siempre quise alcanzarte en mis mares,

en cada travesía,

en el firmamento de tu regazo

frío y mojado que despiertas en mí.

Sólo tengo excusas para no verte,

ojos para ignorarte

y manos cansadas para susurrarte mis penas.

Si no me oyes, ¿por qué te escribo?

Si no estás, ¿por qué te encuentro

en mis oraciones?

¡Ya Ilahi!

Todo es transitorio.

Hasta mis versos te añoran,

se lamentan de tu ausencia

silenciada en mis sueños,

en cada rincón oculto de las olas,

en las aguas profundas

de mi Estrecho,

en la mirada tenaz

de mi firme convicción de tu existencia.

¡Ya Ilahi!

Tomado de:

https://www.cervantesvirtual.com/obras/autor/el-fathi-abderrahman-36751

 

 

ASCENDÍA EN NOCHES CERRADAS

Ascendía en noches cerradas

Ajena a sus mermadas mañanas.

El almuecín clamaba en sus sueños de ámbar

De tácito acuerdo arropaba su madrugada una esperanza oscura

Como los ojos del miedo

En guantes de espinas y llantos sin ojos

Cargadas las miradas

Y ausentes los despertares.

Así, mientras recitaba los caminos lejanos

El abismo de la luna le rozaba las heridas

Todas ellas sin dolor

Sin piedad, así, de nuevo

Y mil veces esa noche sin nombre

con mucha luz y ciegas las esperanzas

de bajar mientras ascienden los miedos

en cada esquina del dolor

en la espalda ajena

en las espinas de Cristo

en las Zauia de enfrente

en tierra de nadie

en cada alambre suelto en mis venas,

crecía en mi mirada

ancha y espesa de mis hierros.

Me reclama el destino del desierto

De nuevo la travesía descalza,

En lo alto de mi frente

En toda luna

En la oscura lágrima africana.

Así concluye un sueño

 

En la nana de una madre.

Tomado de:

https://sergiobarce.blog/2021/03/09/un-poema-de-abderrahman-el-fathi/

 

 

La alborada en Tetuán

Evocaré mañanas de caricias

Lamentaré furtivos besos

Que nunca pude legarte,

Invadiré mi vida de ti

De la ausencia temblorosa,

Esa fútil emoción alargada

Como rizos de agua

En la despejada lluvia,

En la inquietud de vida

Huésped de la corteza

Cautiva tu mirada.

Pensé que regresarías

Serena, para abrazarme,

Calmar la frialdad

De tu ausencia como estaca,

Las mañanas de asfalto

Con olor a cauce en tu mirada

Como nube obsesiva

Que agita mi lluvia

Como ausencia de silencio

En ese ritual del viento

Con melenas rojizas

Cuando el cielo se peina

En el espejo de tu mañana

Tomado de:

https://communicationpapers.revistes.udg.edu/article/download/22351/26094/26308

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