lunes, 25 de septiembre de 2023

POEMAS DE JACQUES ROUMAIN


Escaparse

Creerse solo y contento

en la sabana y

vaquero

echarles lazo a las quimeras

sin reparar en

las manos que sangran

por haber halado hasta el pecho

el Vacío amargo.

Correr por los cañaverales

entre

erizos de espadas de plata

al sol,

creerse planta

convertirse en planta

sentir la caricia de múltiples brazos

mezclarse en los múltiples brazos

oír nacer dentro de sí una música

que habiendo resonado

de costa a costa

volverá a morir en sí.

 

 

EL ÁRBOL Y EL PÁJARO

ESCRITO PARA DANIEL POR SU PAPÁ

EN LA PENITENCIARÍA NACIONAL

26 DE NOVIEMBRE DE 1935

 

 

el árbol le dijo a un pajarito

cántame una canción

mira que nosotros

adoramos el canto

de la brisa y las aves

en las ramas nuestras

 

con el sol detrás del cerro

las nubes amarillas como pollitos

corrían por el cielo

 

el pajarito comenzó a cantar

el árbol balanceó su copa

a la derecha

a la izquierda

hasta que se durmió

y el viento en sus ramas

silbaba dulcemente.

Tomado de:

https://poesia.uc.edu.ve/poemas-de-jacques-roumain/

 

 

ÁFRICA

 

África…

 

he guardado tu recuerdo.

 

África, estás en mí como la astilla en la herida,

 

como un fetiche tutelar en medio de la aldea.

 

 

Haz de mí la piedra de tu honda,

 

de mi boca los labios de tu llaga,

 

de mis rodillas las columnas rotas de tu humillación.

 

 

Sin embargo, no quiero ser más que de vuestra raza,

 

obreros campesinos de todos los países…

 

obrero blanco de Detroit, peón negro de Alabama.

 

 

Pueblo innumerable de las galeras capitalistas,

 

el destino nos yergue hombro con hombro,

 

y, renegando del antiguo maleficio de los tabúes de la sangre,

 

pisamos los escombros de nuestras soledades.

 

 

Si el torrente es frontera,

 

arrancaremos al declive su cabellera irrestañable.

 

Si la sierra es frontera,

 

romperemos la mandíbula de los volcanes

 

que refuerzan las Cordilleras,

 

y la llanura será la explanada de la aurora,

 

donde reunir nuestras fuerzas descuartizadas

 

por la astucia de nuestros amos.

 

 

Como la contradicción de los rasgos

 

se resuelve en la armonía del rostro,

 

proclamamos la unidad del sufrimiento

 

y de la rebelión de todos los pueblos

 

en toda la superficie de la tierra,

 

y mezclamos el cemento de los tiempos fraternales

 

en el polvo de los ídolos.

Tomado de:

https://www.beatrizgiovannaramirez.com/africa-jacques-roumain/

 

 

Cuando suena el tam-tam

Tiembla tu corazón en la sombra

como el reflejo de un rostro en la ola turbulenta.

El antiguo espejismo se alza en lo hondo de la noche.

 

Conoces el suave sortilegio del recuerdo:

un río te lleva lejos de la orilla

te lleva hacia un paisaje ancestral.

¿Escuchas esas voces? cantan el dolor enamorado

y en su tristeza, oyes jadear al tam-tam

como la garganta de una joven negra.

 

Tu alma, es el reflejo en el agua que susurra

allí donde tus padres inclinaron sus rostros oscuros.

Sus movimientos secretos te mezclan con las olas

y el blanco que te convirtió en mulato,

es ese poco de espuma que queda

como un escupitajo en el borde de la orilla.

Tomado de:

https://www.abisiniareview.com/cuando-suena-el-tam-tam-jacques-roumain/

 

 

Mugres negros

 

Y bien así es;

 

nosotros

 

los negros

 

los niggers

 

los mugres negros

 

ya no aceptamos

 

tan sencillo

 

se acabó

 

ser en África

 

en América

 

sus negros

 

sus niggers

 

sus mugres negros

 

ya no lo aceptamos

 

les sorprende

 

decir: sí señó

 

cuando limpiamos sus botas

 

sí padrecito

 

al misionero blanco

 

sí amo

 

al cortar para ustedes

 

la caña al cosechar

 

el café

 

el algodón

 

el cacahuate

 

en África

 

en América

 

como buenos negros

 

como pobres negros

 

como mugres negros

 

que éramos

 

que ya no seremos

 

Se acabaron ya verán

 

nuestro yes Sir

 

oui blanc

 

sí señor

 

y

 

cuidado, sargento

 

sí, mi jefe

 

cuando se nos dé la orden

 

de ametrallar a nuestros hermanos árabes

 

en Siria

 

en Túnez

 

en Marruecos

 

y nuestros camaradas blancos en huelga

 

muertos de hambre

 

oprimidos

 

expoliados

 

como nosotros despreciados

 

los negros

 

los niggers

 

los mugres negros

 

Sorpresa

 

cuando la orquesta de sus cabarés

 

de las rumbas y los blues

 

les toque otra cosa

 

que no esperaba la putería aceda

 

de sus padrones y zorras enjoyadas

 

para quien un negro

 

es sólo un instrumento

 

para cantar, verdad

 

para bailar, of course

 

para fornicar, naturlich

 

sólo un artículo

 

que se compra se vende

 

en el mercado del placer

 

sólo un negro

 

un nigger

 

un mugre negro

 

Sorpresa

 

jesúsmaríajosé

 

sorpresa

 

cuando agarremos

 

con risa terrible

 

al misionero por la barba

 

para enseñarle ahora nosotros

 

a patadas en el culo

 

que nuestros abuelos

 

no son

 

galos

 

que nos importa un carajo

 

un Dios que

 

si es el Padre

 

bueno entonces nosotros

 

los negros

 

los niggers

 

los mugres negros

 

a creer que no sólo somos sus bastardos

 

inútil berrear

 

jesúsmaríajosé

 

como odre podrido reventando mentiras

 

tenemos que enseñarte

 

lo que en definitiva cuesta

 

predicarnos a punta de chicote y yo pecador

 

la humildad

 

la resignación

 

de nuestra suerte maldita

 

de negros

 

de niggers

 

de mugres negros

 

Las máquinas de escribir mascarán órdenes de represión

 

castañeando los dientes

 

fusilen

 

ahorquen

 

degüellen

 

a esos negros

 

esos niggers

 

esos mugres negros

 

Embijados como enloquecidas moscas de carroña

 

en la telaraña de las gráficas

 

desplomadas de la bolsa

 

los grandes accionistas de compañías mineras y forestales

 

los propietarios de destilerías y plantaciones

 

los propietarios de negros

 

de niggers

 

de mugres negros

 

y el teletipo delirará

 

en nombre de la civilización

 

en nombre de la religión

 

en nombre de la latinidad

 

en nombre de Dios

 

en nombre de la Trinidad

 

en nombre de Dios pardiez

 

tropas

 

aviones

 

tanques

 

gases

 

contra esos negros

 

contra esos niggers

 

contra esos mugres negros

 

Demasiado tarde

 

hasta el corazón de las selvas infernales

 

retumbará precipitadoel tartamudeo terrible

 

telegráfico de los tam-tams infatigables repitiendo

 

repitiendo

 

que los negros

 

ya no aceptan

 

ya no aceptan

 

ser sus negros

 

demasiado tarde

 

porque habremos surgido

 

de las cuevas de ladrones de las minas de oro del Congo

 

y de Sudáfrica

 

demasiado tarde será demasiado tarde

 

para impedir en las plantaciones de Luisiana

 

en los grandes ingenios de las Antillas

 

la cosecha de venganza

 

de los negros

 

de los niggers

 

de los mugres negros

 

será demasiado tarde se lo digo

 

porque hasta los tam-tams aprenderán el idioma

 

de la Internacional

 

porque hemos escogido nuestro día

 

el día de los mugres negros

 

de los mugres indios

 

de los mugres hindúes

 

de los mugres indochinos

 

de los mugres árabes

 

de los mugres malasios

 

de los mugres judíos

 

de los mugres proletarios

 

Y aquí estamos de pie

 

todos los condenados de la tierra

 

todos los justicieros

 

yendo al asalto de sus cuarteles

 

de sus bancos

 

como un bosque de antorchas fúnebres

 

para acabar

 

de una

 

             vez

 

                   por

 

                         todas

 

con este mundo

 

de negros

 

de niggers

 

de mugres negros

Tomado de:

https://migueleguedez.wordpress.com/2010/01/18/mugres-negros-jacques-roumain-poeta-haitiano-1907-1944/

 

 

Madera de Ébano

 

Si el verano es lluvioso y taciturno

 

si el cielo cubre el estanque con un párpado de nube

 

si la palma de desanuda en jirones

 

si los árboles son de orgullo y negros en el viento y la bruma

 

si el viento abate sobre la sabana un pedazo de canto fúnebre

 

si la sombra se posa sobre el fuego extinto del hogar

 

si un velamen de alas salvajes lleva la isla hacia los naufragios

 

si el crepúsculo ahoga el vuelo desgarrado de un último pañuelo

 

y si el grito hiere al pájaro

 

tú partirás

 

 

 

abandonando tu pueblo

 

su laguna y sus uveros amargos

 

la huella de tus pasos en sus arenas

 

el reflejo de un sueño al fondo de un pozo

 

y la vieja torre atada a la vuelta del camino

 

como un perro fiel al extremo de su correa

 

y que ladra en la noche

 

un llamado roto en los pastizales…

 

 

 

Negro mercader de revuelta

 

conoces los caminos del mundo

 

desde que fuiste vendido en Guinea

 

una luz vacilante te llama

 

una piragua lívida

 

encallada en el hollín de un cielo de suburbios

 

 

 

Chimeneas de fábricas

 

palmeras decapitadas con follaje de humo

 

liberan una firma vehemente

 

 

 

La sirena abre sus válvulas

 

de las prensas de fundición brota un vino de odio

 

un oleaje de hombros la espuma de los gritos

 

y se propaga en los callejones

 

y fermenta en silencio

 

en los tugurios cubas de motines

 

 

 

He aquí para tu voz un eco de carne y de sangre

 

negro mensajero de esperanza

 

porque tú conoces todos los cantos del mundo

 

desde aquellos de los senderos inmemoriales del Nilo

 

 

 

Te acuerdas de cada palabra el peso de las piedras de Egipto

 

y el arrebato de tu miseria levantó las columnas de los templos

 

como un sollozo de savia el tallo de los juncos

 

 

 

Cortejo titubeante ebrio de espejismos

 

en la pista caravanas de esclavos levantan

 

delgadas ramas de sombras encadenadas de sol

 

brazos implorantes a nuestros dioses

 

 

 

Mandinga Arada Bambara Ibo

 

gimiendo un canto que los cepos estrangulan

 

(y cuando llegamos a la costa

 

Mandinga Bambara Ibo

 

cuando llegamos a la costa

 

Bambara Ibo

 

no quedaba de nosotros

 

Bambara Ibo

 

más que un puñado de granos dispersos

 

en la mano del sembrador de la muerte)

 

 

 

Este mismo canto retomado hoy en el Congo

 

pero ¿cuándo, pues, oh pueblo mío,

 

con inviernos en llamas dispersando una tormenta

 

de pájaros de ceniza

 

reconoceré la rebelión de tus manos?

 

 

 

Y que escuché en las Antillas

 

este canto de negras

 

quién te enseñó negra este canto de inmensa

 

pena negra de las islas negra de las plantaciones

 

esta queja desolada

 

 

 

Como en la caracola el soplo oprimido de los mares

 

 

 

Pero sé también de un silencio

 

un silencio de veinticinco mil cadáveres negros

 

de veinticinco mil travesaños de Madera de Ébano

 

 

 

Sobre los rieles del Congo-Océano

 

pero yo sé

 

de sudarios de silencio en las ramas de los cipreses

 

de pétalos de negros coágulos en las zarzas

 

de ese bosque donde fue linchado mi hermano de Georgia

 

y pastor de Abisinia

 

 

 

Qué espanto te hizo pastor de Abisinia

 

y máscara de silencio mineral

 

qué rocío infame de tus ovejas un rebaño de mármol

 

en los pastorales de la muerte

 

 

 

No no hay ni canga ni hiedra para ahorcarlo

 

ni cárcel ni tumba para encerrarlo

 

ni elocuencia para disfrazarlo con bisutería de la mentira

 

 

 

el silencio

 

 

 

más desgarrador que un simún de azagayas

 

más rugiente que un ciclón de fieras

 

y que aúlla

 

se levanta

 

pide

 

venganza y castigo

 

maremoto de pus y lava

 

sobre la felonía del mundo

 

y el tímpano del cielo reventado bajo el puño

 

de la justicia

 

 

 

África he guardado tu memoria África

 

estás en mí

 

 

 

Como la astilla en la herida

 

como un fetiche tutelar al centro del pueblo

 

haz de mí la piedra de tu honda

 

de mi boca los labios de tu pena

 

de mis rodillas las columnas rotas de tu deshonra…

 

 

SIN EMBARGO

 

no quiero ser sino de su raza

 

obreros campesinos de todos los países

 

lo que nos separa

 

los climas la extensión el espacio

 

los mares

 

un poco de espuma de veleros en una cubeta de índigo

 

una lavada de nubes secándose en el horizonte

 

aquí paja un marisma impuro

 

allá estepas podadas con tijeras del hielo

 

de las montañas

 

la fantasía de una pradera arrullada por álamos

 

el collar de un río en la garganta de una colina

 

el pulso de las fábricas martillando la fiebre de los veranos

 

otras playas otras selvas

 

la asamblea de las montañas

 

habitada por el elevado pensamiento de los gavilanes

 

otros pueblos

 

 

 

¿Es todo esto clima extensión espacio

 

lo que crea el clan la tribu la nación

 

la piel la raza y los dioses

 

nuestra inexorable diferencia?

 

 

 

Y la mina

 

y la fábrica

 

las cosechas arrancadas a nuestra hambre

 

nuestra común indignidad

 

nuestra servidumbre invariable bajo todos los cielos?

 

 

 

Minero de Asturias minero negro de Johannesburgo

 

metalúrgico de Krupp duro campesino de Castilla viñador

 

de Sicilia paria de las Indias

 

(franqueo tu umbral – réprobo

 

tomo tu mano en mi mano – intocable)

 

guardia rojo de la China soviética obrero alemán de la

 

prisión de Moabit indio de las Américas

 

 

 

Reconstruiremos

 

Copán

 

Palenque

 

y los Tiahuanacos socialistas

 

 

 

Obrero blanco de Detroit peón negro de Alabama

 

pueblo innumerable de las galeras capitalistas

 

el destino nos alza hombro con hombro

 

y renegando el antiguo maleficio de los tabúes de sangre

 

hollamos los escombros de nuestras soledades

 

 

 

Si el torrente es frontera

 

arrancaremos al arroyo su abundante

 

cabellera

 

si la sierra es frontera

 

romperemos la mandíbula de los volcanes

 

afirmando las cordilleras

 

y la llanura será explanada de aurora

 

donde unir nuestras fuerzas divididas

 

por la astucia de nuestros amos

 

 

 

Como la contradicción de los rasgos

 

se resuelve en la armonía del rostro

 

proclamamos la unidad del sufrimiento

 

y de la rebelión

 

de todos los pueblos en la superficie de la tierra

 

 

 

y agitamos el mortero de los tiempos fraternales

 

en el polvo de los ídolos.

 

 

 

Traducción de Lucrecia Arcos Alcaraz

Tomado de:

https://circulodepoesia.com/2017/02/poesia-de-haiti-jacques-roumain/

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