sábado, 10 de octubre de 2020

POEMAS DE ÁLVARO MIRANDA IN MEMORIAM

(Colombia, abril 8 de 1945 octubre 09 de octubre 2020)



Antes

 

 

Pasea su tullida figura de joroba

acompañado del duque de Medinaceli

y dos bellas cortesanas.

 

Aquesta trémula noche de pingüe proxeneta,

aquesta trémula noche,

cuezo para mis siervos

pucheros de ave oca

y para ajenos grosellas.

Cuezo para los diablos

los hechizos de mi reino,

que los males que le aquejan

que algunos que son de austriacos

que otros de borbones.

Que cuezo también forniques,

que rabos que rabadillas,

que Helenas y que Rosas,

ji-ji

Somme, plus ne dirai qu´un mot.

ji-ji

¡Qué dulces y qué gentiles!

Una pizca de bruja

Un pizca de amor

¡y al lecho me voy!

 

 

 

Después

 

Se levanta rabioso del lecho

y cubre rápidamente a una dama que no es

propiamente doña Luisa, su consorte.

 

 

 

Qué Sol tiene la Francia

que es enclenque su barroco;

qué grasa tiene mi giba

que es sebosa mi mañana.

¡Fuchis! ¡Fuchis! ¡Fuchis!

¡Malolientes, malfermosos!

Bergantín dan mis burbujas

mis palmadas nalgas, algas,

qué ballestas mis miradas

qué vihuelas mis palabras,

qué pezuñas dan mis coces

y mis iras blenorragias.

Tomado de:

https://www.poesiabogota.org/alvaro-miranda/

 

PAISAJES ESCRITOS POR SOR JOSEFA DEL CASTILLOS PARA ALEJAR AL DIABLO DE SU CLAUSTRO Y A LAS CALAMIDADES QUE FACÍAN DE TUNJA UNA CIUDAD TERCIADA AL OLVIDO Y A LA TRISTURA. PAISAJES QUE AL DECIR DE OTROS SON DE FE MAYOR, PRONUNCIADOS POR LA MADRE DEL CASTILLO LA TARDE QUE LOGRÓ DOBLEGAR AL DEMONIO Y A TODAS SUS POMPAS CON EL ESCAPULARIO QUE LA VIRGEN DEL CARMEN LE ENTREGÓ EN PERSONA.

 

Vos, Señor, ça oídes la natura humana,

que besado has la nacida albura,

que estrellero das a cada estrella

y escribano tien’s en cada rosa,

ça buen escudero a caballero das,

fiéreme con la luz que a Pablo

en fe fizo iluminar.

 

AQUÍ PARECIÓLE AL REY SOL QUE DEBÍA GANAR OTRA BATALLA, LA DEL VERBO Y POR ESO SE EMPEÑÓ EN REPETIR DE OTRA FORMA LO MISMO QUE ANTES DIJO

 

 

Segunda versión para la carisma Corte

 

Qué umbría tiene la España

que ni cabestros ni espuelas,

sólo pellejos os cuelgan

en los bocios y en las crestas:

quintales por posaderas

y tetas por las hombrías.

Qué malandrín hizo hechizo,

qué diablos tajó las glorias:

que sólo derrotas os quedan desde Flandes a Pavía.

Vengan pues mis señores

que la cena está servida:

manatí os doy por carne

y Useñorías:

por vuestras madres

¡Qué vaina!

 

 

 

AQUÍ SE DICE COMO DON SANCHO JIMENO TORNÓ SU IRA EN GOZO Y SU TRISTURA EN CÁNTICO, CÁNTIGA Y DULZOR DEL CIELO

 

 

Sea que sí, sea que no, brínquese por la cola,

cójase por el cuello, apriétese el pispirispi,

húndasele el gaznate, muérdasele el juanete, aquí

y allá, en la hora en que el cenzontle se vuelca

en el mar, silba la iguana, silba el carmín, arde

el cotudo, se amasa la bilis, come mi risa puerro y orín.

 

Va la vieja, viene la niña, vende que vende,

grita que grita, ofrécese aquí, desnúdase allá,

lluvia tras lluvia la mar no se va, sea que sí,

sea que no, váse la huella con el caracol y el

sueño que vela, infla la música, cristal

de la aurora, barco que aflora allá en el confín,

muralla que arpegia la luna y la aurora.

 

 

AQUÍ SE DICE COMO ESTABA DOLIENTE DON SANCHO JIMENO PORQUE NADIE VENÍA DE CARTAGENA A AYUDARLO

 

 

Canta la rana, cojea la lluvia,

la mar es zozobra que salva el rocío,

preludio de nada que prende en el tiempo,

crueldad del asombro que queda en el grito,

cadáver, cadáver del día que muere perdido.

La noche se orilla,

borda el lucero la voz del arrullo,

estatua de un sueño que crece en el mármol,

piratas sin figado que viandan la historia,

malvados sin facha,

se suenan las ñatas,

se dan puntapiés,

se comen los mangos, chorrean las patillas,

el zumo es esmalte que prueba la sangre,

perfume que sube chirriando a los montes,

canción que se pierde en la boca más agria,

saliva que espesa con velos la tarde.

 

 

 

AQUÍ SE DICE COMO LOS BRUJOS NO ACONTECEN MILAGROS POR MUCHAS PALABRAS QUE JUNTEN, PUES LOS DE ZAMBA Y LOS DE TURBACO CONVIDARON SOLO A RISAS Y NO AL VENCER DE DON SANCHO

 

Barroco el bruñido se acuesta en el suelo,

es bulla de sombra o búho ramplero,

hierve el sancocho en medio del fuego,

el fuego de estrellas desova sus chispas,

rasura la palma los pelos del día,

se ramba la tarde, se ramban las brujas,

los mangos cascorvan saltando,

vienen chamanes a ver el combate,

unos de Zamba, otros de Turbaco,

negra es la escoba, azul la bandada,

sacando la lengua al fuego la meten,

se besan los diablos,

se invoca la muerte, se riega con sales

el grito de zarpa, relumbra la espera,

adulan las parcas, palabra y palabra

por dinero fazen paga D´omenaje,

luzientes los mundos semejan el verso,

cumplidos muy buenos hacen salvedades,

la magia, la dicha, chanciones, las cuitas

fermoso cantar, tañer o tocar,

las risas en orza, sutil o loada,

el opio, los sueños, tan sólo palabras,

                relevo de dioses,

                afrechos del verso,

                la tiorba parlada.

 

 

AQUÍ SE HABLA DE COMO LOS QUE VEN LOS OJOS DE LOS VENCEDORES NO ES SÓLO LUZ, SINO ESCARNIO Y PORQUERÍA

 

 

El vuelo de halcones la urraca le teme,

capullo de sangre que tejen los vinos,

la vida resurrecta, la garra, el espino,

la fuerza que amara la noche del aura,

fondeo de estrellas en medio del agua,

el ancla, los fierros del rayo,

la chispa del cielo al mar remojada, la ráfaga asida,

allende de oscuro el mundo se marcha,

el ocio, el viento, la brisa perdida,

la mar en su hamaca,

el arco de un vuelo, las alas del aire,

turbada la encina, el pájaro duerme,

sólo la luna fablando en la selva,

la muerte que asoma,

aquende los labios de cardos

la lepra los belfa,

la costra podrida,

sanguaza la herida floreada,

la carne que afloja su hermosa ternura.

 

 

 

DECIRES QUE AL SER REZADOS SIRVEN PARA COSAS QUE NO SE PUEDEN ESCRIBIR AQUÍ Y QUE FUERON ENCONTRADOS POR LA DONCELLA ANTONIETA DE ARREDONDO EN LOS PLIEGUES DE VESTIDO DE NOVIA, POSIBLEMENTE DEPOSITADOS ALLÍ POR UNO DE SUS PRETENDIENTES. MAS DICEN OTROS QUE FUERON DEJADOS AL OLVIDO POR EL SUYO NOVIO, EL SUYO ESPOSO, PARA CONOCER DE SU INGENUIDAD Y SU INOCENCIA, CUANDO CRUZABAN LAS SELVAS DEL BRASIL, RUMBO A RÍO, RUMBO A LA LUNA DE MIEL, EN UNO DE LOS MÁS SUNTUOSOS ZEPELINES QUE SE  HAYA CONOCIDO POR ESTOS LARES.

 

 

 

Téngote una estirpe de anguilas encantadas

                y el chapaleo de los chaparrones.

Téngote flores de nenúfares en silencio

                y una sonata bajo el légamo.

Téngote un la umbría un unicornio

                y un manojo de rayos en mis ojos.

Téngote el almizcle de un caimán sobre el alumbre

                y la hiel de un tinajo bajo crótalos.

Téngote una colmena ardiendo

y el coletazo del Sol sobre el Poniente.

Téngote la mandíbula de un grito

                y las mamas lechosas de un manatí para tus labios.

Téngote el cogollo de una estrella

                y un corcel de mármol que devoró la noche.

Téngote la aventura de un beso que es simiente

                y un tálamo de plumas sobre el lomo de los cóndores.


DECIRES DE MARICOCHA, LA MALCRIADA, DE QUIEN SE DICE QUE TENIA ENTRE SUS VIRTUDES, UN TRASERO PROMINENTE Y ENTRE SUS DESGRACIAS, LA DE SER HIJA DE DON ÁLVARO DE OYÓN, EL TIRANO ENCOMENDOR, QUIEN LA EDUCÓ JUSTO EN SU PROPIA SAZÓN, ES DECIR BRONCA, EMBUSTERA Y AVILLANADA.

 

                Maricocha la señorita

                se ha levantado la falda:

                qué batatas me dije,

                que batatas tan bonitas.

                Luego le vi los dientes:

                Ayy la lengua, ayy que risa.

 

                Marichocha se fue a la mar,

                llena de crespos y rabias:

 

                -Yo no quiero carne de vaca,

                ni ojo de ningún ternero,

                que no quiero tu agravio,

                ni probanzas con ballestas,

                no quiero ajíes que piquen

                ni pilón que los rebulla,

                sólo quiero en la tierra

                el ocio del señorío,

                la pereza y los chinchorros,

                el non sentido y el gusto,

                la limosna para el pobre,

                ítem zapato y calzones,

                cirios si acaso cuatro

                para el día que me muera.

 

                Maricocha la señorita

                se ha levantado la falda,

                qué batatas me dije,

                qué batatas tan bonitas.

 

 

 

ENDECHAS DE LOS GALLINAZOS, SEGUIDORES DEL NEGRO -JORGE ELIÉCER- Y SOBRE SUS PLUMAS LA PULGUERÍA Y SOBRE ELLOS, PÚTULA, LA MIRADA TUERTA DE UNA ARPIA - LAUREANO -. LUEGO EL DISCURSO Y LA MARCHA DEL SILENCIO Y ESE SOL, RASTROJO TRAS RASTROJO, A PUNTO DE DORMIRSE EN LA CRESTA ROSADA DE LA TARDE.

 

Porque nosotros, siendo tuertos,

seguíamos al Sol,

lo seguíamos, siendo tartamudos

y luego hablábamos y luego lo seguíamos,

rastrojo tras rastrojo, siendo cojos,

lo seguíamos por ahí, por las mazmorras,

lo seguíamos siendo mancos, lo seguíamos

y luego hablábamos, siendo sordos

y luego por ahí, bien herniados,

lo seguíamos, seguíamos al Sol,

cortándonos los callos,

lo seguíamos, espantandos por aquel

minotauro que capaban, lo seguíamos,

por ahí, dolidos con las muelas bien cariadas,

lo seguíamos, legaña tras legaña, limpios con creolina, lo seguíamos,

con tantos gusanos entre las barbas que brincaban,

lo seguíamos, por ahí, siendo sabios,

lo seguíamos, peándonos la gloria, lo seguíamos,

úvula, pútula, lo seguíamos...

 

 

ENDECHAS PARA QUE A LA HORA DE NAVEGAR, ARTHUR RIMBAUD ENCUENTRE EL MAR SIN BRUMAS, EL BARCO CON UNA LUZ POLAR ENTRE LAS ASTILLAS DE LOS MASTILES Y LOS VIDRIOS DEL PUERTO CON LA TRANSPARENCIA DE UN VUELO SON LLOVIZNA. MAS SI ASÍ AÚN EL AZAR NOS DEPARA OTRO GIRO, ENTON´S  QUE ASÍ SEA, PARA QUE EL VIENTO PARPADEE SIEMPRE EN SU SALOBRE PERFUME NUESTRO CARIÑO POR SU CANTO ENTRE EL HENCHIDO SOPLO DE LAS VELAS

 

 

Si usted copula con los cocodrilos de Abisinia

Si usted masturba a los piojos del Circo de Loisset

Si usted le rasca las nalgas al señor Verlaine

 

Si usted en la imprudencia del destino

muerde una mosca azul en el bostezo

Si usted es decapitado por el ala de la noche

 

Si usted saborea una bola  de erizo entre la lengua

Si usted pájaro que lombriz come a pico abierto

nuche o abrumante verso que juerguea

 

Si usted marea alta de un cielo que gotea

Si usted le dicen: “Arturo, niño prodigio”

y usted le contesta: “Hugo, viejo pendejo”

Si usted se mea en las plumas de una oca,

¿podría por si, por esto, si acaso hermano,

decirme por qué tanta bondad

cuando ingiere conmigo este verso de veneno?

Tomado de:

https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Revista/ultimas_ediciones/84_85/miranda.html

 

Un día Madre dijo:

Ven hijo te regalo este muerto.

 

Era un muerto culto que en medio de la noche gritaba:

 

“…Qué dolor me inspira el magnánimo Eneas el cual

 

vencido por Aquiles va a descender a los infiernos por

 

haber dado crédito a las palabras del Flechador Apolo”.

 

–Llévatelo al colegio –prosiguió Madre– siéntalo a tu lado

 

entónale tus canciones

 

regálale la piel de gato que guardas como tesoro

 

préstale tus abedules llenos de vientos

 

báilale tu trompo de cedro

 

muéstrale el agua que bebemos

 

el horno donde se asa el pan al caer los sueños.

 

Todo iba bien. El muerto izaba bandera

 

escribía con tinta china las vocales que saltaban de las

 

palabras para bajar del tren que las

 

llevaba sobre las líneas dobles del cuaderno.

 

Un día llegó el aguafiestas del Maestro y dijo:

 

“Joven: ¿Qué hace usted con ese muerto en el colegio?”

 

Madre tomó cartas en el asunto. Recogió el muerto

 

lo llevó al cementerio y lo enterró en la tumba al lado

 

de los crisantemos.

 

 

 

 

 

Una palabra repetida que está a punto de sangrar sus vocales

no debe salir de tu lengua ni entrar a tus oídos. Las palabras

 

son agujas que los hombres lanzan al aire para ver a quien

 

pinchan con su filo en los viajes sin destino.

 

Ante ello –Señor Juez– me dije: ¿Por qué no he de disparar a un

 

muerto que todas las noches llega a nuestra conciencia nocturna

 

para repetir a nuestros oídos la bruma de sus sueños?

 

 

 

 

 

Muerto rompió en llanto ante las palabras de Madre.

Algo de ganso algo de trompeta. Lejos de sus compañeros

 

se sentó a orillas del mar.

 

“Estoy muerto” dijo Muerto. Lo sé porque en mi boca florece

 

una rosa de los vientos con pétalos y con espinas.

 

Mi país es un país de papel con sellos de juzgados

 

con notarios que cargan caspa y olvido sobre hombros

 

y una hipoteca para embargar el cielo.

 

Mi país es un país con dos mares donde vivos como muertos

 

carecen de agua potable o espuma de luz que brote de los

 

grifos.

 

Mi país lleno de aguas y cascadas gusta oír el estruendo que

 

produce el orinar de las yeguas al final de los combates.

 

Tomado de:

https://respirandoelverano.wixsite.com/misitio/post/tres-poemas-de-%C3%A1lvaro-miranda

 

 

 

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