martes, 8 de agosto de 2017

POEMAS DE MARGARITA LOSADA VARGAS

(Neiva-Huila, Colombia). Es autora del poemario Mejor arder (Común presencia editores, 2013). Actualmente, ejerce la psicología y la docencia universitaria. Ha expuesto parte de su trabajo de crítica literaria e investigación en Grecia, Chile, Estados Unidos y Trinidad y Tobago.


El origen del objeto


la araña
no teje la red
une los puntos de la ausencia
para darle
una forma a la nada



Sospecha


el mar
bien adentro
debe ser como el abismo
que cargo en las entrañas

inquietante y calmo a veces
pero agresivo y devastador

de repente

El instante preciso


pienso en la palabra
que no llegó a su destino
en la mirada que por azar
se detuvo un segundo antes
de encontrar los ojos deseados

pienso sobre todo
en la noche que ya no volverá
y en las veces que mi vida
hubiera sido otra vida
si hubiera estado
en el instante preciso



Huida


no por ser una extraña
en esta casa y este cuerpo
sino por querer
dejar de querer


Condena


cada quien se hace su forma
habita su ausencia
delimita su abismo


INFIERNO MUSICAL

lujuria atonal en mi centro
cuando
algo calla
incesantemente

DIXI
no
no canto la rosa
ni la hago florecer


Después del hombre

he perdido mi sombra
no sé cómo volver a ella
olvidé mi nombre
olvidé
el nombre de las cosas
nunca más pude
sentar de nuevo a la belleza
en mis piernas

The Wall

de todos modos
siempre habrá un dolor
una imagen un sabor
un poema recordando
que somos hijos
de una única lengua muerta

Tal vez, un día


tal vez, un día
las palabras dejen de nombrarse
pierdan su peso
anulen la sintaxis y se disuelvan en el aire

tal vez, un día
el lenguaje sea total
y desafíe

enfáticamente

su destino de fragmento



La palabra deshecha


este cuerpo que habito
es como el verso
que aún no termino de escribir

por eso cuando muera
serán libres las letras

y no habrá más que
(como mi cuerpo)
palabras deshechas



Eterno


intento una palabra que te nombre
una palabra
que habite tu todo
que huya de la forma
y reemplace tu ausencia

una palabra que te recorra
como un ojo
que nunca se cierra



Profecía


en la orilla del silencio palabras muertas
augurio de la esencia
del color de las vocales

no frases
no nada

fonemas sueltos
arrullando
el cadáver del lenguaje



Alumbramiento


es preciso resolver el misterio
con un misterio más profundo
hacer del rostro
el lugar menos visible del cuerpo
y ver cómo de las sombras
lentamente

desciende la luz



Lamento


la hoja trasciende en su viaje por el viento
y la rama
lentamente al partirse
astilla un pedazo de la memoria del árbol

¿qué es el corazón de un hombre
al lado del corazón de un pájaro?



Continuum

Para la tía coquito
y su vestido de hada madrina
las cosas que están en los lugares que habitamos
no sólo ocupan el espacio vacío
guardan secretos
tejen historias
hablan sus silencios

por eso cuando alguien muere
algo en ellas permanece intacto
algo en ellas
vive para siempre

  

Terribilis


por ejemplo

respirar esta falta de aire
ver cómo las palabras se enredan
en las líneas de la mano
y no tocan el papel

o sentir que el aliento se agota
justo antes
de acabar el verso



Ajeno


nunca pondré

un secreto en tu oído
ni sabrás de la esencia
del color de mis lamentos

¿tanto te he visto en esta vida
y tanto sé de ti
que me pareces tan extraño?



EL VANO OFICIO DE LA LETRA


las palabras
cuando intentan decirse
solo hablan su ausencia


Insomnio


esperar

decidir esperar en la orilla de la noche

como espera el suicida

una señal

al borde del abismo

Noche



eres la vida que traigo dentro

la luz de las palabras que no podré decir

o la herida profunda

que permanece abierta


Innombrable



un silencio entregado como este

o este algo

de mí cayendo

Cáncer de tiempo


las puertas de la ciudad 
nunca están abiertas 
somos el eco de su lamento 
mar y aire 
por debajo del suelo 
nacemos y morimos 
sin descanso en ella 
padecemos 
(como padece la noche 
cuando amanece) 
cáncer de tiempo



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